6 de enero de 2011

El Coronell sí tiene quien le escriba

Colombia lamentablemente sigue siendo un país lleno de toda clase de personajes pútridos y malintencionados, a quienes no les interesa la verdad sino las maneras y la propaganda.

Eso se pudo comprobar con la campaña de amedrentamiento que hicieron los esbirros de personajes mediáticos como Daniel Coronell y Hollman Morris a raíz de un desafortunado mensaje que publicó en Twitter un abogado de Medellín que se hace llamar Héctor William Morales. El comentario, que si bien no pasa de ser muy inapropiado, fue usado para montar toda una campaña de intimidación ni siquiera contra él, sino contra mí, por mi largo recorrido por redes sociales criticando a la izquierda colombiana.

http://twitter.com/#!/hwmorales/status/22561227372765184

http://twitter.com/#!/hwmorales/status/22562745710813184

Observen que fueron dos comentarios de la cuenta del abogado Morales, @hwmorales, dirigidos el primero a otro usuario @MAWBARNEP66, y el segundo a mí, @DieGoth_. Sin embargo enseguida empezaron algunos distraídos (que al final del día terminaron siendo muchos militantes izquierdistas twitteros) que me atribuyeron la autoría del mensaje, que curiosamente no pasa de ser la invocación de un fantasma para cometer un homicidio, lo cual es más un amedrentamiento que una amenaza de muerte auténtica.

Si bien yo seguía a @hwmorales, decidí bloquearlo en la mañana al encontrar la avalancha de insultos que me dedicó la milicia coronelliana, no sin antes dedicarle varios mensajes de rechazo a su comentario:

http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22665812879867904

http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22667251886858240

http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22667719052627968

http://twitter.com/#!/DieGoth_/status/22669307959836674

Sin embargo, la manada de cibersicarios no se fijó en eso. Su objetivo era aprovechar algunos retweets malintencionados donde eliminaron al autor original y me dejaron a mí como el supuesto autor de la pseudo amenaza a Coronell. Y el incidente no hubiera pasado de ser un desfile de distraídos que no saben reenviar un mensaje o leerlo con atención, si no fuera porque el mismo Coronell, y su compañero de calumnias mediáticas Hollman Morris, intervinieron para alimentar la campaña propagandística en que sus esbirros convirtieron el mensaje de @hwmorales. Para eso también se valieron de dos oscuros personajes: una alucinada ex secuestrada que no ha podido superar el síndrome de Estocolmo que le dejó su aventura en el avión de Avianca secuestrado por el ELN, y un pseudo “periodista” que no tiene ni el menor asomo de hombría para rectificar sus propias mentiras cuando se las restriegan en la cara:

http://twitter.com/#!/leszlikalli/status/22785215973818368

Le he preguntado a la lunática @leszlikalli de qué piensa acusarme, cosa que no ha sido capaz de responder. Sin embargo insiste en inculparme por la pseudo amenaza de Morales, e intenta ubicarme con todo y foto:

http://twitter.com/#!/leszlikalli/status/22807532917497856

http://twitter.com/#!/leszlikalli/status/22811504281657344

Puro amedrentamiento, buscando silenciarme. ¿Y qué hay del “periodista” Gonzalo Guillén (@HELIODOPTERO)?

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22785211062292480

Guillén afirma que “los sicarios uribistas” (me incluye) “confiesan que Castaño es su asesino preferido”. @HELIODOPTERO afirma inicialmente que YO soy autor de la pseudo amenaza a Coronell. No importa cuántas veces varios usuarios le enviaron mensajes diciéndole que yo no tuve nada que ver con esa amenaza. Insistió en su “profesión periodística”:

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22786130709581824

El cínico “periodista” insiste en llamarme “sicario”, y prosigue con la campaña de intimidación alegando que envió a la Fiscalía mi “foto”. Noten que no llama “sicario” a @hwmorales, el autor de la “amenaza”, sino a mí.

