7 de julio de 2009

Perversidad del buenismo

Una duda que me asalta con mucha frecuencia es lo que sentirán los entusiastas de Obama respecto a los acontecimientos de las últimas semanas. Es posible que se consuelen pensando que todo está controlado y nada es tan grave como el hecho de que EE UU invadiera Irak en tiempos de Bush. ¿Cómo distinguir al antiamericano y en realidad antimoderno del papanatas que cree que a Chávez y Ahmadineyad se los contiene reconociéndolos? ¿Cuánta gente cree de buena fe, más allá del atrevimiento que le permite la ignorancia, que los iraquíes estarían mejor sometidos al criminal que arrastró a la muerte a casi un 10 % de los ciudadanos y al exilio a otro 20 %? Es difícil saberlo, porque las campañas de la prensa, por ejemplo de la prensa colombiana, crean una falsa comunidad en la que a fin de cuentas la amenaza para el mundo era Bush mientras que Chávez es un demócrata de lo más legítimo, o casi.

No obstante, vamos a suponer que muchos de esos entusiastas de Obama obran de buena fe y creen realmente en la democracia. ¿Cómo interpretarán los hechos de las últimas semanas? A mí me hace recordar el chiste del aristócrata que le ofrece su palacio a una señora de su clase social a cambio de una noche de amor. Cuando ella acepta le ofrece lo que se ofrecería a una prostituta barata. "¿Por quién me ha tomado?" "Eso ya se aclaró, ahora discutimos el precio." La frivolidad y en últimas deshonestidad intelectual de esas personas ya quedó en evidencia cuando callaron respecto a la negativa de los demócratas a firmar el TLC con Colombia. Insisto, no hablo de los chavistas, que tienen sus motivos, hablo de los que se consideran diferentes.

¿Qué clase de pretexto es el de que el gobierno no protege a los sindicalistas? Ya lo han explicado muchos periodistas estadounidenses, a los que los demócratas leen, que los tales sindicalistas son simples afiliados a sindicatos y son asesinados unas ocho veces menos que los demás colombianos. ¿No sería más razonable condenar al gobierno colombiano por no proteger la vida de los demás ciudadanos? No, porque en ese caso se recordaría que los índices de homicidios bajaron radicalmente a partir de 2002.

La envarada reprimenda por no proteger a los sindicalistas sólo corresponde a que las personas poco informadas en Estados Unidos interpretan esos regaños como una actitud digna ante la dictadura latinoamericana de derechas que persigue a la oposición, según un mito que divulgan los extremistas de la prensa y los amigos de las guerrillas en EE UU. El prurito de amor por los sindicalistas, que provocaría mucho asco si la gente entendiera las falsedades sobre las que está montado, por una parte complace a los afiliados a sindicatos, tradicionales votantes demócratas, por el otro frena la posible firma del TLC con Colombia.

Pero ¿a quién no le conviene que se firme el TLC con Colombia? La gente más débil tiene mucho recelo ante el libre comercio con otros países porque las diferencias de salarios terminarían arrastrándolos al desempleo o a la reducción de ingresos. Por eso creen que un TLC con Colombia ayudaría a perder empleos en EE UU, y los sindicalistas (es decir, los que viven del sindicalismo) les ayudan a creer eso. Esa gente no sabe que Colombia exporta todo lo que quiere sin aranceles a EE UU por el Tratado de Preferencias Andinas, mientras que EE UU exportaría sin aranceles a Colombia con el TLC. Sin el menor atenuante: se engaña a la gente para que crea en una ficción y se la perjudica con el pretexto de defenderla. Ni hablar de las posibilidades de desarrollo de un aliado en una región en la que reina el antiamericanismo.

Pero no: Colombia no es un aliado de Obama porque el gobierno de Uribe y sus éxitos contra el terrorismo servían a la propaganda republicana. El tener a un aliado firme en la región interesa menos que la hegemonía entre los votantes y la ventaja respecto de los republicanos. Los admiradores de Obama no se han detenido a pensar en eso pese a que lo saben muy bien: les resulta justificable a ellos también puesto que la no firma del TLC perjudica a Uribe y, se dirán, se traduce en mayor respeto de los derechos humanos. Sólo es que ya no se trata sólo del cinismo del presidente estadounidense, sino del de sus partidarios en Colombia.

En realidad la disposición dialogante de Obama tiene el mismo sentido falaz de la negativa a firmar el TLC: se trata de un elemento de propaganda política que asienta el mito de que los problemas, como la costosa factura de la guerra de Irak, empezaron por la arrogancia y agresividad de Bush: lo que hace falta es diálogo y comprensión. Ese diálogo y comprensión llevan en sí un reconocimiento tácito a los más siniestros tiranos como líderes de sus naciones. Todos los campos de concentración cubanos, los fusilamientos de gente que intenta huir y los encarcelamientos de disidentes quedan redimidos porque el presidente estadounidense necesita mostrar al mundo un talante urbano, comprensivo, académico y de "poder blando". Lo mismo se puede decir de los mil atropellos de Chávez, de la opresión de los iraníes (sobre todo de las iraníes) a manos del régimen teocrático, etc.

