7 de abril de 2011

Tres presidentes falsos que brillan por sus tramposerías

Por Noel Carrascal

Los tres presidentes a los que me refiero son como los planetas. Frecuentemente uno los ve en el ‘firmamento’ político, de vez en cuando se ven dos al mismo tiempo, pero raramente se ven tres alineándose con gran sincronización. Esta semana se da ese raro evento en el que no solo los tres presidentes casi que coinciden en sus visitas, también son tres presidentes que son falsos y brillan, como los planetas, con luz ajena y falsa.

Los tres presidentes falsos son Juan Manuel Santos, Barack Obama y Hugo Chávez. Estos tres presidentes llegaron a sus puestos con propuestas muy contrarias a las que impulsaron una vez en la presidencia. Colombia debe estar pasando por una maldición al hacer parte de este triángulo de las mentiras en los que un vértice es nuestro propio presidente y en los otros dos están los presidentes de importantes socios comerciales.

La falsedad de los espejismos políticos de estos dos presidentes vecinos son evidentes.

Hugo Chávez llego al poder en Venezuela como un submarino del Partido Comunista y del Foro de Sao Paulo. Hizo creer a los venezolanos que él no dejaría que se robaran la riqueza de los venezolanos, respetaría la democracia y acabaría con la pobreza. Sobra recontar la historia. Barack Obama llegó a la presidencia como la esperanza alternativa a las ‘malas’ políticas de Bush; hoy Obama mantiene políticas de Bush a pesar de sus promesas de campaña: quiere deponer a otro dictador árabe, no ha sacado las tropas de Irak, gasta aún más desmedidamente, no cerró la cárcel de Guantánamo y aprueba la búsqueda de petróleo en zonas costeras.

Y aunque Chávez engañó a su pueblo, por lo menos tuvo la delicadeza de hacerlo paulatinamente a lo largo de la última década. Barack Obama por el contrario, defraudó a su electorado en menos de un año y aún continúa haciéndolo descaradamente. Santos inclusive le ganó a Obama. Casi que de entrada se quitó la camisa del partido de la U y se puso la liberal para darnos a muchos una bofetada y revivir un partido político que no atrajo muchos votos en las presidenciales.

Venezuela y Estados Unidos nos quieren imponer políticas socialistas que están fracasando en sus propios países, el socialismo del siglo XXI y el progresismo sindical respectivamente. A nadie le sorprende que Chávez nos quiera meter su proyecto totalitario, pero ¿por qué Obama nos quiere meter políticas sindicales que están perdiendo popularidad en su país? Porque Obama es un títere de los intereses sindicales, que fueron un factor determinante en las elecciones primarias en las que derrotó a Hillary Clinton. De ahí que Obama critique la subjetiva falta de seguridad y garantías a los sindicalistas en Colombia, y usa eso como excusa para no tramitar el TLC.

El sindicalismo en Estados Unidos ha sido identificado como uno de los principales problemas en las crisis fiscales de los municipios, los estados y la nación. Así lo piensan varios gobernadores de estados como Nueva Jersey y Wisconsin, al borde de la quiebra gracias a concesiones generosas, en forma de salarios y beneficios, a trabajadores públicos representados por sindicalistas. Estas concesiones son tan injustas que han sido criticadas inclusive por personas de inclinación ideológica izquierdista, quienes ven en los sindicatos un grupo de personas avaras que le quitan recursos a programas sociales verdaderamente importantes, que benefician a personas verdaderamente oprimidas. Evidencia de esto se lee en las paginas de The Wall Street Journal en un artículo escrito por Stephan Glodsmith, "Gobiernos progresistas son obsoletos":

“Esfuerzos recientes para recortar 150 trabajadores, carpinteros y electricistas de hospitales públicos, por ejemplo, fueron evitados por una demanda impuestas por los sindicatos. En una ciudad (Nueva York) que enfrenta déficits de varios miles de millones de dólares, cualquier gasto no esencial es dinero que se deja de usar para dar mejor cuidado médico – o techo personas sin hogar, o protección policial en barrios peligrosos. En pocas palabras, la intervención de intereses especiales llega a resultados socialmente regresivos.”
La intervención de Obama en nuestras políticas laborales nos llevará en la misma dirección en la que va el gobierno estadounidense bajo su tutela: Si no se hacen recortes al gasto, el gobierno de Estados Unidos enfrenta un paro en el funcionamiento de su progresivamente abultada e ineficiente burocracia. Y el paro no es laboral, es simplemente que sin recursos, sin liquidez, el gobierno se ve incapaz de cumplir algunas de sus excesivas obligaciones. En otras palabras, un colapso que no se ha dado desde los años progresivos de Bill Clinton.