Hasta inquietante se vuelve la cacería que monta Gonzalo Guillén, invitando a los milicianos coronellianos a lucrarse económicamente con la campaña de intimidación:

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22795772869218304

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22804973939064832

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22812210824740864

Así ya el asunto es de dinero, poniendo un precio a mi cabeza. Curiosamente lo hace alguien que vive quejándose de los falsos positivos, y ahí lo tienen, fabricando uno con sus propias manos. Y para justificar su actuación ilícita, me atribuye una responsabilidad inexistente, pues yo jamás reenvié la “amenaza” de @hwmorales como cualquiera puede constatar en Twitter:

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22815017330016256

La falta de hombría de Gonzalo Guillén lo lleva a insistir en culparme, atribuyéndome cosas que jamás dije ni hice, y negándose a responder las exigencias que muchos le hicimos de que aclarara que yo no fui el autor de la “amenaza”. Pero así es el “periodismo” a la colombiana: especulación barata, mentiras, manipulación, algo muy típico en el semi hombre Gonzalo:

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22824387405160450

Una vez más, el “periodista” Guillén confirma cuál es su propósito intimidatorio contra mí:

http://twitter.com/#!/HELIODOPTERO/status/22828069202960385

Y así el semi hombre alentó a un nuevo sicario mediático para silenciarme, @edgarac22:

http://twitter.com/#!/edgarac22/status/22835101503066112

No sólo a ese esbirro, sino al mismísimo Daniel Coronell llamó la atención su campaña intimidatoria:

http://twitter.com/#!/DCoronell

Para Coronell es muy conveniente toda esta campaña: se victimiza, así sea a costa del fantasma de Castaño, se da el lujo de "chuzar" a quién sabe quién para averiguarle hasta la CC a Morales, y de paso alienta a sus cibermatones a darme cacería asimilándome a alguna “causa” de Morales. Y lo mejor es que él sólo tiene que reenviar dos o tres mensajes, y toda su milicia hace el trabajo el resto del día. Y en eso le ayuda un tenebroso colega que se ha codeado con los principales comandantes del grupo terrorista farc, en ánimo de “entrevista”, claro está:

http://twitter.com/#!/HollmanMorris/status/22822565206560768

¿Por qué Morris sugiere que alguien que me conozca revele mi identidad? Si le sumamos la “recompensa en dinero” que el “periodista” Guillén quiere ofrecer, ahí tenemos armada una manera de silenciar a alguien que les ha resultado incómodo. Siendo un simple anónimo, es extraño que se ensañen conmigo estos oscuros personajes usando como pretexto un mensaje que ni siquiera escribí, ni mucho menos apoyé. Pero más extraño es que la pseudo amenaza de @hwmorales no era la primera. Ya en septiembre pasado había hecho una muy similar, sin mencionarme, y entonces la jauría coronelliana no reaccionó como hoy, precisamente porque no tenían manera de implicarme en su campaña de odio e intimidación. ¿Por qué? Porque a quien @hwmorales mencionó DEL MISMO MODO QUE HIZO HOY CONMIGO, fue a @juanmurs, uno de la tropa de ellos:

http://twitter.com/#!/hwmorales/status/24327438801

¿Cómo es que nadie se confundió con @juanmurs y no le atribuyeron el mensaje inapropiado de @hwmorales? Simple: @juanmurs no es alguien a quien les interese acallar ni intimidar. A Hollman Morris no le interesa ubicar a alguien de su bando, y a Coronell no le interesa hacerse propaganda victimizándose a costa de uno de los suyos, cuando puede recurrir a un contradictor.

http://twitter.com/#!/edgarac22/status/22832864345202688

"Hay que actuar". Realmente son muchísimos los mensajes insultanes que he recibido a raíz de la “amenaza fantasmagórica” de @hwmorales a Daniel Coronell, ya que toda la milicia rabiosa me cayó encima como no se molestó en hacerlo con el propio Morales, quien al final fue el autor del mensaje.

Un pretexto para convencerme que lo mejor es callarme y bajarle el volumen a mis críticas contra Coronell y Morris.

¿Pero saben qué lograron con esto? Destapar su hipócrita actitud de farsantes, porque lo último que haré es modificar mi actitud, excepto en lo que respecta a mi seguridad personal, porque lo último que me interesa es ver a un periodista que ha entrevistado comandantes guerrilleros invitando a la cibertropa a “ubicarme” con foto en mano.

