Si bien es cierto que hay fenómenos y hábitos estaciónales que recomendarían comparar los indicadores económicos entre meses iguales de diferentes años para concluir sobre el desempeño del actual, un comportamiento ascendente de un mes respecto al anterior indica recuperación, más si este se sostiene durante varios meses consecutivos.
Esa es la discusión en sectores de opinión que han politizado la economía, difundiendo un pesimismo exacerbado que les permita brillar disminuyendo al contrario ¿por no poder superarlo? sin medir las consecuencias que eso pueda tener sobre el sector real de la economía.
Lo cierto es que según formulaciones internacionales que Colombia ha adoptado, se habla de recesión cuando se presentan dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, cada uno respecto al anterior; y el DANE ha reportado un crecimiento negativo (-0.6%) del cuarto trimestre del 2008, respecto al tercero, pero un incremento del 0.2% del primero del 2009 respecto al cuarto del 2008. Y si bien en abril las exportaciones se redujeron un 27.7% respecto al mismo mes del año anterior, el hecho se atribuye básicamente, a la reducción del precio del petróleo, porque en volumen aumentó.
Un indicador mas confiable del estado de la economía y su tendencia, lo es la demanda de energía eléctrica, ya lo mencionaba en una columna anterior: primero, porque la medida es física (electrónica, no de opiniones) y en tiempo real; y segundo, porque el sector no está politizado; y la demanda, después de una caída abrupta en febrero, recuperó la tendencia ascendente en marzo, abril y mayo que fue máximo histórico si excluimos julio y octubre del año pasado.
Por otro lado los indicadores bursátiles mas importantes de NYSE, muestran una curva ascendente después de haber tocado fondo; la incertidumbre que conlleva el proceso electoral, disminuirá en la medida que la izquierda siga perdiendo respaldo popular; y a los TLC´s, se les acerca la hora de la verdad y atraerá mas inversión.
No obstante hay otro tipo de mediciones, menos precisas y más retardadas en el tiempo, que parecen indicar otra cosa. Las mas preocupantes, las de desempleo e inflación, porque son los indicadores que mas impactan el bienestar de los ciudadanos, y suelen estar en lados contrarios de la balanza: las políticas del control inflacionario tienden a subir el desempolvo, y la reducción de éste provoca un incremento de la inflación.
La inflación por lo pronto está controlada: el dato de los últimos 12 meses (a corte de mayo) es de 4.7%, inferior que la del año pasado, lo cual denota una tendencia hacia la baja. Pero el desempleo llegó al 11.7%, un dato que sin ser máximo histórico (bajó respecto al mes anterior) es preocupante: más aún, si se le reconoce como uno de los factores que más inciden en el incremento de la agresividad y la violencia ciudadana.
Sin embargo cada día más, se palpa en la gente el deseo de no estar amarrado a horarios y sitios de trabajo, y de no tener que realizar actividades monótonas o deber obediencia a los caprichos de otros. En otras palabras la gente ama ser independiente; que sea el esfuerzo el que determine el ingreso, y la planificación personal, la que determine el tiempo a emplear en las actividades productivas.
Por Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.
myances@msn.com
Esa es la discusión en sectores de opinión que han politizado la economía, difundiendo un pesimismo exacerbado que les permita brillar disminuyendo al contrario ¿por no poder superarlo? sin medir las consecuencias que eso pueda tener sobre el sector real de la economía.
Lo cierto es que según formulaciones internacionales que Colombia ha adoptado, se habla de recesión cuando se presentan dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, cada uno respecto al anterior; y el DANE ha reportado un crecimiento negativo (-0.6%) del cuarto trimestre del 2008, respecto al tercero, pero un incremento del 0.2% del primero del 2009 respecto al cuarto del 2008. Y si bien en abril las exportaciones se redujeron un 27.7% respecto al mismo mes del año anterior, el hecho se atribuye básicamente, a la reducción del precio del petróleo, porque en volumen aumentó.
Un indicador mas confiable del estado de la economía y su tendencia, lo es la demanda de energía eléctrica, ya lo mencionaba en una columna anterior: primero, porque la medida es física (electrónica, no de opiniones) y en tiempo real; y segundo, porque el sector no está politizado; y la demanda, después de una caída abrupta en febrero, recuperó la tendencia ascendente en marzo, abril y mayo que fue máximo histórico si excluimos julio y octubre del año pasado.