¿Y qué dice Santos ante este intervencionismo de intereses especiales por parte de Estados Unidos y Venezuela?

De Chávez, Santos dice que nos está cumpliendo, aunque le incumplió la cita, pero nos está cumpliendo porque ya no le fiamos. Y aunque nos cumple, nos ha quitado mucho, pues el comercio binacional ha caído con el deterioro de la situación en Venezuela. De los aproximadamente 7.500 millones de dólares en comercio de hace pocos años ya solo queda una fracción, y en declive. Con Obama se reunirá hoy y es difícil creer que Santos no cederá a las exigencias sindicales del presidente estadounidense.

Amanecerá y veremos cómo sale Santos de esta encrucijada si se le suma la variable Makled. Santos estaría muy feliz aprobando componendas en las visitas de Obama y Chávez casi simultáneamente, a menos que se le vuelva a 'dañar' el avión a Chávez, pero parece que en este caso, hacer felices a estos dos socios y vecinos al mismo tiempo será difícil y costoso para Colombia. Al parecer la tercera vía de hacer a todo el mundo feliz con componendas ha llegado a una coyuntura, o encrucijada.

La moraleja de esta realidad es que cuando se es elegido con falsedades y politiquería barata, los intereses de los electorados quedan de lado ante los compromisos que políticos adquieren con grupos de interés nocivos para el país. Santos promete y promete y promete y sus promesas ya están entrando en conflicto y afectando a todos los colombianos. Ese ocurre cuando se rige con componendas, y no con principios, cuando se brilla con luz ajena de Álvaro Uribe, y como todo planeta, cuando Santos muestra el lado oscuro que no conocíamos. El resultado es que estos tres presidentes falsos parecen estar del mismo lado progresista, pero por haber tenido que mentir y engañar para ser electos, hoy se encuentran en un ‘trilema’ aprobando tratados comerciales, que van en contra de las ideas de Chávez y Obama, para ganar terreno en otros aspectos como el sindicalismo y socialismo del siglo XXI, mientras Santos sale con gato por liebre. Y en este enredo de traiciones, promesas e imposiciones estamos todos los colombianos de por medio, y poco podemos hacer para evitar que nos hagan trampa, solo mirar desde la barrera, o desde un telescopio, como estos tres planetas zalameros brillan falsamente y se alinean para mentir, engañar y perjudicar a sus electorados simultáneamente – y ese alineamiento para perjudicar no se ve ni en cumbre de presidentes.

PUNTO AISLADO:
China sobrepasó a Venezuela como segundo socio comercial de Colombia. En los chinos sí podemos confiar. Ellos no nos van a querer imponer políticas, solo querrán vaciar nuestras minas, podar nuestros bosques y llevarse cualquier riqueza para alimentar su insaciable maquina capitalista, aunque ellos se autoproclamen como ‘comunistas’. Luego venderán los productos de valor agregado que ellos generan con nuestras materias primas a precios con los que nuestros industriales poco podrán competir. Y Santos muy presto les concederá casi todo lo que le pidan con tal que genere recursos para la piñata de la ley de víctimas – ley con la que el más vivo sacará mejor tajada.

6 de abril de 2011

Arte, denuncia, moral, ciencia, estrato e identidad


Por Jaime Ruiz

Arte
El anuncio de que la Procuraduría General de la Nación pidió a la Fiscalía abrir investigación en contra de la revista Soho por la publicación de unas fotos en las que aparece un hombre vestido de sacerdote católico y rodeado de niños desnudos, alguno mostrando incluso el pene, motivó una airada respuesta del maestro Felipe Zuleta Lleras. Dejando a un lado el arrebato de reproches contra el procurador por sus creencias o por su atrevimiento de perseguir a la revista, me llamó la atención la consideración de tales fotos como "arte".
[El procurador] arremete en contra de la revista Soho por haber publicado unas fotos artísticas.
[...]
Se trata de un trabajo fotográfico del maestro Mauricio Vélez [...] que la revista encontró estéticamente importante para publicar. [...] ¿Puede el arte, así sea explícito y fuerte, ser medido, censurado, castigado por la leyes? ¿Hasta dónde llega la libertad de expresión?
Uno escribe para unos lectores colombianos y siempre tiene que volver a lo mismo. ¿Qué nociones tienen de cada cosa? Todo son nociones extrañas, torcidas, deformes. ¿Qué es arte? El precursor y émulo del maestro Zuleta, el también maestro Antonio Caballero defendía la tauromaquia con un argumento parecido: cumple con todas las normas del arte. ¿Qué es arte?
Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
¿De qué modo cumple la tauromaquia las normas del arte? No entiendo por qué no se podrían aplicar también a la tortura o a la gastronomía con carne humana. Y no es que sea antitaurino, la tauromaquia me interesa tan poco como el tantra y no quisiera que nadie las prohibiera; es que ese fetichismo del "arte" es un rasgo cultural inconfundible: servilismo y sumisión a la autoridad que sólo significa atraso.

