20 de diciembre de 2010

¿Negociación con las FARC en 2011?

Por Jaime Restrepo.

Han comenzado a circular algunos informes que pretenden sembrar la apariencia de que las FARC se están fortaleciendo y que el único camino posible es la negociación. La debilidad de las FARC es de tal dimensión, que ahora, a punta de informes de prensa, shows mediáticos e “investigaciones”, algunos sectores quieren revitalizar a los terroristas, con miras a una hipotética negociación con el gobierno Santos.

Para la muestra un botón: el director del semanario comunista Voz, Carlos Lozano, dijo que observa “un escalamiento de la confrontación”, basado en un aumento paulatino de las acciones armadas de las FARC, que este año sobrepasan las 1.600.

Las estadísticas muestran un número, pero ocultan elementos fundamentales para el análisis, como la dimensión de la acción armada y sus repercusiones: no es lo mismo la toma de una población, o el secuestro masivo de militares y policías, que asesinar en la calle a un miembro de las Fuerzas Armadas cuando está distraído. Tampoco se puede igualar una “pesca milagrosa”, o el desvío de un avión en pleno vuelo, con el accionar de un francotirador que hostiga un puesto de Policía: el número de acciones puede ser mayor, pero los alcances son sensiblemente menores.

La primera acción para la venta mediática de la fortaleza del terrorismo la hizo la ONG Arco Iris, en un informe que señala que las FARC están golpeadas, no derrotadas. Durante la presentación, León Valencia dijo que “esa guerra hay que terminarla bien: hay que ofrecer una solución negociada”, mientras encendía las alarmas sobre el cambio que han realizado las FARC en cuanto a su forma de operación, ejecutando una “nueva” estrategia, la 20-10, diseñada después de la muerte del ‘Mono Jojoy’.

Básicamente, según Arco Iris, el plan 20–10 opera con grupos pequeños y descarta las grandes movilizaciones de combatientes. ¡Qué novedad! Desde 2002, las FARC tuvieron que adaptarse a la nueva realidad militar que le estaba planteando el gobierno Uribe, y el movimiento masivo de combatientes pasó a la historia, entre otras razones porque era una imprudencia total, pues esos movimientos son fácilmente detectables.

Lo que no explica Arco Iris es que más allá de lo inconveniente de las grandes movilizaciones, desde hace 8 años, las FARC comenzaron un declive progresivo en el número de combatientes y la estrategia de repliegue —que es simplemente la huida forzosa— los llevó a establecerse en zonas despobladas y de difícil acceso, tratando de evitar los golpes militares contra sus diezmadas tropas.

Además del aislamiento, la adopción de medidas desesperadas como la operación en grupos pequeños, los cuales solo pueden realizar acciones terroristas —incluyendo el sicariato— es un indicador de debilidad, pues las FARC ya habían pasado de la guerra de guerrillas a la de posiciones, fase en la que realizaron operaciones de gran envergadura como las tomas a Miraflores, Mitú y El Billar.

La falacia de Arco Iris es de tales dimensiones, que evaden lo elemental: la supervivencia en grupos pequeños genera desarticulación operativa, jerárquica y de propósitos. Mientras hace una década las FARC podían establecer estrategias a largo plazo y escalar la confrontación, ahora, a duras penas, pueden transmitir una orden y sólo se pueden reunir en santuarios extranjeros que los alejan de las tropas combatientes.

Arco Iris y todos los entusiastas intentan vender la idea de un nuevo aire de las FARC en el campo de batalla, mostrando la debilidad de la supervivencia en pequeños grupos, como una gran fortaleza militar. Lo cierto es que la operación en células es un verdadero dolor de cabeza, pues los terroristas se enfrentan a la imposibilidad de establecer canales seguros de comunicación, viéndose obligados a recurrir a estafetas para tener algo de tranquilidad en el transporte de la información. Esta debilidad repercute en la coordinación operativa y deja a los líderes de las pequeñas unidades como ruedas sueltas que dependen de su propia creatividad criminal para sobrevivir, lo que incide directamente en el acatamiento de las órdenes que imparten los máximos jefes de la organización. Es tan grave la desarticulación operativa de las FARC, que algunos reconocidos comandantes han sido degradados y castigados, como es el caso de alias 'John 40'.

De igual forma, en el incremento de las acciones armadas, repercute un exitoso frente de acción de las FARC, la guerra jurídica contra las Fuerzas Armadas, lo que ha generado una parálisis en las operaciones militares del Estado. Los denominados falsos positivos han sido la excusa perfecta para acuartelar al Ejército y llevar al fracaso cualquier intento de operación. A lo anterior se suma la decisión del gobierno Santos de romper el orden jerárquico de las Fuerzas Militares y dejar a un general, que se negó a pasar a retiro, como veedor de la Inspección del Ejército. Curiosamente ese mismo general realizó las primeras investigaciones sobre los falsos positivos y aprovechó la situación para limpiar el camino de obstáculos que le impedían avanzar en su carrera militar.

¿Negociación 2011?

