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3 de marzo de 2011

Como marrano estrenando lazo

Por Noel Carrascal

Colombia hoy por hoy es como un marrano estrenando lazo. Relacionar a este noble animal con Colombia no se debe tomar como un insulto. Aunque asociar a un marrano con algo raramente se hace sin un tono de desprecio entre los humanos, irónicamente, por muy feliz que viva en su apestosa cloaca, poco se puede considerar su vida como inmunda cuando se compara con las ‘cochinadas’ que algunos humanos se hacen entre sí, en especial en la política, y en Colombia esas cochinadas abundan. Por lo que me disculpo si ofendo a algún marrano con el que los lectores tengan un apego emocional por haber puesto este porcino al mismo nivel de algunos homínidos de baja índole.

El marrano al que me refiero en mi alegoría estaba moribundo por allá por el 2002. Traía por muchas décadas una infección de una plaga de terrorismo comunista, la guerrilla, y para colmo de males la reacción inmune, que evito que el marrano sucumbiera prematuramente, lo afectó en su salud y se presentó en forma del paramilitarismo desbocado.

Entonces el marrano cambio de administrador. Álvaro Uribe entendió el problema que eludía a los más ‘eruditos’ politólogos y ‘expertos’ del conflicto. A la cura le dio el nombre de seguridad democrática, al mismo tiempo que desactivó los violentos anticuerpos, que traían fuertes efectos secundarios indeseados, y que en forma de los paramilitares frenaba el progreso de la infección guerrillera. En la torpeza y sobrerreacción de los paramilitares cayeron desafortunadamente células del marrano que no estaban infectadas con el comunismo. La guerrilla retrocedió, y los anticuerpos paramilitares más prominentes fueron arrestados y extraditados, otros se reinsertaron o degeneraron en vulgares bandas criminales. La guerrilla languideció, pero el exterminio de este azote todavía es elusivo.

Uribe manejó el marrano soltándole el lazo. El marrano se empezó a ver más atractivo para la generación de empleo y la inversión extranjera. Ya estando el marrano bien gordo, se le venció el contrato al administrador, y Uribe tuvo que ceder el lazo a un supuesto administrador de estilo similar. En lugar de darle más lazo al marrano, Santos llegó y lo puso a estrenar el apretado lazo de la unidad nacional que con todas sus demandas clientelistas sofocaba al marrano.

Con la retracción de la infección comunista, se hizo evidente otro problema de salud que es la cantidad de parásitos, ciudadanos, chupa sangres que tiene el marrano. Al marrano la gente le metía la puñalada en forma de corrupción en contratos y carruseles de pensiones de palomita, entre muchas otras formas creativas de desangrarlo. Para rematar, Santos lleva al marrano al mercado a desangrarlo a favor de los chupasangres a quienes les saciará su sed con componendas pagadas con dinero de inversionistas extranjeros. Hasta aquí toda esta introducción es bien sabida. El marrano, o sea Colombia, Santos solo lo aprecia por la manteca que se le podía sacar en forma de minería y la venta de acciones de empresas estatales como el Banco de Colombia y Ecopetrol, que no tienen otro propósito aparente que no sea el de contribuir al egoísmo de la vanidad de su legado.

No se puede culpar a los inversionistas que le sacan provecho al marrano en el mercado. Ellos están jugando bajo reglas preestablecidas. Ellos quieren concesiones de lo que sea más productivo del marrano. Es el administrador, Juan Manuel Santos y sus círculos oligárquicos, quienes están prestando a este marrano para su explotación. El error de este presidente es ese facilismo que tanto nos aqueja a los colombianos, tal vez por el mal ejemplo de los narcotraficantes, de querer hacer cuanto más dinero sea posible en el menor tiempo, de cualquier forma posible. Pensar e innovar es un ejercicio demasiado difícil para los ‘intelectuales’ y dirigentes con el poder de empujar políticas que desarrollen nuestra tecnología. En la Universidad Nacional, recinto que debería ser hogar de la creatividad e innovación, tirar piedra es el único ejercicio que se hace sin estupor, esfuerzo y dificultad. Ellos tiran, en las calles y en los medios, piedra por una inversión social de lujo; el problema es que estamos descuartizando al país para pagar esa inversión social de primer mundo a unos pocos privilegiados, y para construir infraestructura que ayude a la explotación aún más acelerada de Colombia.