Pero en el caso del maestro Zuleta, la consideración de las fotografías como "arte" es bastante desvergonzada: es arte lo que se declara arte, y la publicación de las fotos, dice, obedecía a que les pareció "estéticamente importantes". ¿Es Soho una revista de arte? ¿Qué es arte? ¿Qué crimen no se podría cometer con el pretexto de que se autodefine como arte, y por tanto, según la versión del anciano invertido, intocable por la ley? ¿Se pueden considerar de algún modo "desinteresadas" esas fotos? No todo el mundo las ve como arte.

Denuncia
La propia revista alude a las fotos en otros términos:
Denuncia de un hombre que ya es considerado un maestro de la fotografía nacional.
Siempre lo mismo: ¿qué es denuncia? ¿Qué es lo que denuncia este hombre? ¿A qué viene la mención de su supuesto reconocimiento? Yo diría que trata de tapar el disparate de la "denuncia". Pero para los colombianos, cuyo daño moral profundo se evidencia en las lindezas de esa revista, no hay la menor objeción a que el "arte" permita la "denuncia". Pero ¿qué denuncia? De hecho, el director de la revista, Daniel Samper Ospina, encuentra en las fotos "valor estético y de denuncia".

En la misma noticia aparece la explicación, en palabras del propio Samper Ospina, de aquello que se denuncia:
"Violan las leyes los violadores que se agazapan en unas sotanas para violar niños; no las obras que denuncian esa realidad."
¿De qué modo son esas fotografías "denuncia" de la pederastia de algún sacerdote? La denuncia consiste en una calumnia brutal contra todos los sacerdotes, escudada en el pretexto de que ha habido ciertamente abusos cometidos por algunos: ¿alguien cree que es más elevada la proporción de pederastas entre los sacerdotes que entre los odontólogos, los panaderos o los abogados? Lo único seguro es que es más alta entre los lectores de Soho.

Moral
Cuenta Jonathan Swift que muchos años después de la muerte de Lemuel Gulliver la gente de la región en que envejeció seguía diciendo: "Haz de cuenta que te lo dice el señor Gulliver" para afirmar la veracidad de algo. Lo mismo se podría decir de Soho, ¿quién va a tener tanta autoridad para denunciar, a partir de valores artísticos, la pedofilia?

Por ejemplo, en un artículo de dicha revista (que enlazó un lector en los mismos comentarios a la denuncia del procurador) se anuncia:

La modelo aparece con los pechos bien visibles debajo de una prenda transparente y con una tanga minúscula. Al lado de la foto de otra "nueva lolita" que exhibe los pechos y lleva sólo un trozo de tela en el vientre, se lee:


En ésas estamos: los redactores y el director de tal revista están empeñados en proteger a la infancia de los que usan sotana. Pero nadie debe entender en el texto subrayado que se está invitando a la pederastia. ¡NO! Se invita a ayudar a la niña a vencer el miedo a dormir sola. ¿Qué se han creído? Es una revista decente. No faltaría más.

En los años setenta setenta se puso de moda una serie de películas sobre colegialas: Cuando las colegialas pecan, Cuando las colegialas aman... Era una especie de porno soft cuyos creadores se presentaban como orientadores de padres. Es el mismo recurso de la niña que tiene miedo a dormir sola. El mismo que provee el valor "estético" que acompaña a la denuncia. Los niños desnudos soliviantan a alguna "loca" decrépita que en seguida sale en defensa de la sacralidad del arte.

