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2 de diciembre de 2010

Consecuencias de la sobrecarga informativa y el consecuente problema de los filtros de información

Por Noel Carrascal

Estamos inundados de información. No solo se nos alimenta eficientemente, también buscamos esa información con avidez. Ante esa avidez caemos víctimas de los medios de comunicación que como cualquier otro negocio buscan lograr márgenes de ganancias más altos. El resultado es un proceso lento pero seguro en los que quienes controlan los medios se van dando cuenta de cuáles noticias atraen más lectores; esto se logra con servicios de Internet que rastrean visitas en tiempo real y permiten saber qué columnas son mas leídas y qué temas son más atractivos para los adictos a la información, o sea, casi todos nosotros.

A esto se le suma que aunque los periódicos no se inventan la noticia, tienen el poder de seleccionar qué noticias presentan y qué fuentes utilizan de acuerdo a sus simpatías y propósitos. En este caso la prensa y los medios en general asumen el poder de filtro decidiendo lo que proveen al lector. Es entonces cuando la prensa se deja llevar por ansias manipuladoras con la fabricación de escándalos cuyo propósito es mantener al lector ‘enganchado’, pues de eso subsisten, y de paso influenciarlo deformando la realidad.

Otros servicios en Internet permiten al lector informarse de sus propias fuentes y ponen en peligro el exclusivo oligopolio abusivo de los medios. Twitter emerge como una tenebrosa herramienta que pone en peligro el dominio que los medios tienen sobre sus audiencias con noticias y opinión. Este medio substituye a los editores de prensa como los seleccionadores de lo que debemos leer o saber. En twitter se escogen las fuentes de información en las que debemos creer y también dudar. Estas fuentes son directas y no filtradas por editores manipuladores. El impacto de Twitter en los medios se puede analizar por la reacción que Álvaro Uribe generó al usar esta herramienta: si más personalidades acceden directamente a sus seguidores, la relevancia de los medios se empieza a erosionar.

Creo que es el temor que Twitter despierta en los dueños de los medios, que en Colombia corresponden a El Tiempo, El Espectador y Semana principalmente, el que los lleva a crear escándalos mediáticos. Ellos sospechan que el lector se les puede ir con la llegada de Internet y sus blogs, periódicos digitales de otros países y motores de búsqueda de noticias. Ante esta nueva realidad, las críticas injustas a un ex presidente muy respetado por los colombianos se convierten en un enganche para atraer audiencias que cumple el propósito adicional de tener motivación política debilitando a un líder carismático. Curiosamente, el mismo hecho que Uribe use Twitter fue usado con el propósito de desprestigiarlo.

Uribe y Twitter pusieron a temblar los medios y los puestos de muchos columnistas colombianos. Con Twitter, Uribe asume el manejo de su propia imagen, que estaba siendo destruida por los filtros de información de la prensa escrita. El motivo es que no es secreto que los medios simpatizan con Santos, un presidente asociado con las elites informativas capitalinas, porque este necesita salir de la sombra de Uribe para evitar ser considerado un traidor por quienes lo eligieron, y a medida que se mueve al centro-izquierda del liberalismo oficial.

Hay una gran audiencia de seguidores a quienes semejantes escándalos les crean una realidad deformada que los radicaliza en cuál sea su percepción de Uribe. Algunos seguidores demonizan a Uribe; otros lo adoran incondicionalmente. Los dos son una audiencia muy leal que representa una cantidad significante de subscriptores que representan una fuente de tráfico consistente cada vez que se escribe algo que desprestigie al ex presidente. Estas personas son víctimas de una realidad alimentada con parcialización y tienden a reaccionar con emoción e incredulidad cuando se les informa lo contrario a lo que ellos consideran de Uribe. Eso en nada ayuda a Colombia y debemos evitarlo desligándonos de esa subordinación a los medios tradicionales e informarnos por fuentes independientes como Twitter.

Cuando la gente, colmada de sobrecarga informativa, ingenuamente confía sus filtros de información a la prensa y sus editores con intereses y sesgos particulares, la realidad se distorsiona y crea una mitología entre los mamertos que se hace evidente en ejemplos concretos: Se responsabilizó a Uribe por los secuestrados de las FARC, por no negociar un intercambio humanitario, pero Santos tampoco planea ese intercambio, por lo cual no se le responsabiliza: y los secuestrados, ¿que se pudran?; Algunos asilos políticos se ignoran, como el de la juez María Stella Jara por condenar injustamente a Plaza Vega, pero otros asilos políticos se critican, como el de María del Pilar Hurtado que ha sido prejuzgado por el presidente encargado de la Corte Suprema. Se creería que este tipo de mitologías solo podrían ocurrir en el país de la maravillas, también ocurren en el país de la guerrillas.