El resultado de esa actitud es fácilmente previsible: antes del diálogo los incomprendidos ganan posiciones. Chávez encarcela a Baduel y persigue a Rosales, los iraníes avanzan con su programa nuclear, los norcoreanos se envalentonan más que nunca, etc. ¡Ya están reconocidos, ahorá sólo hace falta ponerse difíciles para llegar bien situados a la negociación! El bondadoso renovador no entiende que su tierno ofrecimiento no genere una masiva adhesión de esos a quienes ha abierto los brazos, de modo que se muestra más abierto y generoso, como esos enamorados a quienes sus amadas desprecian y manipulan con cómodo desparpajo. El discurso de El Cairo es un caso de reconocimiento de todas las aspiraciones no de los ciudadanos de países musulmanes, sino de sus gobernantes, casi nunca elegidos, como lo demuestra Arcadi Espada.

Tras ese discurso el atrevimiento de los ayatolás fue aún mayor: tranquilamente cometieron un fraude masivo en las elecciones y reprimieron la protesta de la gente, seguros de que cuanta más crueldad exhibieran más dispuesto estaría el líder de Occidente a ceder.

Del mismo estilo es la reunión de la OEA en que mostró tan amplio reconocimiento a Chávez y los Castro: no van a llegar a disgustarse por sus diferencias de opinión, los países están llamados a entenderse, etc. Ellos encantados: sin la menor duda, nada animó más a Chávez a encargar a Zelaya el golpe de Estado con que hundiría a Honduras en el creciente agujero negro del Socialismo del Siglo XXI. Después de que EE UU y Colombia votaran a favor de la incorporación de Cuba ya casi se podría adivinar que también respaldarían la expulsión del pequeño país centroamericano porque sus elites resistieron al golpista. Como si fuera muy complicado proponer en la OEA que en lugar de expulsar a Honduras se convocaran elecciones anticipadas y se las vigilara bien. ¿Quién va a esperar que el civilizado líder estadounidense va a ponerse a defender a esos golpistas en lugar del presidente elegido? ¿A quién se le va a ocurrir que Estados Unidos hoy en día vaya a detectar rasgos antidemocráticos en un país ahora amigo como Venezuela?

Los asesores de imagen de los políticos siempre les aconsejan pensar en una persona que ve por un momento la televisión mientras come y trata de quitarse de encima a los niños, de distraerse del cansancio del trabajo, de pensar en lo que hará con la compañera o el compañero de trabajo con quien espera tener una aventura, o en las facturas, o en su infancia. Las sutilezas de la política no están al alcance de esa gente. Vagamente recuerdan su rechazo de otra época por los regímenes militares de Hispanoamérica y sin dificultad se indignan cuando ven un golpe de ésos. Obama sabe llegar a esa clase de gente: las posibilidades de que los hondureños vivan libremente y tengan instituciones que funcionan no le interesan en absoluto, sino la adhesión de esa gente que no conoce nada de Centroamérica ni del avance del chavismo.

De tal modo, Chávez y sus socios resultaron los amos de la OEA y los garantes de la democracia con el resuelto apoyo del gobierno estadounidense. Hay una palabra vieja que describe a esa clase de personas: santurrón: "gazmoño hipócrita que aparenta ser devoto". Esa clase de demócrata es Obama, el que para alimentar la ficción de que el mundo sólo sufre por la arrogancia de los republicanos deja hacer tranquilamente a cuanto criminal gobierna y condena a Colombia a estar expuesta a las agresiones del sátrapa venezolano, pues no faltaría más sino intervenir en la región y pecar como los republicanos.

La expansión del imperio chavista encontró un aliado espléndido en el nuevo presidente estadounidense. Emulando con ventaja a su precursor en el "buenismo", Jimmy Carter, el que toleró el genocidio de Camboya, el mayor crimen desde la segunda guerra mundial, y ayudó a Daniel Ortega a apropiarse de Nicaragua y a llevar la Guerra Fría a Centroamérica, Obama parece empeñado en ayudar a todos los enemigos de la democracia. Sobre todo reconociéndolos, pero también aislando a los países que podrían serles hostiles y mostrando debilidad, como explica Gabriel Albiac.

Los episodios de Honduras y el nuevo papel de la OEA anuncian para Hispanoamérica una catástrofe mucho mayor que cualquiera conocida. ¿Se detendrá Chávez en su proyecto expansionista ahora que ha sumado dos nuevos países, El Salvador y Paraguay, a su imperio? ¿Se volverá un demócrata? Lo más probable es que considere que ya tiene permiso para convertir la frontera con Colombia en un burladero para las FARC y el ELN, respaldado por el armamento que compró y por la evidente determinación de Obama de ayudar a caer al gobierno aliado de los republicanos. Eso sí, siempre complaciendo los prejuicios del ciudadano ordinario que puede ser persuadido de que el gobierno colombiano vive dedicado a matar sindicalistas.

He pensado mucho en esa clase de personas leyendo una cita del discurso de Obama sobre la prisión de Guantánamo:
Al mismo tiempo, en lugar de servir de herramienta contra el terrorismo, Guantánamo se convirtió en un símbolo que ayudó a al-Qaeda a reclutar terroristas para su causa. De hecho, la existencia de Guantánamo probablemente creó más terroristas en el mundo que los que allí detuvo.
¿Quién lo dudaría? Al Qaeda resulta un movimiento que busca las libertades cívicas y sus nuevos militantes resultan humanistas indignados por la crueldad. Sinceramente es difícil encontrar algo más falaz que esa cita: ¿los terroristas los crea la prisión de Guantánamo o el permiso para gobernar un país que se les dio en tiempos de Clinton? ¿Ha crecido Al Qaeda desde que existe esa prisión? Eso sin hablar de la tranquila acusación de torturas, respecto de lo cual la misma Administración Obama reconoce que no las había, como explica Ramón Pérez Maura.

