20 de junio de 2010

!Qué faena! Santos cortó rabo y salió en hombros de la plaza

Por Jaime Restrepo.

Muchos predijeron el final del uribismo.  Solo unos cuantos, hace cuatro años, aseguramos que los resultados del Polo, concretamente del también “decente” Carlos Gaviria Díaz, pertenecían a una corriente de votantes que en 1998 se entusiasmó con Nohemí Sanín y en 2002 buscaron abrigo en las toldas de Horacio Serpa.

No se entiende la celebración de los verdes ante el resultado de su candidato: Santos no solo le dio una paliza en las urnas, sino que obtuvo 5’415.402 por encima del verde matemático. Como si fuera poco, Santos se alzó con el título de ser el político que más votos ha conseguido en la historia del país. 

No puede ser que los verdes celebraran la “humillación” de recibir semejante tunda de un novato en temas electorales: mientras Mockus ha sido candidato en dos oportunidades a la Alcaldía de Bogotá y a la Presidencia de la República, Santos era primíparo en el asunto.  Es decir: un general de mil batallas electorales fue vapuleado por un cadete novato.

Seguramente dirán que celebraban el ser la segunda fuerza política en el país.  Pero eso está por verse.  Es que lo mismo ocurrió en 2006, cuando el Polo conquistó la segunda posición.  En aquel momento, el representante de la “decencia” –que le alcanzó para afirmar que las FARC son criminales altruistas- aseguró que no se sentía derrotado y sostuvo, de manera optimista que "si nos hemos cuadruplicado en cuatro años, qué tal si en los próximos cuatro nos volvemos a cuadruplicar".  

Ahora, el nuevo representante de la decencia, Antanas Mockus, afirmó que “hemos crecido mucho en muy poco tiempo y vamos a seguir creciendo.(...) El resultado es impresionante: juntos hemos creado la segunda fuerza política de Colombia.”

También en 2006, Gaviria Díaz sostuvo que "el veredicto de las urnas no ha sido para nosotros, pero creemos que nuestra propuesta es la más conveniente para el país".  Ahora, el neo representante de la "decencia" aseguró que “los resultados que obtuvimos en tan poco tiempo demuestran que somos una opción de gobierno. Los verdes continuaremos trabajando sin descanso para legarles a nuestros hijos una Colombia más igualitaria y respetuosa de la vida  y de los demás derechos reconocidos por la Constitución”.

Las coincidencias en los discursos de aceptación de la derrota no terminan ahí.  De hecho, hace cuatro años Gaviria aseguró: "una de las cosas que más contento me tiene es que la juventud, reacia a la participación política, en especial la electoral, porque la miraba con animadversión y asco, con razón, esté ahora en la primera fila del PDA, lo que es promisorio".  

Ahora, la versión 2010 de la decencia afirmó: “Hemos logrado inspirar y motivar a muchos, muchísimos jóvenes, adolescentes y hasta niños y niñas. Hemos logrado entusiasmarlos con el Partido Verde y con sus prácticas democráticas.  El apoyo de la juventud es signo de que representamos las nuevas ideas, las nuevas preocupaciones, es signo de que somos sensibles a las exigencias del presente y del futuro”.

Gaviria y el Polo se dejaron ilusionar con el 30% volátil del electorado nacional.  Ahora, Mockus y los verdes parecen incursionar en el mismo camino a partir del 27,5 % conseguido en la segunda vuelta.

Ojalá la semejanza del discurso no sea el amanecer de la continuidad de la oposición ramplona y destemplada que siempre practicó el Polo Democrático Alternativo.  Se esperaría que Mockus y sus mosqueteros practicaran una oposición seria, reflexiva y no obstruccionista, pero la coincidencia de los “decentes” modelo 2006 y 2010 puede presagiar que la nueva segunda fuerza electoral terminará haciendo lo mismo que sus antecesores.

Es que además, cuando se observa que los izquierdistas gaviristas de 2006 -los que se ofendían por cuestionar al "maestro"- ahora son mockusianos de esos que contribuyeron a desinformar con el supuesto fraude en los resultados, pues la esperanza de una oposición seria y madura se desvanece.

Por muchos días seguirá siendo una incógnita la celebración verde, con bailes, abrazos y discurso incluido de una frustrada primera dama. Es que los resultados en Bogotá y Medellín, fortines naturales del partido Verde, deberían generar una enorme preocupación en las todas “decentes”: el capital político que creían tener en las dos principales ciudades del país parece haberse diluido y ahora el reto, de cara a las regionales del próximo año, deberá ser la reconquista de ese electorado, aunque corren el riesgo de que el efecto búmeran –el voto esnob que les sirvió para conquistar las alcaldías y crear la ola verde- termine por beneficiar a algún fenómeno de esos que tanto entusiasman a Julito no me cuelgues, o a Daniel Coronell, pues mientras que los verdes no serán ya novedad, de golpe surge una figura que termine por apropiarse del voto esnob en las regiones y en Bogotá.

