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4 de agosto de 2009

Un crimen colectivo

En una ocasión Octavio Paz se refirió al comunismo con esa expresión: un crimen colectivo. También la podríamos emplear para resumir la historia reciente de Colombia. No un crimen cometido por entidades abstractas, sino uno que sería imposible sin el concurso de muchas personas.

Para ver un ejemplo sencillo de la forma en que opera ese mecanismo criminal basta con fijarse en la noticia reciente de la mujer bomba empleada por las FARC para atentar contra el puesto de policía de Samaniego, Nariño, episodio que en la revista Semana, al igual que en El Espectador, no consideran siquiera digno de mención. ¿Qué gravedad o importancia tendría algo así? Es como cuando las guerrillas matan a varias decenas de soldados, apenas sale en la prensa.

Lo que sí preocupa a la prensa y a sus lectores son hechos como los del colegio Marymount, sobre los cuales apareció en la edición dominical del periódico de Santodomingo un tremendo reportaje con este título: "La última ridiculez del DAS". ¿Qué era eso más importante que la mujer bomba? ¡Pues que el DAS había abierto un expediente de investigación a una profesora que ponía a sus alumnas a leer a Alfredo Molano! No que hubiera sido detenida dicha profesora, ni siquiera denunciada, sino que se investigaba su labor.

El contraste lo expresa todo, pero es algo que no asombra a los lectores de prensa colombiana. Los crímenes que se cometen en regiones apartadas, por atroces o numerosos que sean, no existen, mientras que un hecho casi banal como que se investigue a personas que podrían estar reclutando miembros de las FARC resulta terriblemente escandaloso. Intolerable.

Esa forma de reclutamiento es algo que todo el mundo en Bogotá conoce, y casi ha vivido. Después de leer a Galeano, a Molano y a algún otro científico social, se evalúa la actitud de los alumnos y a aquellos más inclinados a responder a la propaganda revolucionaria se los invita después a convivencias, grupos de estudio, fiestas, etc., hasta que se les encuentra una utilidad para la organización. Cuanto más alto el rango social, más útil puede ser la persona. Sin esa clase de colaboraciones los miles y miles de secuestros de hace una década habrían sido imposibles.

Nadie dice que la profesora investigada estuviera haciendo eso, pero ¿por qué no se va a poder investigar? El hecho de poner a las muchachas a leer a esos personajes da que pensar. Por ejemplo, el señor Molano declaraba en los noventa en un foro en la Universidad Nacional que fue recogido en UNperiódico que no se podía andar pidiendo a las FARC que renunciaran a sus medios ilegales de financiación, pues los medios legales les estaban vedados.

Cuando uno habla de crimen colectivo no está aludiendo a "la sociedad" en general, ni atribuyendo ninguna conducta a nadie que no tome parte en ella. La inexistencia de la mujer bomba en la prensa ya muestra un tipo de personas para las que el sufrimiento de sus compatriotas humildes y excluidos incluso por motivos racistas no tiene la menor importancia, personas que no vacilan en mostrarse solidarias con un ideólogo indistinguible de las FARC y rabian porque se intente impedir la formación de redes gracias a las cuales se mantiene el "conflicto", cuya persistencia sirve de Leitmotiv a la propaganda de la oposición (porque puede decir que el gobierno no busca la paz).

En realidad, para la prensa colombiana el episodio de Samaniego es casi legal, mientras que la investigación del DAS es una tragedia estremecedora. Pero ¿cuál es la novedad? Después del asesinato de José Raquel Mercado y de la cruenta toma del Palacio de Justicia (la relación con Escobar ya se conocía en los ochenta, como recordaba recientemente el ex ministro Jaime Castro), buena parte de la clase media-alta colombiana votó por el M-19, y lo mismo ocurrió tras la orgía del Caguán, cuando el entonces candidato Luis E. Garzón obtuvo una gran votación en las elecciones de 2002 y alcanzó la alcaldía de Bogotá en las de 2003.

Pero no es la prensa: ¿qué reacción tienen los lectores? ¿Qué dirían los lectores habituales de esos medios si leyeran este artículo? En realidad los crímenes terroristas cuentan con la aprobación de esos medios sociales, que no dedican ni un segundo a pensar en impedirlos sino en acusar al gobierno por no disponerse a premiarlos. No sólo el de Uribe: pese a las facilidades que les dio Pastrana, vivían indignados porque no les parecía suficiente negociar las leyes con la banda de asesinos de que esas clases son la base social.

Es muy probable que las FARC desarrollen una campaña terrorista en los próximos meses, como forma de participar en la campaña electoral: cada bomba pondrá a esa parte de la sociedad más de parte de los asesinos, de la que han estado desde hace décadas, desde que los miembros de la generación anterior militaban en la Juco o el MOIR o cualquier otra organización totalitaria, cosa que sigue pareciéndoles el mayor blasón de la familia. Sólo es que ¿cómo van a decir que están de parte de los terroristas? Ahora hasta la increíble Claudia López, hasta el increíble Daniel Samper, proclaman que están en el otro bando.