De otro lado, unos días después del reporte de Arco Iris, fue difundido un informe de la AP en el que habla de las expectativas que existen sobre una posible negociación de Santos con las FARC en 2011. Dicha expectativa no es infundada: de hecho el ministro del Interior señaló que el mensaje de Santos es que se requiere que haya una expresión: liberar secuestrados o parar las acciones violentas.

En este sentido, Vargas Lleras dijo sobre las “expresiones” de buena voluntad: "No tiene que ser todo junto... algo que le recupere a la nación colombiana y al propio gobierno cierta confianza, hoy perdida”.

El mensaje del actual Presidente ha sido captado por las FARC al punto de anunciar la liberación de cinco secuestrados. En otras palabras: los terroristas ya cumplieron con su parte, liberando a los secuestrados más recientes, y dejando en la selva a los que llevan más de 10 años de cautiverio.

Así las cosas, el recado que el gobierno ha enviado a las FARC es que se alisten, que en 2011 tendrán una nueva negociación, pues eso de los inamovibles, de los cómplices internacionales, de las exigencias implacables y del combate a las estructuras militares y civiles del terrorismo; son cosas del pasado y Santos está dispuesto a dejar atrás esos “oscuros momentos” de la historia nacional: semejante persecución inclemente debe olvidarse, para retomar los conceptos de guerra asimétrica, que hicieron carrera con Gaviria, Samper y Pastrana; y que les dieron tan buenos resultados a los terroristas.

AL CIERRE: Mi deseo para todos es que en 2011 vivan intensos momentos de felicidad y bienestar.

26 comentarios:

Anónimo dijo...

BRABONEL.

Hasta ahora Santos se a dedicado a complacer a una parte importante de la fuerza anti Uribista pero llegar a firmar la paz creo que le será complicado. Este país se volvió de derecha por tres causas fundamentales: la constitución del 91 el sindicalismo estatal feroz con los recursos públicos y el caguan que vino a ser la gota que rebaso el vaso de la complacencia repetida al terrorismo. Si Santos se sigue corriendo al centro va a perder al apoyo del ala derecha quien fuera la que sostuvo a Uribe en el poder a pesar de la mal intencionada fuerza mediática.

Atrabilioso dijo...

BRABONEL:

Santos ha venido demostrando varias cosas: que su sueño es ser ex presidente (como Samper, Pastrana y Gaviria) y por tal motivo, no le importa el mandato que le entregaron más de 9 millones de colombianos, en su mayoría uribistas.

Lo anterior lo hace incurrir en los mismos errores de los mencionados, pues está convencido que puede pasar a la historia como el Presidente de la paz, cuando lo cierto es que la Doctrina Jojoy tiene plena vigencia en las FARC. ¿A qué me refiero? Que en esa Doctrina se habla de las negociaciones como espacios de tiempo para recomponerse y fortalecerse, pero NUNCA para llegar a un tratado de paz. Incluso, dice esa doctrina, si se firmara un documento, la paz no llegaría, pues afirma que los "enemigos de la paz" desatarían la violencia.

El apoyo ya lo está perdiendo: por ahí mencionan una encuesta en que bajó casi 40 puntos el indicador de esperanza, es decir, cuando la gente piensa que las cosas van por buen camino.

Santos es un fraude y Uribe está paralizado o encantado con su juguete del Twitter, y está decepcionando a los que creíamos que era un líder.

Mil gracias por su comentario.

Simpliciano dijo...

...solo una pregunta,para tratar de apaciguar mi espiritu...

-desde cuando Santos es un fraude?

...por lo demas una Feliz Navidad

Saludos

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:

La respuesta: desde que algunos se empecinaron en la segunda reelección y fueron miopes al no ver el camino que abrían con semejante absurdo.

Simpliciano dijo...

Entiendo que la mayoria de colombianos votaron legitimamente por la continuidad del gobierno de Uribe, no seria mas practico el haber reelegido al Presidente que caer en la tentacion o la trampa de propiciar el fraude de Santos?

No sera que el Lider Uribe esta decepcionado por la volubilidad de sus presuntos seguidores?

...y el gallo aun ni ha cantado...

saludos

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:

Los hechos, y no los deseos, demuestran lo inconveniente que resultó el embeleco de la segunda reelección, que es la causa FUNDAMENTAL que propició el fraude de Santos.

En cuanto a Uribe, no voy a entrar en las especulaciones sobre lo que siente... lo que si puedo asegurar es que algunos presuntos seguidores le abrieron las puertas a Santos con el embeleco reeleccionista, se concentraron torpemente, y por más de un año, en ese absurdo, y luego quieren desconocer la decisión de Uribe de respaldar, y seguirlo haciendo todavía, a Santos.

Algunos advertimos que la opción que quedaría, como consecuencia del absurdo de la segunda reelección, era Juan Manuel Santos y los seguidores de ese aborto, en lugar de ser prácticos, decicieron radicalizarse en una utopía cuyo fracaso era evidente: le abrieron paso a Santos y cerraron la puerta de una constituyente bien encaminada... !Ah! Y de paso, resucitaron al partido Liberal.

En síntesis: el fraude de Santos es el resultado del torpe empeño en la segunda reelección y de la miopía que padecen aún los dolientes de lo que no fue.

Anónimo dijo...

BRABONEL.