Para darnos una idea del tipo de prosperidad que tenemos, que es la de la explotación de un pais y no la construcción de un aparato productivo del siglo XXI, hay que escuchar los análisis de los inversionistas que quieren venir a Colombia a sacarle jugo a este marrano. En el show televisivo sobre inversiones, el famoso comentarista e inversionista Jim Cramer se refirió a Colombia como el otro Brasil en cuanto a su potencial para recibir buenos dividendos de las inversiones. Sus comentarios comienzan mostrando una bolsa de café colombiano y diciendo que ‘este’ mercado necesita una lección de geografía y continúa:
"…en las últimas semanas, mercados emergentes en todo el planeta han sido golpeados debido a las protestas en Egipto. No solo el Oriente Medio, eso tiene sentido, pero acciones (de compañías) latinoamericanas, eso no tiene sentido para mí de ninguna forma. Alguien llame un cartógrafo... "
Y con un cuchillo de cacería muestra en el mapa dónde queda Egipto como tratando de explicar lo lejos que queda de Latinoamérica y como las circunstancias en el medio este nos afectarían, cuchillo que parece simbolizar la destripada del marrano.
"... La gente está sacando sus dineros de los mercados emergentes, de todos, porque China subió anoche las tasas de interés. Y eso no es algo de lo que me preocuparía mucho porque los chinos comunistas son los más grandes compañeros de ruta capitalista (leer interesante definición aquí) en la historia, y ellos están haciendo exactamente lo que queremos: están ingeniándose un aterrizaje suave a su economía recalentada. Los mercados no pueden leer un mapa ni para salvar su propia vida, y ahora se están creando oportunidades fantásticas de compra lejos de China y Egipto. Esta noche los voy a llevar a una tierra mágica de oportunidad del otro lado del mundo de Egipto y China. Continente diferente, hemisferio diferente. Y nosotros no necesitamos un sistema global de posicionamiento o una mujer mirando entre tus cosas para darnos cuenta de eso. Nosotros vamos a un país latinoamericano con vastas reservas petroleras y minerales, una agricultura en estrepitosa expansión, (¿Agro Ingreso Seguro?) una economía que está creciendo más rápido que la mayoría de sus vecinos, y un presidente recientemente elegido con políticas de inversión amigables. Sí, usted ha adivinado, estoy hablando de ¿Colombia?"
Hago una pausa aquí para exaltar el tipo de interés que Colombia despierta en los inversionistas. Ellos no vienen aquí por nuestras capacidades tecnológicas, infraestructura o la educación de nuestra gente. Tampoco a abrir fabricas en un país donde la competitividad de sus trabajadores difícilmente puede competir con los bajos sueldos de China, inclusive con altas tasas de interés por esos lados. No, Colombia se perfila como un marrano de recursos naturales que nos hacen atractivo para sacarnos ganancias cuantiosas. Y no nos enojemos con los inversionistas por muy interesados que sean, tampoco les cerremos las puertas. Hay que enojarse con la clase política y dirigente que en su visión perezosa, limitada y de corto plazo tienen a Colombia al filo del cuchillo cazador de los capitales extranjeros. Nuestros presidentes les han estado abriendo la puerta para impulsar infraestructura que abriría aún más la puerta para que nos sigan drenando de nuestras riquezas precipitadamente. Las políticas sociales progresistas que demanda nuestro utópico y pésimo algoritmo constitucional progresista ejerce una presión irresistible para succionar todas las riquezas de este marrano. Una constitución más justa y socialmente menos ambiciosa nos ayudaría mucho más a crecer sin acabar con nuestro país. Cramer continúa con aparente buena noticia de Colombia, para los explotadores, porque para el explotado marrano no me parece tan buena.
“Un momento, probablemente creyeron que me refería a Brasil. Ustedes probablemente sabían que Colombia es de donde es Pablo Escobar o el cartel de Medellín o por lo menos la tierra de Juan Valdez, el sitio a ir por café o de pronto cocaína. Y ellos tienen a Shakira, a quien amamos aunque ella no haya hecho nada memorable últimamente, y eso es casi todo. Están equivocados….”
No odien al comentarista que solo se refiere a la cultura popular por la que somos más reconocidos. Este debe ser un espejo metafórico donde nos podríamos mirar como país y darnos medida de que tanto hemos contribuido a la cultura occidental.
