14 de diciembre de 2009

Proteccionismo para los mediocres

De domingo a domingo, en cada emisión de noticias, los canales privados presentan algún informe relacionado con la adjudicación del tercer canal de televisión.

Los abogados de Caracol y RCN ya no parecen invitados, sino una parte del equipo de presentadores de los noticieros. Ambos canales han manifestado su inconformidad por la forma como se adjudicará el tercer canal, incluyendo la diferencia entre lo que pagaron ellos y lo que tendrá que pagar el nuevo canal de televisión.

Dicen los juristas que representan a los canales de Santodomingo y de Ardila Lülle, que una tarifa menor es un golpe contra la televisión pública… ¿Cuál televisión pública? ¿Las interminables televentas del Canal 1? ¿Acaso se refieren a algunos de los buenos programas que presentan en Señal Colombia, que se pierden en el anonimato porque La Señal no tiene ni siquiera una parrilla de programación para saber cuándo van a presentar determinado programa? ¡Por favor! La televisión pública hizo crisis hace años, en buena medida por la falta de acuerdo entre los representantes del Canal Uno y del Canal A, que nunca fueron capaces de responder al desafío de los canales privados… y tenían con qué.

Pero hay otras cosas que preocupan a RCN y Caracol: la torta publicitaria es una de ellas. Resulta curioso, por decir lo menos, que por el tema del tercer canal, RCN haya interpuesto una denuncia contra la Comisión Nacional de Televisión, mientras que aplaudieron la decisión de la entidad de regular la publicidad de productos colombianos en canales internacionales.

¿Será que los directivos de los canales privados ignoran que semejante medida, además de ser un saludo a la bandera, se convierte en una intromisión inaceptable del Estado en los asuntos particulares de las empresas? Eso de obligar a las empresas colombianas a pautar solo en los canales nacionales, y de restringir la oferta comercial de los canales internacionales, evidencia la pobreza de la televisión colombiana, que no es capaz de diseñar una programación interesante para la teleaudiencia y tienen que recurrir al Estado para que resguarde sus emporios.

Los patrocinadores no han decidido pautar en los canales internacionales porque sí. Lo están haciendo porque la programación de esos canales resulta atractiva para el público colombiano, que ha desertado masivamente de la programación “estelar” de Caracol y RCN... donde esté el televidente, allí estará la pauta comercial.

Es que las cifras demuestran que los televidentes que pierde RCN no los gana Caracol y viceversa: esos televidentes llegan a Fox, a Universal o a cualquiera de los canales internacionales. La oferta de buenos productos, la variedad que se encuentra y el respeto por el público, resultan cautivadores para los televidentes colombianos.

Mientras Caracol y RCN pelean por la llegada de un nuevo canal, e invierten millones en el combate, sus parrillas de programación son mucho más mediocres que las que se veían hace muchos años a través de la “perubólica”.

Adicionalmente, ambos canales, acostumbrados al monopolio y al irrespeto por sus usuarios, abandonaron por completo la idea de los horarios y han pretendido obligar a los televidentes a estar pegados a la pantalla si quieren ver el siguiente capítulo de la telenovela o serie que están siguiendo. Cuando anuncian un programa, la indicación es que se presenta después de tal o cual novela o noticiero, lo que hace imposible siquiera calcular la hora aproximada de emisión.

Total: los televidentes colombianos que se arriesgan a ver alguna de las “superproducciones” nacionales, tienen que someterse al capricho de los canales privados, que mueven los horarios y amarran los programas de tal forma que el usuario se ve obligado a soportar una, dos o tres novelas antes de ver su programa favorito.

Como esa sumisión ocurre cada vez con menos frecuencia, el televidente deserta de su telenovela favorita y sencillamente cambia de canal para encontrarse con una serie que le llama la atención y es emitida el día y la hora señalada. Esos canales tienen por norma el cumplimiento total de los horarios.

¿En qué canal se quedará el público colombiano? ¿En los nacionales, plagados de novelas mediocres con minifaldas, senos protuberantes y primeros planos, o en los internacionales que ofrecen series y temáticas que atrapan a la teleaudiencia?

Si los canales privados respetaran los horarios y se dedicaran menos a buscar la protección estatal y más a trabajar los contenidos, la variedad y la calidad de sus parrillas de programación, seguramente podrían recuperar algo de la teleaudiencia perdida. Pero mientras tengan la mediocridad como bandera, RCN y Caracol seguirán con sus ratings en declive y la pauta los abandonará, así como los consumidores, pues no se ve un esfuerzo respetuoso por cautivar a la teleaudiencia.

Por Jaime Restrepo, Director de Atrabilioso.