Noemí Sannin hubiese resultado mejor que Santos. Atrabilioso lo cierto es que la estructura del Estado no es algo visible para las mayorías y solo si se mejora el nivel de vida de la gente es donde empezara a ser percibido, como por ejemplo el alto grado de impunidad la corruptela del sistema judicial y sus atropellos etcétera. Ahora, el gobierno Santos a centrado la forma como lo deben calificar los Colombianos en dos aspectos: mantener el rumbo de la seguridad (ahí no hay mucho espacio para negociaciones de paz) y cumplir con su tan cacareada prosperidad. Si el gobierno Santos deja que las guerrillas vuelvan a tomar la iniciativa la gente se le voltea y empezaran de nuevo a llamar a Uribe. Con lo que tiene que ver con la prosperidad, el Gobierno Santos debe llenarse de creatividad a causa de los desastres naturales, si logra crear un plan de reconstrucción que no le quite recursos a sus locomotoras y no llene de impuestos a el sector productivo (entre otras cosas para que el aparato productivo no se quede rezagado respecto a la bonanza minera, que podría llevar a Colombia a una enfermedad holandesa, el impuesto sobre la renta debe al menos bajar al 20% entre otros pesos que le deben quitar al aparato industrial para que despegue) la prosperidad que tanto promete podría llegar mas pronto de lo esperado.

Uribe no es tonto y por eso no va a tacar a Santos fuera del Rin electoral, hacerlo ahora solo se haría daño a el y a su proyecto político, recuerde que todo el aparato mediático esta con Santos y ellos son hábiles para convertir a los héroes en villanos y viceversa. A lo último Uribe quedaría como un resentido busca pleitos gracias a su vanidad, el debate tendrá que ser por temas políticos y ahí es donde el Uribismo tendrá mucho para dar.

Atrabilioso dijo...

BRABONEL:

Es bueno recordar que Santos fue uno de los arquitectos de la zona de despeje. Además, quien abre la puerta de una negociación es el ministro de Interior y difícilmente lo haría sin la autorización de Santos.

¿Sabe de dónde van a sacar los recursos para atender el desastre? De defensa, lo que significa menos dinero para las FF.AA., menos operatividad, alto grado de acuartelamiento y rápido deterioro de inversión.

No es necesario que Uribe ataque a Santos... simplemente debe liderar la convocatoria a una Constituyente, pero eso le quita mucho tiempo en Twitter.

Un abrazo.

Simpliciano dijo...

Bien diho, los hechos hablan por si mismos,a solo semanas de entronizado el periodo Santos, nos hemos dado cuenta de la incoveniencia de haber elegido a cualquiera de los demas candidatos que pugnaron por la Presidencia, los electores votaron por quien aseguraba la continuiad del gobierno de Uribe, que resulto un fraude.

Fijese, si ninguno de los otros candidatos daba la talla para continuar el gobierno que nos convenia y nos sigue conviniendo a los colombianos y si el unico opcionado y promovido por medios de opinion respetables y aprecidos resulto un fraude ,que opcion quedaba?

Muchos en su momento invocaban la Consitucion y el respeto a la Corte Constitucional,como disculpa para ocultar temores y oponerse a la reforma que hubiera hecho posible la necesaria releccion para continuar el gobierno que nos sigue conviniendo; acaso esos mismos no sugieren hoy lo absurdo de esa misma Consitucion y muestran a los mismos Magistrados casi como bandidos?

Muchos pediamos reformar esa enferma o inconveniente Constitucion que permitiera la reeleccion, ante el deplorable panorama de un grupo de candidatos qe no garanizaban gobernar como los electores queriamos.

En sintesis: el fraude Santos es el resultado de los temores y la ceguera de quienes se atemorizaron por lo que se pudiera pensar de nuestra democracia, de eso,no hay mucho que argumentar, cada quien es due~o de sus miedos....

con el mejor espiritu navide~o

saludo

jaime ruiz dijo...

La opción de Brabonel de elegir a Noemí Sanín me hace pensar en alguien que va a una fiesta y se consigue una novia y cuando se le pasa la borrachera se da cuenta de que su novia es un hombre disfrazado. Otro no quiere tener tal sorpresa y se busca directamente un novio. Esa señora era la candidata de Pastrana y su jefe de campaña era Juan Gabriel Uribe, cuyas ideas se distinguen de las de Daniel Coronell en que las lee menos gente.

Yo no veo tan trágica la traición de Santos por el mismo motivo: siempre y cuando haya una mayoría que tiene claridad en lo esencial, las añagazas de los enemigos son insignificantes. Ahí sí imito la fe de los cristianos: nada nos hará daño si tenemos claridad sobre lo que queremos.