En esa mentira Obama tiene un precursor muy característico, obviamente también dedicado a halagar los prejuicios de sus votantes: el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, que en un discurso ante la ONU explicó tranquilamente que Al Qaeda era un producto de la desigualdad económica. La gente ignorante en España puede llegar a creer eso.

El demagogo sabe explotar el prejuicio y complacer a los suyos: una vez la brutal hostilidad de Chávez y Ahmadineyad contra la democracia y contra Estados Unidos es culpa de Bush y de la falta de buenas maneras, una vez Al Qaeda recluta gente que se inmola para rabiar contra la crueldad, etc., la simpatía de la gente por el hombre bueno aumenta. Puede que al mismo ritmo con que se implanta el reino del terror en los países del ALBA y se prepara quién sabe qué barbaridad en cualquier parte del mundo.

Mantener el optimismo

Si bien es cierto que hay fenómenos y hábitos estaciónales que recomendarían comparar los indicadores económicos entre meses iguales de diferentes años para concluir sobre el desempeño del actual, un comportamiento ascendente de un mes respecto al anterior indica recuperación, más si este se sostiene durante varios meses consecutivos.

Esa es la discusión en sectores de opinión que han politizado la economía, difundiendo un pesimismo exacerbado que les permita brillar disminuyendo al contrario ¿por no poder superarlo? sin medir las consecuencias que eso pueda tener sobre el sector real de la economía.

Lo cierto es que según formulaciones internacionales que Colombia ha adoptado, se habla de recesión cuando se presentan dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, cada uno respecto al anterior; y el DANE ha reportado un crecimiento negativo (-0.6%) del cuarto trimestre del 2008, respecto al tercero, pero un incremento del 0.2% del primero del 2009 respecto al cuarto del 2008. Y si bien en abril las exportaciones se redujeron un 27.7% respecto al mismo mes del año anterior, el hecho se atribuye básicamente, a la reducción del precio del petróleo, porque en volumen aumentó.

Un indicador mas confiable del estado de la economía y su tendencia, lo es la demanda de energía eléctrica, ya lo mencionaba en una columna anterior: primero, porque la medida es física (electrónica, no de opiniones) y en tiempo real; y segundo, porque el sector no está politizado; y la demanda, después de una caída abrupta en febrero, recuperó la tendencia ascendente en marzo, abril y mayo que fue máximo histórico si excluimos julio y octubre del año pasado.

Por otro lado los indicadores bursátiles mas importantes de NYSE, muestran una curva ascendente después de haber tocado fondo; la incertidumbre que conlleva el proceso electoral, disminuirá en la medida que la izquierda siga perdiendo respaldo popular; y a los TLC´s, se les acerca la hora de la verdad y atraerá mas inversión.

No obstante hay otro tipo de mediciones, menos precisas y más retardadas en el tiempo, que parecen indicar otra cosa. Las mas preocupantes, las de desempleo e inflación, porque son los indicadores que mas impactan el bienestar de los ciudadanos, y suelen estar en lados contrarios de la balanza: las políticas del control inflacionario tienden a subir el desempolvo, y la reducción de éste provoca un incremento de la inflación.

La inflación por lo pronto está controlada: el dato de los últimos 12 meses (a corte de mayo) es de 4.7%, inferior que la del año pasado, lo cual denota una tendencia hacia la baja. Pero el desempleo llegó al 11.7%, un dato que sin ser máximo histórico (bajó respecto al mes anterior) es preocupante: más aún, si se le reconoce como uno de los factores que más inciden en el incremento de la agresividad y la violencia ciudadana.

Sin embargo cada día más, se palpa en la gente el deseo de no estar amarrado a horarios y sitios de trabajo, y de no tener que realizar actividades monótonas o deber obediencia a los caprichos de otros. En otras palabras la gente ama ser independiente; que sea el esfuerzo el que determine el ingreso, y la planificación personal, la que determine el tiempo a emplear en las actividades productivas.

Por Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.
myances@msn.com

6 de julio de 2009

La hora de la fase ofensiva contra Ecuador

Hay gente que defiende al gobierno de Rafael Correa. Incluso algunos muestran indignación cuando se mencionan los vínculos del mandatario ecuatoriano con las FARC.

Viendo los últimos acontecimientos, especialmente la solicitud de captura internacional al ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos, quedó al descubierto, por si las dudas, la afinidad y complicidad de Correa con las FARC y con sus esbirros internacionales.

En primer término, el mismo juez que expidió la orden de captura contra Santos había tomado hace ocho meses una decisión similar contra la terrorista mexicana Lucía Morett. La solicitud de incluir en los listados internacionales a la mexicana duerme el sueño de los justos en el escritorio del facineroso Correa, quien no movió un dedo para que la terrorista de las FARC fuera perseguida y capturada: es normal que en un gobierno como el de Correa, ocho meses sean pocos para darle trámite a un documento.

Sin embargo, cuando se trata de un colombiano que ha combatido a las FARC, ahí si apareció en Carondelet una eficiencia insólita, y en poco más de 24 horas el auspiciado por las FARC dio trámite a la solicitud de captura internacional ante Interpol.

¿Cómo podrán explicar los áulicos de las FARC, las plañideras del terrorismo y las viudas de ‘Reyes’ semejante diferencia en el proceder? Es evidente la complicidad del gobierno de Rafael Correa con las FARC, protegiendo a una de sus aliadas internacionales y persiguiendo, así sea con ridiculeces, a aquellos que han liderado el acorralamiento militar y político de la organización terrorista.

