Colombia lamentablemente sigue siendo un país lleno de toda clase de personajes pútridos y malintencionados, a quienes no les interesa la verdad sino las maneras y la propaganda.
Eso se pudo comprobar con la campaña de amedrentamiento que hicieron los esbirros de personajes mediáticos como Daniel Coronell y Hollman Morris a raíz de un desafortunado mensaje que publicó en Twitter un abogado de Medellín que se hace llamar Héctor William Morales. El comentario, que si bien no pasa de ser muy inapropiado, fue usado para montar toda una campaña de intimidación ni siquiera contra él, sino contra mí, por mi largo recorrido por redes sociales criticando a la izquierda colombiana.
http://twitter.com/#!/hwmorales/status/22561227372765184
http://twitter.com/#!/hwmorales/status/22562745710813184
Observen que fueron dos comentarios de la cuenta del abogado Morales, @hwmorales, dirigidos el primero a otro usuario @MAWBARNEP66, y el segundo a mí, @DieGoth_. Sin embargo enseguida empezaron algunos distraídos (que al final del día terminaron siendo muchos militantes izquierdistas twitteros) que me atribuyeron la autoría del mensaje, que curiosamente no pasa de ser la invocación de un fantasma para cometer un homicidio, lo cual es más un amedrentamiento que una amenaza de muerte auténtica.
Si bien yo seguía a @hwmorales, decidí bloquearlo en la mañana al encontrar la avalancha de insultos que me dedicó la milicia coronelliana, no sin antes dedicarle varios mensajes de rechazo a su comentario:
http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22665812879867904
http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22667251886858240
http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22667719052627968
http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22669307959836674
Sin embargo, la manada de cibersicarios no se fijó en eso. Su objetivo era aprovechar algunos retweets malintencionados donde eliminaron al autor original y me dejaron a mí como el supuesto autor de la pseudo amenaza a Coronell. Y el incidente no hubiera pasado de ser un desfile de distraídos que no saben reenviar un mensaje o leerlo con atención, si no fuera porque el mismo Coronell, y su compañero de calumnias mediáticas Hollman Morris, intervinieron para alimentar la campaña propagandística en que sus esbirros convirtieron el mensaje de @hwmorales. Para eso también se valieron de dos oscuros personajes: una alucinada ex secuestrada que no ha podido superar el síndrome de Estocolmo que le dejó su aventura en el avión de Avianca secuestrado por el ELN, y un pseudo “periodista” que no tiene ni el menor asomo de hombría para rectificar sus propias mentiras cuando se las restriegan en la cara:
http://twitter.com/#!/leszlikalli/status/22785215973818368
Le he preguntado a la lunática @leszlikalli de qué piensa acusarme, cosa que no ha sido capaz de responder. Sin embargo insiste en inculparme por la pseudo amenaza de Morales, e intenta ubicarme con todo y foto:
http://twitter.com/#!/leszlikalli/status/22807532917497856
http://twitter.com/#!/leszlikalli/status/22811504281657344
Puro amedrentamiento, buscando silenciarme. ¿Y qué hay del “periodista” Gonzalo Guillén (@HELIODOPTERO)?
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22785211062292480
Guillén afirma que “los sicarios uribistas” (me incluye) “confiesan que Castaño es su asesino preferido”. @HELIODOPTERO afirma inicialmente que YO soy autor de la pseudo amenaza a Coronell. No importa cuántas veces varios usuarios le enviaron mensajes diciéndole que yo no tuve nada que ver con esa amenaza. Insistió en su “profesión periodística”:
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22786130709581824
El cínico “periodista” insiste en llamarme “sicario”, y prosigue con la campaña de intimidación alegando que envió a la Fiscalía mi “foto”. Noten que no llama “sicario” a @hwmorales, el autor de la “amenaza”, sino a mí.
