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3 de febrero de 2010

La más violenta mentira de Agitprop

De todas las enseñanzas que dejó a los propagandistas Josef Goebbels la que más se aplica en Colombia es que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Un periódico como El Espectador tiene varias decenas de columnistas, unos dos tercios de los cuales parecen recibir consignas sobre los temas que deben tratar, a veces más bien recibir los artículos escritos para que les añadan algún chascarrillo de propia cosecha y así publicarlos. Y los demás medios importantes de la capital hacen exactamente lo mismo. La propuesta de pagar a los estudiantes de Medellín para que denuncien cualquier actividad de bandas criminales ha dado lugar a varios cientos de diatribas clamando por la decencia y el civismo, exactamente de los mismos que exigen que el gobierno premie las actividades de las guerrillas.

Pero lo mismo se podría decir de los "falsos positivos", que según esos profesionales de la mentira afectan a varios miles de víctimas, las cuales extrañamente son sólo cifras en la prensa, salvo alguna decena de casos sobre los que se hace todo el ruido posible. Otro tema típico son los asesinatos de "sindicalistas", tema que sirvió de pretexto a Obama y Nancy Pelosi para frenar el trámite del TLC con Colombia, ofreciendo a sus votantes una doble mentira: la de presentarse como protectores de víctimas de persecución política, siendo que no hay tal, y de paso asegurarse que no hubiera relaciones comerciales fluidas con Colombia, con lo cual se salvarían puestos de trabajo en EE UU, cosa que también es mentira. Más bien al contrario, el comercio favorecería la creación de puestos de trabajo allá, pues las exportaciones colombianas están protegidas por el tratado de preferencias andinas.

La historia de la violencia contra los sindicalistas es paradigma de la mala fe de los propagandistas de la prensa colombiana y de su afinidad más que manifiesta con las tramas de la izquierda democrática, es decir del chavismo, es decir, de las bandas terroristas. Una investigación del CEDE de la Universidad de los Andes arrojó resultados que de ser conocidos por los ciudadanos estadounidenses dejarían muy mal parados a los políticos del Partido Demócrata que "se dejan engañar" para "vender" la falacia que mueve a sus votantes a apoyarlos. Si (tal como cuenta Santiago Montenegro) la tasa de homicidios en Colombia en 2008 era de 35 por 100.000 habitantes mientras que la de afiliados a sindicatos era de 5 por cada 100.000, la queja que tendría sentido presentar al gobierno colombiano sería por la desprotección que sufren los no afiliados a sindicatos.

La causa de que los homicidios que sufren personas afiliadas a sindicatos sea tan llamativamente inferior a la de los demás tiene que ver con la condición social de esas personas: en su gran mayoría son empleados estatales que viven en barrios acomodados de las grandes ciudades y se han beneficiado del poder acumulado durante muchas décadas por el Partido Comunista gracias a su formidable organización y a sus recursos de presión. Las circunstancias en que una persona está expuesta a que la maten son más bien extrañas para esa minoría de la sociedad.
Pero lo interesante es recordar que el informe citado del CEDE de la U. de Los Andes, basándose en una investigación exhaustiva, llega a la conclusión de que no hay en Colombia una persecución sistemática ni dirigida contra las organizaciones sindicales. En el resumen de dicho informe se lee:

En particular, el artículo muestra que la violencia anti-sindical en Colombia ha caído de manera sostenida durante los últimos siete años. Adicionalmente, usamos una base de datos tipo panel para estudiar los determinantes de la violencia anti-sindical en Colombia, haciendo especial énfasis en probar la hipótesis según la cual la mayor actividad sindical causa mayor violencia anti-sindical. Usando diferentes fuentes de datos, estrategias de estimación y períodos de tiempo, no encontramos ninguna evidencia estadística en favor de esta hipótesis. Los resultados de este artículo sugieren que, en promedio, la violencia contra sindicalistas en Colombia no es sistemática ni dirigida.