“...todo el mundo ha estado enfocado en la súper atractiva economía brasilera al sur (de Colombia)… Colombia silenciosamente se ha convertido increíblemente atractiva para la inversión. El producto interno bruto colombiano debe crecer por encima del 5% por los próximo dos años, mejor que el promedio para todo Latinoamérica de 4.3%. En Colombia se están creando empleos, desempleo debe llegar al 11% este año (un numero desastroso si Cramer se refiriese a su propio país), que bajo de 12.3% en 2009. Los precios del café están subiendo… Usted puede que no sepa esto, pero Colombia tiene vastas fuentes de riquezas. Más de la mitad de la inversión extranjera que entra al país lo hace comprando en los sectores petroleros y mineros. Ahora, usted se preguntará que el bajón del desempleo de 12% a 11% es la gran cosa, un momento, en esta situación es donde creo que Brasil estaba hace 8 o 10 años. Un país que está usando bien sus recursos para financiar desarrollo real en el resto de la economía…”
En esto no estoy tan de acuerdo con Cramer. El sostenido alto desempleo refleja lo poco que beneficia al colombiano de a pie esta bonanza minera. Y aunque la minería sí crea crecimiento económico en sectores marginales de la economía, no es la forma más inteligente de crecer y desarrollarse con equidad, tampoco la más sostenible. Esto es bueno para inversionistas como Cramer, para la mayoría de los colombianos no tanto. Que Brasil haya pasado por esta ruta hace 8 años no quiere decir que nuestro destino será mejor pues no sabemos en que parará Brasil.
“...Ustedes saben que (Cramer) gusto de Brasil por sus vastas reservas minerales y petroleras y por el próximo boom de infraestructura que es cortesía de los juegos olímpicos y la copa mundo. Pero no es suficiente enfocarse en Brasil cuando hay algo más en Latinoamérica. Queremos el siguiente Brasil, el siguiente país en unirse al mundo con crecimiento sostenido y capacidad financiera comprobada. En realidad, Colombia solo está a un paso de obtener un calificativo de inversión positiva por uno de los más destacados calificadores de bonos. El presidente Obama está trabajando en un tratado de libre comercio, aunque probablemente no será aprobado pronto, fue una prioridad suficiente para que el presidente lo mencionara ayer en su discurso en la cámara de comercio… Además las bolsas chilenas, peruanas y colombianas se unirán para crear el llamado Mercado Integrado Latinoamericano, o MILA, lo que debe crear un gran flujo de liquides… La mejor forma de apostar en Colombia es escogiendo acciones individuales lo que significa comprar acciones del Banco de Colombia que es la banco más grande de Colombia con 21% de participación en préstamos y 20% de participación en depósitos”
"Apostar en Colombia", como si fuésemos un predecible juego del azar arreglado para que quien apuesta este seguro de salir ganando, y Colombia perdiendo. Pobre marrano que se presta para el beneficio de unos pocos. Después de recomendar que no se deba comprar estas acciones precipitadamente,Cramer explica por qué esta parte (El Banco de Colombia) del marrano es tan importante, y por eso mismo estas aparentemente buenas noticias de nuestra economía no son tan buenas para el ciudadano promedio.
“..Bancos son una gran forma de ‘pavimentar’ mejoras económicas en un país y el Banco de Colombia es por mucho el mejor banco de Colombia. Con el desempleo bajando, mientras los ingresos reales de las personas están subiendo y con la inflación bajo control más gente va a ser capaz de pedir préstamos y comprar algo…”
Nuestro potencial de endeudamiento es un indicio de por qué las dulzuras del capitalismo son tan injustamente odiadas. El capitalismo es increíblemente benévolo para las personas inteligentes y disciplinadas, para los demás, incluyendo los mamertos, que se comprarían todo tipo de lujos gracias al acceso a la financiación barata, el capitalismo los quema, y por ende ellos lo odian. No es un problema del capitalismo, es del individuo que no sabe navegarlo. Soy totalmente capitalista pero no en pro del capitalismo desbocado sino inteligente, y creo que debemos abrir la economía al difícil juego de la globalización, pero debemos aprender de experiencias externas para no repetir los mismos errores, ni ser los menos beneficiados de este juego extremadamente complejo.