Es que los ecuatorianos van de tumbo en tumbo, de ridículo en ridículo, sin ruborizarse: hace apenas un año el “coherente” gobierno ecuatoriano descalificaba a la Interpol, cuestionaba su conformación y dirección e incluso amenazaba con retirarse de la organización policial. Todo porque Interpol tuvo la honestidad de validar la información contenida en los computadores de ‘Raúl Reyes’ al afirmar que los archivos no habían sido modificados por las autoridades colombianas. Así las cosas, Interpol imprimía un sello respetable sobre la validez de la información contenida en los aparatos recuperados en el campamento ecuatoriano de las FARC.

¡Cómo cambian las cosas! Ahora Interpol pasa de ser lo peor de lo peor para convertirse en una institución a la que se debe recurrir para capturar a un persecutor de las FARC, dizque por “delitos contra la vida”, al haber caído un terrorista ecuatoriano que ya había sido señalado por las mismas autoridades de ese país, como colaborador de las FARC… naturalmente el gobierno Correa había desestimado los señalamientos, pues ¿cómo podría perseguir a un colega que ayudaba a los del monte?

Correa estaba seguro de que la publicidad totalitaria en contra de la información de los computadores sería efectiva y por eso tuvo la osadía de ofrecer su renuncia si se demostraba que alguien del gobierno había tenido contacto con ‘Raúl Reyes’ o con las FARC: hace tiempo que José Ignacio Chauvín, funcionario del gobierno Correa, y Gustavo Larrea, miembro del círculo íntimo de Correa, confesaron no solo cercanía sino afinidad con el grupo terrorista, pero como siempre el llorón ecuatoriano ha mentido y su promesa de renuncia ha sido solo una anécdota más en su perorata cotidiana.

Detrás de todo…

No puede pasarse por alto que Rafael Correa es una simple marioneta, llorona y bobalicona eso sí, de un proyecto mafioso en el que él y las FARC son compañeros de puesto: el Foro de Sao Paulo, una “milagrosa” organización que ha permitido que un golpista, con las manos manchadas de sangre, se proclame adalid de la democracia y cuestione un golpe de Estado.

También ha hecho el milagro de unificar las voces que piden el retorno de Cuba a la OEA, sin que nada haya cambiado en la paupérrima isla caribeña; pero han pedido al unísono que Honduras sea expulsada de la Organización.

A la OEA no se le puede pedir más, pues además de las mayorías que actualmente ostenta el Foro de Sao Paulo en esa Organización, es prácticamente una figura decorativa en el contexto latinoamericano: Chávez, por solo citar un caso, ha desconocido sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el respeto a los medios de comunicación, amenazando con retirarse si siguen cuestionando su antidemocrática forma de gobierno.

Pero la actitud cómplice de la OEA no puede ser imitada por el gobierno colombiano. Más allá de las casi imposibles acciones diplomáticas, Uribe debe tomar decisiones económicas, políticas y judiciales.

En lo económico, el cierre de la frontera, más el impedimento de ingreso de ecuatorianos a nuestro territorio, parece una medida importante para demostrarles que cualquier aparecido no puede venir a perseguir a aquellos que han acorralado a las FARC. Además, Colombia debería reiniciar de inmediato las fumigaciones en la frontera, no solo como una medida necesaria para contener el narcotráfico en la zona, sino también como una acción de desprecio al gobierno Correa.

En lo político, las denuncias internacionales que se hagan, más la gestión que realice el Presidente en cada país, permitirá mostrar una realidad a la que muchos se niegan y con el tiempo podría lograrse un aislamiento internacional de Correa, del titiritero y de los gobernantes auxiliadores del terrorismo. El Canciller está en mora de emprender una gira que busque sumar apoyos y mostrar las evidencias que existen contra Correa y sus esbirros.

Y en lo judicial, la Corte Penal Internacional debe estar interesada en procesar a un mandatario que ha auspiciado la permanencia de un grupo terrorista extranjero en su territorio, lo que ha desembocado en ataques, masacres y secuestros en contra de ciudadanos colombianos.

Lo cierto es que, como en el fútbol, la mejor defensa es el ataque.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

3 de julio de 2009

UnoAmérica pide la destitución de Insulza

La Unión de Organizaciones Democráticas de América, UnoAmérica, pidió la destitución del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, por su "desastrosa gestión al frente de ese organismo multilateral".

En un comunicado, UnoAmérica criticó duramente el comportamiento de Insulza durante la crisis hondureña, alegando que se trata de un conflicto que pudo haberse evitado, puesto que llevaba más de tres meses de gestación. "Sin embargo, Insulza hizo caso omiso de las numerosas señales de alarma".

UnoAmérica, una plataforma que agrupa a ONGs de toda América Latina, afirma que: "Durante el mandato de Insulza, la OEA se ha pervertido y desfigurado, convirtiéndose en una herramienta para apuntalar dictadores y para debilitar los factores democráticos de la región; contrariando su razón de ser y de existir. Basta recordar algunos episodios recientes para darse cuenta que algo muy podrido está ocurriendo dentro de la OEA", dice el comunicado. Seguidamente hace el siguiente recuento:

En marzo de 2008, en lugar de felicitar colectivamente al presidente Álvaro Uribe por dar de baja al peor criminal del continente americano -Raúl Reyes- la OEA le reclamó haber incursionado en territorio ecuatoriano. Posteriormente, Insulza desestimó la información contenida en los computadores de Reyes, pese al peritaje realizado por la INTERPOL.

