12 de julio de 2010

Chávez en la posesión: un agravio imperdonable

Por Jaime Restrepo.

Muchas cosas pueden pasar el 7 de agosto. Una de ellas, que Hugo Chávez asista a la posesión de Juan Manuel Santos. Al pensar en su presencia, y en el recibimiento que tendrían que darle como jefe de Estado, surgen por ejemplo las imágenes de Los maiceritos, secuestrados y asesinados por un grupo paramilitar dirigido por el dictador venezolano.

Es un insulto para decenas de familias colombianas, la sola posibilidad de que las Fuerzas Armadas colombianas tengan que rendirle honores al promotor y directo responsable según la nueva ley orgánica de las FAN de los grupos de asesinos responsables de la muerte de decenas de colombianos, incluyendo la masacre de Los maiceritos. Más allá de la perorata de Chávez, el hecho es que los jóvenes fueron asesinados por las Fuerzas Bolivarianas de Liberación, un grupo paramilitar conformado como milicia amparada por la ley chavista.

¿Qué pensarán los habitantes de Ragonvalia, Norte de Santander, sobre los honores que le rendiría el presidente Santos al sujeto que ordenó la destrucción de los puentes que los comunicaban con Venezuela? Es bueno recordar que fueron tildados de paramilitares y narcotraficantes por la dictadura chavista incluida su representante en Colombia y ahora, el líder de la calumnia y de la destrucción, podría recibir honores por sus bajezas.

¿Y qué hay de los inocentes que son capturados en Venezuela y se pudren en las mazmorras del régimen, con falsas acusaciones de espionaje? Lo que ha hecho Chávez es atacar la nacionalidad y ahora, con el pretexto de “mejorar las relaciones”, el nuevo gobierno no puede protagonizar una comedia en la que se pasan por alto las arbitrariedades cometidas por el tirano de Miraflores.

Comenzaría muy mal el gobierno Santos si invita y permite la asistencia de Hugo Chávez a la inauguración del cuatrienio. La sola idea de ver a los militares colombianos rindiéndole honores y sometidos a que el dictador les pase revista es humillante, teniendo en cuenta que le presentarán armas al cómplice y socio de las FARC, el grupo terrorista que ha torturado, secuestrado y asesinado a centenares de soldados y policías durante medio siglo de violencia y terror. En lugar de invitación, a Chávez hay que exigirle respuestas y explicaciones sobre las consecuencias de sus feroces arremetidas contra la nacionalidad colombiana.

No se trata de que Santos prolongue el tono de confrontación que ha mantenido Uribe. Por el contrario: a Chávez hay que desdibujarlo, restarle protagonismo y no prestarle atención mediática: cualquier situación que surja, el gobierno deberá tratarla por los canales diplomáticos y evitar a toda costa las peleas de micrófono en las que se le otorga un inmerecido protagonismo al coronel paracaidista. Pero eso no quita que el gobierno colombiano exija que se haga justicia frente a los vejámenes a los que han sido sometidos muchos colombianos por cuenta de su nacionalidad.

En esto hay que ser cuidadosos: invitar a Chávez a la posesión equivale a darle un lugar en el escenario democrático internacional, legitimando un régimen dictatorial que destruyó la institucionalidad y capturó todos los poderes a partir del aparente triunfo en las urnas.

Uno se pregunta: ¿si estuvieran vivos, y fueran los mandatarios de sus países, Santos invitaría a Augusto Pinochet, a Pol Pot, a Idi Amin o a Iósif Stalin a su posesión? Que Chávez se reúna y rinda honores a Muammar el-Gaddafi, o a Ahmadineyad; o que defienda al perseguido Omar al Bashir sólo confirma que, como dictador, se siente bien entre forajidos. Pero eso, lejos de justificar las apariencias diplomáticas, exige por lo menos el repudio silencioso del desprecio formal frente a un régimen como el chavista.

