Por Eduardo Mackenzie.
Tras maratónica reunión, la Corte Suprema de Justicia eligió, por fin, el nuevo Fiscal General de la Nación en la persona de la abogada y ex congresista liberal Viviane Morales Hoyos, 48 años, en la madrugada del 2 de diciembre pasado. La terna utilizada fue la enviada por el presidente Juan Manuel Santos, la cual substituyó, en forma irregular, según algunos juristas, la única terna válida: la segunda que meses antes había presentado el Presidente Álvaro Uribe. Esa misma noche, el pleno de la CSJ eligió también a su presidente en propiedad y a cinco nuevos magistrados.
Todo eso parece haber aliviado a algunos editorialistas. Sin embargo, puede uno preguntarse si el país está en la misma tónica. No lo creo. Esa elección nocturna no cierra, para nada, la discusión sobre la bochornosa aventura de la CSJ en los pasados meses. Aunque la buena voluntad de Viviane Morales parece inmensa, la viabilidad del nuevo periodo que se abre sigue en entredicho.
Durante los últimos 16 meses, la CSJ se desvalorizó ante la opinión pública. En ese periodo, la crisis de la justicia colombiana se hizo patente. Las declaraciones del magistrado Augusto Ibáñez, ex presidente de la CSJ, sobre “la era de los jueces” anunciaron que ésta abría, sin motivaciones claras, un proceso de lucha frontal contra el poder ejecutivo y contra el poder legislativo, y avanzaba hacia la conformación de un nuevo estilo de poder. Más perspicaz de lo que algunos creen, la opinión pública adivinó que comenzaba a cristalizar un gobierno de los jueces, es decir, un desvío detestable del sistema democrático.
En esos 16 meses, la CSJ se metió, ella sola, en un conflicto devastador: ella se negó a cumplir el precepto constitucional de elegir el Fiscal General de una terna presentada por el presidente de la República. Nunca explicó, realmente, el porqué de ese acto de rebelión, y dejó ver que su única motivación era política: el grupo dirigente de la CSJ detesta al jefe de Estado elegido dos veces por los colombianos. Por eso impidió durante año y medio la elección del fiscal general.
Con ese acto de rebelión, la CSJ se puso por encima de la Constitución, obró a su manera, sin respetar nada ni nadie. Augusto Ibáñez se inventó exigencias que la Constitución rechaza. Para resumir: la CSJ abolió la Constitución y puso en peligro el edificio institucional del país. Los efectos se vieron enseguida: aumento de la criminalidad en todo el país, incremento del terrorismo Farc, decisiones judiciales aberrantes por doquier, investigaciones contra los congresistas que votaron el referendo y cambio súbito de posición sobre el fuero de éstos.
También hubo campañas de satanización y de represión judicial contra el estamento militar y el poder legislativo y contra el presidente de la República. Hubo maniobras contra la libertad de la prensa: unos magistrados pidieron la cabeza de importantes periodistas. Otros llegaron al extremo de pedir a obscuros activistas españoles, en enero de 2010, que difundieran en Europa las peores inmundicias contra el gobierno colombiano.
Ahora el magistrado Jaime Arrubla Paucar, nuevo presidente de la CSJ, nos cuenta que con la elección del 2 de diciembre ellos “le cumplieron al país”. Si interpreto bien sus palabras, el pretende que los ciudadanos quedamos en deuda con él.
Muchos colombianos queremos, por el contrario, saber qué pasó en esos 16 meses. Pues la cosa no está clara y lo que sigue tampoco está claro. La clique que abolió la Constitución sigue en sus cargos y nada garantiza que no volverán a lo mismo. ¿Qué garantías tiene el país de que no obrarán así? ¿Qué obstáculos jurídicos existen contra una desviación tan grave? Por lo que vimos en estos 16 meses, ninguno. ¿Qué sanción hubo tras el motín constitucional? Ninguno. ¿Qué reparación está prevista para enmendar lo que hicieron? Ninguna.
Esa rebelión de la CSJ, algo que nunca había ocurrido en Colombia, desequilibró el sistema penal. Hubo derrota institucional y derrota del concepto del Estado de derecho. ¿El país debe quedarse callado? “Siga su camino, amigo, aquí no pasó nada”. ¿Esa es la orden? Difícil será acatarla. El último capítulo de esa crisis es el malestar que existe, a justo título, sobre la falta de garantías de la justicia. El escándalo del asilo político logrado por María del Pilar Hurtado no hizo sino sacar a flote algo que ya estaba latente.
¿Qué se puede concluir de la negativa de la CSJ a abrir investigación penal a la ex senadora Piedad Córdoba, cuyos lazos con las Farc son probados, para que los amigos de ésta puedan incrustarla como parte civil en la investigación que le abrieron al ex presidente Uribe? ¿Eso son garantías?
¿Qué pensar de la juez Jara, premiaba con viaje de estudios en Alemania por haber condenado al coronel Plazas Vega sin tener pruebas contra él y teniendo, en cambio, todos los elementos que prueban su inocencia? ¿Es eso un Estado de derecho?
El presidente Juan Manuel Santos y la Fiscal Viviane Morales deberían ver con realismo lo que ocurre. La caza de brujas contra el ex presidente Uribe y sus ex colaboradores, y la vendetta contra el Procurador General Ordóñez, muestran el fondo del abismo. Y revelan que toda veleidad de independencia del mismo jefe de Estado, y de la nueva fiscal general, será castigada. La anómala correlación de fuerzas creada por los hechos de estos 16 meses de Constitución abolida, hace posible todo eso.