Al otro lado, en las toldas uribistas que están con Santos, la celebración deberá ser prudente, pues a pesar del importante número de votos, el candidato obtuvo el favor del electorado por la percepción de ser la continuidad del gobierno Uribe y aunque el anunciado acuerdo nacional ya se antoja como una ruptura con el Presidente, lo cierto es que Santos tendrá que emplearse a fondo para no terminar con Uribe, Mockus y Petro como líderes de la oposición.

Santos lo tiene todo para hacer una buena gestión, y el capital político adquirido durante los últimos días, más el número de votos obtenidos, le permiten un buen margen de maniobra: nadie ha tenido semejante posibilidad de encaminar a Colombia por la senda definitiva del desarrollo y la prosperidad... ojalá  les cumpla a sus electores y tenga la voluntad de hacerlo.

20 comentarios:

D. dijo...

Yo también observé el mismo tono matemático pueril que exhibía el Gaviria del 2006 en el Mockus del 2010.

No creo que Santos rompa el camino de Uribe. Si acaso le cambiará las formas en algunos aspectos, pero aunque Santos viene con una convicción antiguerrillera menos añeja que la de Uribe, comparte el mismo propósito para el país y quizá la misma capacidad para lograr sus objetivos.

Y si se trata de compañías indeseables y poco fáciles de explicar en torno a Santos, Uribe también las tuvo, así que no veo mucha diferencia entre ambos.

jcastros dijo...

Que opinan de los coqueteos de Santos con las cortes y con opositores de tipo Gaviria? no me gusta la vaina

Atrabilioso dijo...

D:

Es que las similitudes de Mockus con Gaviria no se circunscriben exclusivamente al discurso: la fanaticada de ambos está integrada por los mismos, solo que antes se proclamaban entusiastas izquierdistas y ahora simplemente se consideran miembros del bando "decente".

Efectivamente los cambios se notarán en la forma, y en los apoyos recibidos durante la campaña. Las compañías indeseables son inevitables en política: Luis Eladio Pérez, el confeso "amigo" de las FARC estaba con Mockus, lo mismo que cierto gobernador de Boyacá sancionado por la Registraduría... para no ir más lejos, estaba Luis Eduardo Garzón y eso lo dice todo.

Un abrazo.

jcastros dijo...

Don Atrabilioso, ayudemos a difundir esto: GRAN MARCHA DE AGRADECIMIENTO A URIBE: http://despedidauribe.com

Atrabilioso dijo...

JCASTROS:

Las palabras de Santos sobre las cortes es una proclama de buenas intenciones que se estrellará con una realidad: aquí quieren implantar el gobierno de los jueces y por tal motivo, el Presidente es un obstáculo formidable para terminar de cumplir ese objetivo. Entonces, ya sea por acciones de la Corte Suprema de Injusticia, o por cualquier diferencia en la interpretación de la ley, el enfrentamiento seguirá y se profundizará, pues los jueces quieren el poder total y no les sirve nada distinto.

En cuanto a César Gaviria, la anunciada adhesión tenía un propósito: dinamitar la campaña Santos, pues si el entonces candidato acogía la adhesión en su totalidad, quedaba como desleal y si no lo hacía, el acuerdo nacional perdía legitimidad. Esa adhesión fue el resultado de la elucubración de Felipe Zuleta Lleras y César Gaviria.

Lo interesante de la supuesta adhesión es el párrafo final, en el que proclama su apego a los mantras mockusianos. Ahí Santos jugó bien, porque lo dejó con la adhesión y sin el propósito destructivo.

Esas reuniones políticas de Gaviria y Zuleta deben ser, por lo visto, muy pasionales.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Los últimos con derecho a usar el adjetivo ramplón son los uribistas. Bastaba ver cada debate en el cual se quedaban sin argumentos y de Moreno de Caro en adelante se refugiaban en sacar en cara el palacio de justicia.

jaime ruiz dijo...

Anónimo 9.00 AM. Lo berraco es entender cuál es la relación entre "adjetivo ramplón" y "palacio de justicia". El asalto es un hecho asaz atroz (para ponerle adjetivos elegantes), y la infamia de que se persiga a los que impidieron el triunfo de los criminales es la continuación de la masacre.

jcastros dijo...