Y nadie verá ninguna responsabilidad en esa clase de gente que no se escandaliza de que las atrocidades de la tropa no aparezcan en la prensa, sino de los intentos por investigar la formación de redes que permitirán miles de atrocidades como ésa. Habría que ser idiotas para esperar que reconocieran que hechos como el de Samaniego les resultan esperanzadores.

11 comentarios:

D. dijo...

Yo no entiendo qué piensa esta gente que debe ser la función del DAS. Para ellos no debería existir la inteligencia en Colombia, y menos la contrainteligencia.

Porque saben muy bien que después de varios años de asesoría del Mossad, los británicos y la CIA, Colombia empieza a tener un organismo de inteligencia de un nivel superior al promedio latinoamericano y les está destapando los planes cada vez con más frecuencia.

Como esas cosas son tan sofisticadas, ellos sólo saben que existe el DAS y es lo que pretenden desmantelar. Pero no saben que detrás del DAS está la verdadera inteligencia, y no saben ni cómo se llama, ni dónde queda su oficina, ni cómo actúa, ni que existe, así que sólo pueden tirarle piedras a lo que todo el mundo conoce.

Atrabilioso dijo...

Algo interesante sería descubrir ¿por qué la gente les cree? ¿Qué lleva a los usuarios de medios a la pasividad e incluso a la resignación?

Aventuraré una explicación. Hay varios tipos de lectores: los que saben que se está manipulando la información y lo respaldan. Otros que no creen que se manipulen los hechos publicados y juran que se está dando a conocer una aproximación a la verdad... serían como el club de los inocentes.

Pero hay otro grupo: el de los que cree que en política todos son iguales y por eso aplica escepticismo en todas las direcciones.

Como el de Samaniego hay otros ejemplos como las fosas comunes de las FARC que usted denunció en su momento y que ningún medio colombiano se tomó la molestia de publicar.

D. dijo...

Jaime, esa es la eterna pregunta de "¿son o se hacen?" y yo digo que son, pero se acostumbran a hacerse para poder ver a sus propios hijos a la cara como si nada.

jaime ruiz dijo...

Buenos días: voy a responder a Atrabilioso con una vieja teoría que siempre escandaliza, pero que me parece la más apropiada: porque quienes leen la prensa son personas más bien acomodadas, no sólo relativamente prósperas sino también de vida apacible y buenas relaciones con los de arriba. Esas personas siempre han estado por un "cambio" para que el país esté más a favor de la educación y la salud y menos sometido a EE UU, etcétera. La izquierda y el socialismo son recursos del viejo orden, nada más. Las guerrillas pueden ser odiosas y horribles, pero en los tiempos del Caguán eran sumamente útiles para conseguir esos cambios, es decir, la "justicia social".

Ésa es toda la raíz del antiuribismo. Y del fracaso del antiuribismo: los grupos políticos de oposición y los periodistas enemigos del gobierno no tienen modo de convencer a nadie de que realmente quieren la derrota o la desmovilización de las guerrillas más que la derrota de Uribe. Con lo del Marymount se delatan de nuevo, de repente los supuestos enemigos de Chávez están en el mismo consenso con los chavistas, alrededor del hecho de que las personas de tales y cuales apellidos son intocables y nadie va a ponerse a investigarlas. Y que los académicos tienen derecho a mandar matar gente porque por algo tienen su ordenación. (Oh, perdón por usar esta palabra, es que sólo es la vieja Colombia, el profesor sólo es el cura, Molano es como un obispo abiertamente dado a los lujos y con gran autoridad para decir cualquier cosa sin ser cuestionado.)

La misma lambonería de los indignados, empezando por los redactores de El Espectador, muestra de qué lado están. No, no es "del-lado-de-las-FARC", pues las FARC son un aspecto secundario. Están del lado del viejo orden en el que la muerte del ganado humano importa menos que la comodidad de los criollos, sobre todo de los que pueden ser amigos o familiares gracias a los cuales puede uno insertarse en la casta buena.

jaime ruiz dijo...

Se me olvidaba, esa clase de cosas son en cierta medida excusables: la columnista Natalia Springer declaraba que la peor forma de terrorismo es el hambre. Un correo-bomba es una forma más leve del terrorismo que el que alguien tenga hambre. ¿Cómo es que tiene hambre? Sencillo: no han nombrado administradora general a Natalia Springer para que convierta a Colombia en Corea del Norte. Cuando le comenté eso al imbécil que me dio a conocer lo del colegio Marymount me contestó que "es que uno tiene sus amigos izquierdosos".

Perdón por el marxismo elemental: sólo se trata de intereses de clase, esa gente teme un cambio que les quite sus privilegios, da lo mismo que digan monstruosidades o que brinden reconocimiento con pretextos espurios a quienes las dicen.

Rafael dijo...

