12 de marzo de 2009

Rodeados de bandidos

Mil cuatrocientos millones de pesos: Esa es la cifra aproximada que perdió Ramiro Bejarano, actual apoderado del magistrado César Julio Valencia Copete, por una demanda que había instaurado a nombre de Daniel Coronell y que pretendía que el Estado le pagara al director de Noticias Uno una suma cercana a los 12 mil millones de pesos.

La demanda instaurada por Bejarano pretendía que a Coronell se le reconociera semejante indemnización por fallas en la red de transmisión de la antigua Inravisión, pues decía el demandante, eso perjudicó a su empresa. Sin embargo, la decisión final le concedió a Coronell la suma de 3.500 millones de pesos, es decir, aproximadamente 700 millones para su apoderado. Lo particular del asunto es que fue el gobierno Uribe el que se puso las pilas con el tema y obstaculizó una serie de anomalías que se habían cometido en el caso.

Ahora el perdedor, el abogado Ramiro Bejarano, es la patética muestra de resentimiento expresado con toda la inquina posible, contra el que no le permitió aumentar su capital personal con dineros públicos. El mismo que encabezaba, a nombre de su cliente, un saqueo contra el erario público es el flamante defensor del magistrado César Julio Valencia Copete.

Como siempre, Bejarano se despacha
a favor de sus apoderados –algo hasta ético en un abogado- sin consideraciones frente a los desafueros de sus protegidos. En una columna publicada en la revista Cambio, Bejarano ataca al Presidente –eso, más que habitual es un monólogo de seis años- y asegura que en la Casa de Nariño sienten un odio visceral por los jueces.

¿Cómo hablar de odio visceral contra los jueces, cuando los magistrados incluso tienen la posibilidad de
pedirle favores personales al Presidente? Bejarano pasa por alto que así ocurrió con el magistrado Sigifredo Espinosa, en una actitud delictiva si se tiene en cuenta que el “honorable” magistrado incurrió en tráfico de influencias para favorecer a un miembro de su familia: ¿Alguien puede pensar que se le pide un favor a un malqueriente? Ridículo.

Lo que le gustaría a Bejarano (aunque sabemos que del actual Gobierno no le gusta nada por su odio visceral contra Uribe) es que el Presidente no deliberara, que guardara silencio frente a los atropellos de la oposición, de algunos columnistas de la prensa, de unos cuantos defensores de derechos humanos y por supuesto, de la Corte Suprema de Intocables.

Al ex director del DAS en la época de Samper no le gusta que a las máximas instancias judiciales se les pidan cuentas y se revelen las acciones dudosas de la mayoría de magistrados de las cortes, como sus relaciones con Giorgio Sale y Asensio Reyes, de quienes recibieron dádivas y viajes familiares con el argumento de que ellos no sabían de dónde salían los recursos: es que para Bejarano sus ídolos son intocables y resulta un exabrupto que los llamen al orden y que debatan con ellos, de igual a igual, las decisiones y pronunciamientos que hacen no solo en las sentencias, sino en entrevistas y declaraciones públicas.

Al “gran” ex director del DAS le resulta molesto que sus defendidos sean desmentidos cuando tienen el cinismo de afirmar que ellos solo se pronuncian a través de sentencias: Valencia Copete no está incurso en un proceso judicial por un fallo jurídico sino por unas declaraciones a la prensa, por lo que los “intocables” quedan como simples mentirosos.

Esas minucias, o “indelicadezas menores” como las llamaría el fallecido presidente Alfonso López, deben pasarse por alto y en lo posible ser escondidas detrás de la majestad y de la solidaridad de cuerpo de los magistrados.

Es más: según Bejarano, esas indelicadezas menores no importan y por el contrario hay que fortalecer y respaldar a los jueces, no importa que tengan relaciones mafiosas, que pidan favores aprovechando su investidura, que sus ahijados estén cuestionados por emborracharse con presuntos testigos como ocurre con Iván Velásquez, magistrado auxiliar apadrinado por Sigifredo Espinosa (el mismo del favorcito personal) y que se rasguen las vestiduras cada que alguien tiene la osadía de cuestionarlos y pedirles explicaciones.

