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2 de diciembre de 2009

Educación infantil

Según una leyenda urbana que se oye mucho hoy en día, los pactos de estabilidad del gobierno con las empresas y las exenciones fiscales a la inversión están en la base del aumento del desempleo: a las empresas les resulta más rentable aprovechar el dólar barato y los premios por reinvertir que contratar gente, lo que afecta sobre todo a los trabajadores sin formación universitaria.

Digo que es una leyenda urbana porque si fuera por eso todos los adelantos en productividad tendrían el mismo efecto en cualquier parte del mundo. Ocurrió con la informatización, pero precisamente donde menos disminuyó el desempleo y donde se abrieron más oportunidades fue en los países que antes aplicaron todos los avances informáticos. Ocurrirá con la robótica y los demás procesos de automatización, que los procedimientos industriales más efectivos darán ventaja a los fabricantes de los países que antes se "posicionen" en el uso de esas nuevas posibilidades, generando riqueza gracias a la cual la mano de obra cesante encontrará forma de ganarse la vida.

Lo más extraño de todo eso es que se presente el aumento de cupos universitarios como la solución. ¿Se pretenderá que todo el mundo acabe una carrera? ¿O se intentará remediar la desigualdad gastándose los recursos de los más pobres en ofrecer a una minoría la oportunidad de alejarse de esa situación de miseria? Hasta ahora yo pensaba que la redistribución suponía un esfuerzo de igualación, pero parece que es al contrario, que el remedio para la pobreza es el de los Dead Kennedys: matar a los pobres. En este caso de hambre, y por un fin loable desde un punto de vista patriótico: se les quitará el Sisben y los auxilios de Familias en Acción, que los acostumbran a ser informales, para que algunos se vuelvan sabios y honren al país.

Muy extraño sobre todo porque la institución que permite una formación relativamente rápida y claramente orientada al trabajo es denostada por los mismos entusiastas del progreso. Supongo que el Sena no gusta porque es un sitio en el que la gente de escasos recursos aprende a trabajar y no a pensar, aunque en la hilarante germanía colombiana "pensar" signifique sencillamente "recitar el catecismo comunista" (no, no, por favor, no, no hablo del Manifiesto comunista, que sólo leen los miembros de las elites, sino de los volantes de propaganda y el periódico Voz). Tras esa confusión vienen todas las demás: la salida es la educación, pero "educación" quiere decir "adopción de la retórica chavista".

El hecho de que las personas con formación universitaria encuentren más trabajo que los que no la tienen no demuestra mucho respecto a las ventajas de esa inversión, y no se suelen publicar comparaciones entre la "empleabilidad" de los titulados universitarios y la de los egresados del Sena. Por ejemplo, puede tratarse de que las personas sin formación son aún muchas, por lo que para cada puesto que no exige calificación hay demasiados candidatos, o que el desempleo es de todos modos alto a causa de la violencia, de la fuga de capitales durante los noventa o incluso de los mismos avances en seguridad, que dejaron en la calle a mucha gente de la que recorría con su arma larga las calles del norte de Bogotá, etc., y los empleadores enganchan gente con título porque al menos han demostrado más maduración cognitiva que los demás. ¿Quién puede asegurar que trabajan en algo relacionado con lo que estudiaron? Bueno, estoy exagerando un poco: la burocracia sí contrata montones de titulados en leyes para que asesoren los informes y demás. Es una prueba de que la educación sí sirve, y de que la productividad es una causa del desempleo. Esos doctores no producen nada y sí tienen buenos ingresos.

Pero hay más: aun suponiendo que la formación universitaria en Colombia fuera buena, eso no garantizaría nada respecto al desarrollo del país y al bienestar de la población. En los países de la región que fueron ricos en el pasado se consiguió brindar educación superior de calidad. Venezuela es un ejemplo, Uruguay otro. La gente formada y diestra recibe una buena oportunidad de integrarse en países más ordenados y tranquilos: "Has demostrado que tienes talento, que no mereces malgastar tu vida entre nosotros, por eso invertimos la plata de los que no lo tienen para que te jubiles retozando con una rubia simpática y tan talentosa como tú en un país digno de tus méritos". Hermoso. De hecho, Colombia debería plantearse cómo atraer a esos profesionales para que produzcan en el país, en lugar de fastidiarlos enviándoles competencia en el mundo rico. Lo terrible es que eso requeriría empresas sólidas y rentables y no tanto un estudiantado combativo y consciente. No se puede tener contento a todo el mundo.