Ciencia
Antes de seguir quiero aclarar que soy ateo y no muy mojigato. Si defino dicha revista como un burdel virtual no es porque viva indignado con el libertinaje, sino sólo en aras de la objetividad. Las modelos que aparecen siempre están en poses insinuantes con el claro propósito de despertar el deseo sexual en los hombres, y si bien los usuarios no consuman ninguna cópula con ellas es evidente que consumen el producto por su interés erótico. ¿De qué modo una industria de esa clase se mete a calumniar a los sacerdotes de forma tan brutal? Porque es una seña de identidad de los "progresistas" del mundo la persecución contra la Iglesia (sobre todo en los países católicos). ¿Qué tiene que ver con el progresismo esa especie de prostitución light? En un país como España todo eso se da, pero las tradiciones machistas son menos firmes.

Es decir, la participación de una revista semipornográfica en la persecución contra el cristianismo ocurre en Colombia por la profunda inautenticidad de los valores progresistas, que son hoy por hoy los que expresa el medio servil ligado a las grandes familias y sus pretensiones de mantener los viejos vicios clientelistas. El pedófilo y cliente de burdel (casi siempre más bien un iluso) adhiere al bando "moderno", que es donde las nalgas de adolescentes desnudas están al alcance de la mano (bueno, del ojo): ¡no faltaría más sino que no se sintiera superior moralmente condenando a los curas!

Ese espíritu es parte de la cultura del país: al lado de Soho está prácticamente toda la llamada izquierda democrática, es decir, la universidad: los intelectuales y profesores refuerzan la persecución del cristianismo con sus aportes "científicos", consistentes en la propagación de una ideología brutal muchísimo más opuesta a la ciencia que la fe más cerril. Para esa clase de "modernos" el consumo de pornografía es una forma de liberación, que gracias a la "denuncia" contra los curas resulta halagadora.

Lo más odioso de todo eso es la verdadera condición de los moralizadores: toda la vida se ha oído que el cura es homosexual, que la monja es lesbiana, etc. Siempre hay un populacho que no puede admitir que alguien se tome en serio los valores religiosos y los aplique, eso les produce un desasosiego espantoso, pues el fondo de la ideología que pretende oponerse al cristianismo es puro resentimiento. Una vez queda establecido que quien opta por el sacerdocio por fuerza es un pervertido con inclinaciones "antinaturales" (la ideología universitaria no es menos creacionista que la Iglesia), se abre la veda para la persecución.

Ése es un fenómeno muy amplio, pero su particularidad es que mientras se calumnia con técnicas tan repugnantes a los curas se justifica de muy diversas maneras al islam. Tal como el mismo fotógrafo hizo una representación burlesca de la Última cena, en España enseñaron por la televisión a cocinar un crucifijo. No obstante, quienes defienden esos sacrilegios como "libertad de expresión" justifican sin el menor pudor los crímenes que cometen los musulmanes contra personas inocentes, ni siquiera cristianos, por el sacrilegio de que un pastor en Florida quemara el Corán: fanáticos orientales y totalitarios occidentales son cómplices en la misma tarea de intimidación, que se concentra en la Iglesia y en el cristianismo por ser fuerzas organizadas, pero que persiguen la dominación de toda la sociedad.

Estrato
Así pues, la conexión entre la publicidad de la revista, las ambiciones políticas del clan Samper y la ideología de las clases medias y altas urbanas en Colombia es evidente, y de hecho define al país, pues esas clases las constituyen personas cuyo verdadero oficio es la captura de recursos públicos, bien desde las universidades, bien desde el creciente funcionariado, en gran medida parasitario, bien desde ONG y otros organismos que explotan la violencia o bien desde el "periodismo" que provee recursos públicos a los medios gracias a la tarea que cumplen ahora de propaganda del gobierno, y de persecución de Uribe y sus funcionarios.

Pero si se considera la belleza de las modelos adolescentes de Soho se introduce otro elemento característico: el arribismo. El burdel virtual es de lujo, y los valores que lo rodean son los del placer ligado al consumo de personas solventes. De ese modo, la aspiración más profunda de los colombianos, cambiar de estrato, se utiliza, junto con los encantos de las modelos, para proveer adherentes a la causa de la modernidad y el progresismo, sin la menor duda la misma de Piedad Córdoba (promovida obsesivamente por esos medios) y las demás hormiguitas de las negociaciones de paz.