Si algo se ha logrado en Colombia durante los últimos seis años es erosionar a los intocables: A finales de los 90 era impensable hablar de las Farc (de inmediato el que cometiera tal osadía era declarado objetivo militar), ni de sus apoyos políticos (se corría la misma suerte), ni de los paramilitares (lápida al cuello) ni de sus respaldos (tumba acuática para las partes desmembradas), ni de los columnistas (¡Oh dioses generosos que tenían la misericordia de orientar a los palurdos ciudadanos!), ni de los jueces, ni del Presidente, ni de nadie… el silencio era la alternativa de sobrevivencia.

Pero eso cambió, muy a pesar de Bejarano y su combo, y ahora se habla, se grita y se manifiesta la inconformidad con más seguridad y con más libertad. Todavía falta mucho camino por recorrer en este sentido, pero se ha avanzado y la prueba está en que algunos lanzarán rayos y centellas por las afirmaciones anteriores.

Ese silencio cómplice frente a aquellos que tienen estrechos vínculos con sectores deplorables de la sociedad es el que buscan recuperar los retardatarios y profesionales del odio. No es coincidencia que Bejarano y Carlos Gaviria salgan a pedir que se rodee a la Corte, cuando están sobre la mesa serios cuestionamientos que los “intocables magistrados” han decidido ignorar, como si la ciudadanía a la que le DEBEN responder no tuviera derecho a exigir respuestas y a dudar de sus actuaciones por la falta de transparencia.

Bejarano y sus compinches quieren un país silencioso y complaciente con los poderes sesgados, pues es la única posibilidad que tienen para recuperar el poder que durante tantos años ostentaron en contra de Colombia.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

13 comentarios:

Simpliciano dijo...

Atrabilioso:

Como siempre un analisis muy claro de esas acciones perturbadoras de nuestros politicos, hace falta darle un vuelco total a nuestro sistema politico, donde quiera escarbar sale algo mas o menos tenebroso.

un saludazo

jaime ruiz dijo...

Jaime, bueno, la política está llena de bandidos, y en Latinoamérica más que en el resto del mundo, tal vez salvo África. Pero Bejarano es un caso extremo de perversidad y cinismo.

Lo divertido es la forma en que cada vez más la mentalidad de hidalgos que está en la base de la ideología de la izquierda universitaria (cuyo paradigma es el Che Guevara) se vuelve el discurso de los peores rateros: la elección de Samuel Moreno como alcalde de Bogotá, o la carrera de Jaime Dussán, son buenos ejemplos de eso. Y deberían servir para entender que la raíz de las mafias de tráfico de cocaína está en esa ideología.

Bejarano es paradigmático de esas generaciones de estudiantes de Derecho de las que salen los hampones de la CSJ, para las que toda norma moral es prescindible. Y por donde se lo mire siempre se llega a lo mismo: tienen que ser los que se benefician de favores de los más siniestros mafiosos, tipo Macaco, los mismos que defienden el asesinato altruista.

Bejarano, el defensor de Piedad Córdoba y del despeje de territorio a favor de las FARC es tal vez el mejor representante del antiuribismo. Y tal vez los cientos de miles de asesinatos de la última década se expliquen por el hecho de que en la dirección del DAS hubiera alguien de tales condiciones. ¿Nadie recuerda que fue durante ese gobierno cuando más se reforzaron las bandas criminales, tanto de los amigos de Samper y Serpa como de los amigos de otros amigos de Samper y Serpa en la Costa Atlántica?

Lo que muestra a Colombia como un país podrido es el descaro con que un hampón semejante exhibe sus pasiones y ambiciones. En cualquier país medianamente civilizado alguien así estaría en la cárcel.

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:
Ojalá esto fuera solo de políticos: es la patética muestra de la complicidad y ejercicio conjunto delictivo de jueces, abogados y periodistas para saquear el erario.

Pero usted tiene razón: el componente político samperista (uno de los más altos dignatarios del partido Liberal) hace presencia en esta denuncia.

Fuerte abrazo.

Atrabilioso dijo...