El problema es Uribe y no Santos. Una nueva constitución y un partido doctrinario independiente del conservatismo y el liberalismo eran una necesidad evidente en 2005, pero el hombre estaba tan contento de jefe de Estado y Gobierno que no tuvo tiempo de pensar en eso. La primera reelección tenía mucho sentido por la necesidad de continuidad, y FORMA PARTE DEL ESTILO DE LAS DEMOCRACIAS, ahí tienen a EE UU o a Brasil, con sus periodos de ocho años con plebiscito de por medio. Pero la segunda era un disparate mayor: mientras que Uribe no es capaz de tocar el atroz engendro de Pablo ni los poderes que surgieron de él, sí quiere implantar un régimen personalista adaptado a esa monstruosidad. Eso a tal punto que si hubiera optado claramente por promover a Arias el presidente sería Arias, pero cuando estalló el escándalo de AIS trató de lavarse las manos para conservar opciones de ganar las elecciones, cosa que no le costó nada a la Corte Constitucional impedir. Es decir, se lavó las manos a costa de Arias. Y creyó asegurarse la elección conservando lazos con Santos de tal modo que uno no sabía si el sanedrín uribista estaba de verdad con Santos o buscaba una candidatura de Arias que perdieron en otra batalla ridícula con Sanín.

No le bastó esa cagada. Ahora sigue legitimando un régimen peor que el de Pastrana y aun aplaudiendo el gravísimo prevaricato de la nueva terna, toda vez que la nueva fiscal es amiga suya y tal vez no persiga a sus amigos, sin importar que la hayan nombrado para impedir que se investigue lo de Álvaro Gómez.

Colombia necesita INSTITUCIONALIZARSE, no buscar acomodos hechizos para seguir flotando. Necesitaría un liderazgo capaz de redactar un decálogo de objetivos en los que las mayorías se reconozcan y de organizar a los leales para llevarlas a tal fin. El señor Uribe parece dedicado a preparar su retorno, a ver si en medio del caos puede llegar él de salvador y convertirse en caudillo perpetuo.

Y el problema es que para una nueva constitución y una vertebración de la opción política mayoritaria no hay nadie. Los mejores apenas llegan a detectar que hay algo mal y a lamentar que la niñera no nos salve.

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:

Resulta excelente su descripción de la falta de visión a largo plazo de los promotores de la segunda reelección: "Muchos pediamos reformar esa enferma o inconveniente Constitucion que permitiera la reeleccion"...

Justamente esa es la tragedia: se quedaron en reformar un artículito, y traicionaron el momento, que era propicio para una reforma de verdaderos alcances.

De igual forma, el "deplorable panorama de un grupo de candidatos que no garanizaban gobernar como los electores queriamos" es un aspecto fundamental del gran error de la segunda reelección: apostaron todo en esa opción, imposible dentro del marco legal y constitucional, y permitieron y aplaudieron el descuido de Uribe de honrar el liderazgo y emprender la tarea fundamental. Si los candidatos eran malos, incluyendo los uribistas, el factor fundamental fue la reelección, que impidió el surgimiento y reconocimiento de los liderazgos dentro del uribismo.

Finalmente, usted atribuye equivocadamente a temores y ceguera de quienes se "atemorizaron por lo que pudiera pensarse de nuestra democracia", la llegada de Santosa la presidencia. Los hechos indican que la segunda reelección fue impedida por una la decisión de la Corte Constitucional y no por la decisión de electores, votantes o constituyentes primarios; pues el cúmulo de torpezas y empeños tercos y miopes en la segunda reelección, no daban la menor posibilidad de que el embeleco fuera autorizado.

Evidentemente usted tiene muchas ganas de culpar a alguien por lo de Santos y eso le resultará más sencillo de lo que cree: mire a los impulsores de la segunda reelección y podrá señalarlos con la plena confianza de estar en lo cierto.

Un abrazo enorme.

Simpliciano dijo...

...si hubieramos podido reformar el articulito ese, tenga la absoluta segurdad que no estariamos argumentando sobre este tema, bien se sabe que el momento no era el mejor para emprender una Reforma Constitucional mas extensa como no lo es tampoco en este momento.

Apostadores y jugadores son quiens pusieron todas sus fichas en Santos,esperando del azar, mucho mas de lo que los practicos esperabamos de la realidad.

Uribe se presto a ser un lider real, otra cosa es que muchos engatusados lo cambiaron por un candidato dudoso.


El marco legal procedia de una Corte Constitucional que hoy pasa por corrupta y una Constitucion que hoy si quieren cambiar por absurda,con cambiar el articulito se hubiera permitido que los electores decidieran si aceptaban la reeleccion o no, de alguna manera una Corte Cnstitucional corrupta nos impuso la negativa, algo diferente....y absurdo.

De haber aceptado el electorado la reeleccion de un gobierno positivo, probado en ocho a~os de gobierno exelente se habria creado esa condicion propicia y optima para convocar a una Consituyente apoyada e inspirada por un gobierno EXELENTE.


Mal haria en buscar culpables en una sociedad donde no existen, en ella solo caben oportunistas que aprovechan el momento, busco mas bien las causas que nos han llevado a esta situacion y tratar de buscar soluciones con salidas adecuadas, de batallas perdidas no se suele hablar mucho, me interesan mas las soluciones, los remordimentos los dejo a otros.


retorno el abrazo

Anónimo dijo...

Apreciado Atrabilioso, no es ni justo ni necesario prolongar una reorganizacion del pais.

1-Expliquenos a los obviamente ignorantes, o estupidos politicos, como yo, que es una constituyente, para que sirve, y como se logra dentro de lo legal.