19 comentarios:

Dr.Sipmac dijo...

¡Amén, hermano!

Anónimo dijo...

Mario dijo...
Pero por favor, no ataque tanto al canal RCN que es el único medio decente que se preocupa por mostrar los buenos aspectos del gobierno Uribe.

Atrabilioso dijo...

DR.SIPMAC:

Gracias.

Atrabilioso dijo...

MARIO:

No se que tan decente puede ser un canal que contrata como abogado a Nestor Humberto Martínez.

Tampoco estoy convencido de eso de mostrar los buenos aspectos del gobierno: han hecho cacería de funcionarios y cosas graves como lo del peto en la operación Jaque.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

BRABONEL.


El temor de estos canales va mas por el lado que les sonsaquen a los libretistas directores actores etcétera. Las empresas que tienen interés en quedarse con el tercer canal va mas por el lado de poder desarrollar contenidos que puedan vender a otros mercados por ejemplo el hispano en los Estados Unidos donde las producciones Colombianas tienen mucha acogida y mueven mucho dinero en pautas publicitarias. Cuando llegue el tercer canal existirá una guerra de precios por quedarse con los mejores libretistas los mejores directores y actores que hasta ahora han sabido negociar bien Santo Domingo y Ardila Lule gente que esta acostumbrados en esos negocios monopólicos como cuando se comprometían a no venderle envases a las competencias de cada uno entre otras movidas.

Sin querer salirme del tema Don Atrabilioso pero creo que su blog necesita tocar los temas que le esperan al país en la próxima década que empieza entre ellos las reformar estructurales que necesita Colombia para ser un país viable entre ellas la reforma al sistema de salud que amenaza contratarse a Colombia de un solo empuje.

Atrabilioso dijo...

BRABOBEL:

Uno de los proponentes es aliado de Telemundo, que ya tiene estudios en Colombia en una alianza con RTI. Me molestan varias cosas: el uso de todos los medios para desprestigiar la adjudicación, el irrespeto constante al televidente y la exigencia tácita de proteccionismo.

En cuanto a su propuesta, ciertamente debe ser una serie para analizar y debatir esos temas.

Un abrazo.

Gaviota dijo...

Muy buen artículo Jaime. El poder de los medios de comunicación aquí es enorme. La manipulación de la opinión pública ha llegado a niveles groseros, y la gente tiende a cansarse de eso.

Adicionalmente, creo que sí hay un total irrespeto por el televidente. Ver los programas de los defensores del televidente a las 2:00 a.m. no es muy respetuoso de quienes les generan rating, y por ende, riqueza.

A diferencia de lo que piensa Brabonel, creo que estos temas que normalmente pasan desapercibidos para mucho, tienen trascendental importancia en la vida social colombiana. Recordemos que mucha gente puede no tener dinero suficiente para comer, pero siempre tienen un televisor.

Recordemos el poder de manipulación que tienen los actuales canales. Lastimosamente, no todos pueden huir a canales de televisión pagada, pero muchos de los que sí tenemos esa opción, hemos huido hace mucho tiempo.

Gran entrada. La referenciaré en el próxima ingreso.

Muchos saludos.

Rafael dijo...

Totalmente de acuerdo.

Saludos

Atrabilioso dijo...

GAVIOTA:

Muchas gracias por sus elogios. En el tema de la adjudicación del tercer canal, los colombianos estamos completamente desorientados y no conocemos lo que ocurre en realidad.

La mezcla de vínculos es de tal magnitud que no hay un medio que no asuma una posición desinteresada en el asunto: los López, los Santos, los Santodomingo, los Ardila e incluso el grupo Cisneros (política internacional en el tema) han generado tal cantidad de humo, que no podemos saber exactamente en qué va el tema y carecemos de elementos de juicio para tomar una posición. Eso es gravísimo.

Un abrazo.

Atrabilioso dijo...

RAFAEL:

Un abrazo.

D. dijo...

Yo no creo que la pérdida sea tan drástica. Todavía veo a muchísima gente que así tenga cable y 80 canales para escoger, mueren en RCN y Caracol porque como buenos colombianos (la cultura más aislada de Latinoamérica), sencillamente no soportan un acento distinto al local y menos todavía otro idioma y tener que leer subtítulos.

Y no sólo me refiero a abuelitos que se criaron así y ya no pueden aceptar otras forma de vida. Me refiero a muchos jóvenes que como buenos colombianos, son profundamente tradicionalistas y herederos directos de los aspectos más cuartomundistas de sus padres.

D. dijo...

Jaime, no mencionaste nada de esas narcoproducciones de las tetas, paraísos, capos, muñecas y demás narcocultura pandillera que para mí son lo peor de lo peor de la televisión colombiana junto a los programas sabatinos que pretenden ser cómicos sin pasar de ser tristes y lamentables.