Hasta inquietante se vuelve la cacería que monta Gonzalo Guillén, invitando a los milicianos coronellianos a lucrarse económicamente con la campaña de intimidación:
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22795772869218304
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22804973939064832
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22812210824740864
Así ya el asunto es de dinero, poniendo un precio a mi cabeza. Curiosamente lo hace alguien que vive quejándose de los falsos positivos, y ahí lo tienen, fabricando uno con sus propias manos. Y para justificar su actuación ilícita, me atribuye una responsabilidad inexistente, pues yo jamás reenvié la “amenaza” de @hwmorales como cualquiera puede constatar en Twitter:
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22815017330016256
La falta de hombría de Gonzalo Guillén lo lleva a insistir en culparme, atribuyéndome cosas que jamás dije ni hice, y negándose a responder las exigencias que muchos le hicimos de que aclarara que yo no fui el autor de la “amenaza”. Pero así es el “periodismo” a la colombiana: especulación barata, mentiras, manipulación, algo muy típico en el semi hombre Gonzalo:
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22824387405160450
Una vez más, el “periodista” Guillén confirma cuál es su propósito intimidatorio contra mí:
http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22828069202960385
Y así el semi hombre alentó a un nuevo sicario mediático para silenciarme, @edgarac22:
http://twitter.com/#!/edgarac22/status/22835101503066112
No sólo a ese esbirro, sino al mismísimo Daniel Coronell llamó la atención su campaña intimidatoria:
http://twitter.com/#!/DCoronell
Para Coronell es muy conveniente toda esta campaña: se victimiza, así sea a costa del fantasma de Castaño, se da el lujo de "chuzar" a quién sabe quién para averiguarle hasta la CC a Morales, y de paso alienta a sus cibermatones a darme cacería asimilándome a alguna “causa” de Morales. Y lo mejor es que él sólo tiene que reenviar dos o tres mensajes, y toda su milicia hace el trabajo el resto del día. Y en eso le ayuda un tenebroso colega que se ha codeado con los principales comandantes del grupo terrorista farc, en ánimo de “entrevista”, claro está:
http://twitter.com/#!/HollmanMorris/status/22822565206560768
¿Por qué Morris sugiere que alguien que me conozca revele mi identidad? Si le sumamos la “recompensa en dinero” que el “periodista” Guillén quiere ofrecer, ahí tenemos armada una manera de silenciar a alguien que les ha resultado incómodo. Siendo un simple anónimo, es extraño que se ensañen conmigo estos oscuros personajes usando como pretexto un mensaje que ni siquiera escribí, ni mucho menos apoyé. Pero más extraño es que la pseudo amenaza de @hwmorales no era la primera. Ya en septiembre pasado había hecho una muy similar, sin mencionarme, y entonces la jauría coronelliana no reaccionó como hoy, precisamente porque no tenían manera de implicarme en su campaña de odio e intimidación. ¿Por qué? Porque a quien @hwmorales mencionó DEL MISMO MODO QUE HIZO HOY CONMIGO, fue a @juanmurs, uno de la tropa de ellos:
http://twitter.com/#!/hwmorales/status/24327438801
¿Cómo es que nadie se confundió con @juanmurs y no le atribuyeron el mensaje inapropiado de @hwmorales? Simple: @juanmurs no es alguien a quien les interese acallar ni intimidar. A Hollman Morris no le interesa ubicar a alguien de su bando, y a Coronell no le interesa hacerse propaganda victimizándose a costa de uno de los suyos, cuando puede recurrir a un contradictor.
http://twitter.com/#!/edgarac22/status/22832864345202688
"Hay que actuar". Realmente son muchísimos los mensajes insultanes que he recibido a raíz de la “amenaza fantasmagórica” de @hwmorales a Daniel Coronell, ya que toda la milicia rabiosa me cayó encima como no se molestó en hacerlo con el propio Morales, quien al final fue el autor del mensaje.
Un pretexto para convencerme que lo mejor es callarme y bajarle el volumen a mis críticas contra Coronell y Morris.
¿Pero saben qué lograron con esto? Destapar su hipócrita actitud de farsantes, porque lo último que haré es modificar mi actitud, excepto en lo que respecta a mi seguridad personal, porque lo último que me interesa es ver a un periodista que ha entrevistado comandantes guerrilleros invitando a la cibertropa a “ubicarme” con foto en mano.
Apenas un puñado de los que me saltaron encima sin leer el mensaje original se dignó entender que no fui el autor de la "amenaza" y uno que otro hasta llegó a disculparse conmigo. Pero muchos de los que viven haciendo campaña en #apoyoaCoronell fueron de los más rabiosos milicianos que no les importó quién fue el autor de la amenaza. En vista de que el abogado Morales no es tan activo crítico de sus campañas como yo, el objetivo claramente era dar un golpe moral a todos los que nos movilizamos contra las mentiras y las farsas mediáticas que montan "periodistas" como Daniel Coronell y Hollman Morris, y sus esbirros de menor categoría como Gonzalo Guillén.
La tropa cibersicarial me reclama mi lenguaje agresivo, ¿pero quién recibe con flores y chocolates a una manada de agitadores que lo acusan de haber escrito algo que a la vista de todos pertenece a otra persona? Es porque en Colombia lamentablemente importan más los modales que los hechos. El elegante asesino es admirado mientras a los demás se les niega hasta el derecho a indignarse.
A los demás que sí saben leer un trino y entenderlo, y me apoyaron desde un principio, les agradezco todo el respaldo, y seguiremos mostrando al mundo que la podredumbre en Colombia se disfraza de "buenas maneras" (a veces, sólo a veces lo hacen) para tapar su actitud profundamente hipócrita y malintencionada para acallar las voces críticas.