La facilidad de financiación llevó a Estados Unidos a la crisis de mercados hipotecarios del 2008. La historia parece ir en dirección de una repetición de esos acontecimientos en Colombia, y poco se hace para educar al consumidor promedio el cual probablemente pasará sus tarjetas de crédito y comprará casa que no podrá costear. Esto no lo sabrá hasta que sus finanzas y los mercados dolorosamente lo ajusten corrigiendo los malos préstamos en forma de embargos y bancarrotas. No culpemos a los bancos, las malas decisiones de los individuos son culpa de su estilo de vida insostenible, esto lo sabía inclusive Flaubert cuando escribió Madame Bovary, hace mucho tiempo. Y si no han leído la lección 'flaubertiana' de Madame Bovary, o si la leyeron y no la asimilaron, no culpen al capitalismo por esa ignorancia, algo que comúnmente ocurre entre los mamertos.

Los mercados son justos aunque cobren caros los errores de las personas; son la mejor forma de prosperar si se los entiende. China y Chile son un buen ejemplo de ese entendimiento, y Chibchombia no tanto como estos tigres, aunque le cambiemos el nombre para que se asemeje. Pero no creo que el colombiano promedio entienda el capitalismo tan bien, y el promedio baja por la alta densidad de mamertos en el país. Aparentemente Santos lleva a este buen mozo marrano que es Colombia a que lo ‘pelen’ en el mercado abierto y los mamertos llorarán, y Santos los contentará con componendas. Como un profeta, cuyas profecías podrían ser evitadas si a los colombianos se les educara con mas lecciones del funcionamiento de los mercados que de mamertismo a través de los medios, Cramer nos sigue leyendo nuestro futuro...

“.. Ademas, el nuevo presidente de Colombia recientemente salió con un programa de construcción de 150 mil viviendas lo cual alimentara el mercado de hipotecas y ganancias para los bancos. Pongamos eso en perspectiva, Estados Unidos tiene 6.5 veces la población de Colombia… y per cápita ellos están construyendo más casas que nosotros…. La revolución del crédito en Colombia, hipotecas, préstamos y tarjetas de crédito, permiten a la clase media crear negocios, comprar casa y claro esta comprar…”
Esto es muy cierto, en teoría la disponibilidad de préstamos promueve el desarrollo económico, pero para eso se necesitan programas de financiación eficientes y enfocados, no la indiscriminada prestación de servicios financieros que saturarán la capacidad de crecimiento de la economía mucho después de que los inversionistas extranjeros hayan huido del país con sus ganancias, cuando el endeudamiento del consumidor típico de artículos de lujo personales se maximice.

Los chinos han desarrollado una rápida intervención de estos mercados financieros para evitar colapsos. Si en Colombia permitimos esta revolución crediticia con inteligencia, sin dejar que grupos de interés abusen del consumidor, podríamos mantener un crecimiento con más sostenibilidad, aunque soy pesimista de nuestra capacidad colectiva e institucional para controlar esta bonanza crediticia. Y Cramer sigue inspirado.
“.. Ahora mismo Colombia tiene el más bajo índice que compara la capacidad de endeudamiento con el producto interno bruto en los mercados emergentes… Colombia tiene 28%, Brasil 46%, Chile 73%, Sur Africa 82%...”
Estos índices macroeconómicos son muy mal interpretados por mamertos que mucho saben de ideologías socialistas y poco del funcionamiento capitalista. La capacidad de endeudamiento es buena, pero cuando se endeuda para generar empresa, no cuando los consumidores se van de viaje y compras de productos exóticos extranjeros como autos y productos de marca para satisfacer su adicción consumista. Y es que es así como los bancos maximizan sus ganancias en préstamos: ofreciendo más contados a más colombianos con menores tasas de interés. No concuerdo con quienes buscan sobre regular, restringir o cobrar impuestos excesivos a estos mercados financieros, lo que pretendo es mostrar los que se nos viene para educar y no morder la carnada del crédito fácil que ha puesto a muchas familias en aprietos económicos en economías menos emergentes que la nuestra.
“… Esto significa que el Banco de Colombia tiene mucho campo para crecer en la medida en que más gente tiene acceso a servicios bancarios. Las ganancias de la compañía por acción debe llegar a 14.4% por los próximos cuatro años, nosotros no tenemos algo así, y todavía sus acciones son intercambiadas a costos once veces más altos que sus ganancias, eso es en realidad barato en comparación con las compañías financieras norteamericanas. La tasa de interés conocida como ‘Non-performing loan rate’ del Banco de Colombia es de 3.4%, por debajo del promedio de 3.9% en el país. Y las acciones del Banco de Colombia están a la baja por la extraña conexión con Egipto y el alza de las tasas de interés chinas que asustaron inversionistas que intercambian acciones en ‘canastas’ y es por eso que el Banco de Colombia es bueno para invertir. Y tengo otra para ustedes… Me gusta Ecopetrol….”
Y Cramer concluye con la esencia de su mensaje:
“…La verdadera noticia no es Egipto, envíe su dinero a Colombia, un país que no ha sido descubierto y en silencio ha estado ganado terreno para hacerse más atractivo a las inversiones.”
O sea que a este marrano lo saneó Uribe y ahora Santos lo lleva, no a que lo maten, sino a que le hagan una liposucción que lo dejará anémico sacándole recursos que supuestamente se invertirán en nuestra economía. La palabra invertir aquí es un poco incorrecta. En su mayoría, el dinero que se le saque al marrano de Colombia por nuestros políticos, será gastado en muchas cosas que en su mayoría no generaran más recursos y que probablemente requerirán infusión de capitales regularmente como la infraestructura y las políticas sociales.