Pero nada de eso interesa a los sindicalistas, del mismo modo en que la inmensa mayoría de las atrocidades de las bandas terroristas no merecen la menor atención de la prensa colombiana. En un informe sobre la situación de los sindicalistas en el mundo, publicado en la página de una organización sindical internacional, se lee:

A nivel mundial en 2008, al menos 76 sindicalistas fueron asesinados como resultado de sus acciones en defensa de los derechos de los trabajadores. América Latina sigue siendo el continente más mortífero para los sindicalistas, con 66 asesinatos en 2008. En Colombia, 49 sindicalistas perdieron la vida (de los que 16 eran dirigentes sindicales, incluyendo cuatro mujeres), lo que representa un incremento del 25% respecto a 2007. También mataron a sindicalistas en Guatemala (9), Honduras (3) y Venezuela (4) entre otros países. En Asia, se registraron al menos seis asesinatos (Nepal y Filipinas), tres en África (Nigeria, Túnez y Zimbabwe) y uno en Oriente Medio (Iraq).

Es decir, que dos tercios de los homicidios de "sindicalistas" en todo el mundo tuvieron lugar en Colombia. Es difícil saber si los redactores del informe eran conscientes de la mentira que propagan los activistas del chavismo, pero lo cierto es que dicen que esas personas murieron por sus actividades sindicales, cosa que es manifiestamente falsa.

Un elemento importante de esa mixtificación es el que atañe al término sindicalista. Para el caso se alude a "personas afiliadas a sindicatos", pero todo el mundo entiende que se trata de activistas sindicales. La prensa colombiana, cuyos dueños lo son también de las bandas de asesinos ligadas al chavismo, no tiene el menor pudor en presentar sistemáticamente esos datos como ciertos. Y en el medio es raro el que se interesa por descubrir la mentira de esos datos. Si en el mundo el promedio mundial de homicidios anuales por cada 100.000 habitantes es de 7.6 y si la tasa fuera la misma para los afiliados a sindicatos (unos 166 millones según la Wikipedia), en un año no habría habido 76 muertes de "sindicalistas", sino más de doce mil.

Lo que pasa es que nadie se pone a considerar si la víctima de un homicidio pasional o de un atraco estaba afiliada a un sindicato. Sólo para los fines de la insurgencia, es decir, de los dueños de la prensa y de muchos otros integrantes de la vasta conjura de la que la insurgencia es sólo el servicio doméstico, se cuentan esos crímenes como relevantes políticamente en Colombia. No importa que los asesinos sean socios de los denunciantes y que las víctimas sean uribistas, como denunciaba José Obdulio Gaviria que ocurrió con el profesor Jaime Bazante.

Pero en fin: las mentiras de esta gente son tan atroces y la disposición con que las propagan es tan repugnante y despreciable que uno sólo puede registrar la mentira, convencido de que aquellos que la propagan SABEN bien que los crímenes de la tropa de niños y rústicos sólo tienen por objeto asegurarles rentas y poder a ellos.

14 comentarios:

Atrabilioso dijo...

Jaime:

Los "denunciantes" utilizan otra herramienta para deformar las cifras: el de la inconsistencia entre las estadísticas de la Policía y las de Medicina Legal.

Con esa diferencia, ellos pretenden demostrar la manipulación de las cifras y señalar que así como el gobierno "encubre" homicidios comunes, también lo hace con la muerte de sindicalistas.

Se cuidan de informar que esa diferencia en las estadísticas es obvia, si se tiene en cuenta que Medicina Legal atiende los dictámenes de fallecidos por homicidio (incluyendo los heridos que finalmente mueren) y la Policía solo atiende los levantamientos en el sitio de los hechos y si hay algún herido, lo reporta como lesiones personales.

Todo esto lo manejan muy bien y tengo conocimiento que en Europa han aprovechado esta situación para sacar ventaja.

Además, tampoco informan cuando les va mal

UN saludo.

Simpliciano dijo...

...si damos credito a la tradicion de mis paisanos que ubican el Eden o Paraiso Terrenal en Medellin, debemos concluir que nuestros primeros padres fueron paisas y que estos a pesar de su "viveza" fueron engañados por la mentirosa serpiente que les pinto pajaritos de oro si comian de la fruta prohibida...y comieron.

Asi, la humanidad desde sus principios ha vivido expuesta a la mentira y al engaño y seguramente asi vivira por siempre,o por lo menos hasta que nos corten los servicios, lo que no cae muy bien es que espontaneos sin siquiera tener figura de grandes ofidios se sigan lucrando con sus enredos y chismes convertidos en mentirosas medias verdades que muchisimos en mayor o menor escala tragamos sin dolor ni pena.

