24 de noviembre de 2009

La banda de guerra

El redoblante estaba en manos de Hugo Chávez: la orden de prepararse para la guerra, que no ha cambiado en absoluto a pesar de lo que algunos quisieron hacernos creer, fue la oficialización de la guerra que el dictador le declaró hace rato a Colombia, y que ya suma 19 muertos, gravísimos problemas económicos, destrucción de infraestructura, deportaciones de colombianos no chavistas y detenciones masivas que a ciertos sectores les irritan cuando se producen en nuestro país, pero les son indiferentes cuando las ordena el gobierno del país más corrupto de Latinoamérica.

Un día después de la orden de guerra, el redoblante de Chávez recibió el acompañamiento de los tambores colombianos que suenan en El Espectador. Ese lunes, en la página electrónica del periódico, aparecía primero la amenaza del dictador y enseguida un documento titulado El informe Arzayús.

Sólo unas horas habían pasado desde que Chávez profirió la primera amenaza. Sin embargo El Espectador se lanzó a atizar el fuego con un presunto informe sobre las actividades de inteligencia que se han adelantado en Venezuela contra las FARC.

¿Qué clase de irresponsable publica un documento que puede deteriorar aún más las calculadas hostilidades del chavismo contra Colombia? Es que el odio que siembra Chávez no es sólo contra el actual gobierno, pues en últimas son los ciudadanos los que terminan pagando —incluso con su vida como ya se ha visto— la incontinencia verbal del dictador.

Efectivamente el público tiene derecho a saber que su gobierno está actuando para detectar los movimientos del terrorismo no sólo en el país sino también en el exterior, máxime si se tiene en cuenta que el régimen venezolano es cómplice, también por omisión, de las fuerzas terroristas. No de otra manera se puede explicar que, pese a contar con la información detallada del modo y los lugares en los que actúan conjuntamente las FARC con las Fuerzas Bolivarianas de Liberación, milicia paramilitar dirigida por Hugo Chávez Frías, los terroristas vivan a sus anchas en Venezuela.

Un solo ejemplo: La población de Arichuna —a escasos 65 km de San Fernando de Apure— está tomada desde hace 30 días por las FARC y el FBL con más de 300 hombres. Se abastecen de medicinas y comida en Caicara del Orinoco, en Bolívar y en Cabruta, Guárico, pagando con sobreprecio los productos que necesitan.

¿Cómo no hacer inteligencia ante la complacencia y complicidad de un gobierno vecino con el terrorismo? La actuación de El Espectador pretende apoyar la cortina de humo que ha lanzado Caracas, para desviar la atención sobre la masacre de nueve colombianos en Fernández Feo, respaldando el señalamiento sobre espionaje.

Sin embargo, el documento que presenta El Espectador demuestra que no existe espionaje contra el régimen venezolano, pues las labores de inteligencia en Venezuela se han limitado exclusivamente a la misión de perseguir al terrorismo. La única posibilidad de que el informe pueda ser interpretado como espionaje contra Venezuela es que tácitamente se admita que el régimen chavista, junto con las FARC y el ELN, convergen en la estructura de poder que rige los destinos del vecino país.

Más allá del contenido del Informe Arzayús, es evidente el alineamiento y servilismo de El Espectador a la causa chavista. No importa si con sus actuaciones profundizan el clima hostil y mueren más colombianos, pues siempre tendrán la excusa de informar “la verdad”, sin consideración alguna.

Lo de El Espectador es un acto irresponsable cuyas implicaciones son altamente perjudiciales para Colombia y puede costar muchas más vidas de las que se han perdido. ¿Acaso la misión del periodismo no debe implicar el análisis de las consecuencias que tiene la difusión de documentos de seguridad nacional?

En un ambiente que muchos han calificado como de pre-guerra, el servicio más grande que se le puede prestar al contrincante, en este caso el régimen chavista, es suministrarle elementos para que justifique una agresión. Paralelamente, la publicación es un intento por debilitar la seguridad nacional y poner en riesgo la vida de algunos ciudadanos vecinos que supuestamente están dispuestos a colaborar para hacerle inteligencia a las FARC en territorio venezolano. ¿Qué le puede pasar al ganadero mencionado en el informe?