Esto quiere decir que Colombia y su clase dirigente están usando las riquezas no renovables en gastos, que aunque son necesarios, algunos importantes, no nos van a sacar del subdesarrollo permanentemente. Políticos como Santos no parecen entender el capitalismo tan bien como se necesita para crear prosperidad en la forma en que lo hacen China o Chile. De pronto es el cortoplacismo de cortos periodos presidenciales que hacen que nuestros políticos sean seducidos por dinero caído del extranjero.

La solución no es el proteccionismo ni un ambientalismo desmedido que ni hace ni deja hacer algo bueno por el país. La solución es ser más inteligentes que los inversionistas, no caer en su juego, e invertir esas ganancias en una forma aún más ambiciosa que es la generación de empresas y producto de valor agregado, que reducirían nuestra dependencia en materias primas, empezando con una política de sustitución de productos importados que sean rentables, y una apertura económica que permita la traída de productos foráneos a más bajo costo.

Sin estas soluciones más arriesgadas, entonces cuando vaciemos el país, o este marrano, de riquezas, pensaremos "por qué no invertimos más en tecnología y capital intelectual que genera empleo y es ilimitado". Donde esto se puede lograr, en las universidades más prominentes como la Nacional, la ideología que predomina es la de la ruta del los compañeros comunistas, haciéndose pasar como liberales cuando son progresistas o comunistas, y no la ruta de los compañeros capitalistas, más cercanos a la definición de liberal en lo que atañe a los mercados libres. Luego se quejan por nuestro subdesarrollo sin nunca proponer alternativas, solo criticando el capitalismo y el neoliberalismo, y negando el socialismo del siglo XXI como invento de Chávez cuando ellos lo apoyan secretamente como comunista trasnochado, o mamerto. El capitalismo no pone una pistolas en la cabeza o encarcela si el ciudadano no se endeuda; está basado en las libertades; el socialismo, comunismo y progresismo te obligan, por ley o dictadura, en su ruta mamerta, porque cuando la gente se entera de sus injusticias, se quieren salir a como dé lugar.

¿Por qué Cramer no siguiere invertir en alta tecnología en lugar de minería? Parece ser que para el extranjero seguimos siendo una republica bananera, aunque el petróleo y otros minerales hayan substituido las bananas, realidad con la que no me conformo.

Poco se enteran los dueños del marrano, todos los colombianos, que si el marrano desarrollase habilidades intelectuales en forma de productos novedoso valdría más en el mercado que por su manteca. Es que los inversionistas están mayormente interesados en las partes más jugosas del marrano: Ecopetrol y el Baco de Colombia. Si este marrano pudiera mostrar más habilidades artísticas, científicas o creativas, valdría mucho más de lo que pesa en oro o en tocino. Santos, como buen ejemplar de nuestra clase política, lleva a este marrano al mercado a que sea explotado. El marrano de Colombia es pasión camina con el orgullo de su nuevo atractivo, y como si el lazo que estrena, y su administrador, fueran la gran cosa,  camina al matadero  sin saber que lo van a desmembrar, y el marrano no sabe que se recuperó de las garras de la violencia guerrillera y paramilitar para caer victima de la fiebre de los paises 'sollados'.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

No soy Santista, es mas, estoy muy arrepentido por votar por ese señor. Colombia debe ofrecer lo que tiene que son recursos naturales, una vez se conosca el pais saltar a otras de sus potencialidades. Esta decada el pais podra crecer a tasas superiores al 6% basada en construcion de infrastructura viviendas ecetera sumada a la espancion minera y agricula sobre todo en la altillanura, luego habra que buscar otras funtes de crecimiento economico que deben estar sostenidad en la innovacion tecnologica.