2-En que es que se la pasan los politicos? cuantas leyes hay en existencia, cuales sirven de algo y cuales pertenecen en la basura?

3-Con las circunstancias de las inundaciones frecuentes queda demostrado que la competencia no existe en Colombia, por lo que tendran que a atenerse a la misma rutina: ayuda y sabiduria del exterior, porque los profesionales nativos no sirven. Y sabemos que ESO NO ES CIERTO. Es LO CONTRARIO. Si Colombia quiere Colombia puede, pero no se puede vivir solo de los medios ni de fantasias.

Para que usan o compran tecnologia que de nada ayuda en esos casos.

Ahora, si de algo han servido los social network y la red y su tecnologia asociada, es para comunicarse rapidamente y organizar discusiones que produzcan ideas practicas y que le muestren a otros paises lo que por largo tiempo han insistido en NO VER, convenientemente claro esta.

Entonces que detiene a Colombia coordinar en los social network discusiones publicas de los temas arriva mencionados, llegar a un acuerdo y metodo que logre el resultado? constituyente o lo que sea necesario para el asunto de 'los inviernos verdes'.

Segun leo en los comentarios de las noticias es que entre los problemas estan que los politicos elaboran proyectos que se quedan en papel porque no los cumplen. O sea, crean pero les entra acelere (ADHD?) y se distraen en otros nuevos. Curioso el caso y dudo mucho que sea ADD, pero bueno empiezen a estudiar y revisar de nuevo lo que han aprendido, escrito, y tal vez no los diagnostiquen como 40 millones de subitos casos de acelere.

Simpliciano, primera vez que se asocia la navidad con nieve liquida!

Anónimo dijo...

Quise decir lluvia asociada con navidad.

Ellos sobreviviran y seran sanos, esos son mis deseos de navidad.

Simpliciano dijo...

Anonimo:

para mis nietos el "binomio" lluvia-nieve significa felicidad, cuando llueve despues de una nevada se congelan las carreteras y NO HAY ESCUELAS...imaginese la dicha....Feliz Navidd

Atrabilioso dijo...

MI QUERIDO SIMPLICIANO:

Hagamos algunas precisiones:

1. Difiero en eso de que el momento no era el mejor. Al contrario: como usted mismo lo reconoció en un debate pasado, la presencia de Uribe en la Presidencia, unida a su liderazgo y gran popularidad, eran factores que hacían propicio y único el momento. Esa gran oportunidad se desperdició en la terquedad de reformar la Constitución, vía referendo, para modificar un articulito.

2. Insisto en que las fichas en Santos fueron depositadas, a lo mejor sin querer, por los promotores de la segunda reelección. ¿Por qué? Porque al concentrar todas las energías y esperanzas en el referendo, no creyeron necesario un plan B (un liderazgo debidamente estructurado que surgiera para enfrentar la caída del referendo y por ende la salida de Uribe) y en tal situación, llegó Santos y simplemente tuvo que esperar lo inevitable, para erigirse como candidato, a sabiendas de que la candidez del uribismo le había dejado la pista desocupada. Las apuestas, mi apreciado amigo, las hicieron los promotores de la segunda reelección, y como se jugaron los restos ahí y no en una visión de largo plazo, el resultado fue un candidato paracaidista como Juan Manuel Santos.

3. Nadie cambió un candidato por otro dudoso: la realidad implicaba que Uribe no podría aspirar, legalmente, a un tercer periodo y los que resultaron engatusados, fueron aquellos que depositaron todas sus esperanzas en una figura -el referendo- que estaba condenada al fracaso.

4. El marco legal no procedía de la Corte Constitucional: está en la Constitución y en tal sentido, fue con base en la Ley de leyes, que esa Corte se pronunció sobre las irregularidades formales del proceso. Tampoco he escuchado que la Corte Constitucional pase por corrupta, pues el nido de truhanes está en la Corte Suprema de Justicia, que es independiente de la Constitucional. Hasta la fecha, desconozco escándalos mayores, señalamientos o denuncias contra la Corte Constitucional.

5. Desde hace muchos años, por lo menos en mi caso, estoy insistiendo en la necesidad de cambiar la Constitución (ir mucho más allá de una reforma) e incluso, cuando se dio el debate de la segunda reelección, propuse el tema del régimen parlamentario o semi parlamentario, que a muchos devotos del referendo tampoco les gustó, pues lo importante era mantener la miopía de hacer un remiendo constitucional personalista y les generó prúrito el leer una propuesta que no solo permitía la segunda reelección, sino que le daba piso constitucional e INSTITUCIONAL a esa figura.

6. Coincido en que la Corte Constitucional impuso la negativa, en buena medida por los errores de procedimiento (los formales) que cometieron los entusiastas de la segunda reelección: es que el simple hecho de formular inadecuadamente la pregunta, abrió un boquete enorme e insalvable, pues lo que se hace en derecho, solo se puede deshacer de la misma forma y en este sentido, si los firmantes respaldaron una pregunta mal diseñada, tenían que retirar la propuesta, volver a recolectar ls firmas y emprender el tortuoso camino.

