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4 de junio de 2010

Los escándalos mediáticos poco afectaron a Santos por ser muy pobres o sin fundamento


Por Noel Carrascal.

La ola verde está confundida. No entiende cómo con tanta maldad, corrupción e injusticia, tantos colombianos terminaron votando por Santos. Se les nota en su forma de responder a una derrota monumental y contundente. Algunos creen que la mayoría es estúpida al no darse cuenta de algo tan obvio como lo es la ‘mafia’ del gobierno de Uribe. Sienten rabia e intolerancia hacia quienes no están “iluminados con su conocimiento de la verdad.” ¿Será que en lugar de estar desilusionados tienen alucinaciones sobre la realidad colombiana?

Ante la cruda realidad de los resultados electorales, esa alucinación o realidad distorsionada muy probablemente se origina en los escándalos mediáticos divulgados con el ánimo de desinformar a la opinión pública. Estos escándalos mediáticos están basados en alguna realidad remota, pero su conexión con Santos o Uribe es indirecta o inexistente. Quienes votaron por Santos no le perdonarían algo ilegal, pero tampoco se dejan llevar por acusaciones dudosas que claramente tiene el único objetivo de debilitar políticamente a Santos. En ausencia de evidencia o testigos contundentes, y aburridos de la fallida manipulación de los medios, no se dejan manipular por titulares noticiosos amañados, transmisiones de radio o televisión, ni columnistas polarizadores de opinión.

Muchos de quienes votaron por Santos se basan en realidades, no en rumores. “Antes de Uribe no podía viajar por carretera, ahora sí.” “Antes no podía ir a mi finca, ahora sí”. “Antes me secuestraban o extorsionaban, ahora no.” “Antes Colombia era un estado fallido, ahora no”.”Colombia es una economía emergente y dinámica reconocida como parte de las CIVETS.” Al lado de estas realidades irrefutables y de experiencia propia, los escándalos mediáticos palidecen por su falta de bases y porque sólo se sabe de ellos por los medios de comunicación. Son tan aislados que es difícil conocer a alguien que haya sido afectado por estos escándalos directamente. Por el contrario, es fácil encontrar gente que se siente beneficiada por el gobierno de Uribe, del que Santos fue parte.

No cabe duda de que la contratación de J.J. Rendón causó gran escándalo entre los columnistas y entre algunos miembros de la ola verde. Temían que les dieran la misma medicina de rumores que ellos le dan a la gente a través de los medios. Ninguna de las tácticas de Santos llego a los bajos niveles de los rumores diseminados por los medios. Estos rumores afectaban explícitamente a Santos y ayudaban implícitamente a Mockus. La campaña de Mockus no estaba asociada directamente con estos medios desinformadores, pero los medios desinformadores si le estaban haciendo campaña a Mockus como la mejor forma de hacerle oposición a Santos y Uribe.

Los rumores desinformadores diseminados por los medios son verdades a medias. Por ejemplo:

Los falsos positivos fueron aberraciones de rangos bajos del Ejército y no una política gubernamental. Son una realidad triste de la historia de Colombia y se viene procesando a los culpables, e incluso, posiblemente, a algunos inocentes. Fue el mismo gobierno el que eliminó esta aberración no intencionada ni engendrada por orden directa y ciertamente muchos colombianos lo piensan así, o si no, hubiese sido muy fácil para ellos votar por Vargas Lleras en lugar de Santos o Mockus.

Los paramilitares tenían un enemigo en común con Uribe cuando éste llegó a la presidencia. Había afinidad ideológica y de propósitos, pero no colaboración. Afinidad parecida a como los medios desinformadores ayudan a Mockus sin ser parte de su campaña, algo por lo que no se puede culpar al candidato verde. Fue Uribe quien desmanteló y extraditó a los paramilitares.

La oposición y los medios no entienden por qué los colombianos vemos a Uribe como quien acabo el paramilitarismo y no como parte de ese monstruo. La mayoría de los colombianos saben que el paramilitarismo es un problema indeseable que no existiría de no ser por la guerrilla en el monte y en los medios. Por eso es por lo que el paramilitarismo no se le pega al teflón de Uribe.