Apenas un puñado de los que me saltaron encima sin leer el mensaje original se dignó entender que no fui el autor de la "amenaza" y uno que otro hasta llegó a disculparse conmigo. Pero muchos de los que viven haciendo campaña en #apoyoaCoronell fueron de los más rabiosos milicianos que no les importó quién fue el autor de la amenaza. En vista de que el abogado Morales no es tan activo crítico de sus campañas como yo, el objetivo claramente era dar un golpe moral a todos los que nos movilizamos contra las mentiras y las farsas mediáticas que montan "periodistas" como Daniel Coronell y Hollman Morris, y sus esbirros de menor categoría como Gonzalo Guillén.

La tropa cibersicarial me reclama mi lenguaje agresivo, ¿pero quién recibe con flores y chocolates a una manada de agitadores que lo acusan de haber escrito algo que a la vista de todos pertenece a otra persona? Es porque en Colombia lamentablemente importan más los modales que los hechos. El elegante asesino es admirado mientras a los demás se les niega hasta el derecho a indignarse.

A los demás que sí saben leer un trino y entenderlo, y me apoyaron desde un principio, les agradezco todo el respaldo, y seguiremos mostrando al mundo que la podredumbre en Colombia se disfraza de "buenas maneras" (a veces, sólo a veces lo hacen) para tapar su actitud profundamente hipócrita y malintencionada para acallar las voces críticas.

5 de enero de 2011

Cesare Battisti y la justicia del Foro de Sao Paulo


Por Eduardo Mackenzie

El affaire Cesare Battisti, que crea fuertes tensiones en estos momentos entre Italia y Brasil, demuestra que los caciques de la izquierda se burlan de la justicia y llegan hasta a pisotearla ante los dictados más absurdos de su política.

El ex presidente brasileño Inacio Lula da Silva, esperó el último día de su mandato para anunciar que negaba a los jueces italianos la extradición del ex terrorista Cesare Battisti. Este último no es el simpático “activista de extrema izquierda” que cierta prensa presenta. Es un escurridizo pistolero condenado como reo ausente por la justicia italiana, una de las más garantistas del mundo.

Los jueces de Roma condenaron a Battisti por haber asesinado a dos personas, a un guardián de prisión, en Udine, el 6 de junio de 1978, y a un policía, el 19 de abril de 1979, en Milán, y por haber actuado como cómplice de otros dos homicidios de 1979, en su calidad de jefe del grupúsculo “Proletarios armados por el comunismo”.

Con su escandalosa decisión, Lula pretende cerrar definitivamente ese caso y permitirle al terrorista quedar en libertad en Brasil, donde estaba encarcelado desde su detención en Río de Janeiro en 2007.

Con toda razón, Italia declaró que la decisión de Lula a favor del prófugo es un acto "injusto y gravemente ofensivo". Ignazio La Russa, el ministro italiano de Defensa, destacó que su país "intentará todo" para que Brasil reconsidere su decisión y respete a la justicia italiana. El gobierno de Berlusconi anunció que llamará a consultas a su embajador en Brasil.

Como se trata de un pretendido ex “combatiente” comunista, el presidente Lula, jefe del Foro de Sao Paulo, no vacila en proteger a Battisti y mofarse de la magistratura italiana. Brasilia llegó al colmo de decir que éste no puede ser extraditado pues podría ser sometido en Italia a “actos de persecución y de discriminación” por sus “opiniones políticas”. Empero, Battisti no fue condenado por sus opiniones sino por actos de sangre particularmente abyectos. En cuanto a las víctimas del delincuente lo único que les ofrece Lula es llorar por sus muertos y heridos.

Capturado en 1979, denunciado por sus compinches y condenado en 1981 en Italia, Cesare Battisti se evade de prisión poco después y se esconde en Francia, México y Nicaragua. En 1990, regresa discretamente a Francia, donde el gobierno de François Mitterrand le otorga garantías, como había hecho con otros ex terroristas italianos. En 1991, Battisti es detenido por pedido de Roma, pero un juez francés, como cosa curiosa, lo deja en libertad por un aparente “error” del expediente.

