9 de julio de 2009

¿Uribe abrió la caja de Pandora del acuerdo "humanitario"?

La manipulación mediática de las liberaciones. El circo en el que convertían la finalización de la tortura del cautiverio. La estupidez de los medios de comunicación frente a las atónitas familias de los secuestrados. El riesgo para el proyecto político del Presidente de la vitrina propagandística a favor del “chavismo humanitario”.

Todos estos elementos se conjugaron en la
decisión anunciada por Álvaro Uribe en torno al drama de los secuestrados políticos que permanecen cautivos en poder de las FARC.

En el comunicado, Uribe reincorpora a la senadora Piedad Córdoba al proceso, pero con limitantes: solo participará en el acto de liberación de los secuestrados que se debe adelantar con discreción. De esta manera el Gobierno divide en dos etapas el proceso: la primera se da cuando los terroristas liberan a los secuestrados en alguna parte del territorio nacional. La segunda, cuando los liberados se reencuentran con sus familias.

Por lo dicho en el comunicado, la Senadora fue excluida de la segunda fase. No se sabe si Piedad Córdoba aceptará quedarse escondida en los helicópteros que transportarían a los liberados o si el Gobierno pretende que las aeronaves hagan una escala para dejar a la política liberal en algún lugar distinto al del reencuentro.

Tampoco resulta posible que el gobierno Uribe sea tan ingenuo de creer que Piedad Córdoba no aprovechará la situación para darse un prolongado baño de popularidad, lo que al fin de cuentas es lo que se debería evitar mediante la discreción que se pide… ¿La Córdoba estará dispuesta a cerrar su boca para favorecer la liberación de los secuestrados? Lo dudo. Y así quisiera hacerlo, difícilmente los medios la dejarán en paz.

No obstante, ante la posición inamovible de las FARC de incluir a la Senadora en el proceso de liberación, el Gobierno hizo la concesión a cambio de una nueva exigencia: la entrega simultánea de los 24 uniformados secuestrados y de los tres cadáveres de militares y policías asesinados en cautiverio.

Ciertamente es una condición extrema que difícilmente las FARC aceptarán, sobre todo a menos de un año de las elecciones para Congreso y Presidencia: los terroristas quieren influir en los comicios y no parece que esté dentro de la lógica de las FARC, el entregar todo el botín político, eso son los secuestrados, a cambio de nada.

Considerando lo anterior, supongo, el Gobierno readmitió a la señora Córdoba y la ubicó al mismo nivel de los jerarcas de la Iglesia Católica y de la Cruz Roja Internacional. Parece que el asunto de fondo que se podría abrir paso es nada menos que el intercambio de los 24 uniformados secuestrados por un grupo de terroristas que están en las cárceles colombianas.

La decisión de las liberaciones simultáneas, más la Senadora, más la Iglesia, dejan a las FARC con la posibilidad de entregar la famosa lista de guerrilleros presos para hacer el intercambio por los secuestrados.

Claro que el comunicado podría interpretarse de otra manera: que Uribe le da un portazo a las liberaciones de “buena voluntad” que hacen las FARC con sus aliados de Colombianos por la paz, dejando como únicas posibilidades el rescate militar o una operación de inteligencia efectiva, al estilo Jaque.

Finalmente el comunicado limita también las posibilidades logísticas, pues quedan en manos del Alto Comisionado para la Paz, la Cruz Roja Internacional y las Fuerzas Armadas. Esto significa que la participación de gobiernos extranjeros en el proceso, necesaria como se ha visto en liberaciones anteriores, será aprobada o rechazada por el alto gobierno. Así las cosas, ni Chávez, ni Correa podrán aspirar a participar en el operativo. Seguramente, como ocurrió en el último circo de Piedad, será Brasil el país que pueda apoyar logísticamente las liberaciones.

La apuesta del Gobierno es alta y deja a las FARC y a sus esbirros en una posición difícil en la que pueden quedar sin ninguna utilidad política después de torturar durante más de una década a 24 secuestrados.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

6 comentarios:

DieGoth dijo...

Uribe lo que hizo fue devolverles la pelota con sus mismas mañas.