En Agro Ingreso Seguro sí se beneficiaron ciertas personas adineradas, quienes ciertamente encontraron grietas en el Programa y lograron recibir fondos del gobierno. Los colombianos parecen entender que además de que eso fue una pequeña proporción de los ingresos, fue legal. No nos gustará quien se aprovecho de la oportunidad, pero la oportunidad se dio y quienes la tomaron lo hicieron dentro del marco de la ley. Si se quiere sacar al campo de su atraso, hay que asumir que el campesino debe pasar de pobre jornalero a mediano agroindustrial. Para competir con subsidios más injustos de otros países, hay que estimular también a los medianos agricultores por más que nos parezcan ricos y no merecedores de ayuda.

Las chuzadas del DAS es la forma en que el poder judicial le está haciendo la guerra al ejecutivo y legislativo que no pertenecen a la oposición. Los terroristas no solo se han metido al Palacio de Justicia: poco a poco han estado metiéndose a nuestros juzgados. Es una guerra más sutil, de opiniones e interpretación de la ley, no cañonazos y cilindros bomba, pero es una guerra que le puede hacer tanto daño a Colombia como el terrorismo. La politización de la justicia colombiana se ha hecho paulatinamente por una oposición que poco gana en las urnas. Una oposición que no tiene discurso político competente. Es el único poder al que tiene acceso viable, y por ende abusa.

Nadie duda que existan las roscas. En los partidos de la U, Liberal, Conservador, Cambio Radical, Polo y Verde. Estas roscas son injustas y no es fácil de acceder a sus beneficios si no se tiene un padrino, dinero o poder. El país está lleno de delfines, algunos sin méritos que le quieren cambiar el nombre al aeropuerto El Dorado, otros con logros, méritos y carreras respetables. Creo que a quienes votaron por Santos no les gustan estas roscas o la idea de un delfín. Y aunque ven en Santos un delfín, lo es con logros, educación y trayectoria.

Sería injusto cobrarle votos a Santos por la cuna de donde salió e ignorar su experiencia en el ejecutivo al frente de varios ministerios o sus propuestas de gobierno. Muchos santistas no quieren cambiar oligarquía por ‘bolivarquía’ o cualquier otra denominación de clase social que tenga acceso exclusivo al poder. Llegar al poder requiere capital político y sólo se gana con asociaciones, alguna indeseadas, y Mockus no podrá cambiar eso. Él ya está consolidando esas roscas con alianzas para la segunda vuelta.

Quienes votaron por Santos ven todo eso que los verdes creen que ellos no ven. Saben tanto como ellos de los problemas del país, y sólo están en desacuerdo con las soluciones, quién es el mejor candidato y, más importante aún, quien es el culpable principal de los problemas. La mayoría no culpa a Santos y su legado uribista por las acusaciones de los medios. Sería bueno que esos partidarios intolerantes de Mockus dejaran esa prepotencia intelectual y moral de creer que ellos si tienen la razón, que su voto sí fue por el bueno, que Santos es malo, corrupto o mafioso.

Esa demonización es el producto del martilleo de columnistas y medios de opinión. La táctica es la de repetir rumores falsos y verdades a medias, hasta que por saturación se convierten en una realidad irrefutable o distorsionada en la cabeza de muchos, pero que es más una ilusión o una realidad pequeña sacada de proporción o contexto. Ésa es la única explicación por la que muchos se unieron a la ola verde y que hoy expresan su confusión con frustración al ver que la gran mayoría de colombianos no traga entero lo que los medios les echan.

15 comentarios:

Chriskpf dijo...

