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6 de septiembre de 2011

¿Quién mató al soldado William Domínguez?


Por Erika Salamanca

Este fin de semana, conocimos la trágica noticia del asesinato del soldado William Domínguez, a manos de un desconocido en el barrio Bachué de Bogotá. En su edición del 3 de septiembre, el diario El Espectador, registró la noticia, que nos escandalizó a todos. No sólo era triste el asesinato, sino que según este medio de comunicación el soldado William Domínguez se había convertido en drogadicto y habitante de la calle. Así mismo, quedaba la percepción de que la culpa del trágico final del soldado habría sido del ejército y del Estado por no haber ofrecido tratamiento sicológico y seguimiento adecuado al ex secuestrado.

Sin embargo, pocas horas después de la publicación de la noticia, la cual fue replicada por varios medios de comunicación, se empezaron a conocer versiones encontradas sobre lo publicado en el diario capitalino. Finalmente, los colombiano tuvimos oportunidad de oír las declaraciones de la madre del soldado, quien se mostró extrañada por lo publicado en El Espectador, y confirmó que su hijo no era un habitante de la calle y tampoco un drogadicto como ya lo habían afirmado varios medios.

Por el contrario, contó que su hijo vivía con ella, que era padre de una niña de 4 meses y que no tenía problemas de drogadicción. Así mismo, expresó a la opinión pública a través de entrevista con la periodista Vicky Dávila, de la FM, que su hijo había quedado seriamente lesionado sicológicamente por la terrible experiencia del secuestro, pero sobre todo, por el periodo de 10 meses que pasó en cautiverio, en un cambuche, solitario y amarrado con cadenas 24 horas al día.

Según narró la señora Castro, madre del soldado William, su hijo había sido internado un mes en la Clínica La Paz, en las semanas posteriores a su liberación. Una vez fue dado de alta, el soldado Domínguez debía continuar asistiendo a citas periódicas con sicólogos y el personal profesional que estaba a cargo de su caso, sin embargo, como lo expresó su madre, el soldado William no siguió atendiendo las consultas porque su tiempo lo absorbía su compañera sentimental. De igual forma, la madre de Domínguez agregó que el soldado nunca dejó de recibir visitas de seguimiento por parte del ejército aún cuando se había negado a asistir a las sesiones de terapia recomendadas para su caso.

De otra parte, el padre de Domínguez, en reportaje para un noticiero de televisión, expresó su preocupación por la relación que podría tener el crímen de su hijo como continuación al ataque que había sufrido el hermano de William algunos días atrás en circunstancias similares.

Así las cosas, lo que terminamos leyendo en uno de los principales diarios del país no era cierto, y lo que muchos periodistas empezaron a cuestionar sobre el abandono del ejército con aquellos miembros que han sufrido la penosa experiencia del secuestro tampoco.

Contrario a los hechos, la madre de Domínguez expresó su pesar porque a su hijo le había marcado negativamente la promesa no cumplida de quienes le aseguraron que lanzarían su disco ''Como nos cambia la vida" al mercado nacional. El soldado William, según contó su madre, había construido un sueño con la promesa que le hicieron de volverse un "cantante famoso", entre otras cosas, él había prometido a su mamá una casa y un mejor futuro para todos y desafortunadamente era un joven desempleado esperando una buena oportunidad para generar ingresos.

Entonces ¿quién mató a Domínguez? ¿Se trató de una venganza por problemas de su hermano? ¿El ejército? ¿El Estado? ¿Quienes prometieron grabar y lanzar un disco al mercado? ¿Las FARC? ¿Quienes secuestran no matan en vida a una persona que es sometida al maltrato sicológico y a veces físico? ¿Quienes secuestran no logran borrar por momentos la esperanza de vivir de sus víctimas?

Las FARC no empuñaron el arma que quitó el último aliento de vida al soldado William, pero sí quitaron los sueños y lo que ha debido ser su vida si el rumbo de su carrera en el ejército no lo hubiera detenido su secuestro. Las FARC, a quienes veíamos con la esperanza de pronto ser acabadas, hoy resurgen. el Estado tendrá que disponer de más presupuesto, de más esfuerzos, máxime cuando se está pensando en la posibilidad de una segunda etapa del Caguán. Cuando el gobierno compruebe que no se puede negociar la paz con quienes no tienen la voluntad para lograrla, será un poco tarde. Recursos que podrían haberse dispuesto entonces para generar planes y oportunidades para jóvenes como Domínguez, que buscan superarse, estarán dirigidos a comenzar casi de cero una lucha contra el terrorismo.

Quizás, al soldado Domínguez lo mató una sociedad egoísta y despreocupada, una sociedad que estuvo antenta a pasar un rato de burla y amarillismo al oír a un joven y simpático soldado con voz desafinada que quería ser la estrella de los colombianos. A Domínguez lo mataron las FARC en vida, pero quizás nuestro abandono como sociedad lo llevó a estar en el lugar equivocado.

Esta tragedia nos pone a pensar en las circuncias que pueden estar pasando otros soldados ex secuestrados, qué podemos hacer como sociedad para retribuir de alguna manera lo que ellos han hecho por nosotros

¿Es suficiente lo que hace el ejército haciendo seguimiento exclusivamente a un caso clínico? ¿Debería el Estado garantizar a estos muchachos un empleo digno, no necesariamente en las filas del Ejército? Estos son interrogantes que dejo en el tintero para quienes tienen la posibilidad de evaluar si estamos haciendo lo suficiente y si es factible lograr un cambio positivo en pro del bienestar de otros colombianos.

Por cierto, no esta de más aprovechar esta oportunidad para pedir a los medios de comunicación un poco más de mesura y menos amarillismo. ¡Que demuestren profesionalismo y respeto por el lector y por el protagonista de la noticia!

4 comentarios:

Jugando a Vivir dijo...

que cosas, el ejercito, deja en completo abandono a todos los soldados, no es si no que a uno lo hieran, lo secuestren para que deje de ser un orgullo y solo lo utilizan para desfiles, el trato en el batallon de sanidad es malisimo, y el afan del ejercito es de librarse de uno a como de lugar, doy fe de este tema, no me arrepiento nunca de haber sido soldado, de haber dado mi cuerpo para combatir el terrorismo, lo que me duele es que en realidad se olvidan de uno, dure 1 año despues de la junta medica para recibir la pension, dure 6 meses desde la junta medica para recibir un poco de dinero que en ningun momento calmara mi perdida funcional, y llevo 6 años luchando para que el ejercito cumpla la ley y me otrogue una beca. si esto no es abandono entonces que? repito me siento orgulloso de mi ejercito por que es el mejor del mundo pero son cosas que deben mejorar, no soy un desechable mas como varios de mis es cursos que ya he visto en la calle pidiendo monedas.

Jugando a Vivir dijo...

olvide decir que estoy de acuerdo en que las farc, son culpables en parte, pero la guerra en colombia tambien lo es y no dudo en afirmar que como en el caso de todos los que fuimos soldados de la patria hubo avandono del estado

Nsoren dijo...

Ve, por lo menos usted no tomó al soldado Dominguez como la puta de los uribistas y los fans de Piedad Córdoba que se disputaban el acto de liberación del soldado en las redes sociales.

Imparcial dijo...

Esto es una parte muy importante de lo que se está viviendo en la realidad de la vida, desafortunadamente, sí son culpables en primer lugar, las Farc, en segundo lugar la inseguridad que estamos viviendo,y para completar la ''Corte s de J'' que aplica castigos a los inocentes y los culpables ??? Chévere cierto!