Pero que Santos abra las puertas y permita que semejante violador de los derechos humanos, cómplice y muñeco de ventrílocuo de Fidel Castro, aliado de las FARC y protector de terroristas; pise suelo colombiano y se pavonee como el gran líder que cree ser, sería una afrenta inadmisible para los miles de ciudadanos que han padecido al dictador o están enfrentándolo en diferentes escenarios nacionales e internacionales.

Muchos aseguran que es importante recomponer las relaciones con Venezuela, aduciendo la falacia de que es el segundo socio comercial de Colombia. Me pregunto: ¿para qué tener un socio incumplido, que en el mejor de los casos se demora eternidades para pagar? ¿Qué sentido tiene mantener un socio cuyos caprichos marcan la ruta de la economía de su país? ¿Para qué un socio que quiere nacionalizarlo todo, con lo que huela a Colombia en primer lugar? ¿De qué sirve un socio quebrado que no tiene cómo pagar sus deudas?

Si Santos quiere hablar con Chávez, pues que programen un encuentro en la frontera y asunto concluido. Pero de ahí a tenerlo como huésped ilustre hay mucho trecho, pues además se enviaría un mensaje equivocado al mundo, que presenciaría una especie de aceptación tácita a la barbarie que viene impulsando el dictador, no sólo en Venezuela, sino también en Bolivia, Argentina y Nicaragua.

Las formalidades diplomáticas no pueden convertir a Colombia en cómplice obsequioso de una dictadura atroz como la que ha impuesto Hugo Chávez en Venezuela. Las familias colombianas de los muertos, los inocentes detenidos, las víctimas de las FARC y los secuestrados utilizados como mercancía política; no merecen un agravio cohonestado por el nuevo gobierno colombiano.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí no me duele una muela que al deplorable presidente de al lado los militares le rindan algo de lo que carecen, honor. Honor para ellos es tener trato penitenciario especial y expulsar de la Escuela de Oficiales a dos cadetes porque comparten apartamento, ¡por sospecha de homosexualidad! Por lo demás, donde deberían mostrar el honor, en el desarrollo de las acciones, son capaces de cualquier cosa, con o sin orgullito.
Chávez ha mostrado complicidad con la ilegalidad local y su fiabilidad como socio comercial está más que cuestionada, sin embargo cualquiera que no padezca de fanatismo sabe que Colombia no está en posición de emprender un bloqueo económico contra Venezuela ni persistir en ese comportamiento suicida promovido por los vecinos. Sobre los maltratos de la Guardia a los colombianos es algo que hay que condenar en particular al actual gobierno venezolano y en general a los anteriores a los que Restrepo sospechosamente no menciona. Claro, la doblez antisubversiva considera que hay torturas buenas y torturas malas.
¿Acaso este blog o unoamérica han hecho mención de la invitación que Carlos Andrés Pérez hizo al levantamiento armado en Venezuela desde territorio norteamericano? Claro, los países buenos pueden tolerar la apología del terrorismo bueno.
Las tontería del protocolo da para esas y miles de hipocresías más, como nombrar ministra negra para tratar (infructuosamente además) de halagar al Caucus, darse abrazos, anteponer calificativos como su excelencia, honorable y todas esas cosas.

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO:

¿Quién está pidiendo un bloqueo comercial contra Venezuela?

jaime ruiz dijo...

Jaime, creo que sin remedio la política, sobre todo a nivel de gobiernos es una gran farsa, y nada más funesto que responder a un matón con gestos altisonantes pero poco efectivos. Invitar a Chávez es en cierta medida forzarlo a reconocer la legitimidad del gobierno colombiano, pues ese gobierno viene de un triunfo electoral clamoroso: Chávez no llega como triunfador a un territorio que ha conquistado, sino como gobernante cuestionado a un país cuya situación es hoy por hoy mejor que la venezolana.

