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23 de febrero de 2011

Un momento histórico para alcanzar la paz


Por Jaime Ruiz

El mayor prodigio de cuantos se pueden descubrir en Colombia es la ceguera de la gente acerca del sentido de la actividad de las bandas terroristas. Por eso lo primero que me gustaría preguntar al lector es qué sentido le encuentra a esta noticia de portada de la edición digital de El Tiempo del lunes 21 de junio.



Casi no hay que seguir. Es muy raro el colombiano que dude de que la guerrilla es algo distinto a los redactores de ese periódico. En el mejor de los casos ante titulares como éste razonan que el autor es tonto o distraído. Seguro, ¿no está ya todo en ese "razonamiento"? El que dirige el periódico, pues eso tienen que haberlo visto varias personas con cargos directivos, es el tonto, mientras que el que no ve la manifiesta intención de legitimar y promover el terrorismo es el avisado.

Así, se dice con toda seriedad que un acto en el que participa Piedad Córdoba como emisaria del jefe de las FARC, alias Alfonso Cano, es un "foro" cuyas conclusiones debemos valorar y aun admitir como noticia de portada. Todo eso refrendado por la foto del ganador del Nobel de la Paz, premio que se ha convertido, gracias a los intereses partidistas de la izquierda noruega y al antiamericanismo europeo en una caricatura obscena de lo que indica su nombre y aun de la intención de su creador.

Poner a un Nobel de la Paz como valedor de una operación de legitimación del terrorismo es más o menos como disfrazar de obispo a un "actor" que hace pornografía infantil. Pero se cuenta con la inclinación de los colombianos a valorar más lo que juzgan los que no están en el país que su propia experiencia.

Y lo interesante es que ese periódico es entusiasta partidario del gobierno, cuyo jefe tiene sin la menor duda influencia en él: la hermosa noticia con su interesante redacción no habría aparecido sin la aprobación del hombre elegido gracias a un actor cuya voz se parecía a la de Álvaro Uribe. Claro que el ex presidente ha rechazado las declaraciones del anciano Nobel, pero no ha dicho nada de la publicación de semejante perla en el diario semi oficial.

Conviene detenerse ante cada uno de los párrafos, sobre todo los que dudan de una relación clara entre los Santos y las FARC.

De modo que todo ha cambiado, según los ¡expertos de paz! y se juntan el hambre con las ganas de comer, el cambio de lenguaje con la mayor apertura al diálogo por parte del gobierno y la generosidad de liberar secuestrados por parte de la guerrilla. ¿Nadie nota en la redacción cierta complacencia y adhesión respecto de las ideas de esos "expertos de paz"?

Siempre se vuelve a lo mismo: los colombianos son criaturas extrañas, una especie de psicóticos que pueden estar convencidos de que quien les habla es en realidad un extraterrestre disfrazado o una bestia que ha adquirido forma humana. El redactor de esa noticia, y el director del medio que la publica, hablan en nombre del terrorismo, cosa que siempre han hecho. ¿O es que nadie les ha dicho que Roberto Pombo era redactor y corresponsal de la revista Alternativa y fue coordinador del "comité temático" del Caguán? Claro que lo segundo no significa necesariamente, para los colombianos, estar en el bando terrorista. Pero al menos admitirán que el actual director de El Tiempo favorecía una negociación que convertía los crímenes terroristas en fuentes de derecho.

De modo que en la descripción de esos respetables "expertos de paz", cuyas palabras son tan precisas y apropiadas que no hace falta el estilo indirecto, las FARC y el gobierno elegido por la gente son entidades equiparables y la infame explotación del dolor de las familias de los secuestrados sumada a la humillación de los ciudadanos con el show, que sin duda aprovecharon los terroristas para obtener ventajas para sus crímenes y gracias al cual probablemente se fugó el cabecilla principal, es un favor que se complementa en aras de la paz con la inclinación del gobierno al premio de los asesinatos y secuestros. ¡Qué gusto da saber qué pronto viene esa paz!