Por otro lado los indicadores bursátiles mas importantes de NYSE, muestran una curva ascendente después de haber tocado fondo; la incertidumbre que conlleva el proceso electoral, disminuirá en la medida que la izquierda siga perdiendo respaldo popular; y a los TLC´s, se les acerca la hora de la verdad y atraerá mas inversión.
No obstante hay otro tipo de mediciones, menos precisas y más retardadas en el tiempo, que parecen indicar otra cosa. Las mas preocupantes, las de desempleo e inflación, porque son los indicadores que mas impactan el bienestar de los ciudadanos, y suelen estar en lados contrarios de la balanza: las políticas del control inflacionario tienden a subir el desempolvo, y la reducción de éste provoca un incremento de la inflación.
La inflación por lo pronto está controlada: el dato de los últimos 12 meses (a corte de mayo) es de 4.7%, inferior que la del año pasado, lo cual denota una tendencia hacia la baja. Pero el desempleo llegó al 11.7%, un dato que sin ser máximo histórico (bajó respecto al mes anterior) es preocupante: más aún, si se le reconoce como uno de los factores que más inciden en el incremento de la agresividad y la violencia ciudadana.
Sin embargo cada día más, se palpa en la gente el deseo de no estar amarrado a horarios y sitios de trabajo, y de no tener que realizar actividades monótonas o deber obediencia a los caprichos de otros. En otras palabras la gente ama ser independiente; que sea el esfuerzo el que determine el ingreso, y la planificación personal, la que determine el tiempo a emplear en las actividades productivas.
Por Miguel Yances Peña. Columnista de El Universal de Cartagena.
myances@msn.com

4 comentarios:
Miguel, la conclusión de este artículo es un poco rara. La gente sin empleo no es muy independiente, y en general todo el mundo prefiere la seguridad de un empleo que la independencia del rebusque.
Yo creo que hace falta un giro radical en materia de empleo: suprimir por completo la parafiscalidad y congelar el salario mínimo para los empleadores (es decir, que el Estado compensa el aumento con recursos de origen fiscal, como el IVA que paga todo el mundo y no sólo los que trabajan por fuera del Estado, tanto como empresarios cuanto como trabajadores).
Sin una masa de población cuyas circunstancias vitales sean relativamente seguras no se dará muy pronto el salto hacia el primer mundo. Esa población integrada en la vida económica podrá educar a sus hijos y mejorar de forma lenta pero segura sus ingresos y su bienestar. Pero si no se reduce el desempleo, la proporción de marginales y menesterosos se mantendrá y puede que hasta aumente.
"Sin una masa de población cuyas circunstancias vitales sean relativamente seguras no se dará muy pronto el salto hacia el primer mundo"
Yo creo que ese asunto va mas alla de dar el salto al primer mundo, pues eventualmente termina 'corrupto' el sistema, lo que se amplifica, y terminaria con el primer mundo.
Pues aunque se pueden citar casos pasados, como esclavismo y servilismo, para justificar la situacion mundial actual, ya sabemos que NO ES el mismo de antes en muchos sentidos.
Lo de compensar el aumento de salarios en otra forma que genere beneficios es i.m.p.o.r.t.a.n.t.e.
Es mas, siempre deben haber opciones que den beneficios reales, ademas del tema especulativo. Pero no entiendo el por que no es considerado.
Ejemplos:
-buenas guarderias donde los padres que trabajen tengan acceso rapido y puedan por eso producir mas y mejor.
-ofertas de vacaciones como beneficios para la familia, lo que en grupos concertados mantiene benficio a mas de una industria.
-ofertas de benficios relacionadas a la educacion
-benficios de jubilacion concretos, o sea que NO SE LOS robe nadie. Eso ya es mas dificil.
Pienso que eso no es socialismo, sino balance y projeccion y responsabilidad.
Pero la gente no quiere sino forcejear y mostrar que mas habiles son en otras cosas irrelevantes y del momento.
*** eso recuerda la actitud de ciertos adolescentes: te vas a contagiar con x o y (sida) y la respeuesta es.... pero goze!
