20 de septiembre de 2010

En Colombia prescriben la Constitución y la ley

Por Jaime Restrepo.

Se podía interpretar como una gran noticia: el Tribunal Superior de Bogotá declaró imprescriptibles los crímenes cometidos durante la toma del Palacio de Justicia. En un primer momento se concluía que estaba en peligro la impunidad que ha reinado durante 25 años para los terroristas que se aliaron con Pablo Escobar para eliminar a la cúpula de la justicia colombiana.

Pero algo no encajaba. En el actual esquema de persecución política, desatada por el poder judicial, resultaba curioso que profirieran una medida en contravía de la tradición de enaltecer a los criminales “altruistas”.

También resultaba sospechoso que fuera un Tribunal el que utilizara la ventana de la declaratoria de crímenes de lesa humanidad, que abrió a patadas la izquierda judicial en cabeza de la inepta fiscal Ángela Buitrago y de su cómplice Luz Stella Jara; al judicializar y condenar sin pruebas al coronel Plazas Vega: ¿Desde cuándo estaban interesados en procesar a sus compinches?

La respuesta a la suspicacia, la constatación de las sospechas estaba ahí, justo en la insustentable condena contra el Coronel Alfonso Plazas Vega. La decisión del Tribunal Superior de Bogotá es solamente la continuación de la estrategia emprendida por la ex fiscal Buitrago para ejecutar la venganza contra todos aquellos que enfrentaron al terrorismo en noviembre de 1985.

Con la fórmula de declarar la toma del Palacio de Justicia, y los hechos posteriores, como crímenes de lesa humanidad, la izquierda judicial consiguió legalizar la revocatoria de una decisión proferida por el Tribunal Especial de Instrucción que investigó, en 1986, todos los detalles del holocausto. Con las pruebas todavía humeantes, ese Tribunal investigó y declaró inocentes a los militares que participaron en la retoma, incluido el Coronel Plazas Vega.

Sin embargo, eso resultaba inadmisible para la vendetta mafiosa que ha impulsado el M-19 a través de la izquierda judicial. En este sentido, el caso del Coronel Plazas Vega resulta esclarecedor: él fue condenado con las declaraciones de un testigo que nunca apareció en el juicio y de otro cuya identidad no fue establecida con certeza.

No obstante, cuando los perseguidores presumen que ha ocurrido la misma situación, pero en contra de sus intereses, elevan su voz de protesta, como ocurrió con el colectivo Alvear Restrepo, punta de lanza de la izquierda judicial, que se manifestó inconforme con las conclusiones de la Comisión de la verdad:
“El informe de la Comisión de la Verdad sobre la toma del Palacio de Justicia se basa en declaraciones de testigos sin rostro y toma como verídica la voz de un ex -empleado de Pablo Escobar vinculado al paramilitarismo, y quien ya había ofrecido una versión mentirosa sobre el caso el año pasado”.
Para completar, el representante de las víctimas René Guarín y parte activa dentro del proceso contra Plazas Vega, es un miembro indultado del M-19, es decir de los victimarios de su hermana, e incluso fue condenado por su participación en el secuestro de Jorge Valencia Ángel, ocurrido en 1988.


El caso Plazas Vega demuestra que la misión de la izquierda judicial, en el caso del Palacio de Justicia, era revivir ficticiamente los hechos, acomodarlos, buscar testigos falsos, desconocer derechos mínimos como el de confrontar al acusador y sobre todo, pisotear un fundamento esencial del derecho: el tránsito a cosa juzgada.

No obstante, a la izquierda judicial le quedaba un obstáculo por vencer: el de la prescripción. Entonces el Tribunal Superior de Bogotá entró a salvar las naves, recurriendo a la figura de lesa humanidad para legalizar la criminal actuación de la ex fiscal Buitrago y de su cómplice la jueza Luz Stella Jara.

¿18 años después?

Que cosas: el Tribunal Superior de Bogotá sólo necesitó 18 años para confirmar la decisión de la jueza Clemencia García de Useche, quien en 1992 profirió una resolución de acusación sustentada en los mismos elementos consignados en la reciente determinación del Tribunal.

Sin embargo, la jueza García de Useche no necesitó violar la prescripción, ni esperar a que alguna fiscal, o alguna colega prevaricaran, para emitir el fallo en contra de la cúpula del M-19.

Pero ahora, misteriosamente, el Tribunal Superior de Bogotá se afana en calificar el holocausto del Palacio como crimen de lesa humanidad, tratando de legitimar las delincuenciales decisiones de jueces y fiscales que participan activamente en la inclemente persecución emprendida contra los militares y policías que se han atrevido a combatir el terrorismo.

