Por Noel Carrascal
La derrota del partido de Barack Obama en las elecciones legislativas de los Estados Unidos debe ser usada como un presagio de lo que podría pasar en Colombia si la prensa y la oposición siguen buscando ganar terreno político con escándalos mediáticos y distorsiones de la realidad.
Después de ocho años de constante bombardeo mediático de la prensa, escándalos sonsos, ridiculización injusta de la imagen de un presidente, cobertura desproporcionada de políticas erradas e ignorando políticas acertadas, George Bush salió de la presidencia con una imagen muy desgastada. Al llegar la cara fresca de Barack Obama, de mesías, de salvador, sin argumentos concretos, con promesas vacías y odio por el mandatario anterior, se creyó que el fin de una administración problemática y regular había llegado y se abría paso a una administración buena que solucionaría todos los problemas habidos y por haber. La cura resulto peor que la enfermedad.
Dos años después los votantes de la ola apasionada de Barack Obama entraron en razón y le dieron una bofetada a todas sus políticas irresponsables y a sus promesas vacías. ¿Cómo puede una opinión pública cambiar de parecer tan rápido y radicalmente? La parcialización de la prensa con tendencias a la izquierda crea una falla en la opinión que cuando es corregida engendra ‘avalanchas’ electorales dramáticas como las del pasado martes en Estados Unidos. El 82 % de los periodistas en Estados Unidos son demócratas con tendencia a la izquierda. Cuando se informa mal, sin balance y con ánimo de influenciar a la gente, tarde o temprano se corrigen las cosas y se ponen al derecho.
El siguiente es un mensaje muy sabio a todos los editores de periódicos y periodistas mamertos: “Puedes engañar alguna gente algunas veces, pero no a toda la gente todas las veces”, Bob Marley.
La derrota del Partido Demócrata en Estados Unidos y la caída del complot informativo de la prensa izquierdosa no son diferentes a los de la América Latina. No hay que leer mucho para darse cuenta de que en Colombia se quiere hacer lo que se hizo en Estados Unidos. Semana no hace sino inventarse y diseminar escándalos viejos buscando el mismo tipo de efecto que llevó a la desastrosa y despilfarradora administración de Barack Obama al poder, aunque ellos gustan del Polo Democratico. El periódico El Tiempo no sólo te mete noticias y opiniones amañadas sino que ya te dice lo que ‘debes leer’, ‘debes hacer’ y ‘debes saber’. A eso hay que sumar lo más importante: DEBES DUDAR, y mucho.
El poder de desinformación de la prensa es tan alto que se puede demostrar con un simple paralelo entre dos tipos de grupos. El denominado ‘Tea Party’ es una organización de raíces populares que se enfoca en bajos impuestos, responsabilidad fiscal y reducción de la burocracia, en el poder de intromisión y en el tamaño del gobierno. Sus participantes son motivados por una creencia firme de lo que es mejor para el país. Sin embrago la prensa los ha mostrado como radicales y odiosos. Estas personas gustan de hacer demostraciones públicas con pancartas y algo de alboroto, pero pacíficamente. En Francia los sindicatos de izquierda bloquean la distribución de combustibles y hacen toda clase de saboteo, la prensa tiende a encubrir estos actos o dirigir la culpa a políticos que no ceden ante el abuso de los sindicatos. Al contrario del ‘Tea Party’ que busca lo mejor para el país, los sindicatos sólo buscan lo mejor para ellos y sus miembros, el resto del país los tiene que subsidiar.
No es un complot de la derecha que Uribe sea tan popular. La gente siente que él representa sus intereses; que no gobierna para las oligarquías capitalinas. Cuanto más se ensañen con Uribe los dueños de los medios, más fuerte es la adhesión de la gente. Y si lo encarcelan o lo matan; esto simplemente haría que sus ideas trascendieran más aún. Cuando se lee a quienes se oponen a Uribe no se puede dejar de asociar que a estas personas les gusta Barack Obama, y esta semana el gobierno de Obama perdió.