Alguien se enrosca para soltar que el Presidente es "paramilitar" y no faltan quienes lo toman como articulo de fe y hacen eco al invento, que estan regalandole a los ricos el tesoro de la nacion en forma de subsidios y ahi los tiene repitiendo el medio cuento sin siquiera analizarlo y desmenuzarlo para poderlo digerir, siguen propalando una media verdad como asunto infalible, alli entran espontaneos , profesores universitarios, columnistas de un periodismo de quita y pon, se repite tanto que a varias vueltas aparecera como verdad de a puño.

Lo que hace mucho daño es cuando esas mentiras camufladas de turbantes viajan al exterior y como aquella mapana biblica entre mataditos de ojo y cruces de pierna embauca a algunos Congresistas "made in USA" para inocularles su venenete sobre nuestro pais y su politica gubernamental, no convence del todo la marrullera arrastrada pero deja la duda y ahi tenemos el resultado, unos gringos remilgados, dudando a darnos la ayuda para el plan Colombia...los gringos se comieron su cuento.

un saludo

jaime ruiz dijo...

Jaime: a mí lo que me parece más interesante es el cinismo ya no de los miembros de las FARC o de las redes de propaganda, sino de tantos supuestos pacifistas y moderados, que son reacios a toda explicación sobre las cifras reales de sindicalistas que mueren. ¿Cómo es que a nadie se le ha ocurrido pensar que no pueden contarse para Colombia los afiliados a sindicatos y para otros países los líderes sindicales?

jaime ruiz dijo...

Simpliciano, la cuestión de la ayuda para el Plan Colombia es menos grave, como indicador de la moralidad de los políticos del Partido Demócrata, que el cuento de la seguridad de los sindicalistas. Sencillamente no hay un problema de seguridad de los sindicalistas que sea más urgente o serio que el de la seguridad general de los ciudadanos. Cuando Obama usa ese pretexto para negarse a firmar el TLC está engañando a los ciudadanos estadounidenses con algo que sabe bien, como lo saben todos sus asesores, que es mentira. Cuando se niega a dar más plata para el Plan Colombia está aplicando una política austera que mucha gente pide y que tiene mucho sentido.

Simpliciano dijo...

Jaime R

...el cuento de la inseguridad de los sindicalistas es lo que se sabe, lo han repetido mil veces y ya para muchos personajes en USA, es una verdad, ahora ,quienes y porque lo han repetido? la prensa mas importante lo dice y lo repite, noticieros internacionales de dudosa tendencia lo repiten, ONG lo repiten, sacerdotes que no calculan el mal que hacen a la imagen del pais lo repiten esto es lo que sale al exteriror y es lo que va permeando en los politicos de aca para creaese una imagen distorsionada de Colombia , por otro lado Senadores colombianos, integrantes de Partidos politicos reconocidos y por supuesto sindicalistas coinciden en los mismos ataques y hasta descaradas insinuaciones , traidoras, si somos mas escrupulosos, piden que se revisen las relaciones con Colombia , acaban inclinando negativamente el sentimiento de muchos respecto a nuestro gobierno, las aclaraciones y solidos rechazos a estas estrategias son debiles o llegan tarde, total, es la imagen que nos han creado; porque lo hacen ? unos por absurda oposicion tratando de desastibilizar al gobierno y crearle una mala imagen en el exterior , algunos reverendos , tal vez bien intencionados en su defensa a los desvalidos se van al extremo de confundir muchas veces victimas con los victimarios creando piadosas confusiones , pero dañinas, un poco de santa prudencia les vendria mejor y los periodistas, eso ya lo hemos tratado muchas veces, se aprovechan de todo este desvirole y sacan partido en su increible afan de destruir al pais.

Realmente Obama no es quien ha estrenado ese pretexto, viene de muy atras.

En cuanto al TLC, es asunto mas complicado, soy partidario de ese tratado, pero en las condiciones actuales me parece muchisimo mejor ir tirando con las preferencias arancelarias para colocar nuestros productos en el retraido mercado americano, por el momento seria mejor un compas de espera, el cambio monetario nos es defavorable y podria incrementar peligrosamente las exportaciones de USA que inundarian a Colombia, muchos fabricantes y productores agricolas tienen grandes exedentes que tratarian de vender desesperadamente, la tactica en el momento para poner algun ejemplo es retener a los consumidores a cualquier precio, vamos al supermercado y muchos articulos se ofrecen compre uno y lleve otro gratis, el "regalado" lo anotan como publicidad y sale por gastos, obligando al comprador a no olvidarse de sus productos, compro las galletas saltinas colombianas a casi US 6.- la lata, han casi duplicado su precio por el fenomeno del cambio, mientras una lata de igual peso americana la ofrecen a $ 3.50, el pan lo han rebajado drasticamente de precio, las haburguesas algo increible las ofrece el Burger King una de 1/4 de libra con queso por $1.- y asi las cadenas estan ofreciendo menu de $l.-, si la misma politica la aplican al campo de exportacion y encuentran un mercado avido como el colombiano, no creo que nos favorezca mucho, sucederia el mismo fenomeno que le toco al gobierno de Gaviria , se abrio solo la puerta de "entrada".