7. Hablar sobre hipotéticos, como eso de elegir a Uribe para un tercer periodo, solo sirve como consuelo, pero la realidad, los hechos como tales, indican que las condiciones eran propicias desde 2006 para crear una nueva Constitución y el empeño exclusivo en mantener en el poder a un caudillo, hizo que se perdiera esa oportunidad histórica, al concentrar energías, esfuerzos y esperanzas en algo que respondía a una visión de corto plazo.

8. Me parece muy bien que no busque culpables, aunque no tengo duda en que los oportunistas y los que tienen remordimientos, están en las huestes promotoras de la segunda reelección, pues querían conservar el poder y nada más, aprovechando la popularidad y la buena imagen de Uribe. Sin embargo, si la intención hubiese sido favorecer al país a largo plazo, desde el principio hubieran detectado que ese no era el camino.

Mis mejores deseos y muchas gracias por este debate.

Atrabilioso dijo...

MI QUERIDO SIMPLICIANO:

Hagamos algunas precisiones:

1. Difiero en eso de que el momento no era el mejor. Al contrario: como usted mismo lo reconoció en un debate pasado, la presencia de Uribe en la Presidencia, unida a su liderazgo y gran popularidad, eran factores que hacían propicio y único el momento. Esa gran oportunidad se desperdició en la terquedad de reformar la Constitución, vía referendo, para modificar un articulito.

2. Insisto en que las fichas en Santos fueron depositadas, a lo mejor sin querer, por los promotores de la segunda reelección. ¿Por qué? Porque al concentrar todas las esperanzas en el referendo, no creyeron necesario un plan B (un liderazgo debidamente estructurado que surgiera para enfrentar la caída del referendo y por ende la salida de Uribe) y en tal situación, llegó Santos y simplemente tuvo que esperar lo inevitable, para erigirse como candidato, a sabiendas de que la candidez del uribismo le había dejado la pista desocupada. Las apuestas las hicieron los promotores de la segunda reelección, y como se jugaron los restos ahí y no en una visión de largo plazo, el resultado fue un candidato paracaidista como Juan Manuel Santos.

3. Nadie cambió un candidato por otro dudoso: la realidad implicaba que Uribe no podría aspirar, legalmente, a un tercer periodo y los que resultaron engatusados, fueron aquellos que depositaron todas sus esperanzas en una figura -el referendo- que estaba condenada al fracaso.

4. El marco legal no procedía de la Corte Constitucional: está en la Constitución y en tal sentido, fue con base en la Ley de leyes, que esa Corte se pronunció sobre las irregularidades formales del proceso. Tampoco he escuchado que la Corte Constitucional pase por corrupta, pues el nido de truhanes está en la Corte Suprema de Justicia, que es independiente de la Constitucional. Hasta la fecha, desconozco escándalos mayores, señalamientos o denuncias contra la Corte Constitucional.

5. Desde hace muchos años, por lo menos en mi caso, estoy insistiendo en la necesidad de cambiar la Constitución (ir mucho más allá de una reforma) e incluso, cuando se dio el debate de la segunda reelección, propuse el tema del régimen parlamentario o semi parlamentario, que a muchos devotos del referendo tampoco les gustó, pues lo importante era mantener la miopía de hacer un remiendo constitucional personalista y les generó prúrito el leer una propuesta que no solo permitía la segunda reelección, sino que le daba piso constitucional e INSTITUCIONAL a esa figura.

6. Coincido en que la Corte Constitucional impuso la negativa, en buena medida por los errores de procedimiento que cometieron los entusiastas de la segunda reelección: es que el simple hecho de formular inadecuadamente la pregunta, abrió un boquete enorme e insalvable, pues lo que se hace en derecho, solo se puede deshacer de la misma forma y en este sentido, si los firmantes respaldaron una pregunta mal diseñada, tenían que retirar la propuesta, volver a recolectar ls firmas y emprender el tortuoso camino. En palabras cortas: pusieron sus esperanzas en algo que se engendró muerto.

7. Hablar sobre hipotéticos, como eso de elegir a Uribe para un tercer periodo, solo sirve como consuelo, pero la realidad, los hechos como tales, indican que las condiciones eran propicias desde 2006 para crear una nueva Constitución y el empeño exclusivo en mantener en el poder a un caudillo, hizo que se perdiera esa oportunidad histórica, al concentrar energías, esfuerzos y esperanzas en algo que respondía a una visión de corto plazo.

8. Me parece muy bien que no busque culpables, aunque no tengo duda en que los oportunistas y los que tienen remordimientos, están en las huestes promotoras de la segunda reelección, pues querían conservar el poder y nada más, aprovechando la popularidad y la buena imagen de Uribe. Sin embargo, si la intención hubiese sido favorecer al país a largo plazo, desde el principio hubieran detectado que ese no era el camino.

Mis mejores deseos y muchas gracias por este debate.

Atrabilioso dijo...

MI QUERIDO SIMPLICIANO:

Hagamos algunas precisiones:

1. Difiero en eso de que el momento no era el mejor. Al contrario: como usted mismo lo reconoció en un debate pasado, la presencia de Uribe en la Presidencia, unida a su liderazgo y gran popularidad, eran factores que hacían propicio y único el momento. Esa gran oportunidad se desperdició en la terquedad de reformar la Constitución, vía referendo, para modificar un articulito.