Identidad
Todo eso configura una "identidad": una forma de vida en la que la gente se reconoce. El anticlerical se alegra de su condición de moderno, de científico, de sensual, de moral y de artista. Basta con adherir a la ideología de la prensa y contribuir a las calumnias contra toda la Iglesia. Cuando ya se ha llegado a ser todo eso, ya se está feliz en el bando de los Samper y de paso en las clases privilegiadas de la sociedad. Bien es cierto que la inmensa mayoría de los consumidores de Soho no tienen relaciones con muchachas como las que salen ahí, pero la identidad es una cuestión de adhesión y no de posibilidades. Samper Ospina y los demás próceres de la prensa se convierten en lo que la nutrida tropa de lagartos quisiera ser, con el curioso añadido de que todos son a la vez moralizadores y manoseadores de niñas, filósofos y parranderos, consumidores de arte y humoristas. No es poco lo que consigue el hijo del académico para el poder de su familia.

Ésa es la clase de público del progresismo nacional, y no es raro que estén casi siempre en el mismo bando chavista.

4 de abril de 2011

La desinformatsija de los “progresistas”

Por Jaime Restrepo Vásquez.

La desinformación ha sido una de las herramientas favoritas de la izquierda en el mundo. Colombia no es la excepción. De hecho, en la actualidad, el país se enfrenta a una campaña de desinformatsija, con la aplicación de uno de los viejos pero efectivos patrones de desinformación que diseñó la KGB en 1958.

Se trata del patrón de desinformartsija denominado debilidad y evolución, consiste en subestimar públicamente el poder comunista y acallar los temores de sus adversarios mediante la fabricación de crisis falsas, divulgación de debilidades y disidencias al seno del mundo comunista.

De este patrón surge el movimiento “Progresistas”, recientemente inaugurado por Gustavo Petro, con el cual se aparenta una ruptura con el Polo Democrático Alternativo, mostrando como justificación una especie de impedimento moral, por parte de los “progres”, para continuar unidos a un partido que no fue capaz de rechazar a Samuel e Iván Moreno Rojas.

Tal situación era predecible, pues el propio Petro fue el artífice de la crisis: primero elaboró una investigación sobre la corrupción en las contrataciones en Bogotá, y luego se empleó a fondo en la difusión de las denuncias, lo que precipitó la supuesta disidencia al interior de la izquierda colombiana. Estas denuncias no se motivaron en la decencia de los denunciantes sino en la necesidad de neutralizar la estrepitosa caída de la popularidad del Polo y la consecuencia que más los aterra, la pérdida de la Alcaldía.

Ante semejante horizonte, Petro y el PDA decidieron plantear una estrategia de crisis, de división, para que el Polo cargue con el lastre del escándalo, mientras el ex guerrillero del M-19 enarbola las banderas del “progresismo” como un movimiento disidente del ala radical de la izquierda colombiana. Es tan de fondo la “división”, que al lanzamiento “progre” asistieron concejales y congresistas del Polo, quienes aseguraron con toda honradez, que no incurrieron en doble militancia.

No dejo de pensar que el movimiento de Petro es similar al de Henry Wallace, quien fue candidato del Partido Progresista en 1948 y separó del Partido Demócrata a la izquierda estadounidense. Lo cierto es que el Progresista de Wallace fue constituido por idiotas útiles y agentes del comunismo que integraban el Club de los inocentes de Willie Münzenberg.

Es bueno recordar el anzuelo que enganchaba a los ingenuos, en el producto vendido por Münzenberg: todo lo que se opone al comunismo es contrario al devenir histórico. Al contrario, quien se dedica a la noble causa del comunismo, se siente sujeto y agente de la historia, un “progresista”, parte de un todo cuyo destino sublime es transformar el mundo en un paraíso.

Como lo señala Héitor de Paola en su libro "El eje del mal latinoamericano y el Nuevo Orden Mundial" -cuyo lanzamiento en Colombia se realizará próximamente- “la dicotomía Reaccionarismo/Progresismo (en la que se camuflaban los marxistas) funcionaba como una regla para medir la aceptación de las personas en los grupos de "iniciados". Por esto, nunca sobra insistir en este punto crucial: siempre que se escucha que alguien, algo o una idea - lo que sea – es progresista realmente se está hablando de algo que sirve a los propósitos comunistas, en contraposición al conservadurismo retrógrado.”

Amarillo, Verde y Progre

La estrategia de la dispersión la confirma un cable de Wikileaks, difundido por El Espectador, en donde se dice que el ahora verde Lucho Garzón sostuvo que a largo plazo es mejor que el Polo se divida para que los moderados puedan adelantar una agenda social democrática desligada de las Farc o del presidente de Venezuela, Hugo Chávez”.