Atrabilioso dijo...

D:

Las cifras de raiting y share muestran que las pérdidas si han sido cuantiosas. Hay otra evidencia: las agencias de publicidad que están negociando con el paquete Fox, es decir, además de Fox, FX y Fox Live, también entran Universal y WB con AXN. Es un buen negocio y las centrales de medios no se van a meter en un canal sin acogida.

En cuanto al contenido, ¿qué le puedo decir? Enaltece la cultura narco (eso lo hace Caracol hace años) y dejan a los terroristas como héroes.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

BRABONEL.


No me mal interpreten mi proposición no tuvo nada que ver con que el tema vigente era aburrido sino con la preocupación de un futuro incierto: 2010-2020. Parece que Colombia debe esperar que regresen los Republicanos al poder para que el TLC sea aprobado, la oposición habla de temor por que el país se contagie de la enfermedad holandesa pero al mismo tiempo atacan las medidas pro empresariales hechas por el gobierno Uribe como las zonas francas entre otras, mejor dicho supuestamente no quieren enfermedad holandesa pero tampoco quieren las curas entre ellas medidas fiscales y un plan ambicioso de vías para aumentar la competitividad por medio de la venta de un capital muerto en ECOPETROL.

Definitivamente aquellos que se ilusionaron viendo a Colombia como la barrera para detener la expansión bolchevique-Chavista se deben bajar de esa nube, la visión demócrata del mundo es muy facilista y están seguros que es cuestión de tiempo para que una explosión social saque a Chávez del poder y con ello sea el fin del hostigamiento anti estadounidense en la región como si Chávez la hubiera inventado y el foro de saupablo también hubiera sido producto de su invención.

La visita de Valenzuela al Cono Sur deja la sensación que los demócratas dejan todo en la cesta del dialogo, una política equivocada. Lo único que lograran es fortalecer a los gobiernos antagónicos alentando a las masas anti valores estadounidenses que verán la aproximación de buena fe como síntomas de debilidad de un “imperio” que se viene a menos y la inevitable consecuencia es arrodillarse y pedir perdón.

A Colombia en la próxima década le tocara subir la montaña en solitario, se necesitan reformas completas y ambiciosas.

Anónimo dijo...

Colombia no tiene una canasta exportable competitiva y sin tratados comerciales será difícil no solo penetrar mercados sino también agregarle oferta y valor. Los demócratas no quieren joder y no se sabe como vamos a contrarrestar sus ganas de volvernos mierda.

jaime ruiz dijo...

Brabonel, yo creo que en 2010 se formará una mayoría republicana en el Congreso de EE UU y el TLC será aprobado durante el gobierno de Obama. La política de apaciguamiento cansará muy pronto a la gente.

Atrabilioso dijo...

BRABONEL:

Yo comparto sus preocupaciones y me parece importante emprender el debate que usted ha planteado. Coincido plenamente en que a Colombia le toca enfrentar sola a sus demonios, propios y ajenos.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

"Han hecho cosas gaves como el peto de la operación jaque"

Claro, hubiese sido mejor que lo ocultaran. Cada vez veo que es lo que entiende este señor por periodismo:
Ser agente del DAS. Esos si que son buenos periodistas. Y claro Atrabilioso.

Atrabilioso dijo...

ANÓNIMO:

!Acomodad, acomodad! ¿Por qué será que no me sorprende ni su comprensión de lectura, ni su mala fe, ni su arbitrariedad, ni su incompetencia?

Le daré una explicación con plastilina virtual, a ver si de golpe entiende.

Mario dijo: Pero por favor, no ataque tanto al canal RCN que es el único medio decente que se preocupa por mostrar los buenos aspectos del gobierno Uribe.

Mi respuesta a Mario, sobre el canal decente que se preocupa por mostrar los buenos aspectos de gobierno Uribe fue la siguiente:

No se que tan decente puede ser un canal que contrata como abogado a Nestor Humberto Martínez.

Tampoco estoy convencido de eso de mostrar los buenos aspectos del gobierno: han hecho cacería de funcionarios y cosas graves como lo del peto en la operación Jaque.


¿Le parece que presentar lo de los petos es favorecer al gobierno? ¿A quién favorecía en realidad el mostrar ese aspecto de la operación Jaque? Entonces, si el argumento de Mario es señalar a RCN como aliado del gobierno, yo presento elementos de juicio para debatir esa posición.

Entonces, este señor no está hablando de lo que entiende por periodismo, sino de hechos que muestran una posición concreta dentro del debate.

Ojalá le haya quedado claro.