Lo cierto, y ya no sé cuántas veces he hablado de eso con ciudadanos españoles, es que en casi toda Hispanoamérica los titulados universitarios tienen una ortografía espantosa. Es verdad que un cirujano o un ingeniero pueden tener mala ortografía y desempeñar bien su trabajo, y que personas de gran valía, incluidos escritores importantes, tienen mala ortografía. Pero el hecho de que sea algo generalizado sólo demuestra una cosa: que entre los estudiantes colombianos el hábito lector es más bien raro. Vean, no es justo extenderse explicando que el rendimiento de los "profesionales", como el de cualquier persona, es menor si no están habituados a leer. Ya tiene mérito la paciencia que despliegan leyendo mi escrito para hacerlos perder más tiempo explicando algo que debería ser considerado obvio.

¿Tendrá algo que ver la lectura con el desempleo? Yo creo que sí, que la gente capaz de informarse tiene más oportunidades y que los países que antes redujeron el analfabetismo y divulgaron la lectura son los que mayor bienestar disfrutan. Claro que también son los mismos en que menos se recita la propaganda comunista, pero eso es difícil de explicar en Colombia. ¿Quién va a explicarles a los asesinos fanáticos que dan clases en las universidades que sus diatribas y sus galimatías leguleyos son la principal causa del atraso y que ellos no representan el "pensar" ni la "conciencia" sino los privilegios bárbaros de las clases más improductivas de la vieja sociedad?

Alguien que piense en asimilar a Colombia a esos países desarollados debería prestar atención a la lectura, incluso si tiene oportunidad de que sus hijos accedan a la educación superior y emigren a países más ricos, porque un nivel alto de lectura en el medio multiplica el acceso real al conocimiento y la competitividad de los egresados. Lo que se oculta tras la revolución y demás sueños de los doctores es el intento de asegurar los privilegios antiguos apoyándose en palabrería como la del gorila rojo, aunque a veces con mejores modales.

Pero es que la educación es otra actividad humana cuyo rendimiento también se puede evaluar. Y si aceptamos que el hábito lector multiplica la productividad del esfuerzo educativo, ¿qué se podría hacer para brindar realmente a todos los colombianos mejores oportunidades? Durante los gobiernos de Uribe se ha extendido ampliamente la cobertura en educación Primaria y Secundaria, pero seguramente los bachilleres seguirán teniendo tan poca afición a leer como los que se graduaron hace varias décadas.

Pensando en eso, ¿qué podría ofrecer un candidato presidencial para que lo apoyemos? Yo creo que la educación básica rendiría mucho más si empezara antes, como de hecho empieza en los países más avanzados. Tal vez en lugar de ampliar los cupos en universidades públicas convenga avalar créditos para las privadas, reforzar la calidad del Sena y ampliar sus cupos, y empezar a desplegar establecimientos de educación infantil, para niños de tres a seis años. Primero porque la escuela más que transmitir conocimientos permite integrar al individuo en la comunidad, y esa inserción será más fácil si empieza antes. Segundo porque las bases de la lectoescritura se sientan mejor antes, si se permite a los niños familiarizarse con los libros y con las letras antes de que se los esté sometiendo a calificaciones y tareas. Tercero porque de esa educación ya disfrutan los más acomodados, lo que les da ventajas enormes respecto a los demás. Cuarto porque la calidad de vida de los padres, y sobre todo de las madres, aumentaría al no tener que dedicar la mayor parte del día a lidiar con los niños...

Ya sé que es perder el tiempo porque en Colombia apenas hay energía para librarse de las intrigas del hampa de siempre, de las leguleyadas de cada día, de las añagazas propagandísticas, de los crímenes incesantes, de la "lucha" que lanza a los jovencitos más sanos y enérgicos a amedrentar a los transeúntes y usuarios de busetas, de los mil engaños y habladurías y leyendas urbanas que son a fin de cuentas una y la misma cosa que la tradición que perpetúa el atraso. Pero es peor callarse.

Por Jaime Ruiz, columnista de Atrabilioso

12 comentarios:

Simpliciano dijo...

Jaime R

No es facil meterle el diente a tu completo e interesante comentario de tantas cabezas y por supuesto otras tantas colas.

No podemos negar que somos un pais de leyendas y hasta de cuentos de hadas y genios con sus varitas magicas y sus lamparas encantadas.