¿Cuántas personas han asesinado, mutilado o secuestrado las FARC sólo desde que Juan Manuel Santos es presidente? Si se contaran los meses anteriores de 2010, saldrían menos. ¿Cuántos de esos crímenes han siquiera aparecido en la prensa? ¿No se está dando por obvia la calificación de "paz" a una situación de reconocimiento de los terroristas por parte de un gobierno traidor? ¿Qué es "paz"? ¿Está Colombia en guerra? Si se dice que Colombia está en guerra, ¿no lo están todos los países respecto del crimen organizado? Los sobreentendidos de esa retórica, que es la del gobierno de Santos, son exactamente los de los terroristas. ¿O cuántos países se dedican a cambiar las leyes para complacer a las distintas bandas de asesinos que puedan formarse?

El sobreentendido tiene una dimensión mayor, que conduce a la vieja discusión del delito político, que sólo en Colombia es concebible, y eso gracias a la propaganda de los medios de comunicación. Es que la actividad de las bandas terroristas merece la rendición de las instituciones democráticas porque esas bandas interesan a las personas con las que gobierna Juan Manuel Santos: a Ernesto Samper, amigo de Hugo Chávez y de Piedad Córdoba, a César Gaviria, jefe del partido de la ex senadora, a Andrés Pastrana, entusiasta de la abolición del sistema democrático en favor de la componenda con los terroristas. No tiene sentido ninguna otra explicación.

Produce vergüenza ajena el "uribismo": esa adhesión de millones de personas a un caudillo siempre presto a defenderse de acusaciones personales de que es víctima pero incapaz de plantearse la necesidad de hacer oposición a un gobierno cuya "mayor apertura al diálogo" y cuyo "cambio de lenguaje" delata un claro acuerdo con los terroristas y sus aliados. Mientras que la gente adhiere al ex presidente porque lo identifica con la firmeza frente a las bandas criminales, ese apoyo sólo termina sirviendo para su defensa personal.

Federico Mayor Zaragoza es el paradigma del funcionario internacional en declive que promueve los conflictos en aras de obtener protagonismo gracias a ellos, como un médico que envenenara a la gente para hacer necesarios sus servicios. Oírlo hablar es encontrarse con la demagogia más descarada y burda, pero además es muy característica su increíble ignorancia sobre lo que ocurre en Colombia. Como en todo el artículo noticioso, el tono es absolutamente legitimador de la actividad terrorista, y la cita de Mayor Zaragoza y su alto cargo sólo corresponde al afán de proveer autoridad al foro de promoción del terrorismo.

Pues resulta que los Colombianos por la Paz no tienen nada que ver con las liberaciones sino como agentes del cobro de los secuestros. Para ganar espacio político y justificar las increíbles campañas de la prensa a favor de este grupo de verdaderos accionistas y gerentes de la industria de la muerte y el terror, las FARC liberan de vez en cuando a algún secuestrado. ¿Cuántas personas han sido liberadas y cuántas secuestradas desde que el grupo que dirige y representa a la universidad colombiana se dedicó a legitimar mediante toda clase de recursos de propaganda y con la colaboración de los grandes medios a los terroristas? La desfachatez de todo eso requiere de seres no del todo humanos para ser tolerada.

¿Cómo es que el redactor no lo ve? Pues porque la prensa siempre ha estado de parte de los Colombianos por la Paz, que son una operación de legitimación del terrorismo. No hay ninguna campaña mundial a favor de los Colombianos por la Paz y si algún europeo entendiera la clase de monstruosidad que es la industria del secuestro, cuya boutique es la red de charlatanes subvencionados que dirige Piedad Córdoba, sentiría mucho asco.

Lógicamente, tras la bendición de la UNESCO, nada menos, viene la alusión al video del LÍDER de las FARC, con un mensaje que los colombianos deberíamos atender: "hombre, conversemos".

Claro que cuanto más se presten los colombianos dispuestos a callar ante un gobierno que los venderá sin escrúpulos como esclavos a la banda terrorista, más asesinatos y secuestros habrá. La frase del jefe terrorista, que con toda seguridad escapó en aplicación de un plan acordado con el presidente Santos (es la hora en que la única versión que hay sobre lo que hizo el helicóptero brasileño es la de Piedad Córdoba, nótese la desfachatez del "periodista") sólo se entiende pensando en el sentido de las atrocidades que han cometido los terroristas en tantas décadas de alcahuetería de los grupos oligárquicos: "conversar" no es sólo premiar sus crímenes, sino estar dispuestos a colaborar con ellos.