...con decirle que con las "arepitas" deliciosas " que les he inventado a los nietos podria inundar el pais colombiano a casi la mitad del precio....

un saludo

noelcr dijo...

Durante le gobierno de Bush, cuando el gobierno Colombiano trataba de pasar el TLC en el sanado demócrata, se le suministraba guardaespaldas a algunos sindicalistas. Escuche de un amigo, y seria bueno verificar esta versión la cual creo, que los sindicalistas rehusaban a guardaespaldas que no fueran gente conocida y en muchos casos sin la preparación adecuada.
Osea que tenían familiares y amigos cuidándolos. Eso de las estadísticas era mas un pretexto pues era dinero que le entraba a otros sindicalistas y al sindicatos por medio de fondos del gobierno. Y quien que crea estar en peligro prefiere a un conocido para que lo proteja? Sindicatos cínicos!

jaime ruiz dijo...

Simpliciano, respecto a la manipulación del cuento de los sindicalistas, ya he explicado que cada cual tiene sus motivos pero todos saben que es una mentira atroz.

En el caso de los políticos del Partido Demócrata, incluido Obama, se trata del pretexto del proteccionismo, que no conviene a la economía estadounidense ni al interés de la gente pobre de EE UU, pero sí a la carrera de unos políticos que demuestran muy poca altura de miras con esas engañifas.

Es curiosa la coincidencia de los del ALBA con los demócratas y su público regresivo. Efectivamente hay personas cuya forma de producir resulta inepta ante la competencia y por eso quieren poner barreras al comercio. Son los empresarios colombianos que se dirigen a un mercado cautivo y los sindicalistas estadounidenses, que esperan conservar empleos y sueldos gracias a que no se deja competir a los colombianos.

Desgraciadamente ese discurso tiene muchos partidarios. Y al confiar en las preferencias andinas se niega la posibilidad de que alguien confíe en el futuro para invertir en Colombia, cosa que sería mucho más posible con un pacto firme.

La cuestión de los precios de los cereales subsidiados remite al mismo fenómeno: en una ocasión leí que el automóvil fue inventado en Inglaterra cien años antes de Daimler, si bien con motor de vapor, pero los intereses de los que tenían el negocio de las diligencias impidieron que se desarrollara. ¿De modo que si un comerciante nos vende lo que produce por debajo de su costo nos está haciendo un gran daño? Esa leyenda es parecida a la de las muertes de sindicalistas. Se podría extender a todas las actividades económicas y siempre conduciría al mismo proteccionismo que determina el atraso de Hispanoamérica.

Si Colombia puede comprar cereales más baratos que el precio de producirlos, eso se puede considerar una gran oportunidad. Colombia no es un exportador de cereales, y con esos materiales más baratos se pueden fabricar piensos para alimentar vacas lecheras y producir quesos que al haber TLC se podrían exportar a EE UU. Sencillamente la mano de obra en Colombia es mucho más barata, y el país no es un gran productor de cereales. La gracia de la protección es que la gente para por el pan el triple de lo que vale para mantener a unos empresarios que no han sabido aprovechar las condiciones del país, como si lo hacen los que producen aceite de palma, flores y frutas tropicales. Yo no le veo la gracia a eso, es como un despojo de los pobres en favor de los ricos.

También por ese sobreprecio de los cereales los productos elaborados como las galletas, y muchos otros que podrían consumir los hispanos en EE UU son mucho más caros.

Un saludo.

jaime ruiz dijo...

Noel Carrascal: el cuento de las amenazas a sindicalistas es muy rentable para los comunistas de muchas maneras. También el enorme gasto que hay que afrontar para protegerlos se sustrae al que se podría usar en contener las actividades del servicio doméstico armado. De modo que cuanto más escándalo armen con mentiras grotescas que NADIE en la prensa colombiana denuncia, más ventaja sacan de muchas maneras.