Insulza no se inmutó cuando Chávez, Morales y Correa, modificaron ilegalmente las constituciones de sus respectivos países para permanecer indefinidamente en el poder. Tampoco le importó que Chávez y Ortega hayan cometido fraudes electorales, pese a los reclamos bien fundamentados de los factores democráticos de Venezuela y Nicaragua. Para Insulza, los maletines cargados de petrodólares venezolanos que financian campañas electorales en todo el continente no existen.

En el año 2007, Insulza obstaculizó los intentos para condenar a Chávez, luego del inaceptable cierre del canal de televisión RCTV. Posteriormente, en abril de 2008, en una audiencia ante el Congreso estadounidense, Insulza negó que Chávez tuviese vínculos con grupos terroristas, pese a sus evidentes nexos con las FARC y con el gobierno forajido de Ahmadinejad. En esa oportunidad, Chávez elogió públicamente al Secretario General de la OEA, por su "digna actitud".

Nada ha dicho Insulza sobre las persecuciones que actualmente lleva a cabo el gobierno de Evo Morales contra los opositores bolivianos, alegando que todos son “terroristas” y “separatistas“, cuando lo único que buscan es la descentralización administrativa (autonomía). Tampoco se ha pronunciado sobre la responsabilidad de Morales en la masacre de Pando, a pesar de las numerosas evidencias que demuestran que fue una agresión planificada y ejecutada por el Alto Gobierno.

"Pero la gota que derrama el vaso" -afirma UnoAmérica- "es la reciente decisión de la OEA que permitiría al régimen totalitario cubano incorporarse al seno de la organización. La medida contrasta notablemente con la enorme presión que ejerce la OEA sobre el pueblo hondureño, por haberse librado de un presidente golpista. Inexplicablemente, la OEA no se pronuncia sobre la grosera injerencia de Chávez en los asuntos internos de Honduras, ni sobre sus amenazas de enviar tropas a esa nación centroamericana".

Según UnoAmérica, "La metamorfosis que ha sufrido la OEA se debe a que quince presidentes latinoamericanos pertenecen al Foro de Sao Paulo, organización creada por Lula da Silva y Fidel Castro en 1990, para reagrupar a los sectores de izquierda que habían quedado huérfanos, luego de la caída del muro de Berlín; y a la cual pertenecen las FARC y el ELN. Al menos otros siete países de la región -ubicados en el Caribe- dependen del petróleo que les envía Venezuela. El propio Insulza pertenece al Partido Socialista de Chile, miembro fundador del Foro de Sao Paulo".

"Son tantas y tan graves las actuaciones condenables de Insulza, que lo más conveniente para la paz y la estabilidad de la región es que sea cesado de su cargo".

UnoAmérica reconoce al nuevo gobierno hondureño

El 29 de junio, la Unión de Organizaciones Democráticas de América, UnoAmérica, emitió un comunicado reconociendo al nuevo gobierno de Honduras, presidido por Roberto Micheletti.

Según UnoAmérica, “en Honduras no se ha producido un golpe de Estado, sino una sucesión constitucional, perfectamente legítima, luego del intento del ex presidente Manuel Zelaya de violar la Carta Magna y de perpetuarse en el poder, siguiendo el mandato de Hugo Chávez“.

UnoAmérica felicitó al pueblo hondureño, a la Corte Suprema de Justicia, al Congreso, y a las demás instituciones democráticas, por haber defendido el orden constitucional “sin disparar un solo tiro“, e instó a los gobiernos democráticos del mundo a reconocer cuanto antes al Presidente Micheletti, para así garantizar la estabilidad y la tranquilidad en esa nación centroamericana.

UnoAmérica condenó la intervención indebida de Chávez en Honduras, y rechazó su amenaza de enviar tropas venezolanas a ese país.

"Resulta cínico que Chávez llame a los hondureños gorilas trogloditas, mientras que simultáneamente los amenaza con una invasión militar" -afirma el comunicado- "No hay peor gorila en toda América Latina que el propio Chávez. Un hombre que comenzó su carrera política dando dos golpes de Estado, provocando numerosos muertos y heridos. Está estrechamente ligado al narcoterrorismo colombiano (FARC) y al gobierno de Ahmadinejad. Financia la dictadura cubana. Pisotea permanentemente la Constitución y mantiene secuestrados todos los poderes públicos. Comete fraude electoral. Reprime ferozmente a venezolanos pacíficos y desarmados. Cierra medios de comunicación. Odia a la Iglesia Católica. ¡Este sí que es un gorila troglodita!”

"En cambio" -añade- "las Fuerzas Armadas de Honduras se han limitado a obedecer un mandato judicial, que las obliga a restablecer el orden constitucional, demostrando así su subordinación al poder civil".

UnoAmérica finaliza su comunicado instando a los hondureños a resistir las presiones externas y a mantenerse firmes en la defensa de las instituciones democráticas y de la vigencia de la Constitución. “A medida que los días vayan pasando, el mundo civilizado les irá dando la razón. Después de todo, los poderes públicos hondureños se han pronunciado unánimemente en contra de las pretensiones de Zelaya y, en última instancia, se trata de un asunto estrictamente interno“.