Hace poco veía a Mockus “celebrando” su triunfo (?) con todos sus manifestantes. A pesar de todas las metidas de pata que ha tenido, sigo teniendo la idea de que Mockus es un tipo con buenas intensiones pero que tal vez esta en el lugar equivocado. Es decir yo a Mockus no lo veo como un político sino más bien como un líder espiritual. Un hombre que es capaz de respetarle la vida a un criminal como lo fue Raúl Reyes o que puede encontrar algo bueno en personajes tan perversos como Chavez o Piedad Córdoba.
Mockus es un hombre que se consume en sus dilemas morales y busca siempre un justo medio para obrar equilibradamente. Lastimosamente en la política esas complejidades filosóficas traen más inconvenientes que soluciones. No se puede crear un decreto sobre el amor o sobre el deseo. Como tampoco en política (como en la vida) se puede ser ambiguo y pretender agradarle a todo el mundo…
Después de esta primera vuelta yo creo que Mockus debe estar respirando tranquilo y creo que se quitó un peso y una responsabilidad de encima que le estaban quedando grandes.

Anónimo dijo...

BRABONEL.

Realmente no vi nada diferente en las palabras de Mockus y sus segidores en la noche del pasado domingo con las produnciadas por Carlos Gaviria y sus seguidores el dia de la derrota en las eleciones presidenciales pasadas. La mayoria de la gente noto el odio las calumnias y demas infamias del partido verde y quienes votaron por Santos quedaron mas convensidos que ese era por quien debian votar.

jaime ruiz dijo...

Chriskpf: lamento estar muy en desacuerdo con usted. Mockus es un histrión muy malintencionado, aunque como administrador puede haber sido bueno. Hay que prestar atención al lema de "No todo vale" o su sinónimo "La vida humana es sagrada". Eso sería correcto en supuestos como la tortura o el terrorismo de Estado, y yo sería el primero en apoyarlo si viniera a corregir la política de un gobierno de desaprensivos que empalara guerrilleros o los pusiera a comerse a la novia (como hacen los miembros de las FARC con los elementos díscolos de su tropa).

Pero no es el caso: los asesinatos de inocentes son una traición de unos desalmados a su tarea de proteger a la gente y combatir a los terroristas. Como si unos albañiles que hacen un edificio se dedican a llevarse el hierro para sus casas y alguien acusara al constructor. O como si alguien supusiera que los casos de curas pederastas fueran culpa de Cristo y San Pedro y San Agustín y Tomás de Aquino y todos los papas.

¿Cree usted que Mockus no se da cuenta de la falsedad de su cuento? En tal caso, usted lo estaría subestimando: él sólo explota la necesidad que tienen los colombianos de estar en la parte de los hidalgos y no de los pobres y feos. El precio es sumar calumniadores sin escrúpulos a una ambición política que en últimas es pura alianza con Chávez.

Menos de un 5 % de los posibles votantes apoyaron a los totalitarios. Hay que agradecerle a Mockus tal hecho. Pero no por eso se puede dejar de ver la clara mala fe de su actuación.

Brabonel, lo que pasa es que nadie creyó que Carlos Gaviria fuera a ganar las elecciones en 2006, pero yo tengo algún amigo que me aseguraba que Mockus ya había ganado.

Anónimo dijo...

Ya que todo se hila y argumenta tan fino aquí, esta frase me puso a pensar:

"Los paramilitares tenían un enemigo en común con Uribe cuando éste llegó a la presidencia. Había afinidad ideológica y de propósitos, pero no colaboración."

¿En serio? Si Atrabilioso (especialmente Jaime Ruiz) está convencido de que quien tenga intereses afines o enemigos comunes con la guerrilla es igual o peor que los guerilleros, uno podría, basado en el mismo argumento, concluir que Uribe es igual o peor que los paramilitares.

Si según Jaime Ruiz Mockus es (era, después de la muenda del domingo) el candidato de Chávez, según lo que escribe Carrascal Uribe fue el presidente de Castaño, Mancuso et al.

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con el argumento de la entrada porque creo que la gente se informa mucho menos de lo que el autor supone. No están interesados en informarse. De manera más precisa, los escándalos no afectaron a Santos por exceso de convicción en Santos, sino por que era el candidato de Uribe. Así Uribe no hubiera intervenido en la campaña, Santos iba a ganar porque es el candidato uribista. Y en eso estamos de acuerdo, Colombia es mayoritariamente Uribista.

De otro lado, me sorprendió la afirmación de Carrascal:

"Los paramilitares tenían un enemigo en común con Uribe cuando éste llegó a la presidencia. Había afinidad ideológica y de propósitos, pero no colaboración."

