Por Jaime Castro Ramírez
Desprevenidamente se podría pensar que una economía en la cual crece considerablemente el nivel de exportaciones (caso de Colombia, que creció 43% en 2011 respecto al 2010), sería una economía productiva para el bienestar social, pues se podrían inferir sus bondades en materia de generación de empleo, que es el factor fundamental para lograr mejorar el nivel de vida de la gente.
La novedad es que no siempre se produce tal consecuencia de beneficio social. La explicación depende del tipo de producción destinado al mercado de exportación que genera el aparato productivo de la economía.
Lo que pasa en la economía colombiana
El gobierno de Colombia presenta cifras de crecimiento económico basadas especialmente en el gran incremento de las exportaciones denominadas tradicionales (petróleo, carbón, minería), cuya característica es que no es un sector generador de empleo masivo; frente al crecimiento moderado de las exportaciones de productos de la industria nacional (textiles, calzado, productos alimenticios, bebidas, medicamentos, petroquímica, etc.), que es donde verdaderamente es posible lograr el margen de empleo productivo que necesita la economía para contribuir al beneficio social. La proporción de exportaciones en 2011 fue 65% productos tradicionales versus 35% no tradicionales.
Como dato ilustrativo es pertinente observar el siguiente cuadro estadístico comparativo que presenta el DANE sobre las exportaciones 2010-2011:
Técnicamente se denominan productos tradicionales los que requieren muy poco proceso de elaboración para ser utilizados, o exportados, e igualmente utilizan reducida participación del trabajo de mano de obra, razón por la cual se dice que es un sector que no contribuye a la generación masiva de empleo. Las exportaciones del año 2011 sumaron alrededor de 57.000 millones de dólares (con la citada proporción de 65% y 35% entre productos tradicionales y no tradicionales, respectivamente). Mientras las exportaciones de tradicionales creció en promedio un 54.8%, la de no tradicionales solo creció en 18%. La inversión extranjera que fue del orden de 15.000 millones de dólares, la mayor parte fue aplicada a la explotación de productos tradicionales (60%), en la línea de manufacturas únicamente 4.5%, y la diferencia en otros renglones de la economía.
Un factor adicional importante que juega en contra de los industriales exportadores, y en consecuencia en contra de la generación de empleo formal, es la tasa de cambio ruinosa que han tenido que soportar, pues la política monetaria del banco de la república no ha sido eficaz para encontrarle el control adecuado a la cotización del dólar, por ejemplo fijarle un techo que le permita a los empresarios recibir la cantidad de pesos razonable por las divisas de sus exportaciones.
Ante este panorama económico que afecta las finanzas empresariales, no hay economía de escala que valga, pues lo que se ganan las empresas optimizando sus procesos productivos para lograr mayores cantidades producidas, conservando prudentes cifras en costos y gastos, lo pierden por la revaluación del peso al recibir los reintegros por sus divisas de exportaciones. Debiera existir una política oficial que por lo menos subsidiara a los empresarios por estas pérdidas en el tipo de cambio.
Empleo no formal contabilizado como formal
Además, se sabe que un componente importante del empleo que el gobierno anuncia como “nuevos empleos”, corresponde al sector de independientes que fueron obligados a cotizar a salud como tales para poder prestar sus servicios, de manera que aparece la estadística en los registros de las EPS incrementando el empleo, pero resulta que, como es bien sabido, este no es empleo formal, pues la característica es que no produce prestaciones sociales, lo cual es factor fundamental del empleo formal.
Conclusión
La economía que realmente genera empleo masivo y productivo (aparte del sector comercial), es la economía creada por la industria colombiana, la cual requiere apoyo del gobierno a través de créditos blandos y con periodos de gracia razonables, pues es la forma para poder fortalecer sus plantas de manufactura, y a la vez requiere políticas fiscales que le garanticen la estabilidad financiera de sus organizaciones empresariales. La buena economía se hace a través de buenas políticas de gobierno.

2 comentarios:
Con abrir discusion sobre este tema usted si que esta 'haciendo patria'.
Uno entiende que la economia es un sistema, y como tal debe tener componentes definidos, y que dizque obedecerian leyes y normas matematicas, predicciones, etc.
Pero como no se entiende ni lo que es ni lo que pasa, ni pasara, la conclusion mas valida es que es un MITO. Con dioses y semi dioses y figuras acertadisimas en sus actividades economicas.
La ironia de estos saberes es que la observacion de la realidad demuestra las fallas de la actual:
Hay productos pero no hay capacidad de compra. Hay necesidades pero no hay productos o soluciones para estos. Hay tecnologia pero su relacion es inversa al provecho social. Hay leyes al respecto pero como que la sobresaturacion deja un precipitado social grande.
Uno se pregunta y que hacen con tanto producto o servicios para los que no hay capacidad de compra? Por que han dejado ese elemento por fuera de las ecuaciones aplicables a la economia? se les olvido?
No, la buena economía se genera dejando a los empresarios decidir.
La buena economía se genera dejando que los banco comerciales determinen el riesgo asociado a los proyectos y no mediante créditos blandos que favorecen a unos en detrimento de otros.
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