5 de marzo de 2009

Un sindicalista de visita en un campamento de las Farc

La operación adelantada por el Ejército en la región de Sumapaz, no es exitosa por la captura del peligroso terrorista alias ‘Negro Antonio’. Lo más importante de esa operación fue el encontrar a Efraín Mendoza Gamba en el campamento del frente de las Farc que coordinaba el ‘Negro Antonio’.

Inicialmente Mendoza Gamba se hizo pasar como secuestrado. Pero unas horas después las cosas cambiaron: el presunto secuestrado tenía en su poder un celular activo y cuando llegaron las tropas al sector, el “secuestrado”, en lugar de buscar a las tropas que lo podrían rescatar, salió corriendo al lado de sus “secuestradores”.

Efraín Mendoza Gamba no era un “secuestrado” cualquiera. Él se desempeña como Secretario General de Fensuagro, una entidad sindical cercana a la CUT, cuya representante,
Liliana Patricia Obando Villota, está siendo procesada por rebelión en concurso con administración de recursos relacionados con actividades terroristas, después de encontrarse, en el computador de ‘Raúl Reyes’, información que relacionaba a Obando con las Farc.

Sin embargo, la historia del “secuestrado” viene de atrás: el 25 de junio de 2003, Juan Efraín Mendoza Gamba fue detenido en el municipio de Quipile, Cundinamarca, según aparece en un
informe de Indymedia titulado “Los sindicatos piden la libertad inmediata de Mendoza Gamba”.

A su turno, el nombre del ahora “secuestrado” Efraín Mendoza Gamba aparece en un informe de la Escuela Nacional Sindical, de abril de 2005 en el que se informa que “la persecución continúa de que es víctima el presidente de Sipeacricun Cundinamarca, Juan Efraín Mendoza Gamba, actual secretario general de Fensuagro, quien fue detenido arbitrariamente el 13 de septiembre de 2003 y posteriormente fue víctima de un allanamiento a su residencia y actualmente se encuentra vinculado a un “supuesto proceso de inteligencia del Ejército Nacional”.

Dice el informe que Mendoza Gamba aparece como objetivo militar en una lista del grupo paramilitar que opera en la región. ¿Por qué las Farc secuestrarían a un amenazado por los paramilitares? Pero no hilemos tan delgado: ¿por qué nadie reportó el secuestro de Mendoza Gamba? Y aquí viene la primera excusa: El sindicalista de la CUT asegura que fue secuestrado hace 15 días, pero ¡Oh sorpresa! La familia no sabía de él desde el miércoles pasado… ¿Una semana de diferencia? ¡Caramba!

El informe termina con la
protesta de la CUT y Fensuagro por los seguimientos y amenazas provenientes del paramilitarismo (nunca de las Farc). Al final se encuentra la firma de Juan Efraín Mendoza Gamba.

Nos encontramos entonces ante una realidad: el “secuestrado” Mendoza Gamba estaba visitando el campamento de la RUAN (Red Urbana Antonio Nariño) de las Farc en el momento del operativo militar. Viéndose capturado decidió hacerse pasar por un secuestrado, aunque en realidad Mendoza Gamba pertenece a un sindicato que tiene a dos de sus máximos dirigentes en problemas por sus vínculos directos con las Farc.

Estos vínculos entre sindicalistas y terroristas son hechos que confirman que algunos sectores del Polo mantienen estrechas relaciones con las Farc, pues la CUT es un escampadero para los políticos del Polo que terminan quemados en las elecciones… Tarcisio Mora, actual presidente de la CUT era, hasta hace un año, candidato a la Gobernación de Cundinamarca por el PDA. También es bueno recordar la participación de varios sindicatos en las reuniones de la Coordinadora Bolivariana Simón Bolívar en Ecuador.

Pero también generan serios cuestionamientos las relaciones de Fensuagro con políticos y organizaciones no gubernamentales. Un informe de
DH Colombia, promotores de la marcha de marzo del año pasado que fue convocada, entre otros, por Iván Cepeda, dice lo siguiente: El día 17 de febrero el señor Mauricio Cubides fue abordado por varios sujetos armados quienes intentaron raptarlo. Al no poder lograr su propósito Mauricio fue amenazado de muerte. Mauricio Cubides es integrante de la Federación Nacional Sindical Agropecuaria –FENSUAGRO-, organización convocante de la Marcha e integrante del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado –MOVICE- .

Si los máximos dirigentes de FENSUAGRO están vinculados con las Farc, y uno de ellos es capturado en pleno campamento terrorista, esto demuestra que efectivamente en la convocatoria de la marcha del 6 de marzo participaron las Farc. Y tampoco se puede olvidar la activa participación de Anncol (medio de difusión de las Farc creado durante la zona de distención) en la convocatoria. ¿El Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado no sabía de las andanzas de Efraín Mendoza y de Liliana Obando Villota?