Huy señor Jaime Ruiz, la verdad es que es vergonzoso que no se informe de semejante acto tan sanguinario en los principales periódicos del país. Yo no se si es realmente complicidad o que pero deja muchisimo que desear.
Sinembargo, en mi humilde opinión,
lo que pasó con esa profesora aún debe esclarecerse.

¿Se puede decir que por mostrar a sus alumnos escritos de personas de izquierda está reclutando los líderes guerrilleros del mañana? Yo no le veo lógica a eso. A mi me parece una pérdida de tiempo hacer leer a los alumnos esos escritos la verdad, pero de ahí a sacar dichas conclusiones....

Al fin y al cabo el DAS no deja de ser una institución estatal, lo que muchas veces implica un alto grado de ineptitud e ineficiencia. Puede que en este caso en particular no sea así, que haya más, como por ejemplo información de desmovilizados o algo por el estilo, pero creo que las supuestas pruebas que tienen son insuficientes.
Lo que enseña la profesora en cuestión sería mas bien asunto de los padres que tienen a sus hijos en ese colegio porque probablemente estén perdiendo la platica...

Eso si el artículo del espectador trata de pasar por una defensa de la libertad académica cuando en realidad lo que busca es imponer a todos los colegios las ideas de esos escritos.

Saludos

jaime ruiz dijo...

Rafael: yo no sé si la profesora en cuestión reclutaba personas para la guerrilla, pero la verdad es que casi apostaría a que no, a que no lo hace en absoluto, sino que transmite unas ideas y unos intereses que son comunes a su medio social. De modo que si la hubieran acusado de reclutar guerrilleros, o la hubieran perseguido de algún modo, habría que condenarlo. Pero no ha pasado nada, todo el problema es que alguien del DAS investigó.

También va uno por la calle en cualquier ciudad con una bolsa y si por algún motivo alguien cree que podría llevar un explosivo, no tiene uno por qué indignarse si la policía comprueba lo que carga.

Me queda la impresión de que usted no leyó mi post, pues en ninguna parte digo que la profesora esté reclutando guerrilleras entre las alumnas, ni nada parecido. Por el contrario, señalo que:

Nadie dice que la profesora investigada estuviera haciendo eso, pero ¿por qué no se va a poder investigar?

Eso sí, la supuesta ausencia de lógica me desconcierta. Supongamos que usted es profesor y al mismo tiempo prosélito de las FARC, ¿por qué no va a "tantear" a sus alumnos proponiéndoles la visión de Colombia que emana de los textos de Molano? Puede que el profesor Zambrano sea más resueltamente pro-guerrilla, yo no me he tomado el trabajo de comprobarlo porque no es mi tema. Pero ¿por qué eso no le parece lógico? No sólo es lógico, sino algo corriente. ¿Cómo cree que se han formado durante medio siglo los grupos de estudio con que comienza la militancia de los estudiantes en las organizaciones comunistas? SIEMPRE ha sido así.

Rafael dijo...

Jaime ciertamente ud. no lo dijo.
Pero técnicamente si lo dijo el DAS, cuando puso como sustento para la investigación que la profesora, "estaría formando ideológicamente a su alumnado con algunos documentos rectores de las guerrillas colombianas".

Lo que está diciendo básicamente es que si la profesora en cuestión enseña cosas de Alfredo Molano entonces es bastante probable que esté reclutando muchachas para la guerrilla, que, teniendo en cuenta que aquellas ideas son comunes en el medio social de esas personas, (ni tanto pues yo estudié mi primaria en una escuela pública de una ciudad intermedia y no me salve de la propaganda antiimperialista) es como decir ques si un animal tiene dos ojos probablemente es un perro.

Y pues una institución como el DAS le debe costar un platal al sector productivo de la sociedad como para que vengan ahora con esas super investigaciones. Y si, la militancia de los estudiantes en las organizaciones comunistas comienza así pero lo más razonable es que el DAS hubiera comenzado la investigación con cosas mucho más comprometedoras como información de reuniones con miembros de las células urbanas de las farc o algo parecido. Como dije anteriormente puede que haya más información pero por lo visto no es así. Debe haber cientos de profesores afines a las ideas de Molano... investigarlos a todos es un despropósito. Pero bueno a fin de cuentas el DAS es una institución pública y también tiene sus rentistas...

Saludos

wikipedia dijo...

Bueno, al comienzo incluso don Octavio Paz era comunista y elogiaba al padrecito Stalin.

jaime ruiz dijo...

Rafael, conforme: no me meto en la ineptitud o parasitismo de los señores del DAS, sólo señalo que a fin de cuentas la profesora no ha sido denunciada ni detenida y su caso da para un gran escándalo en la prensa, mientas que a la mujer inocente que hacen estallar para matar policías no le importa en absoluto a nadie. En El Tiempo apareció la noticia en la edición de "Occidente", y desapareció enseguida. En El Espectador ni siquiera salió.

Saludos.

jaime ruiz dijo...

Anónimo: Paz se distanció del comunismo desde la época de la segunda guerra mundial, cuando apenas tenía 30 años.