2 de julio de 2009

Juan Manuel Santos: despegue de emergencia

Algunos candidatos han despegado formalmente. Otros, como Juan Manuel Santos, están siendo empujados por sus enemigos y más temprano que tarde deberán enfrentar el escenario que les ha sido planteado.

La
orden de captura contra Santos, por “delitos contra la vida” en el ataque al campamento de ‘Raúl Reyes’ es una jugada del totalitarismo del siglo XXI que no se puede subestimar.

Más allá de la aplicación práctica de la medida proferida por un juez ecuatoriano, lo que está en juego es el manejo que los enemigos internacionales de Juan Manuel Santos le darán a la decisión judicial.

En un primer momento, el gobierno ecuatoriano agilizará la petición de captura ante Interpol. Contrariamente a lo que ha hecho en el caso de Lucía Morett y otras dos terroristas colombianas cuyas capturas quedaron en veremos por cuenta de la
lentitud cómplice del gobierno ecuatoriano, seguramente con Santos la cosa será muy rápida y en pocas horas estará la orden de captura en Londres.

El gobierno Uribe tendrá que expedirle un pasaporte diplomático, lo que será vendido por los proterroristas afiliados al Foro de Sao Paulo, como la protección y complicidad del gobierno colombiano con un criminal.

Si Santos definitivamente se erige como candidato del uribismo (de la derecha para la recalcitrante izquierda latinoamericana), inicialmente los gobiernos títeres del chavismo emprenderán una campaña internacional en la que señalarán a Santos como un candidato sub judice.

Ese será solo el principio de las cuentas de cobro que Chávez y sus esbirros quieren pasarle al ex ministro de la Defensa. Con toda la saña posible descalificarán a Santos y proclamarán que de ganar la presidencia, Colombia tendrá a un delincuente como mandatario, pues para ese momento, muy seguramente el juez de Sucumbíos ya lo habrá condenado en ausencia.

La campaña chavista no parará ahí. Si Santos gana las elecciones, el totalitarismo del siglo XXI hará causa común para condenar la decisión electoral de los colombianos, y emprenderán algunas acciones para desestabilizar a Santos: en cada reunión de los organismos creados por Chávez se apretarán las tuercas un poco más y anunciarán decisiones como el cierre de fronteras, limitaciones de carácter comercial y retiro de los embajadores de Venezuela, Nicaragua y Bolivia… No se puede descartar que Argentina se una al club.

Mientras tanto, Telesur, Anncol, la Agencia Boliviariana de Noticias y otros medios de propaganda del chavismo; proclamarán que el nuevo presidente colombiano es un criminal que debe responder por sus actos en Ecuador y emitirán propaganda de diversa índole, para justificar las agresiones económicas, mediáticas, políticas y diplomáticas contra Colombia.

En el plano interno, las cosas no serán distintas: la izquierda radical, esa que hace campaña conjunta con el partido de Chávez en la frontera, esa que cuestiona la reelección de Uribe pero le parece genial la reelección perpetua del paracaidista y que en su partido se cambien los estatutos para que el presidente de la colectividad se pueda reelegir; utilizará esas armas que le han entregado sus socios internacionales, para tratar de frenar la candidatura de Santos.

Sin embargo, la exótica decisión del juez ecuatoriano demuestra que el chavismo percibe a Juan Manuel Santos como la prolongación del gobierno Uribe y sobre todo, como la principal amenaza para sus intereses en Colombia. Además, el chavismo está demostrando un gran temor frente a las posibilidades de Santos de llegar a la presidencia en 2010 y eso los obliga a tomar medidas disparatadas y alejadas del contexto internacional.

Aparte de Álvaro Uribe, Juan Manuel Santos es el colombiano más vilipendiado por Hugo Chávez, a quien acusa de respaldar el presunto golpe de Estado que se dio en Venezuela en 2002. Si a eso le sumamos las declaraciones que Santos ha dado en contra del régimen chavista, la osadía de atacar a ‘Raúl Reyes’ en su santuario ecuatoriano y la destrucción de muchos mitos de las FARC; simplemente el resultado es que el ex ministro es el enemigo más importante del totalitarismo del siglo XXI y una poderosa amenaza contra los intereses del castro-comunismo en la región.

Por todo lo anterior, Santos debe tomar en serio la agresión ecuatoriana y sacarle provecho: sus propios enemigos le han servido, en bandeja de plata, un cuarto de hora que puede ser definitivo en su aspiración presidencial.

De igual forma, ya es hora de que el gobierno de Colombia tome algunas medidas contra Ecuador: exigencia de visa, restricciones comerciales y denuncias ante organismos internacionales son solo algunas decisiones que el gobierno está en mora de asumir, pues es un antecedente nefasto –nacional e internacionalmente- que intenten procesar a alguien por perseguir al terrorismo y por dejar al descubierto las conexiones y alianzas entre un grupo terrorista y el gobierno de un Estado, en este caso, entre las FARC y Rafael Correa.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

1 de julio de 2009

De Cuervo a Thomas

A raíz de la polémica generada por la norma aprobada por el Concejo de Bogotá de obligar a usar el "lenguaje incluyente" en los textos de la administración capitalina, la profesora Florence Thomas publicó en El Tiempo una columna titulada "La caverna de Rufino Cuervo". Creo que sin darse cuenta la señora Thomas abrió un camino para enriquecer la discusión de un modo que puede resultarle poco grato.