Triunfa el que lanza la estocada en el mejor momento, no el que más aspavientos hace. El problema del repudio a Chávez es esperar a que el gobierno lo haga. ¿Y si hubiera un millón de colombianos protestando contra su presencia en Colombia? Para qué va a hacer falta un millón, ¿habrá un centenar de colombianos que lo hagan?

El gobierno tiene que jugar a la conciliación, la diplomacia y las sonrisas. Pero los ciudadanos pueden, y deberían, mostrar su repudio. Claro que no lo harán tal como no lo hicieron contra James Demoyne y los demás promotores del terrorismo.

Atrabilioso dijo...

JAIME RUIZ:

Yo creo que es una acción inútil y agraviante: si lo invita y viene, implica que un gobierno legítimo como el de Santos, reconoce y se codea con un gobierno forajido como el de Chávez. Si lo invita y a última hora no viene (así ocurrió en El Salvador) por "seguridad", además del agravio de las víctimas del terrorismo que el cohonesta, estaría también el señalamiento por ser un país que conspira contra el tirano.

En diplomacia también funciona el orden de prioridades: primero que Chávez aclare su compromiso con el terrorismo, luego que retire el bloqueo comercial contra Colombia y ahí si, que lo inviten a Villa del Rosario.

Un abrazo.

jaime ruiz dijo...

Jaime, eso es desconocer el peso que tienen los amigos de Chávez en el exterior. Sin ir más lejos, Obama iba a hablar con Lula de Colombia y a manifestarle su desinterés en firmar un TLC "con ciertos países". Ni hablar de los europeos, que siempre tienen que ganar si hay inestabilidad y problemas en la zona de influencia de EE UU. Ni hablar de la respuesta de Chávez si se le muestra animosidad y el impacto que tendría en Colombia.

No se puede excluir que algún día haya que atacar efectivamente al ejército venezolano u ocupar territorio, nada de eso se hace, menos el triunfo, con gestos altivos. De momento Santos busca rodearse de una gran legitimidad, que eso se convierta en benevolencia ante el tirano o permisividad ante sus acciones es algo que está por verse.

Esa cohesión en torno a su figura legitima cualquier respuesta que dé a las agresiones venezolanas. Si empezara de "camorrista" (cosa que tampoco se puede atribuir a Uribe), le estaría dando ventaja al sátrapa y a sus poderosos socios locales.

Un abrazo.

Realista dijo...

Mas de acuerdo no podiamos estar!.
Solo espero que Santos y sus asesores opinen lo mismo. Hay muchas formas de amarrarse los pantalones y mostrar dignidad, esa seria una de ellas.
A proposito, ya leyeron el articulo "Venas rotas" (de Eduardo Pizarro L.)que aparece hoy en el Tiempo de Bogota? Se los recomiendo.
Un abrazo a todos

Atrabilioso dijo...

JAIME RUIZ:

Evidentemente no creo que la bravuconada conduzca a algo, y mucho menos esperaría de Santos una posición de ese estilo. Pero si creo que un desaire silencioso, un desprecio sin bombos ni platillos, hubiese enviado un mensaje importante interna y externamente.

No creo que Santos deba confrontar a Chávez, pero el mensaje es peligroso y reanima a los amigos de las FARC que pueden interpretar esta situación como una muestra de debilidad ante las presiones internacionales por abrirle espacios y legitimar al chavismo.

Entonces, era cuestión de "extraviar" la invitación y no darle vitrina al asunto. Pero ya envió la invitación a la embajada y se vendrá un cúmulo de atropellos contra Colombia... muy mal comienzo el de Santos.

Un abrazo.

Atrabilioso dijo...

REALISTA:

Bueno... no opinaron lo mismo: ya enviaron la invitación a la embajada venezolana.

Un abrazo.

jaime ruiz dijo...

A propósito del tema de Cepeda y los crímenes de Estado les recomiendo lo que dice Alfredo Rangel. Obviedades que parecen audacias porque todo el mundo come cuento a la culpa del Estado y a las leguleyadas de los jueces nombrados por Chávez y compañía.

Anónimo dijo...