2. Insisto en que las fichas en Santos fueron depositadas, a lo mejor sin querer, por los promotores de la segunda reelección. ¿Por qué? Porque al concentrar todas las esperanzas en el referendo, no creyeron necesario un plan B (un liderazgo debidamente estructurado que surgiera para enfrentar la caída del referendo y por ende la salida de Uribe) y en tal situación, llegó Santos y simplemente tuvo que esperar lo inevitable, para erigirse como candidato, a sabiendas de que la candidez del uribismo le había dejado la pista desocupada. Las apuestas las hicieron los promotores de la segunda reelección, y como se jugaron los restos ahí y no en una visión de largo plazo, el resultado fue un candidato paracaidista como Juan Manuel Santos.

3. Nadie cambió un candidato por otro dudoso: la realidad implicaba que Uribe no podría aspirar, legalmente, a un tercer periodo y los que resultaron engatusados, fueron aquellos que depositaron todas sus esperanzas en una figura -el referendo- que estaba condenada al fracaso.

4. El marco legal no procedía de la Corte Constitucional: está en la Constitución y en tal sentido, fue con base en la Ley de leyes, que esa Corte se pronunció sobre las irregularidades formales del proceso. Tampoco he escuchado que la Corte Constitucional pase por corrupta, pues el nido de truhanes está en la Corte Suprema de Justicia, que es independiente de la Constitucional. Hasta la fecha, desconozco escándalos mayores, señalamientos o denuncias contra la Corte Constitucional.

Continúa...

Atrabilioso dijo...

MI QUERIDO SIMPLICIANO:

Hagamos algunas precisiones:

1. Difiero completamente en eso de que el momento no era el mejor. Al contrario: como usted mismo lo reconoció en un debate pasado, la presencia de Uribe en la Presidencia, unida a su liderazgo y gran popularidad, eran factores que hacían propicio y único el momento. Esa gran oportunidad se desperdició en la terquedad de reformar la Constitución, vía referendo, para modificar un articulito.

2. Insisto en que las fichas en Santos fueron depositadas, a lo mejor sin querer, por los promotores de la segunda reelección. ¿Por qué? Porque al concentrar todas las energías y esperanzas en el referendo, no creyeron necesario un plan B (un liderazgo debidamente estructurado que surgiera para enfrentar la caída del referendo y por ende la salida de Uribe) y en tal situación, llegó Santos y simplemente tuvo que esperar lo inevitable, para erigirse como candidato, a sabiendas de que la candidez del uribismo le había dejado la pista desocupada. Las apuestas, mi apreciado amigo, las hicieron los promotores de la segunda reelección, y como se jugaron los restos ahí y no en una visión de largo plazo, el resultado fue un candidato paracaidista como Juan Manuel Santos.

3. Nadie cambió un candidato como Uribe por otro dudoso: la realidad implicaba que Uribe no podría aspirar, legalmente, a un tercer periodo y los que resultaron engatusados, fueron aquellos que depositaron todas sus esperanzas en una figura -el referendo- que estaba condenada al fracaso.

Continúa...

Atrabilioso dijo...

4. El marco legal no procedía de la Corte Constitucional: está en la Constitución y en tal sentido, fue con base en la Ley de leyes, que esa Corte se pronunció sobre las irregularidades formales del proceso. Tampoco he escuchado que la Corte Constitucional pase por corrupta, pues el nido de truhanes está en la Corte Suprema de Justicia, que es independiente de la Constitucional. Hasta la fecha, desconozco escándalos mayores, señalamientos o denuncias contra la Corte Constitucional.

5. Desde hace muchos años, por lo menos en mi caso, estoy insistiendo en la necesidad de cambiar la Constitución (ir mucho más allá de una reforma) e incluso, cuando se dio el debate de la segunda reelección, propuse el tema del régimen parlamentario o semi parlamentario, que a muchos devotos del referendo tampoco les gustó, pues lo importante era mantener la miopía de hacer un remiendo constitucional personalista y les generó prúrito el leer una propuesta que no solo permitía la segunda reelección, sino que le daba piso constitucional e INSTITUCIONAL a esa figura.

6. Coincido en que la Corte Constitucional impuso la negativa, en buena medida por los errores de procedimiento (los formales) que cometieron los entusiastas de la segunda reelección: es que el simple hecho de formular inadecuadamente la pregunta, abrió un boquete enorme e insalvable, pues lo que se hace en derecho, solo se puede deshacer de la misma forma y en este sentido, si los firmantes respaldaron una pregunta mal diseñada, tenían que retirar la propuesta, volver a recolectar ls firmas y emprender el tortuoso camino. En palabras cortas: pusieron sus esperanzas en algo que se engendró muerto.

Atrabilioso dijo...

Hablar sobre hipotéticos, como eso de elegir a Uribe para un tercer periodo, solo sirve como consuelo, pero la realidad, los hechos como tales, indican que las condiciones eran propicias desde 2006 para crear una nueva Constitución y el empeño exclusivo en mantener en el poder a un caudillo, hizo que se perdiera esa oportunidad histórica, al concentrar energías, esfuerzos y esperanzas en algo que respondía a una visión de corto plazo.