Rufino José Cuervo
No existe ninguna materia científica, por especializada que sea, en la que una de las primeras figuras sea un colombiano, salvo la Filología Española. En ella Cuervo resplandece muy por encima de cualquier argentino o mexicano, por mencionar dos países cuyos ciudadanos figuran por delante de los colombianos en las demás ciencias. El ataque de la señora Thomas es muy sintomático, no sólo de su ignorancia de la historia colombiana (atribuye al filólogo el nombre de su padre), sino del tipo de prejuicio sobre el lenguaje y de afán renovador a toda costa que define su posición. Pero antes de extenderse sobre esto conviene detenerse en el contexto en que reina la citada profesora.

Castas guerreras y sacerdotales
Por lo general los iberoamericanos nos sentimos excepcionales en el mundo: somos el producto de una conquista brutal y de la posterior colonización de gente llegada de lejos. En realidad ése es un proceso casi rutinario en la historia. En el caso de India los conquistadores indoeuropeos compartimentaron la sociedad y se atribuyeron a sí mismos el papel de mando: ellos y sus descendientes. Son los "colores" superiores de la sociedad india tradicional, los guerreros y sacerdotes. El mismo fenómeno se puede observar en muchos sitios. A medida que pasa el tiempo y que los pueblos sometidos asimilan el nuevo orden, la casta sacerdotal expande su poder y su número a costa de la casta guerrera. Eso mismo ocurrió en Colombia con los criollos en el periodo colonial, y en gran medida el "conflicto" con los comunistas, al igual que en toda Hispanoamérica, es la resistencia de esos privilegios atávicos.

Patrimonialismo
La casta sacerdotal amplía sus funciones a medida que la sociedad se diversifica y el Estado crece. Dentro de ella cabe en últimas la burocracia, o al menos sus elites. En Hispanoamérica ese poder perpetuado se caracteriza aún por el patrimonialismo (o enajenación de los bienes públicos por parte de los que ejercen el poder). En el periodo colonial era legal enriquecerse en el ejercicio de un cargo público, y después el Estado siguió siendo el gran proveedor de recursos para los miembros de los grupos de poder y sus descendientes. Hasta mediados del siglo XX la Iglesia y el Ejército eran los principales surtidores que proveían esas rentas, pero desde entonces han ido aumentando los empleos en otras entidades estatales: los organismos de control, los que proveen felicidad a la población, la universidad, obviamente...

Trotskismo

¿Se entenderá que en Colombia tradicionalmente ciertas personas tienen asegurados puestos de mando en la función pública desde que nacen? No, no sólo los políticos de las diez familias principales sino muchos otros. Si no fuera posible proveerlos entre los que hay, se crearían los cargos, como ocurre con infinidad de organismos. Esas personas sagradas se forman en los mismos colegios y mantienen una notoria cohesión de grupo desde la infancia. En la universidad se integran en alguna hermandad más o menos vedada a los demás, que en el siglo XIX era la masonería y desde la época de la Revolución cubana son las sectas totalitarias. En los años setenta, la época en que Florence Thomas empezó a destacar en el medio colombiano, la moda que agrupaba a los cachorros de burócratas de alto nivel, al menos en Bogotá, era el trotskismo. Casi que todo está expresado en esa elección: nada de arriesgarse en aventuras armadas, nada de hacerse responsable de monstruosidades, ninguna relación con indigenistas y demás descastados: un ideal de comunismo elegante e inédito, un poco afrancesado y muy respetable intelectualmente (en Colombia, claro), y para completar el retrato una estética (barbas y bigotes muy cuidados y gafas redondas) que recordaba la época de Rufino José Cuervo. No se podía pedir más.

Mayo del 68
Desde el fin de la segunda guerra mundial Francia experimentó la hegemonía cultural del socialismo, con diversas variantes. Las más revolucionarias afloraron en la revuelta de mayo de 1968, y su influjo en Hispanoamérica, todavía a la moda de París, fue enorme. Esas corrientes, cuyo común denominador es el afán de destruir la democracia formal, son lo que anima el activismo de la profesora francesa, sobre todo en la medida en que también coinciden con la aspiración de las camarillas de revolucionarios de clase alta que a un tiempo temen a una sociedad igualitaria como resultado de la globalización y aspiran a ascender socialmente desplazando a la cúspide del poder (las pocas familias que suelen dominar la política nacional). Ella es la abanderada de ese proyecto revolucionario y ése es todo el sentido de su feminismo. En una página hagiográfica se lee sobre ella:

Thomas había llegado a Colombia en 1967 en compañía de Manuel Morales, un colombiano del cual se enamoró en París, padre de sus dos hijos: Nicolás y Patrick. Florence quedó encantada con el país, sus gentes, con el níspero, el lulo y los encapuchados de la UN, a los que conoció en calidad de docente extranjera cuando irrumpían, con pasión juvenil, a sus clases de Psicología Social para difundir consignas sobre un mundo más igualitario.

Me equivoqué: los asesinos emcapuchados no temen ni resisten un mundo más igualitario, sino que lo buscan. Una vez graduados, esos igualitaristas se integraron en los sindicatos de empresas públicas y se pensionaron antes de los 45 años con el ingreso de varias decenas de personas. No, no habían renunciado a un mundo igualitario, lo habían hecho más igualitario para los demás, pues la mayor parte de la renta minera del país se la repartían (y aún se la reparten) entre ellos como premio a su lealtad a las bandas terroristas y a los ideales de Florence Thomas.