Por una parte Santos quiere ingresar a Colombia a la organización OCDE como primer paso para llegar al desarrollo y al mismo tiempo quiere mantener buenas relaciones con naciones neo comunistas, aparentemente toda una contradicción. No creo que Santos la tenga fácil en la región con un Chávez y un Correa hostigando y altas posibilidades que lo acompañen los nuevos gobiernos del cono sur a excepción de Chile por qué tanto en Brasil como en Argentina parece que repiten gobiernos. Santos tampoco estará en la posición que le toco a Uribe por que por lo menos se encontrara con un Gobierno Obama bastante debilitado y haciendo lo posible por acercarse a los verdaderos aliados.

D. dijo...

Yo no soy político ni diplomático porque los políticos deben hacer ese tipo de cochinadas diplomáticas.

Pero qué importa si Chávez es invitado. Si no viene, queda mal él, y Santos empieza con el mismo juego de Uribe de ganar legitimidad internacional a costa de hacer quedar a Chávez como el delincuente ilegal. Si Chávez viene, nada bueno podrá sacar de Colombia sabiendo que Santos antes de ser ministro de defensa le cantaba todos sus torcidos.

Camilo Andrés dijo...

Estoy abatido y muy afligido con la detención de Alejandro Peña Esclusa...

Es un insulto que ese hp de Santos reciba a ese hp que gobierna al lado.

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO DE LAS 7:00 P.M.
Además de las evidentes contradicciones políticas, hay temas de dignidad que no se pueden borrar de golpe. En la región, efectivamente parece que Santos no la tendrá fácil, aunque por el estilo, podrían disminuir algunas presiones mediáticas.

Un abrazo.

Atrabilioso dijo...

D:
Hay varias cosas: la primera tiene que ver con la coherencia. Uno de los tantos argumentos contra Mockus fue su anuncio de invitar a Chávez a la posesión. Lo que era malo con Mockus, necesariamente tiene que ser malo con Santos, aunque creo que es peor, pues Santos escondió muy bien su intención y ahora golpea al país con semejante invitación.

Mi posición se basa en otros elementos: los crímenes perpetrados por paramilitares del régimen venezolano que reciben órdenes directas de Chávez; el minuto de silencio por la muerte de Raúl Reyes, la persecución inclemente contra todos los que se oponen al dictador yel bloqueo comercial que impuso contra Colombia.

No es tan cierto que si lo invitan y no viene, queda mal Chávez. La justificación será la misma que expuso para no asistir a la posesión de Funes en El Salvador y ahí queda muy coherente la imagen internacional de Colombia como un país terrorista, con la conspiración que Chávez denunciaría en su contra. Es decir: además del desaire con las víctimas del dictador, aquí y afuera, también está el descrédito de la justificación que exponga Chávez.

Estoy sumamente molesto con la decisión de Santos.

Un abrazo.

Atrabilioso dijo...

CAMILO ANDRÉS:
Sin palabras.

Atrabilioso dijo...

¿Esto es motivo para invitar a Chávez y tenerlo como la gran cosa?
NI UN PIE DE CHAVEZ EN TERRITORIO COLOMBIANO

jcastros dijo...

Atrabilioso, a mi tampoco me gusta que venga chavez, pero en honor a la verdad hay que decir que Santos lo anuncio desde la campaña, cuando paso lo de Mockus el dijo que haría lo mismo. Hay que pensar mas bien en hacer alguna manifestación en Bogotá el día que aterrice el tirano.

Anónimo dijo...

que verguenza para los pueblos de colombia y venezuela , que caperucita santos ( caperucita , por lo de tonto) haya invitado a este cafre dictador cubano-venezolano, el 7 de agosto , este malandro dictador ya expropio a venezuela de los venezolanos, ahora caperucita santos pretende darle poder en colombia con el objetivo que en unos meses otra vez las farc esten crecidas internacionalmente, sera un traidor santos o es solo un menso mal asesorado?