Ya se puede detectar una continuidad clara desde el principio: el titular habla del momento de la paz, los primeros párrafos dan por sentadas todas las mentiras de los promotores del terrorismo, descritos como "expertos de paz", se anuncia la actitud "apaciguadora" del gobierno, todo se respalda con el sello de la UNESCO y entonces entra en escena el "líder guerrillero" con sus hermosas intenciones. Siempre hay que volver al principio, lo fascinante de Colombia es encontrar algo así sin que nadie se inmute. ¿Por qué se les habrá ocurrido mencionar a Uribe? Lo más seguro es que no habría habido ninguna respuesta.

Que nadie vaya a pensar que el líder guerrillero es cualquier criminal que mata colombianos para destruir el sistema democrático, o que su banda de asesinos comete una infamia contra el lenguaje llamándose "ejército del pueblo": los intereses supremos del presidente Santos y su familia resultarían afectados.

Las acusaciones de Pérez Esquivel son la segunda parte de la legitimación "externa" del terrorismo. El Nobel de la Paz aprovecha la oportuna condena del ex senador Mario Uribe para calumniar al ex presidente y acusarlo de aplicar las leyes. Pero ¿nadie detectó en el periódico que "aplicar las leyes", es decir, no rendirse ante los criminales, es descrito por Pérez Esquivel como "no tener vocación de paz"? Es exactamente la clase de cosas que dicen la mayoría de las columnas de El Tiempo, sobre todo la clase de cosas que decían durante el gobierno de Andrés Pastrana, más atrevidas cuanto más poder adquirieran los terroristas gracias a la desgracia y el sufrimiento de los ciudadanos.

El último párrafo de este fragmento delata el juego de Santos: del foro de los angelitos pacifistas saldrá una propuesta a Unasur, entidad que se dedicará a gestionar la paz en Colombia con la aquiescencia del gobierno colombiano, y muy probablemente del ex presidente Uribe, que todavía no ha mostrado disposición a oponerse a las jugadas de su heredero. Ya lo verán.

Cosa extraña, ¿no era el gobierno que había mostrado disposición al diálogo? ¿No es el gobierno que todavía no ha dicho nada sobre lo que ocurrió en el helicóptero que llevó a Piedad Córdoba a encontrarse con un frente de las FARC en el Tolima? La falsa noticia de la muerte del líder terrorista, esparcida por un medio de la revista que dirige el sobrino del presidente, convenía al interés de ocultar la fuga de Cano, pero ahora sirve también para justificar el escaso entusiasmo internacional por el premio de los crímenes terroristas. A lo mejor resulta que La Silla Vacía es hostil a los terroristas.

Ya lo ven, de eso se trataba: de cobrar las liberaciones. Es la parte final del show y corre por cuenta de los directores y guionistas, pues tanto Piedad Córdoba como las FARC y las víctimas son sólo el reparto. Llamar "paz" a la negociación con los terroristas es como llamar "amor" al sometimiento al atracador que nos sodomiza. La paz es inconcebible sin la justicia, y ésta es inconcebible sin que Roberto Pombo, Enrique Santos Calderón y los miles de miembros de los clanes del poder que han impulsado el terrorismo sean procesados por los crímenes que instigaron y siguen instigando.

La paz es el estado de las naciones en las que las autoridades reconocidas por los ciudadanos tienen el monopolio de la fuerza y aquellos que amenazan las libertades, vida, honra y bienes de la gente sufren un merecido castigo. Mientras no se reaccione y no se haga frente a esta corrupción del lenguaje, grotesca y "subliteraria" (los de Alternativa leyeron a Orwell y se decidieron a aplicar sus ejemplos), los asesinos seguirán operando.

Doctor Uribe, ¿no es hora de que usted haga honor a su fama de persona coherente rompiendo de forma clara con un gobierno que no oculta en absoluto su contubernio con los criminales y que abrirá las puertas a Unasur para que imponga un reconocimiento a los terroristas que asesinaron a su padre a costa de los derechos de los colombianos. Al menos debería hacerlo por el cariño que tantos colombianos honrados conservan por usted. O porque esa perla del periódico oficial del gobierno y su entorno alude a usted como un generador de violencia y al jefe de la secta de psicópatas como un generador de paz. ¿No es el colmo de la mentira?

14 comentarios:

Diego dijo...