Atrabilioso, el apoyo de Cesar Gaviria lo venia buscando Santos hay antecedentes de reuniones en ese sentido.

Me parece acertado este articulo, y la verdad me preocupa la cosa: La sombra de Uribe

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO DE LAS 9:00 A.M.

Vulgar, sin arte, grosera o de mal gusto... Así ha sido la oposición durante los últimos ocho años. Es tan poco seria, que incluso se ven como seres superiores que tienen la potestad de decidir si los demás tenemos o no derecho a algo, como por ejemplo, a utilizar una palabra.

Su comentario son "argumentos puros", muy comunes en el casi 30 % de los iluminados polo-gaviristas que terminaron vestidos de verde mockusiano.

Feliz duelo.

Atrabilioso dijo...

JCASTROS:

Santos se reunió con muchos sectores, pero la carta falaz de Gaviria César fue un intento de dinamitar la campaña. Santos lo sabe.

Sobre el escrito de Semana, creo que Santos ha demostrado que sabe manejar a Uribe, aunque creo que llegará un momento en que se de un distanciamiento.

La diferencia entre Santos y Vargas Lleras, frente a Uribe, es que el primero no fue prepotente y el segundo demostró una torpe soberbia que terminó por sacarlo de la lista.

UN abrazo.

jaime ruiz dijo...

Ese artículo de Semana es lo que se dice pensar con el deseo. Pasan por alto la única cuestión que importa, que es la de la opinión pública, es decir, el liderazgo. Santos hará un gobierno distinto al de Uribe, naturalmente, pero no podrá distanciarse de Uribe para aliarse con César Gaviria y gente así. Si hiciera eso, menos trágico de lo que se cree, el presidente elegido en 2014 sería el ungido por Uribe. Pero no va a hacer eso porque no es tonto.

La angustia por la disposición al diálogo de Santos no tiene mucho fundamento. No faltaría más sino tener apoyo en el Congreso del PDA para las políticas que le interesan, ahí sí que estaría requetelegitimado y no tendría dificultades para hacer aprobar ninguna ley. Pero el PDA dirá que no y quedará como una facción sectaria, al igual que todos los invitados a dialogar.

Anónimo dijo...

BRABONEL.

Estoy mas que seguro que Santos no se la va a embarrar. Santos esta viviendo su sueño un sueño que no hubiera sido posible sin la llegada de Alvaro Uribe al escenario politico (es que nadie hace mas de ocho años se hubiera podido imajinar que algun miembro de familias como a la que pertenecia Santos llegara al poder en estos tiempos) pero lo mas importante para el futuro del pais es que el sueño de Juan Manuel Santos aenas empiesa y terminara cuando deje su huella en la historia de Colombia. Santos se preparo toda la vida para hacer historia y sabe cuanto le costo para obtener su oportunida, no creo que la desperdicie por alguna pequeñes.

Realista dijo...

Espero no estar engañandome a mi misma, pero me parece que los Colombianos, a diferencia de los demas paises latinoamericanos, ya hemos aprendido un poco de nuestros errores del pasado y no estamos dispuestos a seguir metiendo las patas hasta el fondo. Claro que siempre van a ver despistados que nunca aprenden del pasado y siguen repitiendo los mismos errores una y otra vez.
Quede muy contenta con lo que demostro la mayoria de los Colombianos al resto del mundo ayer, mejor dicho "les tapamos la boca a todos los que han echo hasta lo imposible por mancillas 8 años de arduo trabajo".
FELICIDADES COLOMBIA, aun nos queda cerebro!.

Atrabilioso dijo...

BRABONEL:

Hay un aspecto que me parece positivo y es que más allá de las arengas propias del comunismo radical, Santos no despierta pasiones, como si lo hace Uribe. Además, con las alianzas, puede hacer un gobierno un poco menos temperamental, pero con resultados.

Prefiero esperar a ver qué ocurre con Santos.

Un abrazo.

Atrabilioso dijo...

REALISTA:

Casi medio siglo de atrocidades, ramplonerías y tropelías a lo largo y ancho del país, con almanaques marcados día a día con sangre, de golpe dejaron una lección: hay una mayoría que entiende que la seguridad es la punta de lanza y que ahora hay que comenzar a sembrar en el terreno que el terrorismo ha dejado en su huída. Hay una mayoría de colombianos que saben que no se puede ceder a los chantajes de Chávez y !como no!, hay una mayoría que ya no come ese cuento de falsa superioridad en el que unos pocos señalan a los demás como sus inferiores morales, ahora resumido en eso de la decencia... parece que ya se aprendió a desconfiar de esos que se venden como ángeles aunque cuando tienen la oportunidad, son cobardes que amenazan, vociferan y asesinan sin pudor: al fin de cuentas, se creen "altruistas".