Ellos quieren traficar secuestrados y montar un show publicitario para Piedad y las farc. Uribe les da su show. Sólo que sería una última función.

Ellos querían traficar secuestrados para exaltar la imagen de Piedad y las farc. Para eso le subieron el precio a Piedad. Entonces Uribe, que es quien tenía a Piedad en sus manos, fue el que de verdad tenía que ponerle precio.

Se negó a usarla durante meses para engordarla y llevarla a la balanza con mejor cotización. La vaca más gordita al pasar los meses subió de precio. Y el precio en este tráfico de secuestrados ya no es de dos sino de 24.

Las farc no tienen excusa ante el mundo. Eso de liberar guerrilleros presos en realidad es un argumento débil y nadie puede exigir eso sin verse expuesto a un linchamiento moral público.

Así que si aceptan las condiciones de Uribe, hacen que Uribe gane mucho, las farc ganan un poquito y la mugrosa también gana un poco, pero después se les acabará el negocio.

Si rechazan la propuesta de Uribe, éste queda bien de todos modos, como el presidente que hizo todo lo posible por las buenas para liberar a los secuestrados, y las farc quedan muy mal, como los dinosaurios intransigentes que rechazaron la mejor oportunidad de liberar secuestrados y limpiar su imagen. Y la mugrosa no queda en ninguna parte. Políticamente anulada e insípida.

Todavía hay por ahí tontos recriminándole a Uribe tanta demora en terminar autorizando a la mugrosa. Como si no supieran que de haberla autorizado el primer día apenas se hubiera logrado liberar a Pablo Moncayo y los huesos del teniente Guevara y los otros 23 militares y policías seguirían sin ninguna esperanza próxima de ser libres.

Atrabilioso dijo...

DIEGOTH:

Hay un hecho: Uribe negoció y cedió en cuanto a la exigencia de la participación de Piedad Córdoba. Eso puede ser interpretado por las FARC y sus Colombianos por la paz como una disposición para seguir negociando.

No creo que la contrapropuesta del canje sea mal vista en muchos sectores nacionales e internacionales y tampoco creo que recibiera una condena pública: de hecho es lo que han venido pidiendo desde hace años y ahora con mayor intensidad por parte de los áulicos del terrorismo.

Ciertamente la papa caliente quedó en el terreno de las FARC, pero una negociación es de concesiones y ya Uribe ha hecho varias.

Obviamente no estoy de acuerdo con un canje ni mucho menos, pero estoy seguro que ese será el próximo paso de las FARC en este proceso.

Un abrazo.

DieGoth dijo...

Uribe en ningún momento está hablando de canje. Sólo de liberación unilateral.

Lo único que las farc pueden exigir a cambio de entregarle a Piedad los 24 militares de una vez es la liberación de quién sabe cuántos presos. Pero si ni siquiera entregan la lista es porque realmente no están planeando eso.

Las farc no van a liberar a nadie. Ni a Moncayo. Los que hagan fiesta con el intercambio serán los despistados de siempre que ni entienden qué fue lo que Uribe dijo ayer.

Atrabilioso dijo...

DIEGOTH:

Cierto: Uribe no habló de canje en ningún momento, pero usted mismo reconoce que lo único que podrían exigir las FARC es justamente eso: la liberación de los 24 secuestrados "canjeables" por guerrilleros presos.

Un abrazo.

DieGoth dijo...

Ajá. Y entonces la pelota está en el lado fariano y ellos se la chutan a Uribe exigiendo de una vez el intercambio. Si son todos los soldados secuestrados, que entonces sean todos los guerrilleros presos, dirán ellos.

Pero ahí ya no pueden chutar dos veces, así que adiós despeje. Al devolver Uribe la pelota otra vez, dirá que acepta liberar guerrilleros siempre y cuando sean los que se puedan soltar y sin desmilitarización de ninguna zona, y con la condición de que no vuelvan a la guerrilla, tal como siempre ha exigido.

Al final gana Uribe, sea como sea.

Por eso dejó engordar a la mugrosa para subirle el precio y poder canjearla a ella por más gente.

Atrabilioso dijo...

DIEGOTH:

Coincido completamente con usted.

Un abrazo.