AL CIERRE: Parece que el presidente Santos no ha entendido que la disminución de la operatividad de las Fuerzas Militares se origina en la persecución que han emprendido los entusiastas “humanitarios”… todo el brazo político y judicial del terrorismo está participando en esa persecución que ha cumplido con el objetivo primordial de inmovilizar a las Fuerzas Militares y reducir la presión contra los palurdos del monte.

14 comentarios:

jaime ruiz dijo...

Releyendo viejos textos me doy cuenta de que la decisión de considerar "crimen de lesa humanidad" la toma del palacio es exactamente la reacción ante la queja por esa asimetría. Como si a alguien le dicen "Su camisa está manchada de sangre" y se cambia de camisa.

Los crímenes de las mafias judiciales tienen lugar sobre un escenario aterrador: el de la absoluta ineficiencia de las instituciones de justicia. Las persecuciones políticas, no importa lo remotas que sean, o los asuntos clientelares, que se resuelven mediante tutelas, son lo único que interesa a los jueces. Nunca hay tiempo para lo inmediato, el castigo de los crímenes recientes, por ejemplo. Y la despensa de lo imprescriptible, que cada vez se amplía más, a tal punto que el lamentable Gustavo Petro incluía las interceptaciones telefónicas, sirve a los jueces para ejercer un poder omnímodo, sólo limitado por las conveniencias de los poderes fácticos que nombran y aseguran rentas a los jueces.

Los crímenes de lesa humanidad son una categoría creada para hacer imprescriptible la Shoa, el hecho de que se hayan ampliado para incluir los de las dictaduras del Cono Sur ya es un atropello contra el derecho, y una asimetría monstruosa, pues resulta que la desaparición forzosa no prescribe pero el paredón del régimen cubano es perfectamente legal.

Nadie debe albergar la menor duda: por mucho que se declare imprescriptible la toma del Palacio el M-19 seguirá impune. Para eso está en la Constitución la consideración de delito político, y los malhechores que ejercen el poder judicial en Colombia no tienen el menor pudor en declarar que intentar destruir la democracia es justificable pero defenderla no. Pero ¿a mí qué me importa que sigan impunes? La gente que condena a esos asesinos debería preocuparse más bien de que en 2002 fueran la lista más votada al Congreso, o que aun ahora sean quienes "gobiernan" en Bogotá y poseen las universidades públicas, así como la administración de justicia.

Feo vicio ese de esperar que todo lo resuelvan unos jueces cuando no se consigue convencer a la gente de que rechace a esos asesinos. Un "escenario" aterrador sería uno en el que los jueces condenaran a individuos que sin embargo ganan las elecciones. Si al menos quienes los apoyan y se identifican con ellos recibieran el castigo de la mirada que se merecen el futuro del país estaría más claro.

equidad dijo...

Los crímenes de lesa humanidad son una categoría creada para hacer imprescriptible la Shoa, el hecho de que se hayan ampliado para incluir los de las dictaduras del Cono Sur ya es un atropello contra el derecho, y una asimetría monstruosa, pues resulta que la desaparición forzosa no prescribe pero el paredón del régimen cubano es perfectamente legal.

Claro que no señores de atrabilioso NINGUNA DE LAS DOS DEBE DESAPARECER. Ni las torturas cometidas por los dictadores de izquierda ni por los militares de derecha en el cono sur.
Es muy mal que ahora uds dejen publicar a la hija de Raúl Scheller capitán de Marina y conocido torturador en Argentina. Es un poco como si dejaran publicarle a la hija de Menguele diciendo que su papi no hizo nada malo y solo defendia a su país de los rojos y los judios. Vaya!!! hay crímenes que me parece uds consideran más horribles que otros y es ahí DONDE SE VE QUE TIENEN RABO DE PAJA. Tendrían más credibilidad si denunciaran ambos crímenes, tanto los de las fuerzas de las dictaduras de derechas, como las masacres de izquierdas que son promovidas por jueces y profesores universitarios.

Atrabilioso dijo...

JAIME RUIZ:

Es que una de las consecuencias de esta decisión es que jurídicamente quedarán limpias las caras de muchos terroristas. El delito político está ahí, vigente y sin detractores, listo para ser utilizado también en los crímenes de lesa humanidad. Entonces el procesamiento llegará a la decisión de absolverlos, con lo que la misma izquierda judicial proclamará a los cuatro vientos la "inocencia" de sus aliados y de paso, silenciará con la amenaza judicial a todos aquellos que se atrevan a recordar el pasado infame de algún candidato-terrorista.

Muchas gracias y un abrazo.

Atrabilioso dijo...