Y mientras no se lleve a cabo un combate eficaz contra todas esas tramas leguleyas y periodísticas no se sacará mucha ventaja del esfuerzo de los militares y policías.

Simpliciano dijo...

Jaime R:

Muchos colombianos inclusive usted sabemos que el cuento de los sindicalistas es una mentira atroz, esta claro ,para NOSOTROS , no lo es para los americanos o por falta de agresividad nuestra para aclararlo o porque le creyeron el cuento a quienes con mas astucia les madrugaron a los Senadores americanos.

Jaime R a los colombianos nos abrieron una ventana hace años al mercado americano con el trato especial de preferencias arancelarias , una "pruebita" de lo que nos ayudaria el TLC, con esta preferencia hemos puesto muchos de nuestros productos en los estantes americanos , si no hemos logrado mas exitos se debe o a que nos falta agresividad en las ventas o que nuestros productos no son tan competitivos como nos parece y no hay compradores interesados, fijese que este ensayo o prueba es lo que sera el TLC con la condicion que al firmarlo las barreras colombianas a los productos americanos desapareceran y es ahi donde flaqueamos.

Nos damos cuerda nosotros mismos pensando que nuestra mano de obra es baratisima y puede que lo sea, pero si no se tienen buena productividad ni equipos modernos de produccion se esfumaria esa ventaja.

Al desaparecer el proteccionismo colombiano llevaria una avalancha de productos americanos a Colombia, lo que haria un TLC negativo al menos en su principio , no podemos olvidar que los americanos nos llevan ventajas en mercadeo y promocion de sus productos.

Acerca de cereales subsidiados es algo mucho mas complejo, son mas bien sistemas que usa el Departamento de Agricultura para regular su agricultura y llamamos subsidios a lo que seria mas bien "precios de sustentacion" o la compra de exedentes agricolas y ganaderos para defender a los productores y garantizar a los consumidores precios mas o menos estables , es bastante complejo el asunto.

Una de las promesas de campaña de Obama fue la de protejer al trabajador americano.

A los sindicalistas americanos les interesa el bienestar de los trabajadores americanos la competencia aqui no tiene nacionalidad especifica , aqui venden quienes orezcan mejor calidad a mejores precios, chinos, japoneses, españoles, chilenos , colombianos etc, el creer que somos discriminados es mas bien un complejo sin fudamento alguno.

Si relmente nuestra mano de obra es tan barata, nuestra productividad exelente usemos sus cereales a menos precio e inundemolos con productos terminados, pero hasta ahora no se da, compran trigo a menos precio, lo elaboran en galletas y lo exportamos casi al doble de precio del mismo producto americano.

El aceite de palma si no fuera por su utilizacion en biocombustibles seria un grave error cultivar la palma pues cada dia se usa menos para la alimentacion humana, su uso en panaderia y reposteria es minimo ,se considera nocivo para la salud.

saludo

Dr. sipmac dijo...

Para los administradores de Atrabilioso: no suelo recomendar mis propios posts en internet, pero pensé que esto podría interesarles http://sipmac.blogspot.com/2010/02/did-america-waste-5-billion-in-colombia.html. No es necesario que confirmen este comentario.

Dr. sipmac dijo...

Y aquí hay una versión en español: http://tijerapress.blogspot.com/2010/02/desperdicio-estados-unidos-5-mil.html

Simpliciano dijo...

Ganas de hacerle daño a Colombia



Carlos Andrés Pérez - Medellín | Publicado el 6 de febrero de 2010

"El Colombiano" de Medellin




En marzo de 2009, el senador Jorge Enrique Robledo, que perteneció al Moir (movimiento que se hizo famoso por quemar banderas de otros países), y hoy es candidato nuevamente al Senado por el Polo Democrático, estaba haciendo lo que mejor sabe hacer: tratando de convencer a personas que no conocen la realidad de Colombia, de que este es un Estado cuyo único fin es violar los derechos humanos y matar sistemáticamente a los opositores.

Lo infame de su sermón, además de no ser cierto, es que este 'padre de la patria' echó sus discursos desde Canadá, donde fue a buscar micrófonos y aulas universitarias, para que le escucharan lo que aquí no es capaz de hacer oír en medio de una campaña como en la que estamos. La idea de su viaje era bloquear el TLC con ese país, el quinto del mundo en volumen de comercio.