Según muchas de las entradas de Atrabilioso, quien comparta enemigos o intereses con las guerrillas es igual o peor de hampón (que las guerrillas), así no haya colaboración. Si Mockus era el candidato de Chávez ("era", porque ya no es después de la muenda del domingo), siguiendo la afirmación de Carrascal y el razonamiento favorito de Jaime Ruiz, Uribe fue el presidente (o el idiota útil, como les encanta decir a los uribistas) de Castaño, Mancuso y los otros.

jaime ruiz dijo...

Anónimo 7.42 PM: Muy grave lo que usted dice, aunque difícil de creer dado que Mancuso y don Berna están en cárceles estadounidenses. Uribe le hizo frente al paramilitarismo, la oposición ni siquiera ha pedido a las guerrillas que se desmovilicen, sino que las legitima de forma unánime.

Ahora bien, cierta gente próspera de zonas rurales pagó vacuna a los paramilitares y después apoyó a Uribe. Esa gente apostó por el fin de las masacres, que es el mayor logro de Uribe. La oposición optó por cobrar el secuestro, incluso con recursos públicos, como cuando Luis Eduardo Garzón era alcalde de Bogotá. Los que quieran parecer decentes, que empiecen exigiendo la desmovilización de las guerrillas tal como la gente que apoyaba a los paramilitares apoyaron al gobierno que extraditó a Mancuso y compañía.

El fondo de su comentario es éste: cuando Petro reivindica la ilegalidad como actualización del bolivarismo, usted no siente que esa ilegalidad se basó en el asesinato y el secuestro y él no debería reivindicarla. Usted aprueba los sueños de igualdad y justicia de los que salen a matar soldados para convertirse en amos pero no el anhelo de plenitud del ganadero o finquero que malgasta su vida en los tórridos infiernos del triste trópico, entre mosquitos y asesinos.

Su comparación es falaz. El columnista Sergio Otálora Montenegro exigía que se considerara a las FARC representantes del pueblo colombiano y se celebrara un acuerdo de paz que fuera restitución, en forma de poder para las FARC, de un derecho conculcado. La vacuna a los paramilitares es la solución desesperada de gente expuesta al secuestro y a la extorsión infinita. Otálora podría vivir bien dedicado a otra cosa que la legitimación del terrorismo, el finquero no justificaría ningún crimen abstracto por puro interés de vanidad o poder personal: le gustaría tener el doble de vacas y el doble de hectáreas. Trata de asimilarse para vivir en paz mientras que el antiuribista busca explotar los crímenes para su ascenso social y su carrera política. De hecho, Mockus es un ejemplo extremo de eso.

El apoyo al paramilitarismo fue un crimen y al mismo tiempo un error. El vicio inducido por los poderes fácticos es la aceptación de que el M-19 no fue un crimen y un error. Matar para enriquecerse, matar para que la gente viva mejor.

Y vivir mejor es estar a salvo de que te maten. Ese sentimiento, ese afán de la mayoría es la base del triunfo del uribismo. Por eso no hay sectores políticos que se pongan de parte de las AUC y no de Uribe cuando extradita a su cúpula. Sencillamente se ha impuesto el principio de toda civilidad: no premiar el crimen, y con el tiempo premiar el trabajo. Aquellos que obtenían poder del crimen, como Otálora y como William Ospina, animadores de la ola verde, siempre intentaron convertir el gobierno de Uribe en el gobierno de Mancuso, y no le pueden explicar a nadie cómo es que Mancuso está preso y cómo es que ellos no le han pedido a Alfonso Cano que se entregue a la justicia.

Sólo les queda la maledicencia. Pero la maledicencia marca. Puede que los colombianos nacidos en este siglo sientan tanto desprecio por los charlatanes mamertos como los de hoy en día sienten por los niños del servicio doméstico armado. Y es que esos colombianos sabrán cuál es el cáncer al que están expuestos.

Y le harán frente.

Anónimo dijo...

Jaime, su respuesta al anónimo de las 7:42 pm es inspirada. Además de breve y concisa es optimista. Uribe mostró al pueblo colombiano una luz al final del túnel. Y hacia allá nos encaminaremos.