EQUIDAD:

Es lamentable que alguien que se autoproclama como "equidad" califique como malo el hecho de permitir que alguien exponga sus ideas, sentimientos y emociones, máxime si se tiene en cuenta que quien escribe no es la persona acusada y, también en aras de la "equidad", pues los errores de los padres no pueden ser responsabilidad de los hijos.

En lo personal, me parece importante dar a conocer los diferentes puntos de vista, para formarse una opinión que considere todos los ángulos de una situación.

Su lógica es tan sorprendente como su equidad: ¿tenemos rabo de paja por permitir que alguien publique en Atrabilioso? Debería ser al revés: si alguien tiene rabo de paja, evita todo aquello que lo pueda salpicar y que termine generándole problemas.

En cuanto a la credibilidad, en Atrabilioso se han denunciado los crímenes de todos los sectores... solo basta que utilice la "equidad" para revisar el archivo.

Cordial saludo.

Ultraninja Reloaded dijo...

Ojala llegara un militar y se tome el poder acabe, acabe sistematicamente con todo este circo, ponga a trabajos forzados a los corruptos y a la izquierda a donde deben de estar. Este presidente Santos es un pelele y solo le interesa mantener su status.

Anónimo dijo...

Yo creo que una dictadura legitimaría el accionar de esa "izquierda democrática", hay que derrotarlos por la vía electoral evitando votar por petimetres pastranistas como Santos.

jaime ruiz dijo...

Equidad, pues no veo la relación entre el párrafo que cita y su interpretación. Me parece que usted no entiende muy bien lo que lee. Pero es más interesante comprender que tampoco se imagina qué es la prescripción de la acción penal.

Figúrese que pasado un tiempo todos los delitos dejan de ser perseguibles, según su gravedad. En un tiempo ese periodo en Colombia (ahora no lo sé) era del máximo de la pena. Fulano comete hoy un delito castigado con un máximo de dos años y el 21 de septiembre de 2012 ya puede ir tranquilo a confesarlo. Eso no gusta a los justicieros, porque en Colombia cada uno entiende la justicia según su conveniencia y en últimas es por eso por lo que las instituciones judiciales son como los equipos de fútbol de una ciudad. Complacen a una hinchada que espera ganar y no tiene ningún interés en las reglas, salvo para violarlas cuando conviene. El nombre de esa incapacidad de vivir según normas es BARBARIE.

Pues los jueces de Núremberg se inventaron la categoría de Crímenes contra la humanidad para impedir que los nazis quedaran impunes. Hoy en día esa categoría ya incluye hasta las interceptaciones, naturalmente en Subhumanilandia, donde el derecho es una planta tan extraña como un Edelweiss en el Sahara. En mi anterior comentario expliqué el sentido de la prescripción, pero da lo mismo, es algo que ustedes nunca podrán aceptar.

Respecto a los escritos de Érica, por una parte sería bueno que usted nos mostrara algún caso en que justifiquemos algún delito de alguien o creamos que los que cometieron los militares argentinos deban quedar impunes. Otra cosa es que la situación de los penales sea de incesante maltrato y persecución, y que los terroristas que empezaron esa guerra estén impunes y vayan de maestros de moral. Eso parece Colombia.

Hay quien se opone a los crímenes, hay quien los promueve y explota. Es la diferencia entre nosotros y usted. ¿A alguien se le ocurre que haya más militares y policías presos que guerrilleros? A gente que está cómoda con unos jueces que obedecen a una organización controlada por las mismas personas que crearon las FARC. A una gente que se distingue de los tristes sicarios de la jungla porque gracias al poder derivado de los crímenes pueden comprarse zapatos caros.

Atrabilioso dijo...

ULTRANINJA:

Lo que usted plantea sencillamente legitimaría a la izquierda, incluyendo la judicial, que podría mostrar ante el mundo que sus arengas se convirtieron en realidad.

Un abrazo.

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO:

Coincido en la primera parte de su comentario. En cuanto a Santos, básicamente está cumpliendo con su programa de gobierno en el que incluyó claramente todo lo que viene haciendo.

Hay un asunto fundamental que molesta: el entreguismo al poder judicial, ese miedo que está demostrando el gobierno frente a los operadores judiciales, lo que además está generando una parálisis que poco a poco se hará más evidente.

Mi explicación para lo anterior es que la Corte está ejecutando un paquete de chantajes contra altos funcionarios del actual gobierno... es que no puedo olvidar que el magistrado auxiliar Iván Velásquez se emborrachó con un candidato a testigo, buscando o tratando de plantar evidencias contra Vargas Lleras.

Insisto: mientras Colombia no aborde en serio una reforma a la justicia, evitando la concertación con los operadores judiciales, cada día será más difícil el asunto de la gobernabilidad y sobre todo, del combate al terrorismo.