Esto resulta interesante: Les preocupa que la ciudadanía, es decir los votantes, los sigan relacionando con las FARC o con Chávez, cuya baja aceptación es un problema a la hora de enfrentar una campaña electoral. Y ese obstáculo ha sido aparentemente superado: surgieron los “progresistas” y en las filas verdes hacen presencia algunas fichas claves del andamiaje de la izquierda colombiana.

Es bueno tener presente que las controversias entre dos o más partidos comunistas, no implican un cisma real. En cualquier caso, si los ataques entre los “Progresistas” y el Polo se intensifican, solo significa que la apariencia es de crisis, pero el propósito sigue inalterado, y así, los electores creerán que esa división es real, cuando lo cierto es que en la práctica, la crisis no existe.

AL CIERRE: El disidente Vladimir Bukovskij, en su libro "El juicio de Moscú" (Judgement in Moscow, 1994) dice: “La dirigencia de la KGB se mantuvo intacta (después de la Perestroika). Los agentes más capaces y confiables fueron enviados a misiones clandestinas; creando bandas que chantajean a hombres de negocios y controlan el crimen organizado. Otros fueron colocados estratégicamente en las estructuras civiles como funcionarios públicos (aunque aún pertenecientes a la KGB). Miles de agentes fueron hechos regresar de Occidente para aplicar domésticamente sus experiencias.”

1 de abril de 2011

El gobierno de Chávez es una sucursal del régimen cubano: Peña Esclusa

El gobierno no dialoga ni dialogará. La única forma de recuperar la democracia es que la gente presione y las protestas pacificas. Soy el único prisionero político que se dedica exclusivamente a la política, señala desde la cárcel el líder de UnoAmérica.

Alejandro Peña Esclusa es, desde hace ocho meses, otro preso político. De esos que el gobierno niega por acción y buena parte de la dirigencia opositora, por omisión. Pero lo cierto es que está encerrado en El Helicoide, extraña estructura construida por un dictador, olvidada por la democracia y destinada por el régimen chavista para almacenar allí a la disidencia. En esa rotonda lúgubre y deprimente, fea e inhóspita, pasa todas las horas de todos los días, contando con tan sólo un rato de sol cada quincena y el poco generoso espacio de una celda donde se apiñan los libros, una minúscula mesita de tabla, la cama y él. Dos días a la semana recibe visitas, pero su ocupación más importante es mantener arriba el espíritu.

-¿Cuáles eran sus actividades antes de caer preso?
Cumplía mis funciones como Presidente de UnoAmérica (unoamerica.org), una extraordinaria plataforma que agrupa a 200 organizaciones latinoamericanas, sobre la cual vale la pena dedicar todo un reportaje. Además, presido una de las asociaciones venezolanas más valiosas y combativas, Fuerza Solidaria (FuerzaSolidaria.org).

En cuanto a lo intelectual, escribía mucho -y lo sigo haciendo- por ser autor de libros, articulista, corresponsal de un periódico argentino, y miembro de la Academia Brasileña de Filosofía. Ya estando en la cárcel, fui nombrado directivo del Inter-American Institute.

-¿Cuál es el delito de Alejandro Peña?
Formalmente me acusan de conspirar contra el Estado. Pero mis verdaderos “delitos” han sido dedicarme 17 años a denunciar verbal y penalmente a Chávez por sus nexos con las FARC, y crear una corriente política continental distinta al Socialismo del Siglo XXI.

-¿Qué alegatos fundamentales mantiene su defensa?
Básicamente tres: no existen testigos en mi contra, porque ninguno aparece en el expediente; el allanamiento a mi casa está lleno de irregularidades, y los funcionarios sembraron evidencias (presuntos explosivos); y tanto el fiscal como el juez siguen órdenes del oficialismo.

-¿Cuáles elementos están presentes en este proceso que revelarían un trasfondo político?
El gobierno lleva años desarrollado una campaña de calumnias en mi contra, para criminalizarme y para darle credibilidad a cualquier montaje que hubiese en contra mía. El propio Chávez participó en esa campaña. Antes de que allanaran mi casa, dejé grabado un video advirtiendo que el gobierno me involucraría falsamente en un delito. El semanario La Razón advirtió de la incursión policial a mi hogar. Es absurdo que yo guardase explosivos en mi casa sabiendo que me iban a allanar.

