22 de noviembre de 2010

El asilo de María del Pilar Hurtado: una consecuencia más de la militancia política de la justicia colombiana.

Por Jaime Restrepo.

El mundo ya lo está comprendiendo: la justicia en Colombia es un partido político que disfraza sus venganzas y persecuciones en dudosas providencias judiciales. Es una vergüenza. Las destempladas reacciones contra la decisión del gobierno de Panamá de concederle el asilo territorial a la ex directora del DAS, María del Pilar Hurtado, han dejado en evidencia la confabulación política contra todo lo que se relacione con el ex presidente Uribe.

Cuando se enteró de la noticia, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Arrubla, sostuvo que “el asilo se utilizó para conseguir impunidad. Panamá protegió al victimario, no a la víctima”. Resulta esclarecedor que la cabeza de la operación judicial hable de impunidad y entre de lleno a prejuzgar a una ciudadana que no ha sido vencida en juicio: la cabeza del ente que oficia como última instancia en el aparato judicial colombiano ya emitió un veredicto condenatorio, pues es de Perogrullo, la impunidad, definida como la falta de castigo, solo se presenta cuando alguien es culpable.

Lo anterior deja en evidencia la imposibilidad de la acusada —y de todos los perseguidos por su cercanía con Uribe— de obtener justicia y aleja por completo la expectativa de imparcialidad que debe enarbolar un aparato judicial digno y respetable. Es que las condenas anticipadas, por parte de Jaime Arrubla y de algunos de sus colegas, ya se han vuelto costumbre, lo que unido al descarado activismo político de los jueces colombianos, quienes raudos condenan a los que les resultan políticamente antipáticos y dejan en la impunidad a sus afines ideológicos; viene abonando internacionalmente el desprestigio de la justicia colombiana.

A lo anterior se suma la frustración exhibida por otro operador judicial encargado, esta vez el Fiscal Guillermo Mendoza Diago, quien salió ante los medios a asegurar que en su momento pedirá la extradición de Hurtado y señaló que "el proceso contra ella sigue. Es claro que no son delitos políticos, son comunes, como violación de comunicaciones y concierto para delinquir".

¡Qué ignorancia! El “flamante” encargado del ente acusador desconoce los términos de la Convención sobre asilo territorial de la OEA, promulgada en Caracas el 28 de marzo de 1954, y ratificada por Colombia en 1968, que señala, en su artículo IV lo siguiente:
La extradición no es procedente cuando se trate de personas que, con arreglo a la calificación del Estado requerido, sean perseguidas por delitos políticos o por delitos comunes cometidos con fines políticos, ni cuando la extradición se solicita obedeciendo a móviles predominantemente políticos”.
Es cierto que a María del Pilar Hurtado la están investigando (no ha sido vencida en los estrados, aunque ya se vio que eso del juicio sería solo una formalidad, pues sus investigadores y perseguidores ya la condenaron desde hace tiempo) por delitos comunes cometidos con fines políticos, lo que confirma la propia Presidenta del PDA: "No se entiende cómo las 'chuzadas', que son un crimen de Estado, se conviertan en un delito cobijado por esa figura". Si Hurtado está siendo investigada por seguimientos e interceptaciones contra algunos ciudadanos, supuestamente por ser oposición al gobierno de aquel momento, ¿esto no configuraría entonces la intención política?

Sin embargo, que un Magistrado incurra en prejuzgar, o que el Fiscal General impresione por su ignorancia, son cosas irrelevantes para el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, quien aseguró que "Colombia tiene un sistema garantista que ofrece todas las oportunidades a quien eventualmente reciba imputación de cargos". Viendo lo de Arrubla y lo de Mendoza Diago, surgen varias preguntas: ¿Qué tipo de garantías tiene María del Pilar Hurtado cuando el Presidente de la Corte ya la condenó abiertamente? ¿El sistema garantista, versión Vargas Lleras, es el que desconoce el elemental principio de la presunción de inocencia? ¿Se podrá calificar como garantista un sistema cuyos operadores se rigen por la venganza política, compran testigos con el Principio de Oportunidad y filtran a los medios apartes de procesos y testimonios para favorecer la persecución?

Es que la indignación mostrada por el gobierno Santos es enorme. Además de la falacia de Vargas Lleras sobre las “garantías” judiciales, la Canciller María Ángela Holguín lamentó que Panamá no le hubiese comentado a Colombia la solicitud de María del Pilar Hurtado. En el mismo sentido se pronunció el Presidente, quien afirmó que era un asunto de "elemental cortesía".

El Presidente y la Canciller pueden lamentarse todo lo que quieran, pero el hecho cumplido es que más allá de las fronteras se están viendo dos cosas: que hay una persecución política contra todo lo que se relacione con Álvaro Uribe Vélez, encabezada por el aparato judicial colombiano y los medios de comunicación, en la que participa activamente el gobierno Santos; y que el desprestigio del aparato judicial es de tal magnitud que ya trascendió e internacionalmente se está percibiendo que no hay una intención de justicia sino el desarrollo de una venganza política feroz disfrazada de actuación judicial.

Que el gobierno Santos, la Corte Suprema, la Fiscalía, Iván Cepeda, Daniel Coronell y el PDA entre otros; conformen la coral de los vengadores indignados, no es coincidencia: solo es la exhibición de todos los miembros del Toconur, algunos de los cuales quisieron mantener la hipócrita postura de amigos de Uribe.

AL CIERRE: ¿Dónde estaba la coral de vengadores indignados cuando Venezuela le dio asilo político a William Parra, acusado de financiación del terrorismo y concierto para delinquir? ¡Ah, claro! Es que Parra es un “criminal altruista” y lo que hacen las FARC y sus compinches —secuestros, masacres, homicidios, terrorismo, etc.— es menos grave que seguir a unos individuos cuyos vínculos son amenazas, no para el gobierno, sino para el Estado y la población en general.