Es tal el manso alineamiento con las intenciones del chavismo, que si se enciende un conflicto con Venezuela, y El Espectador tiene acceso a mapas con la ubicación de tropas y equipos de combate, seguramente publicará el material sin miramientos, pues en aras de beneficiar el proyecto expansionista, no se detendrá en naderías como la confidencialidad y sensibilidad de la información de seguridad y defensa, ni en tonterías como poner en riesgo la vida de militares, policías y ciudadanos colombianos en general.

El informe Arzayús

El primer párrafo del informe de El Espectador asegura que las operaciones de espionaje de la policía secreta colombiana hace rato trascendieron las fronteras y que el gobierno venezolano ha sido uno de los blancos primordiales de la inteligencia estratégica de los organismos de seguridad del Estado. Sin embargo, el documento, en su conjunto, contradice la aseveración del medio del grupo Santodomingo.

Dice el informe: En el acápite del documento reservado, titulado “Objetivos institucionales”, se lee muy claro el aparte de “Ubicación de potencial con acceso al blanco internacional”, especificando que se trataba de Venezuela. A continuación concreta el asunto del “acceso al blanco internacional”: se impartieron instrucciones precisas para dar con la captura de los jefes guerrilleros Germán Briceño Suárez, alias Grannobles y Tomás Medina Caracas, alias El Negro Acacio, detectados por el DAS en territorio del vecino país. Para tal efecto, se lee en el documento, se sostuvieron entrevistas con militares venezolanos, quienes manifestaron su disposición para capturar a alguno “de estos terroristas de las Farc”.
¿Los militares venezolanos estaban dispuestos a suministrar información sobre el gobierno Chávez o sobre los terroristas? Parece que el temor de El Espectador, y del chavismo en general, es que inevitablemente una investigación profunda, más la información de los computadores de ‘Raúl Reyes’, conducirá al hallazgo de muchas más evidencias de las que existen, sobre el concubinato entre el régimen de Caracas y el terrorismo.

Más adelante, el informe de El Espectador le expide un certificado de defunción a un ciudadano venezolano: Pero lo que más sorprende es que el ex director de Inteligencia del DAS reconoce que un ganadero de la región de Elorza (Venezuela) se mostró dispuesto a colaborar con el DAS y facilitar el ingreso de sus unidades a la localidad para que se hicieran pasar como trabajadores en una de sus fincas con el objetivo de hacer inteligencia contra las Farc.
Seguramente para El Espectador son cuestiones de poca monta la inseguridad que se vive en Venezuela, la persecución chavista contra la oposición y el control que ejercen los paramilitares de Chávez con las FARC y el ELN en las zonas fronterizas; pero mencionar a una persona, con su actividad y ubicación geográfica, en las actuales circunstancias, es simplemente señalar un "objetivo militar" indefenso… ¿Vale más revelar las actividades contra el terrorismo que salvaguardar la vida e integridad de un ser humano?
Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

5 comentarios:

D. dijo...

El Espectador es de lo más repugnante que he visto en papel.

jaime ruiz dijo...

El Espectador es un órgano de propaganda terrorista, pero no peor que Semana y El Nuevo Siglo. Es muy llamativo que sean órganos ligados a familias presidenciales o a camarillas ligadas a ex presidentes y muy activas. Realmente el terrorismo es un juego de esas mafias, que han encontrado en Chávez el gran benefactor.

Atrabilioso dijo...

D Y JAIME RUIZ:

El grupo Santodomingo es propietario de El Espectador y del Canal Caracol, en donde coinciden como socios con los López, que son los dueños de Semana. De esto no se pueden sustraer los Santos, que tienen paticas en Semana y que han estado negociando City Tv (que no fue incluido completamente en el negocio con Planeta) con CM&, supuestamente propiedad de Yamid Amat y de Pepe Douver, pero con un capital enorme que invirtió el Grupo Santodomingo.

Un abrazo.

Ultraninja Reloaded dijo...

