19 de marzo de 2009

El referendo de Gustavo Moncayo, el caminante por las Farc

Los colombianos somos dados a conmovernos: asesinaron a once diputados y a los pocos días, miles estábamos en las calles pidiendo la libertad de los secuestrados y la mayoría la exigía al costo que fuera.

Algo parecido ocurre con el profesor Gustavo Moncayo: conmueven tanto su rostro y su persistencia en caminar –y ahora navegar- por la liberación de su hijo, que la gente sale conmovida a las carreteras a saludarlo con una bandera en la mano y a darle voces de aliento. Y cuando llega a las ciudades y pueblos, el campamento de Moncayo se convierte en un santuario de peregrinación de los conmovidos ciudadanos que quieren ver al profesor, así sea de lejos.

Él sabe que
conmueve. También lo saben los Colombianos por la paz y desde luego las Farc. Por eso, el antiguo caminante y ahora navegante por la “paz” decidió recolectar firmas para convocar un referendo que le exija al gobierno hacer el intercambio “humanitario”.

Después de su participación en el circo de la liberación de Alan Jara, Sigifredo López y de los uniformados que llevaban varios años secuestrados por las Farc, Moncayo aprovechó la cobertura mediática para anunciar que emprendería un recorrido por el río Magdalena.

Sería una más de las travesías del distinguido miembro de Fecode si no fuera por el propósito que persigue: convocar un referendo para que el pueblo le ordene al gobierno que “autorice” el canje de secuestrados por guerrilleros presos y condenados.

La palabra autorizar es tan genérica que incluso aparenta un buen propósito. Sin embargo, son los recovecos de la autorización del canje los que deben preocupar a los colombianos.

¿Qué es lo que la gente está firmando? Ni más ni menos que el golpe de gracia contra la política de Seguridad Democrática y la apertura de una peligrosa puerta para que las Farc sean premiadas por sus crímenes “altruistas”.

Para que se realice el intercambio se requiere de la negociación y esto solo ocurrirá, según las Farc, en una zona segura. Posteriormente las dos partes deben llegar a un acuerdo para ponerle fin al secuestro de más de 20 colombianos. Y ahí está una de las trampas: si se le ordena al gobierno autorizar el intercambio, no tendrá otra opción que ceder a cualquier tipo de exigencia que plantee el grupo terrorista en las obligadas negociaciones.

En el hipotético caso en que el fecodista Moncayo recaudara las firmas necesarias, que finalmente el Congreso aprobara la convocatoria a ese referendo, y que obtuviera un contundente respaldo popular, la orden al gobierno sería simplemente claudicar ante las exigencias de las Farc y de sus patronos.

Básicamente, por orden del constituyente primario, el gobierno tendría que despejar el territorio que las Farc decidan (no solo Pradera y Florida como hasta ahora), sino los departamentos que el grupo terrorista considere necesarios para su “seguridad”.

De igual forma, el gobierno deberá renunciar a la exigencia de que los guerrilleros canjeados dejen de delinquir, pues las Farc consideran ese como uno de los puntos inamovibles y el propio Gustavo Moncayo expresó su desacuerdo con esa exigencia gubernamental.

Así mismo, las Farc podrían dilatar las conversaciones al mejor estilo de San Vicente del Caguán, pues la orden del aprobado referendo sería que el gobierno haga todas las concesiones necesarias en aras de que supuestamente liberen a un puñado de secuestrados.

Otro aspecto que sería aprobado en ese referendo es que las Farc pueden cometer cualquier tipo de acciones terroristas, crímenes de lesa humanidad, desplazamientos, masacres y ataques contra la infraestructura nacional, pues si el gobierno tiene que cumplir la orden de autorizar el canje, tendría que hacerlo en cualquier escenario y con las condiciones que las Farc determinen.

En ningún caso los representantes del Estado podrían pararse de la mesa, así las Farc cumplan con el sueño de muchos años de destruir la ciudad de Villavicencio. Sencillamente los negociadores gubernamentales tendrían que permanecer frente a los terroristas, saciando las ambiciones de las Farc y de sus mandos en un sainete que muchos elogiarán como la solución política y negociada al conflicto.

Esto significa que las Farc podrían recrudecer su accionar terrorista al máximo y eso no podría ser considerado como obstáculo por el gobierno. En otras palabras: volveríamos a una supuesta negociación en medio de la confrontación militar, al mejor estilo del Caguán pastranista.

¿Y si las Farc exigen que se convoquen asambleas constituyentes departamentales, como lo expuso Petro hace un par de años, para estructurar una nueva Constitución? El gobierno no tendría otro camino que hacerlo.