Un abrazo.

Equidad dijo...

Si, dejan publicar todas las opiniones comenzando por las de un Rambo ultraninja que pide a gritos un golpe de estado. NO respondieron el punto. Les parece bien o mal que el capitán Raul Scheller haya realizado torturas y asesinatos de personas durante las dictaduras argentinas?

Equidad dijo...

Hay quien se opone a los crímenes, hay quien los promueve y explota. Es la diferencia entre nosotros y usted. ¿A alguien se le ocurre que haya más militares y policías presos que guerrilleros?
Es imbecil esa respuesta. De donde saca que yo quiero que haya más militares y policias presos? Solo digo que si un militar cometío torturas y asesinatos durante dictaduras debe ser juzgado y condenado.Ahora bien que uds se hagan la vista gorda sobre los asesinatos y torturas de las dictaduras del cono sur eso es otra cosa. Es como los nazis que decían que torturaban a judios pero que lo hacían siguiendo ordenes. ¨ Es la diferencia entre nosotros y usted¨. Quien soy yo?
Acaso hago parte de alguna organización, criminal, profesoral, judicial etc? Simplemente les digo que deben denunciar tanto lo que ha hecho la guerrilla, los paracos, COMO LO QUE HICIERON MIEMBROS DE LAS FUERZAS QUE SE SUPONEN DEFIENDEN EL ESTADO. Muy complicado?

Equidad dijo...

Sería por ejemplo bueno que de vez en cuando le dijeran al Ultraninja que uds los de Sistema Informativo Atrabilioso no apoyan ni apoyarían núnca una toma armada del poder.

Atrabilioso dijo...

EQUIDAD:

Bueno... no respondo el punto porque sencillamente USTED NO FIJÓ NINGÚN PUNTO. Ahora, cuando finalmente un destello de coherencia textual permite entender su intención, con gusto le respondo: RECHAZO enfáticamente, o para ponerlo en sus palabras (y después no se lamente como plañidera por la falta de respuesta) me parece mal la tortura y el asesinato, cualquiera sea el o los autores de esos crímenes.

En cuanto a las respuestas a los anhelos de golpe de Estado que expone Ultraninja, no una, ni dos, ni tres, sino muchas veces he manifestado mi desacuerdo total... solo bastaría con mirar los archivos.

Cordial saludo.

jaime ruiz dijo...

Equidad: lo de que hay más militares presos que guerrilleros presos no es algo que usted dice, sino un dato de la realidad. En cuanto a los regímenes dictatoriales, ¿por qué no mencionan en todos los blogs el Holocausto, los crímenes de Alfredo Garavito, las atrocidades de Nabucodonosor, etc.? Lo que usted debería mostrarnos es una sola frase en la que se justifiquen las dictaduras o se aprueben sus crímenes.

En cuanto a las opiniones de Ultraninja ya forman parte de algo que uno evita discutir por obvio. Hace muchos años que escribe lo mismo, y no lo censuramos porque no es ofensivo con el blog. Tampoco podemos estar cada vez condenando sus ideas golpistas.

Las frases de mis comentarios anteriores que incluyen descalificaciones corresponden a lo que usted dice que tenemos rabo de paja por no ser equidistantes. Pero la realidad muestra otra cosa. ¿Sabe cuántas veces hubo más asesinatos estatales en Camboya que en Chile en los mismos años? Unas MIL veces. Le puedo asegurar que USTED no conoce a nadie que se atreva a negar que los crímenes de la dictadura chilena eran condenados MIL veces más. Cada muerto recibió en Europa e Hispanoamérica un millón de veces menos atención. Lo que a usted le parece objetivo y equilibrado es sólo lo que usted percibe, no lo que corresponde a la realidad.

No es que los golpistas del Cono Sur a los que se les hayan probado crímenes deban quedar impunes, ni mucho menos que hayan obrado bien, sino que los humanistas que ven sólo esos hechos suelen entenderse muy bien con los que durante medio siglo han festejado el paredón cubano, han admirado al Che y a los cientos de miles de argentinos y chilenos que siguieron su ejemplo, tal vez con tantas víctimas como las dictaduras pero además impunes, y han colaborado con las bandas que en Colombia han asesinado a decenas de veces más personas que esas dictaduras.

Su forma de razonar recuerda poderosamente el cuento de los mockusianos de hace unos meses, que no vacilaban en acusar al gobierno y al actual presidente de ordenar los falsos positivos. Ahora resulta que oponerse a la parcialidad judicial, al atroz prevaricato que se está cometiendo es estar de parte de alguien que delinque.