Noel Carrascal dijo...

Anonimo 6:25,
Atrabilioso y yo podemos pensar diferentes, aunque creo que no nos contradecimos en gran medida.
Yo no dije que Uribe fue el presidente de Castaño. No ponga esas ideas por escrito, son irresponsables.

Los intereses afines de paras y la gente de bien, y de la guerrilla y radicales revoltosos no se deben confundir.

He conocido gente que por su propia seguridad, después del asesinato y secuestro de parientes, pagaban vacunas antes de Uribe. Con la llegada de Uribe ello ya no hacen eso y le aseguro que no extrañan a los paras ni sus obligada asociación para sobrevivir el hostigamiento de la guerrilla. Están agradecidos con Uribe por haberles quitado la pesadilla de los paras. Pagaron paramilitares pero no por simpatías sino por necesidad.

Mientras que quienes ven con simpatía a la guerrilla se revuelcan de ver a Simón-trinidad en una cárcel o por el bombardeo de Reyes. Ellos si sienten nostalgia por la vida de 'Robin Hood' de la guerrilla y sueñan con entrar a Bogota en caravanas de golpes de estado como Fidel lo hizo en la habana.

A Uribe las FARC le mataron a su padre. Si como mucha gente honesta le toco pagar vacuna, no lo culpo. Culpo a la ausencia del estado por no haber proveído la protección necesaria. Por lo que cuando Uribe llego a la presidencia, había afinidad de propósitos y enemigos, pero como comandante de las fuerzas armadas ni necesitaba a los paramilitares ni untarse las manos con ellos. Y los mando a recoger.

Noel Carrascal dijo...

Para Aninimo 7:42,
Yo en cambio no presumo en saber que tanto la gente se informa. Eso no lo puedo adivinar en un país tan grande. Yo creo que la gente se informa lo suficiente para saber quien les conviene. Tampoco hay que esforzarse mucho para recibir información. Ver un noticiero o un programa periodístico lo hacen muchos colombianos por distracción y así se informan bien. No todos los Colombianos leerán la prensa con profundidad, pero los titulares son muchas veces suficientes para desinformar, mas aun si cuando la gente no lee el contenido de los artículos, quedan con una opinión despistada de los titulares de las noticias y las columnas de opinión.

Créame que los editores de periódicos saben de esto muy bien. Si no los van ha leer, por lo menos hacen llegar el mensaje principal con titulares. Y esos editores son mayoritariamente de oposición o de izquierda.

Anónimo dijo...

FINAL

4)"Su comparación es falaz."

No es una comparación, es una analogía. No es falaz porque uso exactamente el mismo razonamiento que usted usa. Es fastidiosa para usted tanto como para mí, pero usted me da la razón: "La vacuna a los paramilitares es la solución desesperada de gente expuesta al secuestro y a la extorsión infinita." Yo no sé cómo funcionaría la cosa con los paramilitares, pero no me imagino un contrato que dijera hasta cuándo iban a cobrar las vacunas (¿o es que la vacuna de los paramilitares es muy distinta a la extorsión de la guerrilla?). Y, de nuevo, los paramilitares también cometieron masacres, la única diferencia es que los finqueros estaban a salvo.

Omito comentar a Otálora porque ni sé quién es, ni creo que sea el agente representativo de la gente común y corriente que no es uribista. Asumir eso es lo mismo que decir que el que no es uribista es guerrillero y eso, por eneava vez, es lo que más me incomoda (de hecho, puede ser lo único que me incomoda) de su razonamiento.

5) "El apoyo al paramilitarismo fue un crimen y al mismo tiempo un error." Hmm, entonces hay crímenes que no son errores. De nuevo, ese es el mismo tipo de basura que usan los que jsutifican a la guerrilla. "Matar para que la gente viva mejor."

6) "Y vivir mejor es estar a salvo de que te maten."

Inclusive masacrando gente. Si esto no es, al menos suena mucho a panfleto fariano.

7) "Ese sentimiento, ese afán de la mayoría es la base del triunfo del uribismo."