JAIME RUIZ:
Usted me hizo recordar una situación que pasé por alto: la del samperismo como pandilla antiuirbista.

Es que si hay un elemento unificador, políticamente hablando, de los más apasionados opositores, es justamente el samperismo: Felipe Zuleta Lleras, María Jimena Duzán, Daniel Coronell y Ramiro Bejarano... todos los caminos conducen a las componendas y maquinaciones del gran cacique polo-liberal.

Sin embargo, Bejarano NUNCA ha respondido tres preguntas basicas y simples:

1. ¿Tuvo algo que ver el DAS con las chuzadas que desembocaron en el escándalo del miti-miti?

2. ¿Qué participación tuvo el DAS, dirigido por él, en la investigación por el asesinato de la 'Monita Retrechera'?

3. ¿Qué papel jugó el DAS en la investigación del asesinato del chofer de Horacio Serpa, cuando estaba próximo a llegar a la Fiscalía del Parque Nacional, para declarar en el proceso 8 mil?

En fin... por algo Bejarano es columnista de El Espectador.

Fuerte abrazo.

Simpliciano dijo...

Atrabilioso:

Aunque la corrupcion no es exclusiva de los colombianos, desalienta y desespera la proliferacion de ese virus en nuestro medio, casi podria asegurarse que detras de cada negocio que se hace con el Estado colombiano, hay detras un enjambre de corruptos, transcribo la segunda parte de una serie de informaciones aparecidas en el Herald....

...algun comentario?....

saludo

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Publicado el jueves 12 de marzo del 2009
Cuestionan costo de autos espías para la inteligencia colombiana
GERARDO REYES
Los fabricantes de seis vehículos espías vendidos a los servicios de inteligencia de Colombia (DAS) y que son motivo de una disputa legal en Miami, aseguran que la comisión que el intermediario del contrato cobró a ese organismo es desproporcionada.
"Sería interesante saber por qué cobraron una comisión tan alta, las leyes de Colombia dicen que la comisión del agente no puede ser más del 10 por ciento y aquí se ganaron el 40 por ciento’’, explicó el abogado Luis Konski, que representa a la firma Phoenix Worldwide Industries (PWI), fabricante de los vehículos.

PWI, una empresa de tecnología de punta con sede en la Florida, está enfrascada en una disputa legal con Colvista, una compañía colombiana que intermedió en el contrato. Ambas firmas se acusan de incumplir pagos y entregas de los equipos.

Según Konski, inicialmente estaba previsto que el negocio se haría directamente entre el DAS y PWI, pero el DAS exigió que Colvista fuese incorporada a la negociación.

"Nos dijeron que sin Colvista, no tendríamos contrato'', dijo Konski, de la firma Fowler Rodríguez Valdés-Fauli. Konski afirmó que el funcionario del DAS José Antonio García Linares, encargado del contrato, fue quien advirtió que debían contratar a Colvista. Dado el alto riesgo de perder el contrato si no se cumplía con esa condición, la empresa nombró a Colvista representante exclusiva en Colombia, agregó Konski.

El precio que el fabricante cobró no pasó de $2.2 millones, explicó el abogado, pero Colvista le pasó una cuenta al DAS de $3.7 millones.

Edward Joffe, abogado de Colvista, explicó a El Nuevo Herald que la diferencia del precio obedece a que esa empresa tuvo que pagar impuestos de valor agregado y otros gastos en Colombia como costos de aduana, seguros y mantenimiento de oficinas.

El Nuevo Herald intentó comunicarse con García Linares, pero la recepcionista del DAS informó que no está autorizada a hacer la conexión, por cuanto el organismo no despliega los nombres de sus funcionarios en la base de datos telefónica por razones de seguridad.

Cuatro de los seis automóviles fueron enviados a Colombia pero PWI ordenó suspender la exportación de los dos restantes, argumentando que Colvista y el DAS no habían cumplido con la totalidad de los pagos.

Ahora Colvista ha pedido a una jueza del Condado Miami-Dade que obligue a PWI a enviar los vehículos sobre la base de que la empresa ha cumplido con todas sus obligaciones. Por orden de la jueza los automóviles, una camioneta y una furgoneta, pasaron de la custodia de la firma transportadora ARC-Logistics a PWI.