En Roma, finalmente, el proceso del forajido termina, el 31 de marzo de 1993, con una sentencia en casación a cadena perpetua por sus crímenes y evasiones. Sólo hasta marzo de 2004, ante el pedido de la magistratura italiana, la justicia francesa decide extraditar a Battisti y éste es puesto bajo vigilancia policial. En agosto de 2002, tras un pedido idéntico, Francia había extraditado a otro terrorista italiano. Hasta ese momento, Battisti había vivido tranquilamente. En París se ganaba la vida como guardián de edificio y escritor de novelas policiacas.

Ante la inminencia de la extradición, Battisti es alertado, logra escapar a la vigilancia judicial y desaparece. Se volvió a saber de él en 2007 cuando fue arrestado en Río de Janeiro. Dos años más tarde, el gobierno de Lula le concede el estatuto de refugiado polítio, mientras que, por su parte, el Procurador General de Brasil, el 5 de abril de 2008, se pronuncia a favor de su extradición a Italia. El Procurador considera que si bien Battisti había tenido “motivaciones políticas”, éstas eran insuficientes para justificar “la puesta en peligro de representantes de la autoridad y de civiles indefensos”, y que sus crímenes estaban marcados por una “cierta frialdad y desprecio por la vida humana”. Por su parte, la comisión brasileña para el refugio rechaza el estatuto de refugiado político a Battisti.

Si el insulto a su justicia continúa, Roma no descarta la posibilidad de llegar a declarar un boicoteo a los productos brasileños. Existe un acuerdo militar italo-brasileño que podría ser afectado por la terquedad de Brasilia. La nueva presidenta, Dilma Rousseff, ex brazo derecho de Lula y con un pasado de lucha armada, tendrá que bregar con la papa caliente creada por su patrón. Es posible que, en vista de la presión de Roma, Brasilia le esté buscando un nuevo refugio a Battisti. No sería raro que el hombre se esfumara de nuevo para aparecer después en Venezuela.

Creyéndose fuera del alcance de la justicia de su país, Battisti se ufanó, en 2001, de poder “asumir políticamente todo” lo que le reprochan. En mayo de 2009 fue más lejos y reconoció ante el semanario Paris Match haber cometido “crímenes” pero negó haber ultimado a nadie. Y hasta amenazó con suicidarse si lo capturaban de nuevo: “No iré a Italia. No llegaré vivo”.

En Francia el ex terrorista disfruta de protecciones políticas. Varios jefes del partido socialista, como Bertrand Delanoë y François Hollande, quien fue a visitarlo en prisión, lo amparan, así como las sectas de extrema izquierda. La ex modelo Carla Bruni-Sarkozy fue acusada por la prensa italiana de ayudar a Battisti. Según el semanario Panorama, la primera dama de Francia patrocinó un encuentro entre la escritora Fred Vargas, amiga de Battisti, y el presidente Sarkozy, y propició un encuentro entre Vargas y el secretario general de la justicia brasileña. El 25 de enero de 2010, Carla Bruni-Sarkozy negó ante la RAI italiana haber hecho eso. “Es un asunto brasileño” declaró, por su parte, el Elíseo, quien no desmintió lo del encuentro Sarkozy-Vargas.

El gobierno brasileño está dando un mal ejemplo al mundo. Muestra que Lula fue capaz de pasar por encima de la justicia brasileña e italiana para proteger a un bandido marxista. El destino que les espera a los países dominados por el Foro de Sao Paulo es ése: la justicia será destrozada por la ideología.

4 de enero de 2011

Otro estilo

Por Miguel Yances Peña


Entre Santos y Uribe no hay sino diferencias de estilos: el uno poseedor de las “buenas maneras” de la cultura bogotana que mimetiza las intenciones; y el otro, de una personalidad apasionada, amante de la franqueza y la confrontación directa, propia —sin serlo— de los oriundos de la costa. El modelo es el mismo, y las políticas su justificación.

Y lo importante no es el estilo de gobierno, sino los resultados. Así como lo importante tampoco es mantener a los vecinos, a los políticos y a las diferentes ramas del poder público contentas; eso puede ser inconveniente y relativamente fácil: bastaría con darles todo lo que pidan; como se hace con los niños cuando lloran, y atenerse a las consecuencias.