Conforme, es ese sentimiento pero combinado con la derrota de la guerrilla, en la que los paramilitares jugaron un papel importante. Aún así, no creo que todos los uribistas sean, hayan sido o promovieran grupos paramilitares. De la misma manera que no todos los que no son uribistas sean o promuevan grupos guerrilleros.

Por último, Uribe no combatió a los paramilitares, negoció con ellos. Si no es así, no entiendo cómo ahora hay tantas nuevas versiones de los frentes paramilitares (a menos que sean inventos de la prensa).

Anónimo dijo...

¿Qué es lo grave que dije?

- La gente no se informa, para eso es que ustedes publican con tanta frecuencia, para que la gente se informe (y en algunas ocasiones para que cambie de perspectiva).
- Muchos de los que votaron por Santos lo hicieron porque son uribistas y porque Uribe se encargó de hacerle saber a sus electores quién era su preferido (no fue cuestión de mandato o de programa porque de ser así, muchos habrían votado por Vargas Lleras).
-Yo no afirmo que Uribe haya sido el presidente de los paramilitares. Lo que digo es que siguiendo su razonamiento y usando la afirmación de Carrascal, es muy difícil no concluir algo distinto.

Y escribí eso porque lo que más me incomoda de ese razonamiento es que justifica la formación de guerrillas, al contrario de lo que usted pretende.

1)"(...) aunque difícil de creer dado que Mancuso y don Berna están en cárceles estadounidenses. Uribe le hizo frente al paramilitarismo, la oposición ni siquiera ha pedido a las guerrillas que se desmovilicen, sino que las legitima de forma unánime."

Los paramilitares estarían muy cerca al final de sus condenas en Colombia. La extradición se hizo porque siguieron haciendo tráfico de drogas y siguieron ordenando masacres desde la cárcel. No me parece descabellado pensar que los extraditaron para evitar más escándalos políticos, al fin y al cabo, el proceso en EEUU se relaciona con narcotráfico y lavado de activos, las masacres o las asciaciones con políticos o con militares no tendrán ninguna relevancia en esos procesos. NO estoy afirmando que por eso los extraditaron, lo que estoy diciendo es que eso no suena descabellado.

1) "Ahora bien, cierta gente próspera de zonas rurales pagó vacuna a los paramilitares y después apoyó a Uribe. Esa gente apostó por el fin de las masacres, que es el mayor logro de Uribe."

¿En serio? Vea usted, no hubo masacres con los paramilitares. Eran cuidanderos desarmados.

2)"La oposición optó por cobrar el secuestro, incluso con recursos públicos, como cuando Luis Eduardo Garzón era alcalde de Bogotá."

Yo no sé exactamente cómo uno cobra el secuestro con recursos públicos pero esta frase incluye lo que me incomoda de su razonamiento y es que el que no está con Uribe es facilitador de secuestros y de masacres.

3) Se equvoca, el fondo de mi comentario es que su razonamiento frente a los paramilitares es la misma basura que esgrimen los Cano y esgrimían los Bateman para matar y/o para aterrorizar (soldados, campesinos, finqueros, etc). Había que defenderse de la opresión (en su caso, la guerrilla), organizarse y luchar era el paso natural, inclusive si luchar involucra cometer todo tipo de crímenes.

SIGUE

jaime ruiz dijo...

Anónimo: le voy a contestar a sus puntos. Respecto a si los paramilitares estuvieran a punto de salir libres, mi opinión personal es que si ése era el precio de la desaparición de las bandas habría que pagarlo. También para la guerrilla. La salida es el fin de los crímenes y no la venganza.

1. La gente que apoyó a Uribe apostó por quien prometía el imperio de la ley. Alguna de esa gente apoyó a los paramilitares, pero una vez que se podía vislumbrar la paz apostó por la legalidad. Su comentario es la típica salida de no querer entender.

2. Cobrar el secuestro con recursos públicos es gastarse miles de millones de pesos en campañas por el "intercambio humanitario". ¿Para qué es el secuestro? El secuestro es la primera parte del intercambio humanitario. La tarea de Garzón y el PDA es lo mismo que el secuestro. Como si pensando en la oficina de Envigado se separara al niño sicario del empresario de la muerte que recibe la remuneración.