8. Me parece muy bien que no busque culpables, aunque no tengo duda en que los oportunistas y los que tienen remordimientos, están en las huestes promotoras de la segunda reelección, pues querían conservar el poder y nada más, aprovechando la popularidad y la buena imagen de Uribe. Sin embargo, si la intención hubiese sido favorecer al país a largo plazo, desde el principio hubieran detectado que ese no era el camino.

Mis mejores deseos, apreciado Simpliciano.

Atrabilioso dijo...

MARY T:

Ciertamente no es justo ni necesario aplazar la reorganización del país... pero esa injusticia fue impulsada por el tozudo empeño de la segunda reelección.

Trataré de responder sus preguntas:

1. Una constituyente es una asamblea de ciudadanos elegidos, que representan a toda la nación. En ella se plantean reformas o se emprende la redacción de una nueva Constitución. En la actualidad, la Constituyente se convoca a través de una ley del Congreso, mediante solicitud del gobierno, los congresistas o de los ciudadanos en un porcentaje no inferior al cinco por ciento del censo electoral vigente. Una vez expedida la ley, se llama a los electores para decidir si convocan la Asamblea, que solo será viable si lo aprueba más de la tercera parte del censo electoral.

2. Los políticos (el Congreso) tienen la opción de reformar la Constitución. Sin embargo es bueno diferenciar entre leyes ordinarias y la Ley de leyes, que es la Constitución. Las primeras se reforman simplemente con el trámite de una ley, mientras que la reforma constitucional requiere de dos periodos legislativos.

3. Ciertamente la Asamblea Constituyente deberá incorporar mecanismos de participación y seguimiento en la red, para que los ciudadanos puedan estar al tanto de los avances en la construcción de una nueva Constitución.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Atrabilioso, gracias, parece que con esos pasos controlados deberia resulta algo verdaderemente util.

Atrabilioso dijo...

MARY T:

Creo firmemente en que una Constituyente, cuya convocatoria liderara Álvaro Uribe, obtendría resultados maravillosos.

Esa también es mi queja: el referendo para la segunda reelección fue una torpeza que aplazó la Constituyente y en ese empeño, se desperdició una oportunidad histórica en el país.

Sin embargo, creo que estamos a tiempo para exigir: !Constituyente ya!

Un abrazo y muchas gracias.

Simpliciano dijo...

Desde hace rato el Polo Democratico pide la convocatori a una Contituyente

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aparte de una entrevista a Carlos Gaviria en abril/2008

C.O.- La propuesta de convocar una constituyente ¿La hace usted en forma individual o como presidente del Polo Democrático?

C.G.- Siendo el presidente del Polo, también soy muy respetuoso de las decisiones del partido. En un momento dado la bancada deliberó y llegó a la conclusión por amplia mayoría de que no era conveniente anticipar las elecciones. No obstante, en el comité ejecutivo se dispuso que el próximo lunes se debata el asunto entre el comité y la propia bancada para tomar una decisión definitiva. En este momento, le estoy expresando mi posición, pero si el partido decide otra cosa, lo respaldaré.

C.O.- Si el Polo decidiera impulsar una asamblea constituyente ¿Cree que esa propuesta tendría eco en otros partidos?

C.G.- He recibido muchos mensajes de personas del común que creen que es necesario hacer un esfuerzo para relegitimar al Estado y sus instituciones. Sé que el remedio es costoso y que incluso es bastante aleatorio sobre todo, porque no puede aplicarse de manera inmediata. Para poder convocar una constituyente, hay que superar muchas etapas y estaríamos llegando a ejecutarla solo a finales del 2009, una fecha muy próxima a las elecciones del 2010. Sin embargo, no encuentro ahora una vía mejor.

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no creo que hubiera sido muy oportuno aceptar esa convocatoria del Polo Demcratico en aquel entonces, sera apropiado hoy en meio de la situacion plitica inestable que vivimos convocar a Consituyente?....

saludos

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:

La propuesta de una convocatoria no fue del Polo, según lo que referencia, sino una idea de Carlos Gaviria.

¿Y qué pasaba con tal situación? En política, aprovechar esa oportunidad y poner las mayorías era la decisión fundamental, máxime cuando el Polo ya venía en declive. Eso hubiese permitido evitar tanta obstrucción y la iniciativa se habría consolidado rápidamente.

Con el texto que usted enlaza, me convence más del tremendo desperdicio de no emprender la Constituyente en ese momento... estaba todo dado para obtener una excelente Constitución, solo que los promotores del referendo se quedaron en la mezquindad de empujar la reforma de un artículito... lo dicho: miopía absoluta de todo el panorama político, social y electoral cuya conjugación, por lo que usted nos aporta, estaba dada para tener una excelente Constitución.

En eso de señalar al Polo, usted coincide maravillosamente con Santos: el gran orgullo de su cúpula es el silenciamiento y la desaparición paulatina de esa agrupación política, evitando en la apariencia, coincidir en algo con ellos.

Un abrazo.