Excelente comentario. A mi también me llamó la atención el tonito de ese artículo. Es como un tipo de magia donde el uso repetido de ciertas palabras hipnotiza al lector incauto y lo convence de que esos individuos malvados tienen la razón. Paz. Paz. Paz. Ese pacifismo chimbo es el que usan las ONGS para atacar a Israel, a Colombia y a Estados Unidos. Tristemente, esta actitud de complacencia con los terroristas no es exclusiva a los colombianos. La izquierda controla el tono de la conversación, las reglas del juego y la imagen. Si uno no se presta para ese jueguito, queda entonces como fascista. "¿Es que no quieres la paz?"

Anónimo dijo...

Sr Ruiz,

si hay problemas de comunicacion entre personas las ideas utiles se pierden, por eso me fijo en la parte de corrupcion del lenguaje ya que casualmente la aplicacion de 'politica' que se ve por varios lados no tiene sentido.

Nos da su explicacion sobre esto:

en que consiste esa corrupcion del lenguaje?

Como funciona en cuanto a influenciar y lograr objetivos?

como cree que se puede distinguir la verdadera intencion?

Tal vez con esto se contribuya a la educacion hispana que involucra lo escrito y se puede apreciar mas lo que debe ser la politica. En mi opinion. Y los politicos que le respondan la parte correspondiente de su texto.

jaime ruiz dijo...

Diego, la diferencia es que en Colombia es donde matan y secuestran y torturan y mutilan. Yo conozco España y lo que es el tono medio de la prensa colombiana sólo existe en la prensa de Batasuna.

Lo peor de la infamia de la prensa colombiana es que es pura arrogancia de parásitos ricos y pretenciosos delante de sus víctimas. Pero esa misma monstruosidad delata su situación fuera del mundo, en el pasado, en la barbarie, en la mentira, en la ilusión de una jerarquía que sólo significa atraso, miseria y estupidez.

Gracias por sus comentarios.

jaime ruiz dijo...

MT: obviamente no responderán. La corrupción del lenguaje consiste sobre todo en el abuso de dos figuras retóricas, la sinécdoque (la parte por el todo o el todo por la parte) y la metonimia (usar cosas contiguas, como las canas por la vejez, la pluma por la escritura, etc.).

El caso más típico es exactamente el que señala Diego: ¿qué es paz? Cuando la prensa dice "paz" quiere decir "conversaciones de paz", que es para lo que se hace la guerra. Es un proyecto criminal que en Colombia cuenta con el respaldo del poder tradicional, tanto de la oligarquía como de las clases medias parasitarias que viven del Estado y aspiran a integrarse en un mandarinato totalitario con la oligarquía.

La educación es sobre todo lectura: para evaluar la cultura de un país bastan sus índices de lectura. Pero en Colombia no se enseña a leer sino a responder a la ideología que inculca el gremio sacerdotal (el maestro reemplazó al cura). Cuando se dispara el consumo de libros y prensa, cuando la mayoría de la gente lee bastante, no hay verdad ni planteamiento que no llegue a la mayoría.

Gracias por su comentario.

Anónimo dijo...

Gracias por su comunicacion.

De acuerdo con lo de lectura, pero precisamente eso me parece una herramienta que hasta 'deseducaria' o impediria la asimilacion o educacion si la persona no esta consciente de las estructuras que manipulan, aunque hay cierto intincto normal en preservarlo (y seguro que encuentran anecdotas en toda epoca que serian consistentes con eso).

Entonces pienso que la lectura es una parte de la educacion. La capacidad de raciocinio pienso que es importante y eso es parte del desarrollo, y diria que un componente esencial a la sobrevivencia.

Lo de la repeticion que Diego menciona me parece ya condicionamiento y reflejo, y que en el espectrum de utilidad en sus extremos seria incompatible con razonamiento y verdadera educacion.

Por eso hay discrepancia en los indices que miden 'educacion', que en mi opinion reflejan lo que se estaria buscando medir en el tiempo que se hagan.

Si o no?

Es mas, el impacto de lo examinado y educado solo se ve decadas despues. Cuantos 'sabios' no deberian existir basados en esas mediciones? donde estan?

Entonces, a preguntar que es paz, politica, educacion, dignidad, valores, individuo, colectivo, 'historico', etc.

De ahi seria bueno partir, pero tambien hay que ver los resultados e interpretarlos.