Sin embargo, con un poco más de cuatro meses, estos (los resultados) son imposibles de percibir. La prensa capitalina, ahora si gobiernista con uno de los suyos en el poder, se quedó reciclando escándalos del pasado, y amplificando lo que son simples anuncios o promesas por cumplir.

Por ahora se habla de mas de 80 proyectos, la mayoría de origen gubernamental, aprobados en esta legislatura: cuatro reformas constitucionales, entre las que están la Ley de Regalías, que hará mas justa la repartición de la riqueza del subsuelo de la nación, y la que elimina la Comisión Nacional de Televisión (CNTV), un elefante blanco torpe y paquidérmico que se llenó de políticos y juristas; la mini reforma tributaria, la Ley que permite prolongar los subsidios a los estratos 1, 2 y 3; la Ley del primer empleo, concebida para ofrecerles oportunidad a los jóvenes que ingresan al mercado laboral; la Ley general de salud, que recoge lo contenido en los Decretos que tumbó la Corte Constitucional por vicios de trámite; la Ley de orden publico y la de desmovilizados, que ofrece una salida jurídica a mas de 30 mil (según el ministro) ex combatientes de la guerrilla y de los llamados paramilitares, reinsertados; entre otras.

Lo usual es que las Leyes, cuando no se trata de reconocer con ellas conductas de hecho no regladas, o en algunos casos ilegales, pero generalizadas, demoren cierto tiempo en entenderse, desarrollarse mediante normas menores, y en aplicarse; momento en el que surge la trampa. Por eso antes de un año es muy poco probable que se empiece a percibir el nuevo gobierno, mas allá de lo que dicen los periodistas, burócratas y políticos a través de los medios, en lo que poco hay que creer: la vanidad de la burocracia capitalina, ahora de moda, quedó atrapada en los tiempos mediatos de los medios de comunicación. El gobierno, bueno o malo, se siente, y la gente confía en sus percepciones.

Un caso extremo de retardo en la aplicación de una norma lo tiene el RUNT, que dos años después, no permite la aplicación de la Resolución No. 3275 del Ministerio de Transporte. Esa Resolución posibilita el traspaso de la propiedad de un vehiculo sin la exigencia de requisitos a la parte que se niegue a finiquitar el tramite, cuando existe un contrato legal de compraventa. Su no aplicación es un obstáculo que los gremios del ramo no han detectado, en la comercialización de vehículos usados, que afecta el mercado de vehículos nuevos.

Esperemos que estas nuevas leyes no corran la misma suerte, sean aplicadas con transparencia, y resulten útiles en el fin que persiguen.

Ing. Electrónico, MBA, pensionado Electricaribe

3 de enero de 2011

Colombia: generosidad y elegancia por milloncitos

Por Jaime Ruiz

Acerca de Bolívar decía Salvador de Madariaga que en él estaban presentes al mismo tiempo la arrogancia del conquistador y el rencor del conquistado. Eso mismo se descubre en la disposición de casi todos los hispanoamericanos. Y es una desgracia espantosa porque cada vez que la arrogancia va a lograr algo aparece el resentimiento para impedirlo, y al revés. De la arrogancia podrían haber surgido grandes naciones en el territorio de México o Argentina, tierras mucho más acogedoras que Canadá y Australia, con mucha más población hace un siglo, y sin embargo miserables. Y podría haber surgido un gran imperio continental, como tal vez soñara el mismo Bolívar.

Del resentimiento podrían haber surgido sociedades justas, como esas comunidades de cuáqueros que prohibían el arte y la poesía a sus adeptos y conversaban en jergas inventadas para que nadie fuera a resultar más refinado o inteligente que los demás. Pero cada vez que en Hispanoamérica alguien se pone de parte de los débiles, como sería normal exigir a un cristiano, termina recordando, si lo puede, su origen patricio y dando por sentada su preferencia en el mando, que es lo que ocurre con los jesuitas y otros sacerdotes católicos, siempre dispuestos a mandar a los pobres a matarse para adquirir poder ellos.