3. ¿Qué haría usted después de que le mataran a varios hijos y después de ser un ganadero rico se convirtiera en esclavo de los asesinos de sus hijos? El punto es que la universidad colombiana crea y promueve las guerrillas para apropiarse del país, mientras que los ganaderos quisieran vivir sin violencia, como cualquier persona normal. El que surja una resistencia ilegal, despiadada y perversa es inevitable. Lo interesante es que la universidad (la izquierda democrática) encuentre en esa reacción un pretexto contra el orden y la paz trastornados por ella. Es la desfachatez de los criminales: los niños del Putumayo son sólo peones de los profesores del PCC o PDA.

4)Su comparación es falaz porque convierte en equivalente el apoyo resignado a las bandas de traficantes de drogas y malandros que resistían a las guerrillas y el apoyo a éstas de gentes que disfrutan de las mieles del poder. Lo que quisieran los ganaderos es mandar a sus hijos a estudiar con los hijos de Molano y Carlos Gaviria. No es lo mismo una apuesta que otra. En cuanto hay seguridad o se vislumbra un cambio de la situación, esa gente se pone de parte del orden. Las clases acomodadas promueven los crímenes para apropiarse de todo. Hacer equivalentes ambas cosas es falaz.

SIGUE

jaime ruiz dijo...

CONTINUACIÓN

5) "El apoyo al paramilitarismo fue un crimen y al mismo tiempo un error." Pues hay errores que no son crímenes. Si se pensara en el rodillo ruso al reconquistar Europa oriental o en la invasión aliada, quién sabe cuántas atrocidades no cometieron. Los bombardeos de Dresde son las más conocidas. A lo mejor eran crímenes necesarios. Puede que para un nazi convencido de la legitimidad del imperio milenario de la raza aria ésos fueran los crímenes y el Holocausto fuera un acto legítimo. Ésa es exactamente la forma de razonar de la Corte Suprema de Justicia colombiana: los crímenes políticos no son crímenes porque tienen un objetivo altruista, pero defenderse de esos crímenes es concierto para delinquir que no tiene excusa.

Con usted voy detectando el problema colombiano: creer que los niños que castran policías delante de sus vecinos son menos criminales que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Porque el problema es el verbo refinado, la manicura, la ropa cara, los diplomas. Estoy seguro de que muchas masacres las han encargado personas que después firman sentencias. Los escritos de esa gente son crímenes tan graves como las atrocidades de las guerrillas, con efectos mucho más dañinos. Pero en Colombia nadie lo quiere ver, ¡quién va a atreverse a juzgar a personas tan encumbradas!

6. No entiendo su punto. La frase de matar para que la gente viva mejor es obra del ex presidente de la Corte Constitucional Carlos Gaviria.


7. Puede que durante los gobiernos aliados de las guerrillas, de Gaviria, Samper y Pastrana las bandas rivales hayan ayudado a impedir una expansión del poder guerrillero. Desde que Uribe subió al poder ese combate ha sido obra de las instituciones. Lo ha conseguido el gobierno, junto con las fuerzas militares y policiales.

Uribe favoreció la desmovilización paramilitar mediante la negociación. A los que no negociaron los persiguió. A los que negociaron los extraditó por seguir delinquiendo y porque a cambio de la impunidad total podrían ayudar a los terroristas de las cortes a tumbar al gobierno.

Realmente hay una parte de Colombia que está con Uribe y otra que está con los columnistas, con Piedad Córdoba y la CSJ. Para mí las FARC son como una uña o como una navaja de ese contubernio. No encuentro que estar con los magistrados sea menos criminal que estar con los terroristas. Sólo es propio de un estrato más alto.

Anónimo dijo...

Jaime, ¿no quiso decir lo contrario?: “Con usted voy detectando el problema colombiano: creer que los niños que castran policías delante de sus vecinos son menos (¿más?) criminales que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

jaime ruiz dijo...

Anónimo 11.54: Muchas gracias por la corrección. Efectivamente, ése es el problema, creer que los criminales son los que tienen mellas en la dentadura y las uñas sucias.