Pero si en vez de desenredar se agregan parametros sobre el tiempo cuyas bases son practicamente ilusiones la vida termina como 'una casa en el aire', jaja. Y la realidad debe ser saludable tambien.

jaime ruiz dijo...

MT

Bueno, si es por lo que se evalúa, precisamente la lectura, las matemáticas y la ciencia, los resultados de Colombia son en comparación espantosos. Claro que la gente leyendo está expuesta a lo que encuentra publicado, pero ¿cuánta gente lee la prensa en Colombia y cuánta en un país desarrollado? Una parte de los que leen la prensa también leen libros y entre éstos habrá los que leen clásicos u obras de gran interés.

Lo que se evalúa en Colombia en términos de educación es otra cosa, y mi impresión es que nadie, ni los maestros ni los líderes políticos, han pensado seriamente en qué es educar. Uno habla con maestros y realmente creen que la educación consiste en que el niño conteste bien a preguntas sobre su materia: ¿por qué se acabó el feudalismo? ¿Cuál es la importancia de los ríos de origen alpino? Así. Nadie se plantea que si alguien tiene 12 años y no comprende lo que lee lo único importante es reforzar la lectura hasta que eso ocurre.

Mi experiencia con personas que estudian en Colombia es increíble. A un muchacho que no puede leer un cuento el profesor le pone de tarea escribir uno, que naturalmente no hará. A otro que no lee ni un cuento de Andersen lo ponen a evaluar la Divina comedia. ¿El profesor piensa en sus alumnos como personas? Piensa en cumplir con lo que le mandan para cobrar su sueldo. De hecho, el adoctrinamiento existe sobre todo porque es el trabajo más fácil para los maestros.

Mi experiencia es que la gente que sale de las mejores universidades colombianas no sabe discutir sobre lo que lee sino sólo intimidar a quien no le reconoce autoridad. La ortografía y la precariedad de sus razonamientos deja ver un déficit de lectura sistemático, y hablo de titulados en filosofía, derecho y materias así.

De modo que no hay ningún misterio: ningún país con altos niveles de lectura es pobre ni atrasado. El único caso eran los países de Europa central que formaban parte del comunismo, pero hoy ya son países normales de Europa.

Anónimo dijo...

Sr Ruíz,

hmmm pues hasta donde yo sé Uribe no tiene ningún doctarado. Adicionalmente llamar Doctor a un expresidente es caer en el mismo juego de los chupatintas comunistas que denuncian en este blog desde hace años.

Nosferatu dijo...

Obviamente el Tiempo es un bastion del totalitarismo.

Juegan con el pueblo, lo manipulan, lo divierten, lo explotan, sostienen politica y moralmente a las FARC.

Clase politica y FARC son una misma cosa y el ciudadano sigue tal cual, catatonico, leyendo el pasquin.

Somos ciegos, embriagados en una maquinaria orwelliana.

El Tiempo, Caracol, RCN, etc, nos han anesteciado y aceptamos lo que sea.... menos la realidad.

jaime ruiz dijo...

Anónimo 6.05 PM:

La verdad es que me acordé de una "artista" colombiana al leer su comentario. Siendo que la premió España, vino a enseñar a los españoles a no ser monárquicos y habló sin ninguna reverencia a la familia real, presente por protocolo en su premio.

Así me sentiría yo diciendo "Señor Uribe", cosa que por lo demás he hecho muchas veces. Uribe le dice "doctor" hasta a Luis E. Garzón, que no acabó la carrera.

Pues decirles "doctor" a los dignatarios en Colombia es una costumbre de la que se puede abusar, pero que en el caso de un presidente no violenta el protocolo habitual.

Gracias por sus comentarios.

jaime ruiz dijo...

Nosferatu, ¿acepta usted la realidad? Bueno, no han anestesiado a todo el mundo. Esos medios no adormecen a la gente sino que encarnan sus aspiraciones, las propias del país y de sus dueños. La gente que lee Semana se identifica con las clases altas que buscan a toda costa vivir de sus privilegios. No es que la engañen sino que se engaña.

Pero ¿quién gana las elecciones? A pesar de los medios, la gente vota por Uribe, y eso seguirá por muchas décadas, por muchas calumnias que ofrezcan los "periodistas".

Gracias por sus comentarios.

Anónimo dijo...

Ruiz,

el gran problema que yo veo con la proliferacion de estos 'inventos e innovaciones' en el lenguaje es que esta teniendo efecto en contra del aprendizaje necesario para asuntos esenciales basados en la realidad.