En los dos casos anteriores hay ánimos parcializados para enardecer audiencias con escándalos y desprestigio político, algo inaceptable de una prensa que se considere respetable. La confianza de los lectores en los deficientes filtros de los medios de información ha contribuido a que la justicia en Colombia sea vista con dualidad dependiendo de qué lado de la opinión se está. Esto ha llevado al país a un limbo moral nacional. Estándares diferentes abundan para todo tipo de criminales. Para quienes son amigos de Uribe no hay estándar suficientemente alto y se les incrimina peor que los peores criminales de nuestra sociedad, pues esos criminales son frecuentemente los testigos y gozan de privilegios legales y asilos políticos en algunos casos. Para quienes definen los estándares, no hay estándar y pueden hacer lo que quieren, legal o ilegalmente. Ellos simplemente dictan sentencias y cometen prevaricatos y extorsiones, reciben sobornos, dan casa por cárcel por simpatías, y expanden el ‘todo’ del vale todo que quieren usar contra Uribe a niveles criminales solo por no tener a nadie más por encima como autoridad moral. La actitud de muchos de estos jueces es como la de un medico con complejo de Dios que decide quien merece vivir o morir. Esa es la bajeza moral a la que lleva una impunidad sin más justificación que cualquier capricho judicial con motivaciones políticas.

Fiódor Dostoyevski dijo que ‘el grado de civilización de una sociedad puede ser juzgado entrando a sus prisiones’, la bajeza moral de Colombia está en un mínimo histórico pues muchos de sus peores criminales están sueltos, absueltos e impunes. Dostoyevski no conoció la Colombia de hoy.

¿Qué ha llevado a los medios a contribuir tanto a nuestra bajeza moral colectiva? Muy probablemente el miedo a la pérdida de relevancia y posible desaparición. Con Twitter, Wikileaks, Wikinews, Facebook, Google News, Yahoo, Bing, y otros servicios gratuitos, el lector tiene opciones para seleccionar su información. A esto se le puede sumar las llegadas de teléfonos con pantallas amplias e internet y tabletas digitales como el iPad de Apple que hacen del papel periódico algo anticuado. Ya no necesitamos tanto de la prensa, o los barones de los medios, y esta reacciona con tendencias sensacionalistas y pobreza de contenido con chismes y escándalos mediáticos de características mitológicas mamertas para enganchar lectores. Es posible que los medios se adapten a todas estas redes sociales independientes, pero está por verse cómo las subscripciones pagas serán una alternativa a algo que se puede obtener sin costo.

Inicialmente la sobrecarga informativa gracias a la vastedad de fuentes en internet llevó a que muchos lectores confiaran el filtro de su información a medios ‘prestigiosos’ y sus editores. Esto ha hecho que en Colombia se generen escándalos para mantener audiencias, ya que los periódicos sufren caídas en subscripciones impresas y la transición a subscripciones en Internet está aún por verse. La publicidad en internet ha crecido pero solo representa 10% de las entradas de periódicos de Estados Unidos.

Aún es temprano para esclarecer el futuro dudoso de los periódicos a medida que redes sociales como Twitter incrementen su competencia con el oligopolio de la información en Colombia. Twitter y otros servicios gratuitos en internet empiezan a perfilarse como medios autónomos que compiten como editores de periódicos como filtros de información. ¿Hasta dónde contribuye esto a que medios y periodistas fabriquen escándalos mediáticos? No se sabe con certeza, pero contribuiríamos mucho a la paz de Colombia si le quitamos poder a los medios buscando fuentes de noticias y opinión alternativas. En este mundo de sobrecarga informativa, los filtros de información mañosos están como un lulo, por eso es por lo que no se puede dar papaya dependiendo de ellos solamente ni pagando subscripciones.

noelcjr@hotmail.com

1 comentarios:

Simpliciano dijo...

Mas que una columna periodistica,considero este escrito como una radiogafia de la enferma situacion politica del pais,la interpretacion radiologica esta muy bien cimentada y magnificamente comentada,se nota la preocupacion del profesional ante el avance de los males, trata de averiguar la raiz de los quebrantos que aquejan de mala manera al paciente, muy sabiamente se hace y nos deja esta pregunta en busca de razones o causas que motivan este estado.



..."¿Qué ha llevado a los medios a contribuir tanto a nuestra bajeza moral colectiva?.."



Como los simples rayos X no me parecen lo suficientemente intensos para descubrir tantos males,me atrevo a sugerir un examen mas profundo del paciente en un tunel de "resonancia electro magnetica" dandole al tecnico algunos sintomas para que intensifique el estudio algunos achaques que padece el paciente....



Mala memoria,o a veces memoria selectiva,indolencia, debilidad en las rodillas,ceguera intermitente, perdida ocasional del oido,desubicacion general y perdida de la orientacion,cambios radicales de su personalidad, inseguridad recurrente, y tendencias mas o menos al suicidio.....tal vez con este examen se encuentre respuesta a la interesantisima pregunta que nos plantea Noel Carrascal ....



adelante radiologos...



....

un sludo