9 comentarios:
....defintivamente somos entes de absurda y terrible reaccion retardada,esta exposicion tan precisa y dramatica de Euardo Mackenzie tiene apenas unos cuantos meses de atraso, no fue a esa misma Corte y a esos mismos venerables Magistrados a quienes desafortunadamente para Colombia muchos se aferraron para no permitir la continuacion de un gobierno probadamente exelente? no era en ese entonces esta la misma Corte que defendia la Constitucion y las leyes para evitar la reforma que nos permitiera seguir el camino del desarrollo ?
...solo hoy cuando peligrosamente hacemos malabares para no caer en un tremendo "hoyo negro" como esos que devoran estrellas, nos vestimos de sayal y con rebuscada humildad nos ba~amos con ceniza, recordando nuestras desgracias,pero sin reconocer nuestras culpas,dejemos los melindres y exijamos el pleno cumplimiento de la promesa de continuar con el mismo gobierno,buscando las mismas metas del gobierno anterior, recordemos enfaticamente que millones de ciudadanos colombianos no votamos por Juan Manuel Santos, realmente votamos por la continuidad de gobierno de Alvaro Uribe, esto esta claro, al menos para los uribistas de cuerpo entero....si a usted, amigo lector no le parece....a mi si....
VISOR:
Está equivocado. La Corte que defendía la Constitución y las leyes era la Constitucional y la Corte que está encabezando la persecución política es la Corte Suprema de Justicia.
Saludos.
Atrabilioso
...ha sido un error, lo acepto...lo trascendental no es el asunto de cual Corte defendia lo uno o lo otro, lo que cuenta es la escrupulosa y hasta agresiva defensa de algunos , solo meses atras por la posicion o posiciones de todas las Cortes hasta la Celestial si quiere,con devota sumision a la misma Constitucion que hoy si se quiere reformar,cumplida la mision de negar la reeleccion,,con liviandad de espiritu hoy se satanizan tanto Magistrdos,como Constitucion y Cortes....no es eso?....me parece que si...acaso no nos dolemos de ser manipulados por todas esas Cortes?, no forman parte de ese Poder Judicial ?
VISOR:
Los señalamientos a la Corte Suprema de Justicia y el respaldo a la decisión de la Corte Constitucional obedecen al mismo principio: la defensa de la Constitución y de ley.
Desde hace muchísimo tiempo se habla, yo lo he planteado desde el año 2006, de la urgencia de convocar una Asamblea Constituyente que corrija el entuerto de la Carta del 91: ese debió ser el propósito de los simpatizantes de la segunda reelección y no el de la modificación de un simple "articulito", lo que demostró una visión cortoplacista en temas políticos y de estructura institucional.
Saludos.
Atrabilioso:
....que sepamos, no hay vacuna aun contra "entuertos", si nos fijamos en los entuertos anteriores o sea en los diversos intentos de regalarle al pais una Constitucion eficiente ,clara y provechosa,encontramos que cada uno de esos intentos fue fatalmente influenciados por los gobiernos de turno, es muy facil deducir que en el momentou un poco o un mucho confuso que vivimos no quede el "grafiti" del actual gobierno y sus obsecuentes seguidores,no se aparta la figura de un Samper de gran guru, una Piedad como hada inspiradora y la cuerda de desleales y aprovechados.
Exelente su punto de vista y opinion aunque me parece que la modificacion de un "simple articulito" sea menos da~ino o tal vez sea mas beneicioso, que un montruoso esperpento orquestado por los dirigentes de hoy...no sospecha que pudiera ser asi?...yo si...
VISOR:
Es muy interesante lo que usted plantea sobre las influencias nefastas que podrían darse en una posible Constituyente. A eso me refiero cuando menciono la visión cortoplacista de los promotores de la segunda reelección, quienes desperdiciaron una oportunidad casi única para corregir los errores de la Carta de Pablo Escobar y compañía.
En cuanto a los intentos, o entuertos anteriores, pues la historia reciente no señala sino uno: el del 91, que fue consecuencia de un acuerdo entre el narcotráfico y los amnistiados del M-19. Los demás fueron reformas a la Constitución del 86.
Pero ya perdida la oportunidad, en el asunto de la segunda reelección, tengo la esperanza de que Uribe asuma la tarea fundamental: liderar la convocatoria y construir la estructura de una nueva Constitución. Con él liderando el proyecto, se encauzaría al constituyente primario que daría como resultado una mayoría calificada en la Asamblea. En eso coincidimos: sin Uribe liderando, tendríamos que rechazar cualquier intento de acomodarnos una nueva Constitución.
Un abrazo enorme.
Atrabilioso:
...no es lo mismo un Alvaro Uribe fuera del corral y las gallinas alborotadas,fijese que se percibe un aire de abierta persecucion a todo lo que huela a "uribe" por parte de "servas padronas" o sea sirvientes que han tomado "mando", otros los llamarian carangas resucitadas, envalentonadas por un displicente gobernante, que mientras abraza a Uribe en la misma forma que lo hace con Chavez,les reitera a los dos amor eterno y amistad "sincera".
Sometidos Uribe y su eqipo a la mas desleal caceria de brujas, que garantia queda para buscar Constituyentes Primarios ,imparciales y no corruptos?...no le parece?...a mi si...
retorno los abrazos y saludos , mientras tirito de frio...
VISOR:
"No es lo mismo un Alvaro Uribe fuera del corral y las gallinas alborotadas..." COMPLETAMENTE de acuerdo con cada letra de la frase.
Justamente en eso debieron pensar los organizadores del referendo para la segunda reelección y aprovechar la situación para ir más allá: eso lo hubiéramos respaldado todos los uribistas, sin miramiento alguno.
Un abrazo y compartimos también el frío... !Qué horror! Las neuronas están más congeladas que de costumbre.
Hola, muy interesante el articulo, muchos saludos desde Mexico!
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