-¿Presentía usted que su lucha derivaría en prisión? ¿Imaginaba que sería víctima de imputaciones semejantes?
Estaba absolutamente seguro de que Chávez me pondría preso. Desde hace dos años advertí a todos mis familiares y a mis amigos, dentro y fuera del país, que se preparasen para mi encarcelamiento. Para el gobierno era inaceptable que yo siguiera denunciando internacionalmente el Socialismo del Siglo XXI y que siguiera haciendo acusaciones contra Chávez, como la que presenté ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

-¿Qué posibilidades tiene un reo, bajo este régimen, para probar su inocencia y salir en libertad? ¿Buenos abogados y firmes argumentos garantizan el debido proceso en este país?
El sistema judicial venezolano está absolutamente corrompido y al servicio del chavismo. No existe ninguna posibilidad de un juicio justo para un perseguido político.

EL SISTEMA JUDICIAL SE USA PARA PERSEGUIR POLÍTICOS

-¿Qué siente alguien privado de libertad cuando se entera de que la presidenta del máximo tribunal del país manifiesta no estar de acuerdo con la división de poderes?
En mi caso, no me sorprende para nada. Por el contrario, es positivo que ella misma lo confiese públicamente, para que no quede ninguna duda de que en Venezuela no existe democracia ni independencia de poderes.

-¿Qué papel juega la presión de la sociedad para el objetivo de hacer justicia en Venezuela?
La única forma de recuperar la democracia, las libertades y la independencia del sistema judicial es que la gente presione, mediante protestas pacíficas. De lo contrario, el sistema judicial se va a seguir utilizando para perseguir opositores políticos, y no para combatir la delincuencia que tiene azotado al país.

-¿Cómo evalúa la actividad de los jóvenes universitarios en pro de conseguir la libertad de los presos políticos?
Ellos fueron, sin duda, quienes lograron las liberaciones de algunos prisioneros políticos y demostraron que el sistema judicial acata órdenes del Ejecutivo. También enseñaron a los venezolanos cómo enfrentar al régimen de Chávez: con carácter y con determinación, arrancándole a esta tiranía los derechos que nos corresponden.

-¿Qué lecciones ha ido aprendiendo durante estos 8 meses en prisión?
Creo que la cárcel es para un dirigente político lo que el entrenamiento para un deportista. Sirve para enriquecerse, fortalecerse, prepararse y crecer internamente. Me siento más fuerte, más orgulloso y más venezolano que nunca. La cárcel ha servido para identificarme plenamente con nuestra historia y con el pueblo venezolano, y también para conocer mejor los problemas de nuestro país.

-¿Qué significa la prisión política para una sociedad y qué dimensiones ha tomado en Venezuela?
La vil persecución que ha habido contra los prisioneros políticos venezolanos es un ejemplo de lo que le puede pasar a cualquiera. El despido de los empleados de PDVSA, el cierre de RCTV, la lista Tascón, las inhabilitaciones, los prisioneros políticos, los exiliados, los juicios abiertos, la persecución contra operadores financieros y constructores, son todas muestras de un mismo modelo totalitario en el que nadie está a salvo.

-¿Aún hay gente que cuestiona la existencia de presos políticos en el país… ¿qué cree que motiva esta postura?
El gobierno no reconoce la existencia de prisioneros políticos porque equivale a decir que vivimos en dictadura. Y algunos dirigentes opositores no quieren mencionar el tema porque parecieran querer dedicarse sólo a los asuntos electorales.

-¿Usted se considera un “político preso”?
Soy el único de los prisioneros políticos que se dedica única y exclusivamente a la política, a la cual le he entregado 27 años de vida.

-¿Por qué hay presos cuyos casos son negociables y otros que se han calificado como “inviables”?
El gobierno no quiere reconocer que existen prisioneros políticos, es decir, víctimas inocentes que fueron injustamente encarceladas por motivaciones políticas. Hasta ahora ha soltado a algunos porque, luego de estar presos muchos años, les corresponden beneficios procesales o porque adquirieron inmunidad parlamentaria. A los demás no los quiere liberar porque se niega a admitir que sus juicios estaban amañados y que, en muchos casos, los verdaderos culpables están en el gobierno. El ministro El Aissami no quiere hablar de mi caso porque fueron sus propios funcionarios, al mando del comisario David Colmenares, quienes sembraron los supuestos explosivos en el escritorio de mi hija menor.