Esa misma ambivalencia se detecta respecto del clasismo. Centrándonos en Colombia, el colombiano sufre más que por cualquier otra cosa por la arrogancia de los privilegiados oligarcas, pero casi siempre reproduce esa conducta odiosa en cuanto tiene relación con alguien más negro o más indio, más rústico, rural, pobre o débil. Y el efecto también es tremendo porque el grupo ínfimo de los privilegiados no tiene mucha necesidad de pulir sus rasgos, ya que de abajo no le surge ninguna competencia: nadie es tan clasista para empezar a comportarse como si fuera un verdadero príncipe, y entonces los oligarcas privilegiados que miran a los demás con tan insufrible desdén resultan unos patanes tan lamentables como cualquiera.

Y si hubiera un igualitarismo más profundo, que no fuera corregido por las pretensiones de estrato de todo colombiano, tal vez el conjunto de la sociedad habría progresado más, sobre todo en el aspecto del progreso que es más apremiante, que es la prosperidad. De hecho, todos los grupos sociales serían más refinados si la gente en lugar de vivir para corresponder al rango que se atribuye en la jerarquía y tratar de sacar ventaja de eso se pusiera a trabajar ligando el propio bienestar al servicio a los demás.

En esa tensión entre arrogancia y resentimiento es peligroso tomar partido a la ligera, sobre todo porque cada respuesta que se dé puede ser engañosa. Cuando una muchacha de estrato 3 se jacta de no saber cocinar o planchar está pretendiendo que su condición social es superior a eso, pero en la realidad cada vez que una persona aprende a cocinar o a cuidar la ropa está mejorando su condición social, y las mujeres de los grupos más privilegiados suelen saber cocinar y planchar. En todo caso, convendría que el arribista controlara sus gestos serviles ante los poderosos, tanto el portero como el subgerente: esos gestos son un rasgo de Colombia tan repugnante para un extranjero como los indigentes que proliferan en cualquier ciudad.

Un caso muy interesante sobre el peligro de tomar partido es el del famoso frac de Uribe. ¿Es mejor saber llevar el frac o no? Le damos o quitamos importancia a eso según nuestra adhesión al ex presidente, con lo que el desprecio por no vestirse bien aumenta el odio por la alianza con los empresarios y el quitarle importancia corresponde al ánimo de quienes piensan sobre todo en el crecimiento económico. Yo diría que el presidente tiene que saber usar el frac, ojalá lo supiéramos todos, como con tantas cosas secundarias pero convenientes. Los que saben llevar el frac, sean quienes sean, tienen razón en sentirse orgullosos de su cultura o educación a ese respecto.

Pero ya que algunos presumen de tales características, ¿no sería el momento de evaluar hasta qué punto son tan finos como pretenden? El caso del comentarista de la prensa que más criticó lo del frac es perfecto. Podríamos empezar por la suficiencia con que se burla de la ortografía de Tomás Uribe. Felipe Zuleta y sus lectores se creerán grandes autoridades al respecto. A tal punto que nadie le ha señalado al columnista las singularidades de su escritura. No las pueden ver.


La relación de la ortografía y del lenguaje en general con el vestido es sumamente llamativa. Yo no soy quién para juzgar la indumentaria de nadie, pero no sería raro que este genio se vistiera tal como escribe. En un medio de indigencia generalizada nadie se daría cuenta. Y tengo que volver al comienzo de este escrito porque ésa es la gran tragedia nacional, que el patricio es tan "mañuco" que no se distingue del delincuente. No es raro que Pablo Escobar atrajera a la diva que sin duda desearían los más supuestamente refinados señoritos de las páginas sociales.

Nadie debe creer que me ensaño con el columnista por lo que escribe en Twitter, donde de todos modos lo hace desde un computador. Para probarlo mostraré las dos últimas entradas de su blog:

Desde el título, la conciencia del lenguaje, y es perfecta la analogía con el vestido, es grotesca. Es un lenguaje "descachalandrado" y sus recursos serían despreciables aun en un presidio. La calumnia idiota de llamar "don Berna Moreno" a Bernardo Moreno refleja la categoría intelectual del grupo social de que Zuleta es portavoz. La pretensión de que se dicte orden de captura preventiva contra altos funcionarios del gobierno anterior refleja la conciencia del derecho de los grupos poderosos, así como la certeza de que si los miembros de la Comisión de "absoluciones" no condenan a Uribe serán castigados por prevaricar. (¿Para qué habría pues una Comisión de Acusaciones? Ya lo sé, para que obre según altos conceptos de moral y derecho como los que permitieron la absolución de Samper.)