¿Y si las Farc deciden que se instale un gobierno de transición, como lo propuso Piedad Córdoba, en el que ellos tengan la mayoría? No habrá otra salida: quien esté en el gobierno tendrá que hacer un empalme con las Farc y el chavismo, no por la vía democrática, sino por la imposición de una ciudadanía enceguecida que se conmovió tanto con Moncayo y con los secuestrados, que decidieron firmar y votar la entrega del país y de sus vidas a las Farc.

Por lo pronto, esta es solo la descripción del peor escenario que podría presentarse en Colombia por cuenta de los servidores, caminantes y navegantes por las Farc. Lo que no puede ocurrir es que, por descuido, se salgan con la suya y de golpe nos encontremos sometidos a los caguaneros y a las Farc. Basta con mirar al vecino petrolero para darse cuenta de lo grave que sería subestimar a los “promotores de la paz”.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

14 comentarios:

Caminante dijo...

REalmente lo que hace Moncayo es peligrosísimo. En Barranca habian centenares de universitarios firmando el tal referendo. Uno no cree que pase, pero y si pasa???
Hay que estar mosca con este asunto que la prensa solo toca por lo conmobidos que quedan con el profe.

Atrabilioso dijo...

CAMINANTE:
El apoyo de los conmovidos estudiantes de Barrancabermeja es solo una muestra de lo peligroso que puede resultar el respaldo enceguecido al fecodista.

Usted plantea una pregunta muy válida: ¿y si pasa? Lo que no puede ocurrir es que estemos advertidos y luego nos llegue la situación, como ocurrió en Venezuela.

Gracias por sus comentarios.

Anónimo dijo...

BRABONEL.

Preocupante pero a su vez oportuno su escrito. Desde ahora se debe hacer campaña para advertir que tal referendo indirectamente (no tanto diria yo) esta siendo convocado por las FARC y Moncayo es solo un instrumento gracias a su desespero.

Atrabilioso dijo...

BRABONEL:
No se qué tan indirecta sea la participación de las Farc en el asunto. Moncayo pertenece a Colombianos por la paz, lanzó la propuesta justo en el momento de mayor visibilidad de ese grupo liderado por Piedad Córdoba y él no es ningún pobre ingenuo manipulado, aunque ciertamente es el familiar de un secuestrado.

Gracias por sus comentarios.

Anónimo dijo...

Buenos dias,

parece inutil recordarlo, pero el que quiere vivir en paz realmente firma ese tratado, y lo cumple.

Pero como que la gente no quiere en realidad vivir en paz y usar los recursos disponibles y los creados para mejora del pais y del mundo.

Prefieren crear industria y negocio de todas estas tragedias humanas, antes que sacar cuentas de lo necesario para vivir de la poblacion, idear negocios locales que lo sustenten y generen ganancia sostenible sobre el tiempo, en forma ordenada y eficiente.

Yo no culparia tanto a la poblacion embobada con los realities, sino a los que se estan beneficiando de estos, el problema es reconocerlos y con mente clara poder hacerles el 'foooooo'.

NMJ

DieGoth dijo...

Bueno, el escenario es bastante irreal, sobre todo porque no hay piso jurídico para que suceda algo así, pero sí sirve como ejercicio mental para imaginarse las distintas posibilidades que tienen los marxistas para tomarse el poder saltándose las urnas.

jaime ruiz dijo...

Como dice Diegoth, el escenario es bastante irreal. Y ciertamente no creo que "caiga" mucha gente. La cuestión es ésta: una buena proporción de los colombianos, pongamos entre un 25 % y un 40 % tiende a simpatizar con el chavismo, castrismo, etc. Pero los que forman parte de las organizaciones políticas o sindicales son menos de uno de cada diez, y ni siquiera son muy activos. El activismo, por ejemplo de Moncayo, sirve para darles visibildad a esos colombianos.

Para mí todo el problema está en este lado: en que la gente no quiere entender que los partidarios del PDA son partidarios de las FARC y sólo muestran rechazo de la banda para evitar que los señalen y que la gente descargue con ellos su rabia. Por eso Moncayo encontrará en todas partes cientos de personas que lo apoyan, pero son los partidarios del PDA. También podría llamar a una manifestación y concentrar a 100.000 personas en Bogotá. No son ingenuos ni engañados ni compasivos con los secuestrados, sino partidarios de las FARC.