-¿Cree usted que el hecho de que algunos presos hayan sido puestos en libertad muestra disposición al diálogo por parte del gobierno o debilidad ante la presión sostenida por parte de sectores sociales dispuestos a mantenerla?
Este gobierno no dialoga, ni dialogará. Sólo cede cuando está contra la pared. El gobierno percibió que los jóvenes en huelga de hambre estaban inspirando a los venezolanos a liberarse de esta dictadura y decidió soltar algunos presos para bajar la presión.

HE RECIBIDO LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL

-Hay quienes han manifestado estar convencidos de que Alejandro Peña es un preso del gobierno cubano… ¿usted lo siente de esa manera?
Sí, así es. Pienso que el gobierno de Chávez es una simple sucursal del régimen cubano. Por tanto, todos los males que estamos padeciendo son producto de la subordinación de nuestro gobierno a los cubanos, incluyendo el montaje en mi contra.

-¿Su movimiento, UnoAmérica, más enfocado hacia la denuncia en el exterior y/o su postura política más radical que la de otros actores de oposición frente al gobierno venezolano, son factores que podrían explicar la menor resonancia interna de su situación con respecto a la de otros presos?
Hasta ahora, dentro de Venezuela mi caso no ha tenido la repercusión deseada porque no pertenezco al “establishment” político. Eso se debe a que llevo diez años diciendo que la única manera de lograr un cambio de gobierno en Venezuela es invocando los artículos 328, 333 y 350 de la Constitución. Y esa posición choca con la postura oficial de los partidos políticos. Espero que los sucesos del Medio Oriente sirvan para cambiar la falsa opinión que tienen algunas personas sobre la efectividad y la legitimidad del 350. Hay quienes prefieren esperar hasta las elecciones del 2012 para resolver los problemas del país, pero creo que es nuestra obligación considerar otras opciones pacíficas y constitucionales. Sobre todo teniendo en cuenta la desesperación de la gente, las violaciones de los derechos humanos, la destrucción de la economía, las persecución contra gente inocente, y tantos otros graves problemas que sufre Venezuela.

-¿Ha sido importante el respaldo internacional en su caso?
Los apoyos internacionales que he recibido a raíz de mi detención arbitraria son impresionantes: Veintitrés parlamentarios europeos, la bancada opositora del Congreso de Bolivia, la Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de los Estados Unidos, el Gobernador del Estado de Alabama, el Vice Gobernador del Estado de Sao Paulo, entre otros. También se han pronunciado instituciones como el Inter-American Institute, la asociación Justicia y Concordia (que agrupa a 400 abogados argentinos), la Academia de Filosofía Brasileña, la Asociación B’Nai B’Rith de Río de Janeiro, la Unión Cívica Democrática de Honduras, el Partido Convergencia de España, la Fundación Un Millón de Voces contra las FARC, la Federación Verdad Colombia; además de académicos, parlamentarios, políticos, intelectuales y prelados de América Latina, Estados Unidos y Europa.

-¿Cómo siente la solidaridad por parte de los venezolanos?
Al pueblo venezolano le duele profundamente la injusticia que se comete con los prisioneros políticos. Las manifestaciones populares que hemos recibido son impresionantes y conmovedoras, y se expresan de muchas maneras, que van desde cartas y mensajes, hasta las oraciones diarias pidiendo por nuestra libertad. Creo que los jóvenes huelguistas han dado una gran lección de política, de compromiso, de valentía, y de solidaridad humana.

-¿Qué es más grave para un preso, el encierro o el olvido?
Definitivamente el olvido, pero ése no es el caso nuestro. La gente sencilla nos quiere y nos recuerda todos los días.

-¿Qué perspectivas le ve a la lucha de los venezolanos por recuperar la democracia?
Soy muy optimista. Este gobierno se derrumba y pronto recuperaremos las libertades y la democracia. El pueblo está despertando y están surgiendo del seno de la sociedad civil nuevos líderes; sin embargo hay que seguir luchando duro para obtener el triunfo.

-¿Cómo se vive el tiempo en prisión? ¿Cómo afecta la dinámica familiar la obligada separación?
En mi caso, estaba preparado psicológicamente para vivir en mi “hermana cárcel”, como yo la llamo. Estudio, leo, escribo, hago deporte, enseño kárate a mis compañeros y oro todos los días. La cárcel es muchas veces una pasantía necesaria en la formación integral de un líder político, y así lo he asumido. En realidad, estoy más preocupado por el sufrimiento de mi familia, que por mi propia situación.