Feminismo
Antes de seguir con las ideas de Florence Thomas conviene detenerse un poco en esta noción. Antes de 1968 no había claras conexiones entre izquierda y feminismo, y ni siquiera el reclamo por el derecho a votar interesaba mucho a los comunistas. Fue a partir de entonces cuando descubrieron el filón de los particularismos: raciales, "de género", nacionales, religiosos, regionales, ecologistas, de modos de vida alternativos, de orientación sexual, etc. El motivo de esa variación es que definitivamente el gran sujeto del cambio histórico, la clase obrera, se había desdibujado. En política no llega al poder quien no consiga armar mayorías. Si se piensa que las mujeres son la mitad de la población, quien consiga trasladar el mito de la explotación a las mujeres (como parte de un orden superable por el socialismo) ya tendría audiencia en la mitad de la población del mundo. Pero el feminismo que no era pretexto de los totalitarios tenía mucho sentido en las sociedades avanzadas y sigue teniéndolo en Colombia: no habría por qué reprobar a ningún movimiento político con agenda femenina. Es que el de Florence Thomas y los trotskistas o ex trotskistas de la Universidad Nacional sólo es el totalitarismo. Por eso todos son miembros de "Colombianos y colombianas por la paz".

Heroína civilizadora
La señora Thomas se concibe a sí misma como una heroína civilizadora que llega con una graciosa novedad a una región atrasada y miserable, en la que la gente todavía no ha aprendido a ser como ella. Como ocurre con tantos europeos en Colombia, automáticamente encuentra la adhesión de la mayoría de la gente, pues del orden de castas antiguo viene esa sumisión servil ante la gente blanca y europea, con frecuencia mezclada con un enorme resentimiento, que se atenúa si la persona permite al lagarto integrarse en su medio. Todo eso es muy interesante, porque una persona como ella difícilmente tendría algún liderazgo en su país y el hecho de tenerlo en Colombia le hace particularmente agradable la vida. En cuanto europea útil a los igualitarios que se ganan por explicar sus opiniones políticas al menos diez veces el sueldo de la gente que se desloma trabajando, la señora Thomas resulta rápidamente integrada en la elite de la sociedad.

Ingeniería social
Pero esa labor de la señora, de repente encumbrada por su afinidad con los totalitarios, sólo puede ser concebida por una parte como ingeniería social y por la otra como parasitismo. La tarea de corrupción del lenguaje que emprende (siguiendo una aburrida rutina europea, hoy en desuso salvo entre la izquierda radical y en el gobierno español) alrededor del "género" (la Universidad Nacional tiene una Escuela de Estudios de Género, en la que la señora Thomas y sus subalternos o sucesores adoctrinan a la gente para que piense que el sexo con el que nace es una idea que le imbuyeron y que en realidad su "género" es el que escoja) sólo tiene sentido como aguijón del resentimiento. En eso se gastan los recursos de los colombianos. Lo interesante de la ingeniería social de los totalitarios es que con la supuesta intención de proteger a la gente lo que se hace es someterla. No otra cosa son los fabulosos programas de salud y educación de la satrapía cubana, respecto de la cual una ex trotskista conspicua, Laura Restrepo, declaraba sin rubor: "Es lo que queremos".
Filología
Los estudios lingüísticos, incluida la gramática, tienen por objeto conocer las estructuras del lenguaje. Cuando se trata de la gramática normativa tienden a proponerse formas de hablar o de escribir que se consideran más correctas. Esto corresponde a la eficacia de la expresión, a la claridad del mensaje y a la precisión de su sentido. Cuando a Florence Thomas, portavoz de los aprendices de brujo subvencionados que reinan en la Universidad Nacional, le parece que el mundo de Cuervo es "la caverna" está aludiendo a esta noción. La suya es la de la imposición burocrática, cosa que nadie podrá negar en el caso del "lenguaje incluyente" del consistorio bogotano. A ellos no les interesa conocer el lenguaje, sino crearlo según sus aspiraciones de dominio, un poco como cuando Chávez ordena adelantar media hora los relojes. En ese contraste entre el mundo de Orwell y el de la más alta ciencia que ha habido en Colombia se expresan claramente las motivaciones "feministas" de Florence Thomas y sus "intelectuales" barbilindos. La corrupción del lenguaje contra la ciencia del lenguaje.

Obreros y mujeres

En Colombia hay un machismo odioso y opresivo, que es como decir que hay desigualdades económicas. Lo que pasa es que los totalitarios como defensores de las mujeres son sólo un ejemplo de cinismo: el feminismo de Florence Thomas ha aportado tanto a las mujeres colombianas como el sindicalismo de la CUT a los obreros colombianos. Ha sido un pretexto eficaz para que los de siempre obtengan sueldos multimillonarios (por ejemplo, cuando Luis Eduardo Garzón presidía la CUT, en los noventa, se ganaba diez millones de pesos mensuales, lo cual equivalía a más de cuarenta salarios mínimos, cantidad que ningún funcionario del Estado se gana en ningún país europeo) y los demás sigan en la miseria. Si algo ayudaría a redimir a las colombianas sería ante todo el crecimiento económico y el imperio de la ley, pues la pobreza y la inseguridad son sus principales problemas. Lo que pasa es que prósperas y seguras no habrá modo de que obedezcan a Florence Thomas y sus sueños "emancipadores". De quien más urge emanciparse es de esas personas, sobre todo por el robo infame que cometen contra los colombianos (y colombianas) cobrando sueldos fabulosos por adoctrinarlos y someterlos.


Por Jaime Ruiz. Columnista de Atrabilioso.