Con calculada timidez me atreveria a pensar que debemos primero reeducar la educacion, actalizandola y trasladandola al mundo real,moderno y descomplicado, nos aferramos a carreras tradicionales, los muchachos en la edad mas dificil les toca definir lo que sera su vida de adultos, inexpertos e ingenuos muchas veces no aciertan en la escogencia por culpa de la primera educacion que se les imparte, se inculcan prejuicios , se alientan fantasias todo fuera de la relidad de la sociedad en que vivimos, verdaderas cosechas de abogados llenos de tesis laureadas adornados de latinajos y citas mitologicas ,encuentran que serian mas utiles y efectivos como ganaderos o agricultores; medicos enredados en estetoscopios y amolando bisturies se encontrarian mas a gusto como pilotos o industriales ; arquitectos a montones en diseños de imposibles suspirando por ser empresarios ; ingenieros en calculos complicadisimos con tendencias a la industria, en fin un mundo complicadisimo de profesionales con titulos pero sin carreras, sobreviviendo algunos, abandonado sus profesions los mas y tratando de enredarse en politica los otros donde la corrupcion les puede ofrecer mas de lo que encontrarian en sus oficinas....un despelote

Se enseña a los muchachos a ser ministros o presidentes, pensar en menos es frustrar a su familia , a las muchachas no les queda mas que aspirar a princesas, por eso hay reinas para todo y para todos, si falla en matematicas se le inculca en mensaje sublimal que solo sirve para sembrar papas o para arrear vacas, como si no fuera esta profesion vital en un pais campesino como el nuestro, asi muchachos y muchachas crecen despreciando profesiones y empleos, saltando de una universidad a otra hasta llegar a enfrentarse a la vida con un diploma en las manos y tal vez arrastrando tremenda frustracion.

Reeducar la educacion es crucial en el momento, regresar al campo creando la nueva clase de campesinos, de tractor, de computadora y de brios para salir adelante, racionalizar la tenencia de tierras se hace urgente y necesario, que jovenes invadan la agricultura intensiva con metodologia moderna y avanzada, en tierras propias bajo su direccion y que trabajen de sol a sol, hacen mas falta tecnicos que doctores, mas empresarios-trabajadores del campo que oficinas de abogados y consultaorios medicos medio vacios, hacen mas falta ganaderos avezados que cirujanos esteticos.

Lleve una vez unas costosisimas semillas de un vegetal apreciado a un pariente "doctor" para su finca, a fin del año pase de nuevo por su propiedad y aproveche para ver el resultado de las dichosas semillas, llamo al mayordomo a que diera cuenta, me mostro lo mas terrible un "semillero" con mas de la mitad de las plantas destruidas unas no nacieron por ponerle mucha tierra otras superficiales por no tener ninguna , un desastre, el "doctor" increpo al campesino en forma aspera, no me gusto, luego le pedi al profesional como hubiera hecho mejor el semillero y confeso que no se embarraba las manos de tierra para eso estaban los peones, ni me atrevi a replicar, si un doctor no sabe sembrar repollos, en manos de quien esta la agricultura? y saber que en Suiza a un profesional lo obligan a estudiar un curso tecnico, de carpintero o de hortiicultor, o de lo que sea, pero sabe sembrar su propia huerta....y se embarra las manos.

un saludo

Anónimo dijo...

En los hogares se puede complementar la educación de los niños por ejemplo en idiomas foráneos por medio de cursos didácticos. Los niños hijos de inmigrantes que aun no van a la escuela ni se relacionan con niños nativos aprenden a dominar la lengua del país donde viven por medio de caricaturas o por lo menos se han introducido muchísimo en ella que cuando asisten a la escuela posen bases fuertes. En las redes de bibliotecas públicas de Medellín y bogota, que son las ciudades mas avanzadas en ese sistema, debería existir un sistema de cursos didácticos para bebes y niños donde los padres interesados podrían alquilarlos, en Colombia cualquier familia pobre pose un DVD y un televisor. Existe un curso en DVD excelentes para estimular a niños recién nacidos y hasta los 6 años de edad llamado Baby Einstein donde se introduce al niño a ocho lenguas al arte la música entre otros, el gobierno Colombiano podría ponerse en contacto con dicha empresa para poder hacer uso de esos cursos en la red publica de biblioteca, también la compañía Disney a diseñado cursos de idiomas para niños.

Mandar a los infantes de forma temprana a la escuela es un gran acierto pero introducir ciertas bases desde que se es bebe en su propio hogar es de gran ayuda para el desarrollo psicológico del niño y sus bases de aprendizaje.

jaime ruiz dijo...