El asunto más importante es que Fensuagro aparece vinculada con diferentes organizaciones de las que ahora posan como buscadoras incansables de la paz. En una carta abierta dirigida al Presidente, en la que le exigen a Uribe que se retracte de los señalamientos contra Iván Cepeda,
aparecen firmando, además de Fensuagro, la Fundación Manuel Cepeda, la Comisión Intereclesial de Justicia y paz, la Corporación Jurídica Yira Castro (esposa de Manuel Cepeda y madre de Iván), el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, la Corporación AVRE, el Colectivo de abogados “José Alvear Restrepo”, Fenaltrase, Sintraunicol, Asonal Judicial, el Partido Comunista Colombiano, Sintraltrainal, el Partido Socialista de los Trabajadores, el CINEP, el Polo Democrático Alternativo y aparte, Gloria Cuartas.

¿Tendrán algo que decir estas organizaciones y partidos sobre su participación conjunta con Fensuagro (fachada de las FARC) en la marcha del 6 de marzo que intentaba limpiarle la cara a las Farc?

¡Que va! El cinismo de esos no tiene límites.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.

2 de marzo de 2009

El Fiscal parrandero

Da asco la administración de justicia en Colombia. Cuando un Magistrado se emborracha con presuntos testigos para tratar de armar un proceso con claras intenciones políticas y cuando el Fiscal General de la Nación se va de parranda con el director de Semana y con algunos periodistas, en teoría, para pedirles colaboración en el caso de las supuestas interceptaciones telefónicas, no solo queda en entredicho la rectitud del aparato judicial, sino que se evidencia una agenda política en esa rama del poder público.

Por simple respeto al cargo, un Fiscal General no debe ir de parranda, buscando que el director de un medio y sus periodistas le entreguen información para la investigación sobre las supuestas chuzadas. Si el Fiscal necesita de la colaboración de personas o instituciones, tiene dos opciones: o los cita en su despacho (para eso lo tiene) o hace una visita oficial a la sede de los colaboradores. Pero eso de ir a libar con los colaboradores deja serias dudas sobre las verdaderas intenciones de Mario Iguarán.

Aquí hay hechos que no se pueden pasar por alto en el escándalo de las supuestas interceptaciones telefónicas. Lo primero es que Semana y su fuente de altísima credibilidad le atribuyen toda la responsabilidad al DAS, pero no musitan palabra sobre la otra institución que sería coautora de las supuestas interceptaciones: la Fiscalía General de la Nación. ¿Por qué el medio y la fuente se ensañan contra el DAS y no mencionan a la Fiscalía?

Es que si las supuestas interceptaciones fueron hechas desde el DAS, se requería que alguien en la Fiscalía participara en la acción, como explica un
informe de Caracol Radio: Para chuzar una línea, el investigador del DAS recibe el requerimiento y lo envía a la Fiscalía y allí le remiten un switcher de la plataforma Esperanza, que es la que le permite al funcionario hacer la interceptación.

La actitud de Semana y de la fuente de altísima fidelidad de echarle toda el agua sucia al DAS podría tener una explicación: que dicha fuente no trabaja en el DAS sino en la Fiscalía General de la Nación. Esa fuente, para ser tan creíble, debe ostentar un cargo importante y tener acceso a los pormenores de los sistemas de interceptación. Otra forma de ganar credibilidad es filtrar información, como se ha denunciado que
ocurre con frecuencia en la Fiscalía.

¿Quién podría ser esa fuente de altísima fidelidad que trabaja en la Fiscalía? ¿Acaso esa fuente se va de parranda con el director de Semana y con algunos periodistas de ese medio? ¿Será que Iguarán les estaba pidiendo colaboración para esclarecer el asunto o se estaba asegurando de que Alejandro Santos y su combo ratificaran el secreto profesional y sobre todo la reserva de la fuente?

Es que en general, el aparato judicial colombiano genera serias dudas, pero es evidente que la Fiscalía General de la Nación es un bastión clientelista para la izquierda “democrática”, que además se ha valido de esas “corbatas” para adelantar investigaciones y acceder a archivos e información que muchas veces está bajo reserva del sumario.

Es bueno recordar que algunas piezas importantes de investigaciones fueron utilizadas por Gustavo Petro en el debate sobre el paramilitarismo en Antioquia. De igual forma hay que mencionar que la hija del senador Jaime Duzán trabaja en la Fiscalía General de la Nación, siendo solo uno de los casos más representativos del fortín burocrático que representa la Fiscalía para el Polo y para la oposición en general.

En ese marco, Gustavo Petro
propuso que las salas de interceptación del DAS pasaran a manos de la Fiscalía General, específicamente del CTI. Más o menos lo que plantea Petro es que los sistemas pasen de manos del Gobierno a las garras de la oposición, que es cierto, sabe darle un uso abusivo a la información que encuentra, mediante la detonación de escándalos, la judicialización de pruebas que en ningún sistema decente podrían ser admitidas y la elaboración de expedientes genéricos basados en dichas pruebas para después individualizarlas.

Ojalá el Procurador se aplique a fondo en detectar los intereses oscuros que se mueven en torno a la relación entre funcionarios de alto rango y directores cuyos medios adquieren (¿pagan?) y se enriquecen con filtraciones e interceptaciones ilegales.

Por Jaime Restrepo. Director de Atrabilioso.