En diciembre de 2009, el mismo senador se fue a los salones del Parlamento Europeo con un discurso calcado del que llevó a Canadá, para tratar de que a Colombia le frenaran las posibilidades de vender sus productos a una población de más de 500 millones de personas; como lo hacen hoy México y Chile y seguramente lo hará Perú primero que nosotros. La semana pasada recibimos la noticia de que un bloque parlamentario europeo pidió detener el proceso con Colombia, porque según Robledo y otros más, este país viola metódicamente y como política de Estado los más elementales derechos, y tiene en la mira a los sindicatos para exterminarlos.

Claro que el senador Jorge Robledo no contó ni en Canadá ni en Europa, que la cifra de sindicalistas asesinados se ha disminuido en 74% desde 2002 hasta 2008, según un estudio realizado por la Universidad de los Andes el año anterior. Nadie niega que sigan ocurriendo lamentables asesinatos y la presión por reducir ese número a cero, no puede parar.

Qué imagen tan distorsionada está creando este senador fuera de nuestras fronteras, el problema es que aunque aquí pocos le creen, afuera hay quienes sí lo hacen: la semana pasada el congresista de los Estados Unidos Jim McGovern dijo que "el pueblo de Colombia no sólo necesita estar protegido de las Farc, también de sus propias Fuerzas Armadas". Lamentable frase que contrasta con el 77% de los colombianos, que según Gallup y lo que se percibe en la calle, respaldamos a nuestras fuerzas constitucionales.

La cosa es que el que paga los platos rotos no es Uribe, como quisiera Robledo; somos todos los colombianos que nos aislamos a la fuerza, a causa del interés de este senador por figurar como estadista en una tribuna internacional.

P.S.: Dice Héctor Abad en su columna del domingo pasado que como Medellín no es gobernada por un uribista, entonces el presidente prefiere que aumenten los homicidios y que por eso no hace nada para frenarlos. Esta es la lógica y el nivel de los análisis cuando se hacen con el hígado y no con la cabeza.

jaime ruiz dijo...

Simpliciano, qué artículo tan malo ése. Parece como si se hubiera contratado a alguien para hacer propaganda sutil a favor de Robledo.

Primero porque esa retórica de "lamentablemente" siguen ocurriendo esas cosas es la retórica típica de los asesinos. ¿Por qué no explicar que no es cierto que maten sindicalistas porque a los afiliados a sindicatos los matan mucho menos que a los demás colombianos? ¿Por qué no explicar que las investigaciones académicas rigurosas como la del CEDE de la U. de Los Andes demuestran que esa violencia, menor que la que sufren los demás colombianos, no está dirigida ni menos tiene por responsables a funcionarios estatales?

Ese artículo lo concede todo. Si los homicidios de sindicalistas se han reducido en un 74 % es como si un maltratador razonara que sólo le pega a su mujer los domingos.

Las calumnias de Robledo son tan grotescas que sólo persisten por la indigencia intelectual de quienes deberían refutarlo. Estoy seguro de que el autor de ese artículo no conoce la investigación citada de Uniandes, y por lo visto ni siquiera leyó el artículo de Montenegro.

Por lo demás, el comentario sobre Abad Faciolince es del mismo estilo: no es que lo que dice Abad sea hecho con el hígado y no con la cabeza, sino que es falso. En Colombia los malandros no sólo son más inteligentes que los honrados, sino también más audaces.

Lástima no tener tiempo de leer y comentar El Colombiano. Le habría cantado cuatro verdades al necio que escribió ese artículo.

Simpliciano dijo...

Jaime R:

Lo que ocurre al columnista de El Colombiano, es tipico de muchos que no caen en cuenta de lo que realmente salen expresando al tratar un tema.

Obviamente Carlos Andres Perez trata de condenar la actuacion de Robledo y mostrar el daño que hace al pais, eso esta muy claro en gran parte de su escrito, pero, como encantan esos "peros" se le va un enorme gazapo al darle la razon a Robledo al admitir con gran ingenuidad que se siguen cometiendo esos "lamentables" asesinatos y lo peor, da la idea de una cierta imposibilidad de evitarlos...como se diria, sale dandole la razon.

Eso es lo que se conoce en el exterior del asunto ese del cuento de los sindicalistas, un absurdo sobre otro, y siga contando...

...tremendo gazapo periodistico...

un saludo