Mientras es cierto que la abundancia de libros y su lectura contribuye a la economia, educacion y cultura de la sociedad en general, manipulaciones de ese tipo invalidarian tambien lo util, lo que resultaria en un perenne problema, o despilfarro de recursos, incluyendo los humanos.

Y creo que somos mas los que estamos bastante aburridos de la falta de progreso real, y del desperdicio continuo. Eso es global, y creo que ha estado apareciendo en varios campos desde hace tiempo. Pero curiosamente parece mas inamovible en politica.

Aunque uno considera el estilo una forma de licencia artistica, en varias formas, si el contenido cultural escrito con 'recargos viciosos' es ampliamente diseminado y leido por aquellos que necesitan en su trabajo de la precision y claridad en la comunicacion se termina en problemas:

-se envicia lo util (con sus correspondientes consequencias)

-se genera mas segregacion

-se crea la urgencia de poner muchas curitas donde otro tratamiento es requerido

Entonces, que tal si se anexa un indice traductor que aclare las figuras mapipulatorias a estas formas culturales escritas? porque no todo el mundo usa la web.

Es mas trabajo, pero por el momento parece necesario.

Mt

jaime ruiz dijo...

MT, no todo el mundo usa la web, pero si al menos se llegara a los que usan la web se darían un gran avance.

La cuestión es que el primitivismo es todo un sistema de vida que no se cambia sin tener que encontrar la hostilidad y aun la violencia de los que defienden ese orden. Las mentiras no son casuales sino que son la forma de defender esos privilegios.

Hoy mismo leí en Twitter una polémica sobre la minería, con montones de mamertos exigiendo que hubiera minería sin afectar el medio ambiente. Claro que si no hay recursos porque no se explotan las minas porque no se puede tocar el medio ambiente no hay tampoco forma de proveer bienes, educación, etc., a la gente, pero eso es lo que quieren, un mar de miseria para condenar el mundo moderno por ser productivo y distinto.

Mientras no se entienda que esa cultura es la gran aspiración de la inmensa mayoría de los colombianos activos en internet o con título universitario, un ensueño retrógrado en el que conservan su jerarquía, no habrá mucho que hacer.

Anónimo dijo...

Sr Ruiz:
Quiero expresar mi desacuerdo con su posición acerca de la minería. Particularmente, porque la oposición a la minería en Santander no es por un deseo de mantener el atraso. Es por proteger una de las fuentes de agua de algunas poblaciones de Santander.

Sé que hay un alto componente de mamertería ambientalista en las protestas. Pero si vamos a lo del páramo de Santurbán: dígame, ¿qué bien trae la extracción de oro a la humanidad? La cantidad de oro que se usa para procesos industriales e mínima comparada con la cantidad de oro usada en joyería y la que es guardada en bóvedas. ¿No le parece eso algo inútil? Supongo que no hay problema mientras "estafemos" a los "bobos" de afuera, pues al país no le interesa el oro. Pero al extraer el oro hay una cantidad grande de sustancias nocivas que van a ser enterradas en el páramo. Las ultimas avalanchas que hubo en California demuestran que, por más que entierren los residuos, enterrar 400 toneladas de cianuro no garantiza que no vayan a salir de ahi. La solución seria que enterraran los residuos en otras zonas; lo cual sería el equivalente esconder el mugre debajo de la alfombra. Pero, en este caso, la compañia Greystar no está obligada a hacerlo. Entonces, ¿confiamos en la buena voluntad de Greystar? ¿O confiamos en que se van a ir por la ruta de menor costo?

Estoy seguro que si autorizaran minería a cielo abierto en el paramo de Sumapaz o en Chingaza, bajo las condiciones que se le están dando a Greystar, más de uno de ustedes, que no son mamertos, protestarían.

jaime ruiz dijo...

Anónimo 12.44 PM:

No conozco el problema del páramo de Santurbán ni sus implicaciones ecológicas. Naturalmente, si se va a gastar más recuperando la tierra envenenada de lo que saldría de la mina, o si el daño ecológico es grande e irreversible, habrá que evaluarlo.

No es lo mismo la ideología generalizada, según la cual toda forma de trabajo termina siendo peligrosa para la buena conciencia de los que no son capaces de guardar aparte una botella.