Por eso imaginar un mundo en manos de ese tipo de mente (de la edad que sea) es preocupante.
Eso no quiere decir que los viejos van a pisotear a los jovenes.
En fin, se puede lograr un mundo mejor, y sin hipocresias.
Mt
BRABONEL.
El punto que recalca Jaime Ruiz es importantísimo por muchos aspectos, yo le agregaría la importancia del pleno empleo para no dejar resurgir a los totalitarios. Las posibilidades de que el país retome altas tasas de crecimiento económico son muy altas una vez se termine la crisis mundial pero se debe recordar que creciendo a tasas altas aun el desempleo era alto. Eso demuestra que en Colombia se deben hacer todos los esfuerzos para crear empleo.
Cuando digo el resurgir de los totalitarios no solo me refiero a la “izquierda democrática” sino también a los partidos tradicionales, para ser más preciso el partido liberal que vendría a ser el PRI Colombiano ya que encarnan los peores “valores” de cada sociedad sin llegar a crear una revolución socialista una vez llegan al poder pero con la suficiente palanca para frenar las posibilidades de desarrollo.
Sobre cuándo se va a acabar la guerra
Doctor Rivera; si de algún modo y en cualquier circunstancia presidencial la política de seguridad democrática en Colombia tiene continuidad, ¿en qué tiempo ve usted derrotada a la subversión?
“Yo creo Jorge Eliécer que estamos a meses, quizá a años, —pero no muchos—, no más de tres o cuatro para acabar con más de 40 años de violencia que hemos sufrido en Colombia. La mayoría de los colombianos comprendemos la excepcionalidad de este momento. Esa es la razón por la cual hay que responder con fórmulas excepcionales a las características muy particulares e irrepetibles de este momento. Estamos en un punto culminante y definitorio de más de 40 años de violencia. Por eso no podemos perder este partido en el último minuto y eso es lo que hace que hombres como yo, que sentimos amor por esta patria, incluso por encima de afectos partidistas y de toda ambición personal, entendamos que es necesario, inteligentemente para Colombia, tener todas las armas políticas sobre la mesa. Recuerde Jorge cuando fue rescatada Íngrid Betancourt. Ella dijo, el hecho de mi cautiverio que más impactó a la guerrilla de las Farc fue la reelección del presidente Uribe, porque garantizó la continuidad de la política. Imagínese que solamente hubiéramos tenido cuatro años de gobierno de Uribe; habríamos corrido el riesgo de que un nuevo presidente, hubiera continuado esa política, o no. De no haber continuidad, ¿habría podido el gobierno asestarle el golpe que le dio y con la contundencia que lo hizo a ‘Raúl Reyes’ en territorio de Ecuador?
Tal vez no hubiéramos tenido un presidente capaz de darle el visto bueno a una operación audaz y riesgosa de rescate, como la operación jaque y que hubiera mantenido el impulso para desmantelar algunas otras células subversivas y por lo demás, capaz de extraditar a la cúpula narcomilitar del país. Por eso estos últimos cuatro años han sido tan importantes y por eso resulta fundamental mantener abierta la opción de la reelección del presidente. Si uno recuerda las palabras de Íngrid Betancourt qué es lo inteligente ¿Cerrar esa puerta? O mantener esa opción sobre la mesa. Para Colombia lo inteligente es mantener esa opción porque realmente estamos muy cerca de acabar con estos 40 años de violencia. Si logramos no equivocarnos en el último minuto y acabamos con la violencia, qué puede hacer el país con la confianza y optimismo que tiene hoy enfocado hacia una nueva agenda económica y social; Colombia se podrá convertir en un país desarrollado, en esta generación. Tres economías del mundo nos han demostrado cómo mediante un cambio de mentalidad y con un ejercicio de liderazgo político extraordinario, crecer a más del 7% en términos per cápita por más de 25 años consecutivos. Millones de personas salieron de la pobreza, tuvieron trabajo de buena calidad y ninguna empresa se quebró, —todas tuvieron éxito y se convirtieron en países desarrollados. Si Colombia crece al 7% en los próximos diez o quince años se podrá convertir en país desarrollado en esta generación”.
Publicar un comentario