Anónimo dijo...

...publicado en El Colombiano de hoy.

algun comentario?

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Santos es un buen presidente
Francisco Galán | Medellín | Publicado el 3 de marzo de 2011
Hoy el mundo está cambiando vertiginosamente, las gentes reclaman justicia, democracia y participación política, cada vez es más difícil para los gobernantes prolongarse en el poder.

Las revueltas populares me recuerdan mi juventud, donde estuve buscando en la doctrina social de la iglesia Católica, a la luz del Papa Juan XXIII, las razones para comprometerme en favor de los más pobres del país, luché en la guerrilla durante 35 años por un Estado justo, moderno y democrático.

Aún sigo buscando estos ideales aunque ya no legitimo de ningún modo la confrontación armada para lograrlo.

Con sorpresa, como muchos colombianos, he encontrado con agrado en este gobierno de Juan Manuel Santos la posibilidad de desarrollar la democracia, las garantías para participar en la búsqueda de la superación de las violencias que nos agobian.

Apenas llevamos seis meses de gobierno y se van abriendo caminos de conciliación, creo que con la contribución de todos los colombianos y las naciones vecinas.

Santos va a conducir, en uno o dos periodos de gobierno, el país a la paz definitiva. Conocí al Presidente cuando me visitó en la cárcel y desde allí tengo memoria de un líder buscando permanentemente la paz.

El país está culminando un proceso de transición, se comprueba que existe otro buen modelo de gobernar diferenciado en gran medida al desarrollado por el expresidente Uribe, incluso el país ya es otro ante los ojos del mundo.

Aquí se comienzan a retomar las ideas liberales y se convoca la Unidad alrededor del fortalecimiento del Estado Social de Derecho, como rige la Constitución, se recupera la institucionalidad y se comienza la reconstrucción del país, no solo por los estragos causados por el invierno.

Esta casa periodística en la que hoy escribo me ha dado la tribuna en el país para continuar mi lucha por la paz y la democracia en un tiempo difícil para la reconciliación y para mí, me brindó apoyo en muchas de las iniciativas para tratar la violencia urbana cuando parecía pecado hacerlo, nunca dejaré de agradecerlo.

Pero esto no quiere decir que comparta todo lo que en este diario se escribe, las continuas acusaciones al poder judicial, donde se repite aquí que la justicia está politizada, es decir, que no es justicia y está errada en su accionar.

La crítica constante de los editoriales a las decisiones del Presidente por distanciarse de las opiniones de Álvaro Uribe, acusándolo incluso de desleal y poniendo en tela de juicio el espíritu moderno y democratizador de las políticas de gobierno; son opiniones con las que no podré estar de acuerdo.

Corremos el riesgo de quedarnos atados al pasado, rumiando los logros del anterior gobierno y negándonos a ver la locomotora del presente.

El nuevo presidente del país es Juan Manuel Santos y no Uribe, hay que aceptar las reglas de la democracia, esto no quiere decir que el periódico no sea totalmente libre de optar por una determinada opción política.

Quisiera leer un editorial de EL COLOMBIANO en el que, trascendiendo a Uribe, se destaque el compromiso y los buenos resultados de nuestro Presidente, de los ministros, del vicepresidente, de las cortes, de la unidad nacional.

Anónimo dijo...

yo creo que en este punto siempre vamos ser una republica bananera mientras no haya inversion en educacion. los mayores avances tecnologicos de todo el planeta son una combinacion de dos cosas: inversion de los gobiernos en proyectos de investigacion de universidades (por ejemplo DARPA en EEUU, NSERC en Canada...) y la inversion de empresas privadas en investigacion (donde los graduados de PHD y MSc obtienen empleo). Ademas de eso se necesita dar ayuda a los jovenes para que entren a la universidad y ,sobre todo, darle una motivacion a los estudiantes para que hagan una carrera de investigacion (el comun en colombia es que la gente quiera el titulo profesional solamente para tener un mejor empleo o un mejor salario)