De paso, con esas convicciones de este inverosímil personaje se ve quién controla la Corte Suprema de Justicia y qué intereses tiene detrás, pues no es ningún secreto para nadie que Zuleta Lleras forma parte de la camarilla de Ernesto Samper. Pero ¿y qué? Mucho más interesante es que el motivo de sus iras sea la destitución de Piedad Córdoba, portavoz abierta de las FARC, dato interesante para los que dudan de que la banda asesina obra al servicio de los clanes patricios que dice combatir.

Es tremendo el aporte de Felipe Zuleta Lleras como paradigma de la Colombia que condena a Uribe, de su aristocratismo, intelectualismo y decencia. A veces uno siente que en realidad es un agente del uribismo dedicado a desnudar a los críticos de la corriente ideológica mayoritaria. Pero también podría ser que efectivamente Colombia sea un país tan invertido que hubiera que buscar rasgos de nobleza y grandeza sólo entre la gente que duerme en la calle.

Porque si se trata de nobleza y grandeza, ¿qué mejor ejemplo que la columna que publicó el 25 de diciembre este líder intelectual de las clases altas, sucesor del también inefable dandi taurino, que en todo caso ostenta mejor ortografía y recursos más vistosos para sus manipulaciones.

El conmovedor escrito se llama "Generosidad nacional", idea que ya orienta sobre su verdadero objetivo: parece que lo importante fueran los milloncitos que aporta el columnista y no la desgracia que abruma a millones de colombianos. Pero hay más, mucho más: como un mapa de la vida colombiana actual:
Vemos al gobierno del presidente Santos asumiendo el tema con juicio, disciplina, rigor. El equipo de gobierno se siente organizado, bien comandado y dirigido, tratando, por ahora, de llegar con las primeras ayudas a los millones de compatriotas que lo necesitan.
¿No habrá nadie que recuerde las lindezas que decía Zuleta sobre el lamentable Master Komponendas? "Santos positivos" lo llamaba, entre muchas otras afrentas. En cuanto el gobierno se dedica a favorecer por intereses mezquinos a lo más podrido de la politiquería tradicional, a Vargas Lleras, Pastrana, César Gaviria y Samper, estos valedores de Piedad Córdoba se ponen de su parte. El tono servil y laudatorio explica perfectamente los motivos de las descalificaciones anteriores y de los ultrajes a Uribe y su familia: las hondas motivaciones de este pensador hacen temer que ante cualquier crítica severa va a responder con una bofetada reforzada con una hoja de afeitar entre los dedos, como hacían los de su condición hace unas décadas. Ahora que contribuye a la persecución del uribismo y al refuerzo del poder de la camarilla de Samper, que en últimas es el de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, Santos resulta el paradigma del buen gobernante.
En igual sentido vemos a la primera dama, trabajando sin descanso, organizando, dándoles apoyo a quienes lo necesitan, llena de compasión y generosidad.
Tremendo, ese mundo de las primeras damas "trabajando" en figurar para que el pueblo sienta la protección de tan generosos seres es el que reivindican los defensores del chavismo y Piedad Córdoba. Pero lo más gracioso viene después:
Cada uno de nosotros, de acuerdo con las posibilidades, hemos puesto nuestro granito de arena. Yo, y no debería decirlo porque es de pésimo gusto, lo he hecho como lo hago desde hace mucho tiempo con la fundación Eudes, que maneja extraordinariamente el padre Bernardo Vergara y quien trabaja con los niños VIH positivos o que tienen sida. Es poco, lo sé, pero como le dije al padre, esos pocos milloncitos deben llevarles alguna felicidad a esos niños, a quienes conozco y quiero entrañablemente.
Es un rasgo incomunicable, y a menudo pienso que yo noto esas cosas por vivir lejos de Colombia: el colombiano cree que la decencia consiste en decir "Soy decente". No hay modo de que entienda que ésa es casi toda la indecencia. Este patán cree que por mencionar que es de mal gusto ya está autorizado a contar que aporta unos pocos milloncitos, todo con tal de figurar al lado del Gran Timonel y su familia. ¿No es Colombia un triste muladar? Estoy seguro de que en las fiestas a que acude Zuleta Lleras se tira pedos sonoros, convencido de que es muy gracioso, tal como el genial Samper Ospina desechó la religión porque encontró una espiritualidad superior en la poesía.
Muchos de los empresarios de este país han dado un ejemplo de generosidad. Las familias Santo Domingo, Ardila y Sarmiento lo han hecho. Bien por ellos, es así como realmente se construye patria; mejor diría se reconstruye, porque al país hay que rehacerlo en más de un 50%.