Todo parece indicar que el pueblo estadounidense despertó de su luna de miel con Obama y le eligió un cámara de representantes que no es fiscalmente irresponsable ni alcahueta de los sueños izquierdosos de los demócratas. En el Senado, los demócratas mantuvieron la mayoría con estrecho margen, pero perdieron terreno.
La consecuencias del despilfarro fiscal de la izquierda demócrata fueron muchas: distribuyó la riqueza que no es de ellos y que se esfumó, pues la economía se contrajo y el desempleo no baja, sostuvo artificialmente a millones para dejarlos desamparados más tarde, ahondó crisis financieras, entorpeció el sector productivo con impuestos innecesarios y benefició sólo a la clase política y sindical de su agrado. Esto se corrigió el pasado martes.
Como los mercados libres, a los que la izquierda teme, se niega a entender, quiere expropiar y critica burdamente, los electorados se corrigen y hacia la derecha en democracias libres. No porque sea la mejor postura, sino la menos torpe y entrometida; la que en principio busca evitar que la clase dirigente se engolosine con el poder, con la burocracia, el tráfico de influencias y puestos pidiendo un gobierno más pequeño, transparente y eficiente; la que en principio busca menos impuestos para que las familias tengan más dinero disponible, para que los pequeños empresarios puedan generar más empleo; la que en principio busca austeridad fiscal y crecimiento económico, pues la una sin la otra poco logra.
El crecimiento es la parte difícil. En Colombia estamos muy amañados con que nos llueva plata del cielo, o emerja de la tierra, o mejor dicho de inversión extranjera o minería. En menor medida, y comparada con los países industrializados y ricos, poca prosperidad criolla se genera de nuestra propia imaginación en forma de desarrollos tecnológicos y capital intelectual que se traduzcan en exportaciones y recursos.
Prosperar no es la prioridad de la izquierda. Con la complicidad de la prensa, su prioridad es sólo difamar con escándalos sonsos y demandas frívolas a contradictores políticos. Es extraño que no se den cuenta de que cuando engañan a la gente es sólo cuestión de tiempo que aquélla entre en razón. La izquierda no tiene argumentos, sólo mentiras, complots y persecuciones. Cuando pierden credibilidad es cuando lo inocultable se hace evidente y los electorados se corrigen, aunque para evitar esto tienden a ser dictatoriales y populistas.
Debemos dejar de escuchar y leer con excesiva credulidad a los 'torcidos', testarudos mamertos de los medios de comunicación. No hay complot de la derecha. Como en Estados Unidos este pasado martes, la gente solita se da cuenta y solita se endereza.
PUNTO AISLADO: La coincidencia de los dos eventos, la muerte de Néstor Kirchner y el triunfo de Dilma Rousseff, desnudan la duda de si Dilma es títere político de Lula como lo fue Cristina de Néstor. Necesitamos mujeres capaces en la política y las hay muchas, no necesitamos que la izquierda pretenda incluirlas engañosamente para hacerlas quedar como títeres.

13 comentarios:
Se emiesa a oir a mucha gente diciendo que Santos esta traicionando los ideales de Uribe. El asesinato de Uribe es una realidad, Uribe debe tomar las medidas necesarias ara su seguridad.
Debemos organisar una marcha encontra de la persecucion Uribista. La nueva Fiscal sera una samperista como es nanci patricia gutierres, ojo que Santos es un traidor.
Santos está aliado con Chávez y sus socios en Colombia (Pardo, Gaviria, la CSJ, la prensa, etc.) en contra del uribismo. Su remedio es una larga serie de componendas con las que espera recuperar para sí y su camarilla la marca del "Partido Liberal" y convertir el uribismo en "extrema derecha" marginal.
En eso tiene un colaborador muy útil: el propio Uribe, que declara que sigue apoyando lo que hace.
¿Ustedes no votaron por Santos?
Los uribistas votamos por Santos no por él mismo sino contra Mockus.