8 comentarios:

Simpliciano dijo...

Atrabilioso:


....como curiosidades del destino, tendria este plante del Santo Gobernante de convertirse en maestro de lealtades y cursis diplomacias frente al incidente con Panama, se muestra dolido porque a pesar de sus lazos de amistad personal el Presidente de Panama no le consulto su intencion de dar asilo a Maria del Pilar y se rasga las vestiduras ante esa falta de lealtad,virtud de la que escasea nuestro Juan Manuel.

Sin embargo, fijese el mensaje sublimal que su farisiaca posicion puede dejar,si esa misma lealtad y aprecio que reclama de su homologo pnameno,es la que en virtud de su palabra empenada, utilizara con su "nuevo mejor amgo"...que esperanza nos queda a sus gobernados o simples ciudadanos colombianos?

Hombre, vaya un saludo

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:

Primero déjeme enviarle un enorme abrazo y manifestale mi profunda alegría por tener noticias suyas.

Eso de las deslealtades lo habíamos tratado hace mucho tiempo y ciertamente es una de las grandes "habilidades" de Santos. Sin embargo, en aras de satisfacer a sus nuevos mejores amigos, ahí si expondrá lo mejor de la lealtad... para con ellos. Lo que pasa, mi querido Simpliciano, es que creo que al actual gobierno de los Estados Unidos, tampoco le interesa mucho la extradición de Makled.

Ciertamente lo que estamos viendo es una política errada que me huele a resurrección del liberalismo por cuenta del que ahora parece un presidente de la colectividad de Piedad Córdoba y no un elegido por las inmensas mayorías uribistas.

Otro abrazo y muchas gracias.

Anónimo dijo...

BRABONEL.

Como usted lo dijo: el propio jefe de la persecucion politica se encargo de callar a quienes "igdinados" aseguravan que la "justicia" en Colombia ofrece todas las "garantias" cuando aseguro que la Señora del Pilar era culpable y el Estado Panameño estaba refugiando a delincuentes victimarios. Como quien dise, ya la gillotina estaba afiladiita para Maria del Pilar.
Mas perseguidos politicos deben llenar solitudes de asilo en muchas embajadas por que es claro que en Colombia no existen garantias para sus juicios, Honduras es otro buen pais para pedir asilo como sud africa entre otros.

Ahora lo de Santos huele a chantage, quiere que le informen para oponerse amenanzando a las naciones soberanas que se presten a darle asilo a los perseguidos politicos, ese Santos es una rata sucia, el sobre nombre de Chuky le quedo pequeño.

Anónimo dijo...

No, el que el presidente de un paisito como Panamá le haga un favor personal a Uribe al facilitar una fuga NO quiere decir que "El mundo ya lo está comprendiendo: la justicia en Colombia es un partido político que disfraza sus venganzas y persecuciones en dudosas providencias judiciales". Lo que el mundo esta entendiendo es que el gobierno de Uribe no respetaba las leyes.

jaime ruiz dijo...

Un abrazo especialísimo para Simpliciano, muy contento de tenerlo por aquí de nuevo.

El asilo de la ex directora del DAS es un golpe significativo al Zelaya andino, y echa a perder una de las conquistas de la llamada izquierda democrática: que el Estado se convierta en el ejecutor del secuestro.

Tal vez la peor monstruosidad que hemos visto hacer al poder heredero del M-19 y Pablo Escobar son los carcelazos a políticos uribistas por la parapolítica y a funcionarios del DAS por las interceptaciones: si se piensa que la ley puede funcionar porque es sagrada, tales condenas vendrían a ser como una blasfemia. Sólo que no se queda en el plano simbólico, sino que se destruyen vidas de personas que trataban de defender a la sociedad de los mafiosos y terroristas. Eso es aún más grave que la impunidad de Piedad Córdoba y los demás terroristas, porque es preferible un Estado indolente que opresor.

Hace años que está claro que no hay otra salida que una Constituyente que desbarate la máquina de terror que dejaron los marxistas del M-19, es decir, sus mentores (como el Hermano Mayor del presidente) encarnada en las cúpulas judiciales. Y creo que deberíamos empezar a darnos cuenta de algo que también era evidente hace varios años: que para eso no se puede contar con Álvaro Uribe.

Tal vez no haya forma de evitar que Colombia se ahogue en su propia mierda.

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO:

Su pronunciamiento demuestra un dolor inmenso porque la decisión de Panamá es un duro golpe a la estrategia de persecución de los amigos y socios de la izquierda "democrática".

Así como Manuel Rosales en Venezuela fue perseguido como "delincuente común" y al asilo que se le concedió, los chavistas lo denominan "fuga"; así ocurre con los furibundos miembros de la coral de indignados cuando mencionan el caso de María del Pilar Hurtado.

Un saludo y gracias por demostrar el dolor que sienten por un pequeño fracaso.

Atrabilioso dijo...

BRABONEL:

Es que el ministro del Interior Y DE JUSTICIA habló de impunidad y de un sistema garantista, al tiempo que el Fiscal y el Presidente de la Corte, eternos encargados por la ineptitud de la cúpula del poder judicial; emitieron su veredicto sin contemplación.

Seguramente otros optarán por esa decisión, pues mientras el poder judicial siga operando como partido político, no existirán garantías para acceder a la verdadera justicia.

Es el colmo que el aparato judicial genere tal cantidad de dudas, que sus sentencias no pueden ser recibidas con respeto, sino con escepticismo.

Anónimo dijo...

Lo peor, sr. Ruiz, no es los colombianos se ahoguen en su propia mierda sino que les gusta comer mierda.