En caso de ataque venezolano y su posible victoria, Alvaro Uribe quedaria como traidor a la patria por no haber trazado un plan de defensa con anterioridad; por eso es hora de que se compre armamento de ultima generacion, dicen que no hay plata pero con lo que se robaron en Angroingreso Ingesuro, los 40.000 millones de pesos perdidos en el tal Runt y demas chanchullos, se hubieran podido comprar 24 aviones saab gripen y 40 tanques merkava que asustan a cualquier dictadorcito.

Anónimo dijo...

BRABONEL.

Existe algo que no puede pasar desapercibido que es la molestia que le produce a los oligarcas la derechización de Colombia. El escándalo de Chávez tiene motivos internos como externos y la prensa Colombiana no es que termine siendo cómplice del matón de Miraflores sino que es la esperanza para revivir la retórica de izquierda que se viene a menos.

Puede sonar a locura que la mentalidad tradicional vea en Chávez la posibilidad de que el discurso antiamericano cale con fuerza en Colombia más cuando el vulgar y tosco coronel golpista no cuente con apoyo popular. Cuando Chávez grita con más fuerza se le odia mas en Colombia, el trabajo de la oligarquía política y mediática es hacerle creer a los colombianos que las rabietas de Chávez tienen un origen mas profundo del que se ve a simple vista por que en fin termina representando la mentalidad tradicional colombiana.

Le debe estar causando gracia a los oligarcas con mentalidad tradicional que en el partido “liberal” halla ganado el candidato balanceado mas a la derecha y que la izquierda extrema halla tenido que recurrir al candidato que mas se había apropiado de un discurso diferente.

Al paso que salgan más defensores de la idea que se le ponga más atención a Chávez el coronel golpista estremecerá más su discurso antiamericano señalando a Colombia de lacayos del imperio, mientras los Samper sigan hablando de la necesidad de una mediación la mentalidad tradicional creerá que la estrategia estará acercándose a su objetivo que es darle cierta razón a los motivos de Chávez.


Lo que pasa en Colombia con la figura de Chávez es que se ve como un ser que vive de la confrontación su discurso hasta la forma como se viste, el color rojo desafiante lo Dice todo, es sinónimo de guerra y desde tiempo atrás mucho antes de que se pensara en el tratado militar con los Estados Unidos Chávez ya amenazaba con enviar aviones a bombardear Ciudades Colombianas. Las “rabietas” de Chávez están terminado por sumar más seguidores a la necesidad de la cooperación con el coloso del Norte que no creen en sus cambios de ánimo y desconfían de el, ya lo decía tristemente Ernesto Samper a los venezolanos: nuestros problemas son una derivación de nuestras ideologías, mientras ustedes se han ido a la izquierda Colombia se a derechizado.


Una guerra entre Colombia no es para nada un asunto que suene distante a pesar de la coyuntura política que sea ahora, Chávez no necesita una guerra con Colombia actualmente para permanecer en el poder por que aun tiene gasolina para embolsillarce los próximos triunfos electorales la preocupación vendrá de que si la China y otras potencias emergente como la India podrán mantener altas tasas de crecimiento económico llevando a que las materias primas se mantengan en precios altos, de no ser así estaremos presente ante un periodo altamente inestable para Venezuela en los años 2020-2030 llevando a que el gobierno Venezolano busque el recurso de la guerra con Colombia como tabla de salvación para permanecer en el poder y reorganizar su régimen.

Hace poco decía que dudaba mucho que las tasas altas de crecimiento en China se mantuvieran, el modelo de crecimiento Chino esta llegando a su agotamiento y necesariamente ese país tendrá que saltar a la próxima escala industrial donde se encontrara con fuertes competidores. Puede que en las próximas décadas China no pueda seguir creciendo al ritmo y con dos puntos que baje serán suficiente para que el precio de las materias primas bajen y eso sumado a que la producción de petróleo Venezolano viene en declive y que el aparato productivo esta destruido sobre todo el agrícola Venezuela estará a puertas de un estallido social, ojo con eso por que Colombia puede ser la compuerta de escape que puede encontrar Chávez para salvar su régimen en un momento critico.