Santos pagará cara la traición a la voluntad del pueblo.
¿Traición?. Santos fue muy claro desde el principio planteando el acuerdo de Unidad Nacional entre otras cosas.
Incluso en un debate afirmó que todos los candidatos eran buenos. ¿Consideran esa declaración como pro-uribista?.
Tal parece que ustedes se hicieron los de la vista gorda ante todo esto y pensaban que sólo había un enemigo a vencer, Antanas Mockus.
Su miedo irracional ante el candidato del partido verde los empujó a cometer un error peor de grande...
Lástima por ustedes.
¡El remedio resultó peor que la enfermedad!
Santos fue sin discusión mejor candidato que Mockus y por eso quienes lo apoyamos no nos equivocamos. El problema es que Santos ahora sale con un montón de prioridades cuestionables y parece haber sido elegido por la mayoría para satisfacer la minoría.
No me gusta lo que hace Santos con la ley de tierras y las reparaciones, pero hay que esperar más tiempo para poder saber si esto es una estrategia legislativa errada, o el comienzo de una estrategia a largo plazo.
Santos y Uribe pueden estar fraguando el fortalecimiento de los partidos tradicionales, ojala, para evitar precisamente esto que esta sucediendo: que un candidato de un partido con nombre improvisado llegue al poder y no se sepa que políticas representa. Si volvemos al bi-partidismo tradicional, podemos esperar con mas certeza que políticas seguirían sus partidarios.
También especulo que Santos puede estar dejando reformas mas populares para después antes de la reelección y sacando del camino las reformas de alto costo político para que no le cuesten votos. El problema es que estas reformas que hoy tienen prioridad, no son solo malas, sino peligrosas para nuestra prosperidad y paz.
También empiezo a desconfiar de Santos, pero amanecerá y veremos. De algo si estoy casi seguro, si con Santos estamos inconformes, con Mockus no creo que estuviésemos mejor.
M: ¿qué es esa pregunta? Santos se presentaba como el continuador de Uribe.
En serio, ¿no le da vergüenza preguntar algo así?
Noel, con Mockus las FARC estarían en el poder. Casi todos los jaleadores de las FARC (León Valencia, Sergio Otálora, William Ospina) apoyaban al payaso incoherente.
Y yo sí creo que Santos anda en plan de perseguir a Uribe. Puede que cuente con alguna solución drástica para no correr con su partido de rateros hacia el sumidero.
Otra explicación no hallo.
Jaime Ruiz:
"M: ¿qué es esa pregunta? Santos se presentaba como el continuador de Uribe.
En serio, ¿no le da vergüenza preguntar algo así?"
¿No le da verguenza ser tan ingenuo?.
Santos le esta apostando a una ecuación simple: si el le da la prosperidad prometida al pueblo este le arropara con bendiciones. El problema es que la gente no es tan tonta y sabrá que la prosperidad fue una consecuencia de los ocho años de Uribe y que a Santos le toco recoger la cosecha.
Santos esta haciendo todo lo posible por revivir al partido del trapo rojo, eso es innegable y del partido corrupto politiquero se sabe que es anti uribista. Yo lo que veo es que tanto el partido conservador como el de la U están esperando algún movimiento de Uribe para dejar la coalición. Uribe no quiere hacerle daño al país y por esa razón esta esperando que salgan las reformas, pero cuando el clima este mejor el enfrentamiento Santos Uribe será la realidad de la política Colombiana.
M de ¿qué?, ¿de mamerto? De mockusiano, que es lo mismo.
Mockus es de derecha, más que el mismo Santos.
Las apariencias engañan...
Excelente artículo Noel, encuentro muchos de sus artículos muy acertados, y lo mejor del caso es que no hace falta ser tan avezado en política para darse cuenta del complot de los medios. En mi condición de ciudadano dual, me fue más fácil comprender que ellos la realidad de los Tea Parties, e incluso abiertamente los apoyé las pasadas elecciones.
Un saludo.
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