Un abrazo y felicidades.

Anónimo dijo...

En Colombia elegimos Los Colombianos....


PLOP!

Anónimo dijo...

Jaime Ruiz, Atrabilioso, buen intento de evadir gritando, pero resulta que si algo hubo ramplón en estos ocho años fueron Uribe y sus uribistas cuando respondieron a los controles políticos. Más de la mitad de las veces Uribe recurrió más a la descalificación de los contradictores que a desvirtuar las acusaciones; fue regla entregar a la prensa chismes sobre sus opositores cada vez que se le enfrentaban (móvil de las chuzadas que niega con vehemencia pero sin credibilidad) o su patriótica manía de creerse inocente por la vía de acusar a Petro de tomarse el Palacio de Justicia (cosa que no hizo) en tanto llora que le condenen miicos por el heroico gesto de desaparecer gente desarmada tras torturarla. La patria así se forma.

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO DE LAS 9:58 A.M.:

¿Evadir gritando? !Sensacional! Aquí el único que entró con exigencias -resultado de una falsa superioridad moral- fue usted y con tono de misericordia, se le respondió.

Es que no había nada que evadir en su arenga desgarrada: usted se autoproclama como autoridad para otorgar derecho de uso de una palabra y luego sostiene que en los debates solo la oposición tenía argumentos. ¿Qué se evade de ahí? ¿La proclama autoritaria o su autosatisfacción de creer que los únicos propietarios de los argumentos eran los de la oposición?

Por el lado del oficialismo está Moreno de Caro y en la oposición está Piedad Córdoba o Wilson Borja... !Para qué más!

Uribe, según usted, recurrió más de la mitad de las veces a la descalificación. En cambio, la oposición sólo se centró en eso, como por ejemplo Robledo hablando del parauribismo, Piedad pidiendo que los gobiernos progresistas rompieran relaciones con Colombia, Petro hablando de la mafia en el poder y cositas por el estilo... !Pura ramplonería de esa que usted también hace gala!

Finalmente, usted exhibe el más desgarrador testimonio de ignorancia: ¿me podría mostrar las pruebas, dentro del expediente contra Plazas Vega, que demuestren físicamente la tortura y desaparición de gente que salió del Palacio de Justicia?

Reitero: feliz duelo y adóbelo con las acostumbradas amenazas que suele proferir, protegido en la cobardía del anonimato.

Constantino Villegas dijo...

Este canalla encarna la ramplonería de la oposición. Hace falta ser muy ramplón para medir a un estadista por su lugar de origen, la manufactura de su traje, sus costumbres alimenticias, etc.

Zuleta posa de culto y refinado mientras intenta ensuciar el nombre del presidente con la grosería más baja y tosca posible. Su diatriba es clasista y regionalista, y ofende a mucha gente –como yo– que, entre otras cosas, comemos frisoles con arepa. Y para colmo, una conducta tan incivil y repugnante es alabada por los foristas de El Espectador. En un país decente (que no mockusianamente decente) ese ruin despojo de hombre sería procesado por injuria y calumnia, se le rechazaría públicamente y se le despediría del diario –suponiendo que el diario fuese respetable.

No contento con demostrar su canallesca naturaleza, Zuleta se da el lujo de equivocarse: dice que al mandatario le corresponde portar un frac hecho en Inglaterra. ¿Cuál Inglaterra? Le falta cultura para saber que el país se llama Reino Unido. Y, a propósito, uno pensaría que un frac francés reviste de más pompa y boato al propietario.

Jaime, perdón, pero se dice verraco (del lat. verres, cerdo procreador).

Atrabilioso dijo...

CONSTANTINO:

Fíjese que no tenía en la cabeza a ese personaje, pero usted lo ha traído a este debate de forma oportuna. Por el mismo camino, la ramplonería de María Jimena Duzán, o de Ramiro Bejarano, o de tantos otros especímenes de la fauna opositora, son testimonios patéticos de esa chavacanería que se expuso en el ajetreo obstruccionista y opositor.

Ayer pensaba ¿qué responsabilidad asumirá la oposición por la oleada de corrupción que dicen, se tomó el poder en Colombia? Es que una oposición seria hubiese frenado un avance significativo de la corrupción... bueno, eso creo.

Un abrazo y gracias por sus comentarios.