"@JavierAdaime @mesazoico @migueluribel Dile que claro que puede ir pero tiene que llevar a su amiga Erika Salamanca, los cogemos a pata 2x1".
Así define cierta candidata a la JAL de Usaquén la manera en que es válido tratar a personas que no comparten su punto de vista sobre la política colombiana. La mención sobre @NataliaDeLaV reseñada en el blog No Me Crea Tan Pendejo nos dice mucho del nivel de las personas que aspiran a vivir del erario colombiano mediante un cargo público, incluso uno de elección popular.
En cuanto a Natalia no hay tanto que decir como del círculo en el que se mueve en las redes sociales. Amiga cercana del repugnante Gonzalo Guillén (@HELIODOPTERO), el mismo que pretendía ofrecer dinero para perseguir twitteros críticos de Daniel Coronell, intenta suplir su carencia laboral postulándose a un cargo a nombre del partido progresista de Gustavo Petro.
Emulando a Rodrigo Lara, "el happy Lara", como quedó bautizado cuando desafió a golpes a un portero que no le permitió entrar a un centro de votación cerrado en horas de la noche, Natalia goza no sólo del respaldo político del partido de Petro, sino del silencio sepulcral de éste cuando muchos twitteros le preguntaron al ex M19 su opinión con respecto al comentario pendenciero de su pupila.
El cerrado círculo en que se mueven Natalia, Vladdo y Gonzalo Guillén es muy particular. Ellos son los que viven en una cruzada política contra todo aquel que no esté en su rosca, pero actúan con cierta licencia para exhibir su bajeza moral ante los demás. No es raro que incluyan labores tan nobles como la elaboración de listas negras de tuiteros críticos con Piedad Córdoba, y otras formas de intimidación.
De la época de la "ola verde" viene Natalia compartiendo cercanía con Antanas Mockus para pasar a apoyar la alcaldía de Petro sin romper el listón verde que la ataba al candidato del "no todo vale". ¿O sí valen ciertas cosas como el trasteo de votos?


Natalia es muy representativa de cierto grupito, que ni intentando disculparse puede dejar de demostrar su bajo nivel (¿contagiado de tanto juntarse con Guillén, Vladdo, Petro y Mockus?). En un lamentable intento de disculpa terminó mostrando que tampoco es que sea muy brillante para entender contextos.
Citando a la kickboxer de Usaquén, "la llamaron hasta moza de Petro", cosa que no es cierta. Me atribuyo el origen del comentario, que era exactamente "moza de @Heliodoptero tenía que ser". O sea, de Gonzalo Guillén, a quien conocemos con un "coquetón twittero de la tercera edad". Petro se limitó a preguntarme si era "machismo de derecha" llamar moza a Natalia, a lo cual le respondí que si le parecía mejor, llamáramos a Guillén "mozo de Natalia" y asunto arreglado. Aquí no hay lugar para manipulaciones sexistas de quien no tiene ni una palabra de reproche para su violenta pupila en nombre del "progresismo".
En cuanto a las personas agraviadas por el comentario de Natalia, es decir, las destinatarias de sus patadas, uno no puede comparar para nada a Alberto Bernal y Erika Salamanca con el personaje de la conversación telefónica en que Uribe le dedicó "darle en la jeta, marica": un funcionario del cual se sospechaba que estaba incurriendo en actos de corrupción.
Si alguien ha podido ver alguna vez a Alberto Bernal o a Erika Salamanca faltándole el respeto a Natalia o a quien sea, que tire la primera patada. No es justo compararlos con un bribón que negociaba por debajo de la mesa expropiaciones de bienes producto del lavado de dinero a nombre del gobierno nacional.
Pero para la pupila de Gustavo Petro y por ende para éste con su silencio, el trasteo de votos, el ofrecimiento de patadas a contradictores decentes y respetuosos, y el engaño a las aerolíneas con el peso del equipaje son actos morales endosables al progresismo, del cual Antanas Mockus no parece querer desprenderse con la misma indignación con que hizo a un lado a su ex compañero, ex amigo y ex copartidario Enrique Peñalosa en cuanto se hizo público el apoyo que el expresidente Uribe le dedicó. Da pesar con el país que semejantes personajes resulten los campeones de la moral y acusen a los demás del "todo vale": nadie lo representa mejor, y aun los demás tendrían algún pudor en jactarse de cometer un fraude.
Es el mismo círculo de Guillén, el que comparte la dirección de Un Pasquín de Vladdo, el que "asesora a diversos medios impresos de América Latina", y conociendo su enfermizo antiuribismo, no sería raro que resultaran ser medios sostenidos, financiados e incluso creados por el expansionismo chavista en la región. Libros y documentales destinados a desvirtuar el mayor logro militar en el gobierno de Uribe no suelen ser financiados por bolsillos desinteresados y mucho menos flacos. ¿Quién más que el comandante vecino para engordar a quienes están sedientos de desquite contra el gobierno anterior?
Se ve, con esta desvergonzada candidata, cuál es el talante que las huestes vencidas del Polo, las mismas que arrastraron a cientos de adolescentes adoctrinados a la "ola verde", impondrán a una alcaldía de Petro, al que sin la menor duda se sumará Mockus: trampas y agresiones y al mismo tiempo ostentosa rectitud, todo lo cual deja mucho qué pensar sobre los nexos de tales angelitos con Chávez y con los órganos armados del chavismo en Colombia.
Se ve, con esta desvergonzada candidata, cuál es el talante que las huestes vencidas del Polo, las mismas que arrastraron a cientos de adolescentes adoctrinados a la "ola verde", impondrán a una alcaldía de Petro, al que sin la menor duda se sumará Mockus: trampas y agresiones y al mismo tiempo ostentosa rectitud, todo lo cual deja mucho qué pensar sobre los nexos de tales angelitos con Chávez y con los órganos armados del chavismo en Colombia.
Da miedo pensar que en octubre habrá otro BigWIN de personajes de tal categoría, aunque sabiendo cuál es la biografía de Petro y sus relaciones problemáticas con el tirano venezolano, y aun el cinismo de su socio Antanas Mockus, nada raro tendría que exhibieran con tanta desfachatez su inmoralidad.

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