Siimpliciano: bueno, eso de la mentalidad de los doctores es otra historia. Lo normal es que basta aplicar las leyes, reducir el gasto público y abrir oportunidades para crear empresas para que los ineptos cedan el paso a los productivos. El problema es, como bien señala el anónimo, que en medio de tantos problemas haya una disposición a enseñar a los niños desde pequeños para que a los seis años no se encuentren como una pizarra en blanco, sin conocimiento de otra cosa que el hogar o la televisión.

jaime ruiz dijo...

Anónimo 11.38 AM: sin duda el hogar es más importante en la educación que la escuela, sobre todo en la educación temprana, y también los recursos tecnológicos son de gran utilidad, pero el problema está en que las familias que son conscientes de eso no necesitan que les ofrezcan educación a sus hijos pequeños.

La política de promoción de la educación infantil sería más útil para la gente que no tiene esa opción por falta de instrucción o de recursos.

Godopunk dijo...

Leer es de mis grandes aficiones, así como oír a los Dead Kennedys ;), un artículo muy interesante que da pie a todo tipo de ideas. Por mi parte no sabría como comunicar ese gusto por la lectura a nivles generales, ya que fue algo inculcado por mis padres y no por una institución; de hecho, si hubiese sido por las instituciones educativas a las que asistí sería otro más interesado en la rumba del fin de semana, con mala ortografía, que odia leer.

D. dijo...

A los niños les gustan los cuentos por naturaleza. Comprarles cuentos bonitos y con poco texto al principio y luego ir cambiándolos por cuentos con más texto a medida que crecen y mejoran su capacidad de lectura es una buena táctica para interesarlos en leer y escribir.

En cuanto a que la lectura garantice la ortografía, no creo que sea una regla general. Tengo un amigo que lee muchísimo y sin embargo tiene una ortografía penosa.

jaime ruiz dijo...

Godopunk: la alusión a los Dead Keneddys corresponde a la letra de una de sus canciones: Kill the poor. La costumbre de leer la suele adquirir la gente a través de su familia, pero en la escuela adquiere la capacidad de leer. El resultado de ese esfuerzo depende del nivel del medio y el compromiso de los maestros. Tratándose de los maestros colombianos casi que se muestra un desinterés absoluto por enseñar. Cada vez que yo me encuentro con un niño o adolescente colombiano me quedo pensando qué clase de imbéciles son sus maestros. No me sorprende que Saúl Hernández razone que los maestros son la gente más mediocre que hay en Colombia. Una de las cosas más frecuentes en el área de literatura es que los niños deban leer obras clásicas de la Edad Media, como el Cid o la Divina comedia, que con toda certeza sus profesores no pueden leer, y menos van a querer. Menciono esos dos casos porque los he encontrado, ni hablar de tareas que los propios profesores no podrían hacer correctamente: ellos parecen como magistrados que sólo tienen que ordenar a los niños que aprendan, de otro modo los condenan en la nota.

Pero el punto es que un niño de tres años que recibe cuidados de personas preparadas para eso y aprende normas está mucho mejor preparado para aprender a leer que uno que no haya estado en el medio preescolar. También se podría decir que los niños tienen libros aptos para su edad, PERO NO TODOS. Más bien la mayoría no los tiene. En el colegio pueden tener acceso a eso todos. Así como a juguetes educativos y sobre todo al trato con niños que sí reciben estímulos para leer.

Gracias por su participación.

jaime ruiz dijo...

D: en el caso de una persona la ortografía no refleja con mucha precisión sus hábitos lectores. No sólo hay gente que lee mucho y tiene pésima ortografía sino también gente que lee poquísimo y tiene una ortografía excelente, como un bloguero que publicaba hace unos años y confesó que no leía nada desde su época de estudiante. Pero en el conjunto de la sociedad la relación es casi obvia. No se podría decir: "Los habitantes de Bogotá leen más que los de Lima, pero éstos tienen mejor ortografía". Eso sería absurdo, sobre todo porque la mala ortografía se relaciona con términos infrecuentes, con giros infrecuentes, etc., cosas que hacen irrelevante la aptitud mayor o menor de una persona para la ortografía.

D. dijo...

¿Qué tal esta joyita?

Godopunk dijo...

Entendí la alusión, que me emocioné de ver una de mis bandas preferidas en uno de sus artículos

D. dijo...

Una canción que va muy bien con esa clase de gente es Common People de Pulp.

D. dijo...

Y Cocaine Socialism, es perfecta.