Ver nuevamente obras como Teletón, la campaña de los dineros para los soldados extraordinariamente organizada por el grupo Éxito, promovida por W Radio, la impecable organización de Colombia Humanitaria, nos hacen recuperar la confianza en Colombia, en sus empresarios y en su gobierno. El hecho de saber que es la propia primera dama quien está detrás del manejo de los recursos, nos da una gran tranquilidad.

No podemos dejar de felicitar a la Policía Nacional que, milagrosamente, ha redoblado esfuerzos haciendo presencia en cada uno de los sitios del país que requieren de su presencia. Los vemos alzando damnificados, levantando colchones, manejando máquinas, cargando enseres, dando primeros auxilios. En estos días pensaba que tiene que ser muy verraco para un ciudadano enfrentarse al tiempo con el hampa mientras ayuda simultáneamente a una ancianita que apenas puede tenerse en pie. Eso hacen los policías al mando del general Naranjo y el país debe reconocerlo magnánimamente. ¡Gracias, amigos!
Es fascinante comprobar hasta qué punto la "educación" en Colombia es algo aún más grave que un doblepensar: no hay un solo radical antiuribista legitimador de Piedad Córdoba que no esté con Zuleta, y por tanto con la familia de Ardila Lülle y la primera dama, y con el general Naranjo, que tanta decencia demostró calumniando a asesores y funcionarios del gobierno ante autoridades extranjeras: todos están en la misma tarea, y es que en realidad las FARC son un servicio doméstico armado de la minoría que tan elocuentemente expresa este inspirado pensador. De hecho, cualquiera que conozca a las clases altas colombianas habrá encontrado a menudo personas para las que la adhesión a las FARC, y a Piedad Córdoba, Chávez y William Ospina, es un adorno que refuerza su rango.
Qué diferencia todas esas muestras de generosidad, amor, solidaridad, con las conductas asumidas desde la internet por un grupo de malhechores que, al peor estilo gaminesco, se han dedicado esta semana a calumniar a periodistas, a tratar en vano de enlodarlos en su prestigio, denigrando aun de sus propios abogados. ¡Mafiosos son mafiosos!
Ése era el sentido de toda la generosidad nacional y del modesto esfuerzo de los milloncitos: aprovechar la desgracia del diluvio y el sufrimiento de millones de colombianos para las habituales calumnias e insultos contra Uribe, secundadas inmediatamente por los burócratas frustrados que posan de grandes académicos porque leen algún blog de economistas estadounidenses y que sólo son apéndices del contubernio que tiene en Zuleta a su portavoz.

No es cosa de sorprenderse: tratándose de Ernesto Samper, Daniel Coronell y su camarilla, esas lindezas son las respuestas corrientes. ¿Por qué no explica más bien Zuleta qué es lo que dicen que hacía en Perú? Lo único que puede hacer es batirle la cola al poderoso, amenazar al crítico y ostentar las estridencias de la gente de su condición.

Mafiosos son mafiosos, "locas" son "locas", pero las "locas" mafiosas sólo tienen audiencia en un país que todo lo envilece, aun los negocios de los caballeros de industria y los delirios neurasténicos de estos filántropos que salvan la decencia.