Lo que a mí me llama la atención es esto: ¿qué pruebas hay de que el hijo de Moncayo está secuestrado? ¿Qué dicen los secuestrados que han sido liberados? ¿Y los guerrilleros desmovilizados? Se podría decir que las FARC no lo soltarán nunca dada la utilidad que les presta su padre, pero en tal caso el fecodista estaría explotando el sufrimiento de su hijo, y de hecho causándolo, para ser protagonista y viajar por muchos sitios. Demasiado delirante, aunque con el comunismo se vieron demasiadas cosas.

Todo es muy extraño: ¿qué hace de soldado el hijo de un fecodista? Si no hay ninguna prueba de que el tipo sea realmente un secuestrado, yo estaría seguro de que se trata de un infiltrado en el ejército que a lo mejor tuvo que ver en el golpe en que secuestraron a sus compañeros.

Anónimo dijo...

Que cotejen las firmas del referendum con las de los inversionistas y clientes de DMG POR FAVOR..... ALLI HUBO UNA VERDADERA PIRAMIDE DE FIRMAS FINANCIADAS POR DMG PARA EL REFERENDUM

Atrabilioso dijo...

MARY T:
Ciertamente mi querida Mary T, el asunto fundamental es reconocerlos, detectar los intentos, burdos o no, por desestabilizar a Colombia, y como usted afirma, darles la espalda.

Gracias por sus comentarios.

Atrabilioso dijo...

DIEGOTH:
Difiero de usted: el piso jurídico existe y está en la Constitución: el de los mecanismos de participación popular. Este referendo, concretamente, buscaría generar tal cantidad de interpretaciones e incertidumbre, que estaría en la posibilidad de lograr reformas constitucionales por su generalidad.

En el fondo, el referendo Moncayo plantea lo mismo que el referendo uribista: cambiar el ordenamiento jurídico para lograr un propósito.

Gracias por sus comentarios.

Atrabilioso dijo...

JAIME RUIZ:
No se hasta qué punto esto sea un escenario irreal. Hay dos elementos que se integran en esta hipótesis: el conmover con el tema de los secuestrados y los partidarios de la solución política y negociada al conflicto.

Moncayo no está solo en esta tarea de recoger firmas: hay organizaciones y fundaciones que están recaudando las firmas para la primera etapa en todo el país. Incluso, hay ONGs que obsequian un árbol o entregan animales en adopción y en el proceso a usted le ponen la planilla de este referendo al frente. ¿Cuántas personas, al oír la palabra secuestrados, sencillamente firman conmovidos?

No hace mucho, cuando Moncayo intentó radicarse en la Plaza de Bolívar, la peregrinación de la gente era enorme. Él es una figura mediática que además conmueve y eso no se puede subestimar.

Tampoco creo que pase, pero fundamentalmente considero que hay que advertir sobre los potenciales riesgos de esta acción.

Gracias por sus comentarios.

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO:
Estoy de acuerdo en que se debe investigar a fondo la financiación de la mecánica para la recolección de las firmas, aunque por lo visto hasta el momento, el transporte de las planillas por parte de una empresa en la cual UNO de los socios estaba vinculado con DMG no es prueba de la financiación de la mecánica de recolección de dichas firmas.

Gracias por sus comentarios.

Chriskpf dijo...

Hola Jaime y un cordial saludo

Habria que decir que la constancia vence lo que la dicha no alcanza, tal vez ese debería ser el lema de la "izquierda democrática". Hay que reconocer que los del polo son persistentes y como a fuerza de repetir el mismo sonsonete termina uno creyendo que las FARC son un grupo de hermanitas de la caridad.

Ya vemos como los medios de comunicación se prestan para el show de Piedad, y los periódicos hacen las veces de pasquines propagandistas de la “salida negociada al conflicto social y armado”
Es preocupante, realmente preocupante, como un grupúsculo de emperadorcitos quieran impedir que el país se libere de los terroristas.

¿Pero no habrá manera de contrarrestar las mentiras mediáticas que se nos ofrecen a diario?
Tal vez lo que se necesita sea un sirirí cantinflesco tipo Moreno Descaro que le este cantando la verdad a los “colombianos por las FARC”.

Atrabilioso dijo...

ESTIMADO CHRISTIAN
No se imagina la alegría de encontrarnos de nuevo.

Fíjese lo interesante de su posición: hay que hacer el mismo ruido. Justamente uno de los motivos por los que quisiera ver a Uribe como ex-presidente es por eso: porque podría hablar con mucha más libertad y desenmascarar a la "izquierda democrática". Eso, por razones obvias, no lo puede hacer como Presidente y aquí necesitamos con urgencia, que todos los ciudadanos se den cuenta de lo que ocurre en realidad, de las intenciones y propósitos del totalitarismo no solo en Colombia, sino en todo el continente.

Un fuerte abrazo.