Colvista ha obtenido varios contratos con la presidencia de Colombia, el DAS (que también depende de la presidencia) y otras entidades gubernamentales para el suministro de computadores y programas. En el 2005, según la demanda, la firma expandió sus negocios a los servicios de inteligencia, las fuerzas armadas y la policía. El contrato del DAS con Phoenix como fabricante y Colvista como representante exclusivo se firmó en diciembre del 2007.

Según correspondencia aportada al expediente, Colvista pidió a la empresa fabricante enviar los vehículos sin terminar antes del 15 de diciembre del 2008 dado que, por razones técnicas y legales relacionadas con el presupuesto y el cierre del año fiscal, la falla en la entrega antes de esa fecha podría acarrear el no pago del saldo del contrato y la imposición de una multa de $350,000.

En uno de los correos electrónicos, Gladys Rosario, presidenta del Grupo Empresarial Colvista, informó que García, el funcionario del DAS, podría ser despedido si los autos no eran entregados antes de la fecha señalada.

Ante esta urgencia, PWI decidió enviar los cuatro primeros automóviles sin terminar, explicó Konski, a pesar de que el contrato les concedía un plazo hasta febrero.

La jueza fijó una audiencia para el 1ro. de abril.

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:
Enjambres que se enquistan en el poder y que muchas veces quieren perpetuarse para mejorar contratos e ingresos.

Fuerte abrazo.

Simpliciano dijo...

Atrabilioso:

....no me puedo explicar como se pueden actualizar acciones dudosas como las del militar que limpio a Uraba de guerrilleros para enjuiciarlo y la cuadrilla de Samperibaba y sus cuarenta ladrones gozan no solo de impunidad oficial sino que siguen en politica activa, con gobernacion incluida y como dice usted el fantasma de la "monita retrechera" rondando por vericuetos esperando investigacion y justicia....tan divina monita...

saludo

Atrabilioso dijo...

SIMPLICIANO:
Creo que existen varias explicaciones para que Samper no solo esté opinando libremente, sino tambíén para que otros delincuentes y criminales estén cómodos en sus oficinas del Senado, después de cometer toda clase de tropelias: además de un aparato político-judicial completamente inútil (la Comisión de Acusación), un sistema judicial que premia los crímenes mediante una puerta que abren de par en par para que entren a la política colombiana y sus derivados.

Fíjese que pensando en Samper, no encuentro explicación para que Uribe lo hubiera designado embajador en Francia... seguramente fue una operación para alejar al enemigo, pero eso no queda bien en la memoria.

Fuerte abrazo.

Ultraninja dijo...

Maldito Bejarano, vendepatrias ladron y traidor. Ese es un cancer y por culpa de gente parecida a el, nuestro querido pais no sale adelante.

Sus columnas son llenas de histeria, odio y mentiras, que bueno seria que se fuera de este pais por siempre o mejor al mas alla.

la colombia inclaudicable (lci) dijo...

El infierno del PDA es como el del tipo super elegante, super decente de unos modales magníficos, que vive peido y la boca le huele a M.
(Que pena colgar comentarios de otras discuciones, pero depronto viene al caso)

Atrabilioso dijo...

ULTRANINJA:
Digamos que Bejarano es uno de los más representativos... me conformaría con que ese abogado respondiera las preguntas que le he hecho tanto en los foros de sus arengas, como en este.

Un abrazo.

Atrabilioso dijo...

LCI:
Bejarano y Coronell no son ni elegantes,ni con buenos modales... de repente solo alcanzan la categoría de decentes en el diccionario de la izquierda "democrática".

Un abrazo.

la colombia inclaudicable (lci) dijo...

No, ni son del PDA. Pero a bien que les cabe lo que ayer se decía de estos. Si, sobre lo mal que tratan de esconder la afinidad espiritual con el proyecto criminal junto al cual esperan ser catapultardos al poder, en un "acuerdo de paz". ( Para no hablar del poder que han derivado al darle largas a ese proyecto criminal)